Los folletos de avisos, y por lo tanto de contactos, ya tienen una cierta antigüedad. Las condiciones de masificación de un conjunto poblacional impusieron unas formas de relación extraordinarias.O sea, el recurso a procedimientos no espontáneos ni dados por las situaciones cotidianas, para cumplir con objetivos de relación. Estos objetivos fueron inicialmente de orden comercial y con el tiempo,las características de la masificación, el imperio del anonimato y la pérdida de comunicación, se han ido ampliando a los de orden personal.
Antes de hace runa consideración analítica del anuncio de naturaleza personal conviene detenerse en el clásico anuncio que informa sobre una oferta o una demanda determinada.El móvil para expresarlo acota unos aspectos y viene determinado por unas necesidades.Se trata de una pretensión material y objetualizada: un propósito definido,delimitado por las circunstancias del propio producto en cuestión: desde la clásica solicitud de un empleado para cubrir un puesto de trabajo en función de un perfil profesional a las ofertas de alojamiento, a las ventas de artículos de segunda mano o a las ofertas gratuitas de camadas sobrantes. el anuncio personal, motivado sin duda por carencias patentes que se mantienes descubiertas dentro de los ámbitos de relación habitual,reviste unas características abstractas.No trata con una función que pueda ser objetualizada sino con un campo de interés,tanto mas vasto y heterogéneo,como mas difícil se hace la precisión de lo que se está planteando.
La mayoría de los contactos solicitados de amistad, mantienen la ilusión de otros contactos-consecuencias o potenciales a un nivel mas profundo: los de intimidad sexual, los de apareamiento o los del encuentro definitivo del binomio tan esperado. Incluso ésto sigue siendo cierto cuando se niega a priori la búsqueda de pareja,pero que queda matizado,que su encuentro no queda descartado. Una de las conclusiones mas repetidas de muchas tentativas de “grupos para salir” es su finitud temprana, a partir de los primeros emparejamientos producidos en su interior o durante su formación.la pareja hace disuasorio la continuidad con un grupo célibe donde los intereses aparecen distintos.
El anuncio guarda una relación distinta para el anunciante y para quien toma contacto con ´él.Por supuesto cabe la posibilidad combinada de quien es anunciante a la vez que contactador de anuncio. el fenómeno de la relación entre desconocidos con el supuesto hipotético de encontrar en ellos, lo que no ofrece el ámbito de los conocidos,está bastante extendido.más de lo que a primera vista puede ser juzgado.
La diferencia fundamental entre poner un anuncio y contestarlo es el grado de iniciativa entre cada conducta. Asumir la elaboración de un texto,pensarlo, repensarlo, contactar con el medio de su difusión y -a partir de su publicación- aceptar el rol de coordinación de las personas que contactan y asumir el anfitrionaje en la formación de un nuevo tipo de relaciones, confiere un p`proceso experiencial muy rico y un carácter organizativo indispensable en toda su administración. es Indudablemente un recurso por una vía artificial para crear una supuesta alternativa a la realidad.La paradoja queda servida desde el primer momento de los encuentros en que desde un apoyo instrumental basado en el simulacro de una cita,mas que de un encuentro en lo real,se tiene que pasar por toda una investigación de la intimidad personal para proyectarlas bases de una amistad,para lo que no siempre ni a menudo se está dispuesto ni preparado para hacerlo. Los recorredores de tentativas de relación personal, acaban desarrollando una metodología de impresiones superficiales,formales e inmediatas,hasta el punto de no regresar a una segunda reunión si en la primera no han encontrado algo ajustable a su bosquejo a priori. De hecho puede darse una reincidencia en la búsqueda,tras una quimera de inagotables posibilidades de contactos y recontactos, donde varian las personas pero se repiten los temas.Lo personal no agota los intereses de relación.Pueden haber otros,de orden cultural,de orden militante,de orden proyectivo-empresarial, de orden convivencial y de orden geográfico-viajero.
Que de hecho no descartan,la posibilidad de una empatía de personalidades y un desarrollo del conocimiento amical. En el contacto se desarrolla toda variedad de expectativas soportadas por un caudal x de angustias. El cálculo de riesgos de toda relación potencial entre desconocidos es el de la presunción de ser utilizados.Es un miedo bidireccional:tanto por el anunciante como por el contactado.el anuncio hace de puente-pretexto para la relación,pero tras unas palabras-clave queda abierta la veda especulativa sobre su oquedad y su robustez en lo que puede dar de sí.
Uno de los aspectos que más llama la atención en un contacto por anuncio es la incapacidad lectora de quien contacta.En realidad, el lapsus fallido-o deliberado-en interpretar lo oculto del mensaje y no ajustarse a su forma. Y por lo que hace a la responsabilidad del anunciante, la permanencia de interés del tema que ha anunciado.
Los contenidos esenciales de una colección de anuncios a lo largo de una etapa de vida,sintetiza fehacientemente unos polos de motivaciones de la parte anunciante.Son los ejes en torno a los que pueda girar una cantidad importante de energía activa que puede incluir , una extraordinaria literatura de soporte acerca del deseo anunciado. Obviamente, hechos, ambos, tanto mas realizables cuanto mas personlich es el contenido publicado. El recorrido por diversas categorías de anuncios da la talla de la autoría que los ha creado. su diversificación viene determinada por la constatación fáctica,de que un conjunto de deseos son de difícil vehiculización a través de una única o de un solo estilo de personas contactadas,así como de unas solas coordenadas geográfico-culturales de relación .De hecho,metafóricamente un individuo que quiera acceder al universo, desde su postulado de holismo y de multirrelación, le llevaría a una búsqueda agotadora e inagotable por la diversidad multicolor de gentes y lugares, aquello que nunca-tal vez-le satisfaga del todo.Esto puede dar a lugar a distintas tipologías de anunciantes y de relacionadores por anuncio, que por mucho que contacten se estrellarán una y otra vez ,a la falta de encuentros.Y por supuesto, toda búsqueda disociada de encuentros o resultados satisfactorios,acaba por resultar frustrante.
El fenómeno de relación entre desconocidos ha ido en aumento.Y siendo un factor de inhibición o no el que está detrás de una iniciativa de ser quien publica el deseo,o ser quien se identifica con él, puede pasar que el desinhibido acabe por atraer con su iniciativa una colección de nuevos personajes testimoniales de soledad, a su vida, que no le van a aportar nada nuevo ni digno de mención, salvo para confirmar la tesis de su falta de entrenamiento vital.
Existe la otra posibilidad, la de enmascarados anónimos de su verdaderas intencionalidad, que recorren reuniones de nuevos grupos y llaman a teléfonos anunciados, buscando un ideal perdido, y automáticamente son descalificadores de lo que no encuentran,si ésto no se ajusta a un plan matemático preconcebido.El análisis especifico de cada anuncio, palabra a palabra no tiene nada de trabajo especulativo. Da elementos sobre la personalidad del anunciante y da el valor de cada imput lingüístico influyente, hasta el punto de que permite adivinar la clase de respuestas que motivará, unos predicados determinados pensados. y la clase de personalidades que convocará. e inversamente una colección de anuncios ponen títulos a períodos de la vida de su autor, permitiendo reconstruir un radiograma de sus actividades y unos factores de peso en su personalidad interactiva. Valoración no exenta de errores,por los condicionamientos culturales de cada momento y hasta por el plagio de frases que se estandarizan prestadas por otros anuncios que preceden en el tiempo en la manifestación del deseo.