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Utopía en Marcha
La invocacion del sueño utópico ha ido quedando para la literatura mientras que el disfrute de la vida alternativa va pasando por la capacidad de transgresión subjetiva de cada idealista.

Categoría: ANÁLISIS

03/12/2008 GMT 1

El análisis de productos contantes

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 03:27

El análisis de la realidad y de sus productos contantes.

El análisis de la realidad pasa por el análisis de las cosas que contiene. La realidad está compuesta por un gigantesco número de cosas grandes y pequeñas que la contienen. Está claro que de todas ellas cada individuo tiene relación sólo con una pequeña parte o se las arregla para vivir con aquellas a las que por su poder adquisitivo puede alcanzar. Depende del estatuto socio-cultural de cada cual si entramos en unos circuitos de consumo u otros y probamos la calidad máxima de unos productos o la extrema insolvencia de otros. También depende de la sensibilidad recursiva de cada consumidor. El ingenio más que el dinero lo consigue todo pero parece razonable pensar que a mayores posibilidades para pujar mas condiciones para conseguir tal o cual cosa. Sin embargo la sociedad clasista de la actualidad ha diferido notoriamente de la sociedad de clases de una y más generaciones atrás en las que el elitismo y el capital líquido era privilegio de los menos. Hoy concurre una masificación de la minoritariedad de entonces. Cualquier, bien cualquiera con una fuente de ingresos regular, puede costearse cosas que antes eran atribuciones únicamente de los más ricos. Hoy las familias compran y se abastecen en los grandes mercados y almacenes a los que llegan la mayor parte de los productos. Si bien no todo el mundo viste de marca ni va a los mejores hoteles sí puede viajar a países exóticos con alojamientos asequibles y vestir ropas que emulan los diseños de aquellas marcas. En definitiva, el gran milagro del capitalismo actual ha sido el de convertir en grandes consumidores a los más desfavorecidos de antes que no tenían otra asignación que la de ser productores o al menos esto lo está consiguiendo en una mayor geoárea planetaria. La existencia social y pública y extrovertida pasa por el consumo. Quien no consume no existe o de acuerdo con un slogan creo que de Eroski, pero eso es secundario, lo podría perfectamente subscribir cualquier otra cadena, “consumo, luego existo”. La cuestión no es tan felicísima como parece. Consumir significa interactuar tanto con el producto o servicio en concreto que se adquiere o contrata como aquel o aquellos que lo favorecen, venden o proporcionan. Dada la falta de calidad en las ofertas en el mercado se puede inferir que por un cálculo simple se adivina que a mayor cantidad de interacciones comerciales con el mercado mayor cociente de desajustes, desamparos, desarreglos, fraudes o problemas se van a conseguir. Cuantas más cosas compremos más nos arriesgamos a que nos defrauden con ellas. La relación con el comercio ha variado profundamente. Antes la tienda pequeña simbolizaba un lugar atencional y de servicio con la cosa vendida que quizás venía de un huerto o de una granja o de una fábrica cercanos, incluso de la misma localidad o zona en la que era distribuida. Eso permite a la imagen bucólica en la que los tenderos se preocupaban de sus clientes y donde recíprocamente los unos y los otros se conocían por sus nombres y se interesaban por sus vidas. El peso del dinero y el afán del lucro además del peso de los monopolios fueron reduciendo al pequeño comercio tanto en su crecimiento y presencia en tanto que establecimientos como en su noción de servicio a sus clientelas. Hoy en día predomina una relación de anonimato entre quien compra y quien vende además de desconocimiento de la trayectoria que ha seguido el producto hasta llega a la cesta de la compra y el domicilio particular que lo va a consumir. Esa enajenación de todas las partes del proceso deshumaniza a los vendedores y distribuidores intermedios en sus funciones respectivas como a los compradores que quedan reducidos a consumidores con perfil de engañables. La parte final de la historia la pone el consumidor cuando se encuentra con un producto nuevo averiado o un servicio negligente. Si eso ocurriera en un porcentaje bajo de veces se podría atribuir a la mala suerte. Posiblemente 1 pieza de cada mil o 10 mil puede salir defectuosa de una maquina. Lo sospechoso es que una de cada dos veces o, peor aún, dos de cada tres, haya productos que no funcionan, que estén deteriorados o que no se correspondan con lo que prometen. Por encima de las casas y marcas más predispuestas al fraude, para decirlo menos ofensivamente, al error; concurren unos perfiles de comportamientos en los que la calidad profesional tiende a estar ausente. Demasiados productos envasados de alimentados en latas tienen un porcentaje creciente de líquido conservante que ocupa una parte considerable e innecesaria del volumen que debería ocupar el alimento. Demasiadas reparaciones domésticas o del automóvil o del ordenador dejan desarreglos potenciales que salen con una cierta demora. Demasiados artículos vienen incompletos o carecen de elementos prometidos. El fenómeno de artículos de baja calidad ha llegado al sumum cuando hay tiendas especializadas en vender artículos a bajo coste sí pero que son absolutamente inservibles o no aguantan ni un día. Evidentemente hay cosas baratas que terminan por ser más caras que las de tiendas de lujo. Pero no las tiendas para pobres ni las tiendas para ricos están a salvo de proporcionar, en tanto que cadenas de transmisión, productos objetables. En principio lo lógico es que los artículos que contienen calidad, éstos prevalezcan. Y lo cierto es que hay ropa, muebles y objetos domésticos que duran toda la vida y fuera la que fuera su inversión quedan sobradamente amortizados. También hay otros elementos que quedan agotados en una semana.
El contacto con todos ellos proporciona una rica gama de experiencias que van del acierto con la excelencia al fracaso del engaño. Fundamentalmente en la nueva etapa de la economía como generadora de beneficio monetario en si misma, el sujeto es estafable en toda regla y debe saberlo. Estar atento a cada cosa al menos le permite dejar testimonio de los nombres de productos y fabricantes asociados a prácticas inaceptables.
Keynes ya señala la llegada de una etapa en que la economía queda reducida a una simple cuestión técnica, al servicio de la política que llevar adelante .Un recorrido por el panorama del mercado y de sus productos es también un recorrido por la realidad en la que nos toca estar. Cuánto más tiempo tengamos que perder en pelearnos por revindicar condiciones de calidad a las cosas que consumamos menor tiempo nos queda para vivir la vida en sus predicados más fundamentales: lo lúdico, lo relacional, lo amical, lo intelectual y lo filosófico para pasárnosla enganchados a la cotidianeidad deplorable de sus déficits.
Un modo de crear una realidad alternativa es examinando cosa a cosa los errores de la realidad impuesta que todavía le falta mucha para limpiarse de todas sus impurezas y engaños.

El desencuentro con el objeto

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 03:24

La reflexión sobre el desencuentro interhumano no queda en una ausencia de transacciones completas entre individuos sino que va más allá dentro de un contexto global de disociación con el medio y lo que contiene. La confrontación interindividual por antipatías personales u antagonismo ideológicos no es independiente de lso registros en un contexto aun mayor de desencuentro con el objeto. El desencuentro con el objeto es la inacalcanzabilidad del contenido de las cosas o lo substancial de la presencia del otro. El objeto, persona o cosa, no es lo que aparenta ser y la posibilidad de una transacción de contenidos queda bloqueada. Cada vez que un demandante, en la categoría que sea (hablante, consumidor, viajero o explorador) se encalla en el acceso a otro por la imposibilidad de tratar con la verdad sufre un desencuentro. Este puede ser mas evidente o no, puede dejarse traslucir como un impacto sentimental o no, lo que es seguro es que su reconocimiento no deja en el desinterés a quien lo padece. Lo más interesante a reflexionar al respecto es cuando el desencuentro es mutuo por ambas partes y por el mismo razonamiento de miedo a explorar la verdad. El desencuentro con el otro es una forma particular del desencuentro con el objeto. El otro en tanto que objeto de deseo, ambición de la mirada, pulsión del contacto o estimulo para la comunicabilidad puede motivar una pequeña crisis cuando no está a la altura de si mismo ni el demandante desea estar a la suya exigiendo lo que no le va a ser dado. A partir de cada encuentro -o coincidencia que escenifica un desencuentro- la realidad se puebla de escenografía repetida del engaño. Esa relación se puede comparar con la cosa física y matérica que no está a la altura de si misma o de lo que prometen sus etiquetas o supuestos.
La vida se llena de multitud de conductas que en conjunto son divisibles entre las relaciones con otros individuos humanos y las relaciones con las cosas, desde los espacios materiales y uso de servicios al empleo de instrumentos o consumo de espectáculos e ingestas. En el análisis de los productos de mercado se revela un continuo conflicto entre el demandante y la oferta que consigue, entre el consumidor y la cosa que compra. Tal desajuste no existe cuando el uno acepta todo lo que encuentra y lo otro se repite en una tradición de engaño o de falta de calidad. Lo que sucede es que detrás de cada consumidor hay una persona con unos valores y detrás de cada oferta hay otra u otras personas con sus criterios de intervención en el mercado. Cada cosa ofertada en su largo itinerario, desde el momento de ser concebida y fabricada al momento de ser distribuida y llevada al punto de venta pasa por distintas manos y grados de especulación en los que se suele priorizar el beneficio al servicio, el dinero a ganar al esmero en el proceso, la ganancia a la elegancia o ética en la cosa entregada. El desencuentro con el objeto concreto es total y absoluto cuando el elemento adquirido no cumple con la función para la que fue, supuestamente, fabricado y, efectivamente, pedido y tiene que ser devuelto o arrinconado. Ese desencuentro no empieza en la relación comercial sino que viene desde antes, en la misma relación humana. Claro que, las relaciones humanas se originan y se continúan por motivaciones comerciales. Hay un contingente de personas en nuestras vidas que forman parte del elenco de facilitadores que nos dan cosas o nos sirven de una manera u otra a cambio de contraprestaciones: desde el taxista al zapatero, desde la doméstica que viene a casa al panadero, desde el kiosquero al jardinero de enfrente de casa, desde el guardia urbano a cualquier otra clase de tendero, desde el taquillero al bedel de la escuela. Son funciones profesionales puntuales en las que junto a la transacción material del motivo que nos ha traído a su contacto puede haber un conato de comunicación o varios conatos sucesivos sin que ninguna parte pierda su papel concreto: de un lado el cliente de otra el comerciante, fabricante o agente de servicio.
Son relaciones humanas condicionadas por las transacciones materiales y económicas, relaciones pues de orden terciario que conforman un panorama de organización de la materialidad, su recursividad y obtención completamente alejada de las relaciones de orden secundario que proporcionan la comunicación más íntima, sea en lo personal o en lo profesional o en lo ideológico. Dentro de éstas (colegas de gremio, compañeros de aula o claustro, relaciones con conferenciantes o asistentes a ellas, encuentros congresuales, espacios discursivos varios,…) las citas con la verdad teórica no suelen estar acompañadas con las citas con las verdades personales. Cada cual asiste a ellas investido de su rol particular, el conveniente para la ocasión. Lo mismo que hay mujeres que se pasan bastante rato ante el espejo probándose ropa antes de atreverse a salir a la calle también hay gente de todo tipo y condición sexual, que piensan a priori lo que tienen que hacer y decir u como comportarse antes de presentarse en sociedad para, de alguna manera, no meter la pata. Noel Clarasó recomienda que no perdamos tan bellas ocasiones de callar como a diario te ofrece la vida. Son no pocos los autores y dicentes ocurrentes que proponen el silencio y la elusión del otro cuando el otro no sirve como comunicante efectivo. La doble carrera en la que se ve involucrado el ser humano es: de una parte, acceder al saber y al conocimiento y a los contactos de mas alta envergadura intelectual; de otra parte, renunciar a actuar en consecuencia y emplear la inteligencia para adoptar conductas aceptables socialmente por estúpidas que lleguen a ser. El desencuentro está servido y garantizado desde el mismo momento en que el encuentro con parámetros de fiabilidad y verdad está proscrito.
Lo que sucede entre hablantes también sucede entre el consumidor y el producto que consume. Hay innumerables artículos comerciales en el mercado que no están a la altura de lo que dicen ser o se rompen al desenvolverlos. Su avalancha masiva ha sido tal que el producto en si no es mas que un pretexto disimulado para la estafa y el robo. En algunas ocasiones las autoridades han debido suprimir de su circulación en el mercado cientos o miles de productos (desde el sector de la farmacia al de la juguetería) que resultaban nefastos o peligrosos para el consumo humano. Hay tal cantidad de gente sin escrúpulos que detrás de un producto puede haber un fabricante desalmado que no tiene ningún problema en vender lo que sea para hacerse rico. La colocación periódica de la puesta para consumo humano de productos perjudiciales para la salud (desde el aceite de colza a la carne de vacas locas) sigue afirmando que la sociedad esta perjudicada permanentemente por el crimen organizado que no se le puede disculpar por inconsciente que el último de una lista de una trama pretenda alegar.
Toca diferenciar entre la propuesta y el contenido, entre la etiqueta y lo que verdaderamente hay.
Bachelard propuso diferenciar los hechos de los valores, otorgándole más importancia a estos que a aquellos. Un hecho puede ser un disfraz que oculta una actividad que en realidad no resuelve nada. La baguete como ejemplo de mercado nos puede socorrer prestándose como ejemplo: articulo absolutamente carente de valor alimentario que sin embargo llena el estomago y que sirve como envoltorio de un producto nutriente. No tiene nada que ver con el pan ni con una manipulación ética de la harina de trigo. Su éxito comercial sin embargo demuestra que el desencuentro del consumidor con la cosa que consume parece que no le importa demasiado al no decidir boicotearla por su falta de calidad mínima. Hay otros muchos productos que gozan de ese favor público sin que la conciencia social se plantee siquiera no ya la protesta puntual-testimonial de ello sino actuar consecuentemente boicoteando productos que no sirven ni a la salud ni al paladar a pesar de estar dentro del sector alimentario.
Si David Riesman ya recomendó tomar las frases que parecían ciertas para ponerlas en duda antes de esta idea ya se ponía en duda que toda auto atribución se correspondiera con la realidad. El producto mas honesto es aquel que recomienda un tipo de guiso con él porque pro si mismo no tiene el menor valor nutricio, tal como vi hace ya muchos años en Zúrich en un comercio con un paquete de arroz blanco con el aviso sobrescrito en el envoltorio. No se trata solo del arroz sino de otros muchos productos refinados y no solo de cosas del sector de la alimentación sino de los otros. Ante cada decisión de compra cuando se trata de productos o marcas nuevas y no conocidas el consumidor se arriesga al chasco. Pero lo peor no es eso sino que ante los productos conocidos se sigue aceptando su condición de victimidad porque no hay otra cosa mejor en la tienda o en la coyuntura mercantil determinado o dado el infradesarrollo de un país. Los paladares terminan por acostumbrase a lo peor a falta de conocer lo mejor. Se puede decir que todo es consumo: desde llevar objetos a la boca por necesidades nutricionales a levarlos a los ojos, las manos y también la boca por razones de goce. El otro, como individuo, no deja de ser un objeto que paladear (tratar), integrar (escuchar), nutrirse (si se acepta su influencia) o rechazar (cuando es adulterado).
Lo mismo que Juan Luis Vives recomienda la lentitud para adquirir amistades per una vez admitidas la constancia en retenerlas se puede recomendar de los objetos en general que están a la altura de sus promesas y etiquetas. En cierta ocasión que propuse un curso municipal para la conciencia del reciclaje de las basuras desde posiciones de preciclaje pensé en un esquema en que la relación con el objeto desde la posición del usuario no se limitaba a satisfacer una necesidad dada sino a hacerlo de una forma ética previendo sus consecuencias. Si una economía doméstica solo piensa en la saciación de un vacio olvida los nuevos vacios que potencialmente general o problemas de agresión con el medio.
Conseguir la pieza necesaria o la herramienta adecuada es la mitad de un trabajo bien hecho. Dotarse de los productos que necesitas en función de sus implicaciones también y no solo para cubrir una inmediatez es la primera medida de autoconciencia. Conseguir los objetos de mercado impecables y no solo suficientemente maqueados para dar el pego (como muchos de los de Ikea) es un goce con la psicología contextual de la que desea rodearse el consumidor y consigo mismo al disfrutar de su entorno cuando cada cosa no le falla a cada rato. Claro que para esto suele ser necesario un poder adquisitivo que lleva a las tiendas más caras. La calidad sí existe pero no como consumo de masas. Desde siempre las casas reales han podido gozar de los mejores objetos existentes pero solo pagables por los más ricos. No siempre la ostentación ha sido igual a calidad ni mucho menos a necesidad aunque sí igual a despilfarro y exhibicionismo superfluo. Claudio cuando era césar mandó descargar de toda su ornamentación en oro de una carroza expuesta en la casa del joyero que la fabricó y reconvertirlo en monedas, para librar las calles de la ciudad de su peso para no dañarlas . Claro que con acciones de este tipo se granjeó el odio y consiguió que finalmente lo asesinaran.
Volviendo a los objetos de uso cotidiano: ordenadores portátiles, teléfonos celulares, lámparas de noche, tazas de wc, cisternas de descarga de agua, termos eléctricos, calefactores, asientos, color de las paredes, colchones, almohadas, edredones, telas, vestuario, tazas de té, vasos de cristal, sartenes, cocinas, frigoríficos, candelabros, boles, cuadros y objetos decorativos entre otros cientos de cosas de una larga lista; depende de su categoría, calidad y encuentro positivo con ellos si la vida se hace mas fácil o todo lo contrario más difícil. La vida de lujo no es la que pasa por las cosas caras sino por las cosas útiles funcionales y garantizadas.
En las sociedades donde ser predomina el beneficio al servicio, la apariencia a la comunicación, lo que menos importa es la funcionalidad sino el supuesto de ella con lo que una larga lista de cosas defraudad a sus usuarios y siguiendo la lógica del desencuentro estos se defraudan a sí mismos.

15/11/2008 GMT 1

Prepublicar impublicables

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 20:03

La aventura de prepublicar impublicables .
Tras dos años de edición restringida de un magazine mensual de cuarto orden se impone un paréntesis reflexivo .El volumen de artículos y de temarios traspasados no ha conseguido el propósito inicial: el de una transculturalidad y un foro de diálogos coligados ante la universión del pensamiento y a favor de debates fluyentes e influyentes.Tampoco el de una convergencia multilateral de autores y autorías de distintas procedencias, culturas, capacidades, intereses y experiencias. Las aportaciones hechas han venido repitiendo sus sesgos: los síntomas proyectados de quienes más escribimos. A fin de cuentas un órgano de expresión, sea el que sea, no solo expresa datos objetivos y temas asépticos sino que deja traslucir la idiosincrasia de quienes lo escriben. Los textos publicados hasta ahora presentan con obviedad notoria, los intereses teóricos preferentes de quien ha copado mayor espacio de artículos y líneas.El número de autores ha quedado muy por debajo de lo que el criterio de apertura y admisibilidad que se adjunta en la faja de la carátula, había planteado y sigue planteando. Los idiomas no han pasado de dos con una predominancia del castellano y una representación menor del catalán. Y la pretensión multitemática ha quedado reducida a aquellos deseos, anclajes, y lastres particulares que se han querido abocar y drenar. A pesar de esos no conseguibles, la cita mensual con un preparado para la edición ha ido incrementando el nivel de autoexigencia y la reflexión como un quehacer indispensable en el propio crecimiento teórico y personal. Los textos publicados son el producto sobre soporte papel de un proceso elaborativo más intenso. Citarse con una edición de lo propio, por escasamente difusivo que sea, ha supuesto la cita con un compromiso y el encuentro con un proceso que se va superando a sí mismo.
Durante un tiempo,el dia del ensamblado de textos solo obedecía a un único principio:el de ordenar los textos tenidos.El único mantenimiento inicial estable fue la portada. Posteriormente el añadido de secciones y subsecciones ha ido marcando diversos estilos y un compromiso más riguroso, en cuanto a no hablar de lo que espontáneamente pueda apetecer, sino conseguir análisis y trabajos de temas pre-decididos . Como proyecto el magazine ha tenido sus gratificaciones en cuanto elogios por su talla intelectual y sus tomas de conciencia por las críticas recibidas . En todo caso se ha planteado el reto de publicar lo impublicable y ha nacido en un período en el que no paran de surgir distintos proyectos moderados de publicaciones que son puentes para tomar la voz desde las iniciativas marginales y las creaciones originales. Sopesándolo todo, el proyecto continuará para seguir vehiculando textos aunque sean pre-textos, es decir prepublicaciones, a la espera de reediciones de mejor calidad y presentación y difusión .pero seguirá como proyecto por un proceso transcultural , no como un producto terminado e inalterable o un feudo de posiciones teóricas. El reto es demostrar que la impublicabilidad no existe por razones comerciales o editoriales y que es fundamental seguir adelante con los discursos de la crítica a machetazos si es preciso en la jungla de las prosas basura de las culturas dominantes .

Un nuevo órgano de difusión

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 19:58

Protocolo para un unevo órgano de difusion: mensual de fluencias opinativas.
La contrainformación es un viejo sueño de rebeldía. La sensibilidad de los individuos sometidos a las múltiples influencias de los mas-media está reiteradamente insultada, cuando la mayoría de informaciones recibidas son tergiversadas o manipuladas en función de los intereses propagandísticos de cada momento. La noticia ha dejado de ser una unidad informativa imparcial y oportuna, para ser un producto sesgado por definición. Para proteger aquella sensibilidad y la independencia crítica los recursos de supervivencia social pasan por cribar todo cuanto se recibe y en particular, seleccionar los canales de contacto con el entorno y con el mundo en general. Desde la oposición al régimen de valores basados en la manipulación, han estado surgiendo iniciativas de distintos tipos y puede decirse que desde siempre, incluso en los momentos mas oscuros y graves en los que las voces disidentes fueron acalladas. Las épocas democráticas han permitido el florecimiento de múltiples iniciativas culturales y entre ellas, la aparición de cuantiosos órganos de difusión, tanto escritos como por ondas. Hacer un recorrido por el conjunto de éstos medios,a menudo precarios y efímeros, sería un estudio recomendable y de enorme valor autoretrospectivo. La sensación que prevalece es que la buena voluntad militante no fue suficiente para permanentizar muchos de éstos órganos.

Hoy existen boletines de difusión sectorializados y nominalizados según los grupos particulares que los han puesto en marcha.Y se dan cita en un mercado más y más saturado de parámetros estimulares de todo tipo, pero predominantemente los escenográficos.Las pantallas en general y las pantallas pequeñas en particular (video,televisión y ordenador)absorben la atención y los efluvios cromáticos pueden mas que las palabras apelmazadas en artículos para leer. De hecho los artículos escritos pasan sin pena ni gloria y a menudo es la firma que los acompaña que obliga a leerlos en honor a su autor.Pero en conjunto no todo lo publicado es aceptable y sin duda hay mucho de lo editado que son construcciones escapadas de auténticos depósitos de basura. Pero así como según que creadores plásticos no renuncian a embadurnar telas sin ton ni son,también en el espectro de las creaciones escritas hay materiales que son verdaderas evacuaciones, tal vez necesarias para otras ingestas posteriores y elaboraciones mejor acabadas después.

La cuestión es que la vida del conocimiento pasa por la lectura reiterada y no solo por la efemérides de un libro puntual.Si los indicadores de analfabetismo continúan siendo una de las medidas comparativas de progreso y cultura entre países, también el tipo de contenidos de lecturas da una referencia inequívoca y predictora de hacía que parámetros de seguridad y saber se encaminan las gentes.Aunque un exceso de lectura es igualable a teoricismo y con ello a un despegue delirante de la realidad, las propuestas para el seguimiento de contenidos teóricos jamás serán insuficientes, en tanto que el pensamiento pasa por la pluralidad de ideas y su desarrollo hasta el último detalle. Todo incentivo de lectura y recogida de nuevos elementos dados por las referencias a la realidad y por artículos de fondo con reflexiones de autor o de grupo, posibilita directamente un aumento en la formación y un incremento en la capacidad de debate, de tal manera que los marcos de confrontación dejen de ser generalidades para fundamentar exhaustivamente cada conclusión y criterio.

El Acoso Periodístico

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 19:52

Si alguien te asalta por la calle hablándote, insistiéndote, fotografiándote, persiguiéndote, molestándote, posiblemente --con el código civil o penal en la mano- se le puede exigir por la vía judicial que te deje tranquilo. A esas acciones se les llama acoso. Hay gente que va a la cárcel por ello. Toda insistencia por repetido que busca tu respuesta cuando no la quieres dar o te roba la imagen porque eres famoso o eres noticiable es desagradable. Si encima la gente de la molestia son un par de periodistas (generalmente, un cámara y un reportero con la pera del micrófono metiéndotela en la boca) la revisión de su profesión se hace obligatoria. Quienes más interesados pueden estar en hacerla es el propio gremio profesional que tiene que soportar a sectores de su medio que son la vergüenza del oficio. Ese periodismo, el más sabueso y rastrero de todos, compuesto de gente sin muchas luces o que no tiene otra capacidad para hacer un trabajo mejor, no sabe lo que es el respeto ni le conviene saberlo. Antes de aceptar una entrevista están ya enfocando con las cámaras, antes de averiguar si estas interesado en hablar o en tener un momento ya te están tomando planos de tu cuerpo, de tu cara, para llenar minutos o segundos de su programa y generar expectación y morbo. Lo peor no es solo eso, sino que digas lo que digas, van a utilizar tus palabras para ridiculizarte. El único amparo que se toman esos ladrones de imágenes es el de creer que una figura noticiable, sea porque forma parte de la galería de los famosos, o porque puntualmente es noticia por alguna clase de percance, es una especie de cosa de usar y tirar a conveniencia de los programas que se dedican a eso.
No se trata solo de gente que inspira asco como los de “Aquí hay tomate” –un programa que debería ser exterminado por razones de salud psíquica social para no alimentar el morbo y la insidia-sino de conocidísimos reporteros como la Milá, perdón la Merceditas según Monagal) , que llama a una puerta particular cámara en marcha ante alguien que ni los deja pasar ni que quiere hablar y que sin embargo reproducen eso para avidez de todo el público.
No entiendo como no se incoan procesos contra esta clase de conductas por muy famosos que sean quienes las hagan. Si la gente no desea malgastar su tiempo, se trate de personas de categoría como la Obregón a la que siempre andan molestando –la cual muy tranquilamente los trata de estúpidos haciéndoles creer que no sabe que van sus preguntas, o se trate de cualquiera con el nombre desconocido, para personarse como querellantes por sufrir molestias, las fiscalías deberían hacerlo de oficio.
El fenómeno del periodismo-espectáculo está muy adelantado y es difícil que de un frenazo. Al contrario hay una forma de televisión que es despótica e insultante y su línea de actuación ni está amparada por la deontologia periodística ni por las leyes en vigor del país. ¿Hay alguna moción en curso para plantear una ley que regule la actividad periodística en cuanto al estilo de acoso que tan amplia tolerancia tiene?
Cuando puntualmente alguien se enfada y rompe la cámara del periodista o se vale del micro para darle un tortazo al reportero o reportera que le acosan, parece que el entrevistado a la fuerza tiene mucho que ocultar y que esos agentes de la imagen cogida in y facilitadores del texto insidioso son ángeles inocentes. No hay manera legal para pararles los pies y ponerles en su sitio. Que hagan de periodistas y para ello que pidan el consentimiento de sus entrevistados.
Propongo que la gente asediada por ellos que no quiere darles audiencia y que sin embargo utilizan sus imágenes, los denuncien, es decir denuncien a sus programas y a los reporteros concretos que les molestan. Esa no es una solución --si hay una es con su reeducación – pero al menos les hará reflexionar sobre sus estilos tan mezquinos.

Ideas de Marca

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 19:49

¿Cuántas palabras son necesarias para expresar una idea? Respuesta: depende del tipo de idea. Hay ideas que por muchas palabras que se lleven usando en la historia lingüística para ser explicadas siguen sin ser entendidas del todo, otras pueden ser resumidas en una o dos palabras. Cuantas más palabras compongan una idea dada, más difícil es que su estructura verbal sea coincidente entre dos o más que la hayan elaborado, Y al revés: cuantas menos palabras necesite una idea más posibilidades teóricas hay para su coincidencia espontánea. De hecho, hay ideas que pueden quedar resumidas en una sola palabra aunque no sea lo habitual por la función polisémica de la semántica. Lo más habitual es tratar de expresar runa idea en una frase breve. Dos palabras o tres (contando copulativas o preposiciones) son ya una frase.
En el planeta digital donde la vasta plataforma internáutica permite catapultar las ideas, con una aceleración y manejo popular en soporte gráfico, nunca antes visto, la demostración de la coincidencia en formulaciones de frases o títulos y, en definitiva, de palabras combinadas, es total. Hay frases afortunadas como el río de la vida que pueden tener una impresionante cantidad de autorías. Cualquiera que sea el título de un artículo o de un blog en el que se piense obliga a pensar si ya no está en circulación o si no ha sido “inventado” previamente por otra persona. La palabra “inventado” realmente no es el denominativo correcto. Desde el momento en que tenemos a nuestro abasto miles o millones de palabras ya inventadas, combinadas de una forma u otra es más el resultado de la ocurrencia que no de la creación misma. Se puede hablar de creación a partir de la generación de nuevas ideas a partir del empleo de palabras viejas. Muy bien, tenemos que la originalidad obliga a un esfuerzo en decir las cosas y en titularlas de maneras ocurrentes y distintivas. Aún así, al hacerlo nadie puede garantizar la permanencia biunívoca entre el diseñador de una idea de marca (un título, un slogan o una frase) que le represente y ésta a la que personaliza. Si la idea es buena, si la expresión es impactante, antes de qué pase mucho, otro, desde otra latitud y sin que tenga la deferencia de decirte: tu frase me ha gustado, la hago mí; se apropiará de ella y hasta es probable que olvide en el futuro que lo hizo atribuyéndose su paternidad. Este fenómeno ya se conocía en la era predigital y por ello se desarrolló toda una jurídica de marcas registradas para evitar plagios o duplicidades. Estas marcas se extendían y siguen extendiéndose a los nombres de empresa, a los logos, a los sloganes publicitarios, a los títulos de revistas. Todo eso no ha evitado que una estética del plagio, totalmente fraudulenta y poco ética, haya ido desarrollándose. Hay que tener entrañas para dedicarse a copiar los originales de otros: desde envases parecidos a logos holográficos, a idénticas cromografías. Por otra parte todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida y quienes no tienen ideas no les queda otro remedio (¿de veras?) que copiar las de otros.
No siempre el diseño, la idea, la conclusión, el esbozo, la combinación a la que llega una persona desde su creatividad puede pretender que sea única y exclusiva. En otra parte del planeta otra persona puede estar combinando lo mismo y puede llegar a la misma combinación. En esa probabilística de combinaciones, puede suceder que dos o más personas, desde fuentes de inspiración distintas y sin alevosía para copiarse, lleguen a la misma conclusión combinatoria. Concedámoslo. Pero eso poco importa. La distinción a la que llega uno por separado de otro con su idea de marca, su eslogan concreto, su palabra, su neologismo incluso, otro se puede tomar el derecho de reproducirlo y hacerlo pasar por suyo. ¡Que más da! En realidad una idea de marca no deja de ser una proposición de un mensaje. Cuanto más corra tanto mejor a favor del mismo. Vengo usando unos cuantos nombres para mis revistas y/o plataformar textos disertativos y/o noticias, desde hace más de diez años, tales como Fluéncia Transcultural, Transculturália, Utopía en Marcha, Letras y Musas, Psicodharma, Entrevecinos y otros. En un principio en la red los que verifique de estos estaban solos. Palabras como Fluencia o Utopía, desde luego no, me habían precedido. Al tiempo al tratarme de localizar a mi mismo en tales plataformas he ido encontrando la proliferación de algunos de ellos. Lejos de sentirme copiado o expropiado más bien me siento alagado. (tampoco puedo descartar técnicamente que otras personas sin haberme leído se les ocurriera la misma combinación y forma gráfica. También hay que decir que a veces al psiquismo se le ocurre sacar ideas que tiene almacenadas por haberlas tomado de otras fuentes habiéndolo olvidado.). Hay que decir que la probabilidad para llegar a una combinación de dos substantivos centrales es bastante alta, pero a partir de tres es bastante baja. Como que la mayoría de combinaciones utilizan dos palabras clave hay que contar siempre con la posibilidad de la coincidencia a no ser que se rebusquen neologismos que las distingan. Uno de los últimos blogs que he construido se llama Analiticonda tratando de protegerlo por la vía del neologismo. En cuanto a la lista más atrás mencionada cada uno de los títulos lleva incorporado un mensaje sutil. LetrasyMusas refiere ese mundo arduo de la literatura y de la bohemia, con la inspiración convocada de seres deificos para ayudarla. Utopía en marcha es la propuesta de un movimiento social como proceso, también de un movimiento en ideas. Recuerdo que alguien se me rió de esta combinación que tengo en el login de uno de mis emails en catalán utopiaenmarxa desautorizando la utopía como posible realidad de futuro. Psicodharma, vincula otras leyes del cosmos y otros misterios con la estructura psicológica del individuo. Entrevecinos es una voz que sugiere la confraternización de ciudadanos y ciudadanas desde el universo de los barrios y de la vida cotidiana, es un nosotros en un tú a tú campechano.
En la actualidad no tiene el menor sentido ir a hacer cola a las oficinas de registro para legalizar tal o cual nombre o idea nominal. (nos pasaríamos el día en estas gestiones y dejaríamos de hacer el trabajo creativo) Que la gente copie todo lo que quiera y más, si esas copias sirven para promover unas ideas positivas tanto mejor. A uno siempre le gusta que le reconozcan por sus méritos y que si alguien toma una idea o un título al menos sea citado, pero ni siquiera eso es imprescindible. Esperar o desear el agradecimiento no deja de ser un tic de las viejas costumbres. No hay mejor forma de reconocimiento de un trabajo o de una idea que se popularice aunque nadie sepa exactamente de donde surgió o quien la hizo. Por encima del quién lo fundamental es el qué, por encima del autor tiene prevalencia el mensaje. Focault se pregunta con ansiedad –referencia tomada de Bernard Henri Levy en su libro sobre el siglo de Sartre- por la paradoja de anunciar la muerte del hombre a la vez que se lucha por la defensa de sus derechos. Esa paradoja se reactualiza cada dia en los menores detalles de la existencia creativa. De una parte estamos abocados a crear, a proponer, a sugerir, de otra no podemos evitar que toda creación sea condenada al destino de una estandarización desproveyéndola de su función original. No importa, la creatividad tiene la fuerza descomunal de su crecimiento mientras que la vulgaridad por mucho que no la entienda en su plagio también contribuye a divulgarla. Evidentemente no toda copia es plagio y el reconocimiento pasa por la reproducción de los que otros hicieron.

14/11/2008 GMT 1

Psicosis generalizada

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:51

El ataque terrorista a las torres gemelas de NY y al Pentágono el dia 11de setiembre del 2001 ha puesto un antes y un después en el panorama de las relaciones internacionales y especialmente en la actitud estadounidense ante el mundo.Aquella luctuosa fecha y todo lo que ha venido sucediendo después nos sirve para observar la conexión entre terror, información y psicosis. Las actitudes xenófobas que se multiplicaron a partir de los pocos minutos del desastre y la colonización informativa del tema en todos los medios fue creando una situación creciente de demanda de la ley de talión. Tanto es así que la intervención del ejercito USA en Afganistán ha sido tanto una necesidad estratégica del imperialismo como una manera directa del gobierno Busch en complacer a la tendencia vengativa de los ciudadanos. Durante años la fecha fatídica será recordada y de acuerdo a las declaraciones de la clase blanca, los USA perseguirán a sus enemigos ahí donde se encuentren. La psicosis generalizada de los norteamericanos que les lleva a conjeturar cada catástrofe con la poderosa manonegra del terrorismo fundamentalista de los islámicos, se lleva bien con la paranoia tradicional de sus gobernantes que han visto en cualquier forma de vida y de pensamiento disidentes un peligro potencial para su modo de existencia confortable dorado con la píldora del dólar. La psicosis es generalizable por contagio mimético cuando los factores de información consolidan una connatural tendencia humana al miedo a los peligros. En el caso de EEUU, la información sesgada y filtrada proporcionada por el poder se ha aliado con el temor latente de la sociedad a perder sus ventajas como nación poderosa. Pero la psicosis social no es solo producto de una manipulación de lo que acaece si no también de unas determinantes culturales anteriores en las que se creía rotundamente en la propia seguridad.

El odio

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:48

El impacto psíquico del odio
El odio social es un fenómeno muy extensivo. Está más allá de las categorías culturales a pesar de haber sido disfrazado bajo epígrafes como el del odio de clase, o el odio revolucionario. Su justificación c conceptual viene establecido como comportamiento reactivo de una generación o un grupo de gente rebelado contra los cánones de humillación o explotación a los que ha sido sometido.La rebeldía como reactancia es un fenómeno natural en los ciclos históricos por la renovación de las cosas.Sin embargo el comportamiento que imprime no deja indemne el aparato psíquico de sus protagonistas. El sujeto que lucha por una vida digna en contra de quiénes` se la prohiben o lo traicionan genera un proceso de odio y de emocionalidad visceral que repercute en su aparato psíquico. La manifestación de su resentimiento puede mantenerse más allá de las situaciones concretas de lucha e incluso tras la conquista de algunas mejoras u objetivos, nunca del todo satisfechos para la demanda radical.Ese resentimiento residual es la resultante de la inercia del odio instaurado cuya lógica histórica no evita al sujeto resentido padecer como una figura frustrada que se sabe condenada a estar por debajo de lo que habría querido ser,con la culpa en ristre contra quiénes se lo han impedido. Es así que el odio deja de cumplir una función útil tanto para la historia como para los protagonistas que lo asumen así cuando su repercusión es infinitamente más negativa en los odiantes que en los odiados. Por otra parte, hay un tipo de odio social que está disfrazado de razonamientos supuestos de conciencia social cuando de hecho encubren sentimientos de envidia y de venganza tradicionales. Depurar la propia conducta sin olvidar cual sigue siendo la conducta de los que generan malestar emocional es fundamental para recolocar la sentimentalidad en el lugar de critica y permitir que siga cumpliendo una función renovadora sin perder el equilibrio personal.

Autoanálisis

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:32

Tras Un primer año de análisis del Uno Mismo.
El año es una unidad de tiempo que dice muy poco de un análisis psicológico. Así como puede tener una importancia extraordinaria para otros trabajos o procesos y también para la maduración de ciclos y procesos naturales; el año analítico con una frecuencia de una o dos sesiones por semana puede contabilizarse en medio centenar o un centenar sobrado de horas. Su conjunto podría ser comprimido dentro de una semana desde el cálculo del tiempo empleado.Pero no, desde luego, desde la dimensión terapéutica.Entre sesión y sesión el discurso analítico deja una reflexión motivada y un repaso de las construcciones valorativas. El yo que toma consciencia de los sucesos biográficos a los que quiere darle el valor de subjetividad va manteniendo un doble nivel de valoración: el del progreso personal (medido en términos de una liberación de sufrimiento o en términos de liberación de un malestar residual) y el de la deconstrucción de las justificaciones previas, que amurallaban al ser tras unos límites innecesarios. Las secuencias de crecimiento están verdaderamente entre sesión y sesión,Es en ese lugar interexpositivo en tanto que entreacto, lo que proporciona al organismo y a la psique la oportunidad de trabajar hacía otras perspectivas y soluciones. Pero un año en cuanto a tiempo global es una unidad nada despreciable. Se han podido mover las cosas y las circunstancias suficientemente como para que emerja un sentimiento impositivo de resultados.De hecho, algunos tomados por tales, estuvieron siempre en un estado de latencia. La positivación de un análisis es una discriminación entre los imponderables y las cuestiones movibles o los temas posibles de cambiar. Esa jerarquización entre los mandatos limitantes externos y su imposibilidad de transformación y las propias excrecencias mentales y patologías de ansiedad y miedo,;dedicando cada aparatado su justo lugar de consideración, permite el salto cualitativo entre la maduración ante un objetividad y la crisis de subjetividad ante un externo que se ha refijado obsesivamente. en ese proceso el di´diálogo psico-analítico habrá tenido una importancia extraordinaria desde la asimetría que constituye la interacción entre el que enseña su miseria y problemática existencial y quien ya salió de ella. Se trata de una habla y una escucha y al mismo tiempo de un diálogo .
Tras un primer año de análisis si el establecimiento de esa discriminación suficienta al analizante, posiblemente el análisis requiera ser suspendido o pospuesto sine die.si esa discriminación no desplaza la necesidad íntima de la continuación de un abocamiento y un evacuamiento de consideraciones privadas tanto como teóricas acerca del uno mismo, entonces su continuación queda prescrita. Tal continuación puede ir variando cualitativamente (de hecho su variación se da o puede darse de mes a mes y de sesión a sesión,. e incluso dentro de una misma sesión quedando diferenciado su comienzo de su final)hasta dejar de ser un análisis personal para convertirse en una construcción epistémica del ser. Al final resulta que el desarrollo consecuente de los actos de comprensión y de descompresión de uno antes lo que habían sido sus aflicciones, le lleva a superar la condición de analizante para ser la de analista de sí mismo y de procesos que se dan en la vida humana.
Ciertamente después de un primer año puede seguirle un segundo y otro, y otro más y hasta una docena o incluso una fracción de una siguiente u otra entera..¿que es lo que determina una continuidad autentificada? ¿La verdadera necesidad analítica o un apego (una costumbre relacional)generado por esa misma necesidad? tener un espacio sesionado semisemanal, semanal o bisemanal (o diario si eso es lo pactado)de asociación libre que permita construir el discurso apetecido del momento e irlo librando as cada cita, de una configuración personalista y culpabilizadora de los protagonistas de escenas descritas o transcritas, para irlo convirtiendo en un análisis objetivista y referido a leyes de comportamiento; es lo que va constituyendo ya no solo una vía de salida de un laberinto, sino una adhesión a una teoría o la construcción para sí de esa teoría de cambio y soluciones. Evidentemente el lugar(despacho, consultorio) del habla y de la escucha espacializados y especializados pueden jugar un rol de acostumbramiento y de adicción. Lo que marca el progreso no es el año analítico en sí mismo y por mucho que desde un punto de vista externo de una relación de análisis, se pueda impugnar el hecho de un tiempo supuestamente excesivo, la cuestión es el balance psíquico de este tiempo y su traducción en beneficios existenciales e implementación de cambios en la personalidad.Y también, por supuesto, en las aplicaciones de las facultades superiores. Cada persona tiene su cifra esencial y el tiempo concreto no es sino un número de expresión de un tempo o de un ritmo evolutivo.Y su cura pasa por su desapego de sí librando ese sí, como consciencia substancial, de su fascinación por el yo , por un ego adulterador de un plano de vitalidad principal. Tras un período de análisis hay que contar en como continua el análisis aunque haya terminado o se desee concluir una versión del mismo. De hecho todo análisis viene a ser concertado (y/o negociado)en función de unas demandas precisas y por lo general en un contexto de agobio, pero un análisis no termina al trascender aquél contexto y tras la neutralización de un síntoma. El análisis es algo inherente a la expresión intelectiva de la vida y necesita ser continuado como una constante permanentizada en la vida. Puede quedar decretada una terminación analítica en un contexto profesional o vinculada al oro depositario y escuchante principal, pero su interminabilidad es patente en las circunstancias vivenciales y en la cotidianeidad.Sus variaciones pueden imprimir rutas distintas o packs temáticos nuevos. La insistencia toda la vida en los mismos puntos no deja de ser una expresión neurótica de las fijaciones de las que uno no ha podido librarse y hace su personalidad una explotación de aquellos temas o argumentos que le proporcionan mejores resultados. Con lo que saca partido de sí mismo a partir de una canallesca relación con su interioridad.
La continuación analítica a grosso modo es la proporcionalidad del pensamiento. Un auto/analizante o un analizante es quien acaba enfrentándose a sus zonas dolorosas parte de las cuales atenuará o eliminará,rompiendo radicalmente con los agentes del dolor y otra parte reinterpretará como no dolientes.Su análisis psicológico persistirá hasta que resulte extinto en sí mismo e innecesitado. Pero el análisis total es ineludible de la adhesión al pensamiento y a diversidad que representa una multitud ilimitada de variables que exige continuas tomas de reflexión y de posición.
Cuando al fin el yo personal es transformado y expresado en tercera persona ,el sujeto da cuenta de una libranza: la de quedar despegado de turbias visiones y de un desdibujamiento fronterizo acerca de cada parte que lo compone y de donde procede. Ese verdadero trabajo para descifrar las sombras y alumbrar las perspectivas lleva a reconocimientos sobre lo que uno es y por donde le toca seguir. Le tocará establecer donde es el controlador y donde ella controlado/a. La idea del locus de control vendrá a establecer una visión sumaria de donde están las palancas de mando y quien las maneja si el uno mismo o lo exógeno aunque sea a través de uno.En el aprendizaje de lo que uno es como autenticidad hay pasos obligados por el desenmascaramiento de aquellos contenidos arrastrados que no son propios pero que se mantienen como prótesis o bastones de ayuda o segurizantes ficticios.

El cartelismo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:59

El cartelismo: La propaganda que se tapa a sí misma.

Hay diseños de carteles singulares, tanto de publicidad como de propaganda políticas que han integrado el inconsciente colectivo y pasan a la posteridad como señales de unas épocas. Hay otros, la mayoría, que vienen a integrar los miles de toneladas de celulosa dedicadas a la transmisión de unas consignas o de unos mensajes que con dificultad se abren paso hasta la atención de un público, cada vez más saturada de propaganda de todos los tipos.
El lugar para los carteles suele ser espacios convenidos que los ayuntamientos prefijan para así librar a otros espacios públicos (mobiliario urbano) además de las fachadas de edificios privados.Puesto que no son tantos los paneles, ni los cilindros de hormigón dedicados a ello, se puede calcular las limitaciones de superficie dada las ingente cantidad de entidades, grupos, partidos y marcas anunciadoras de tal o cual efemérides. Cada entidad entenderá que su propuesta es la más importante y reclamará para sí el espacio que es de todos.
A diferencia de épocas pretéritas en que había una cierta consideración por el cartel ajeno, cuando menos el que era vigente, ahora los cartelistas arrasan o suelen arrasar con todo lo que está previsto para sostener información gráfica y es autorizado por el legislador local.De tal manera que no es raro ver como unos encoladores van a pocas horas de distancia de otros tapando lo que los anteriores han pegado. el colmo, queda alcanzado cuando un mismo grupo de encoladores tapa lo que 24 horas antes han colgado en nombre de otra entidad. Ese comportamiento estandarizado ocasiona que el anunciante no se limita a utilizar uno o dos carteles por sitio indicado, sino que tapan literalmente el sitio para así, por la vía de la cantidad y de mas superficie conseguir mayor impacto. Una aproximación clínica al fenómeno da varias conclusiones:
1. el cartelismo necesita cuantificarse con tamaños grandes (dina2)y repetirse porque el público está saciado de tanto bombardeo gráfico.
2. La carrera competencial por el uso-abuso del espacio público de propaganda lleva a las conductas recíprocas de irrespeto.
3. El público, ese público de anhelos y desvelos, se entera menos a más avalancha de textos.
Pero la crítica no puede evitar el reconocimiento de que un póster tiene poder, y algunos por su llamatividad y carisma consiguen ser reproducidos y copiados sin que sus autores se lo propongan. carteles como “la garra del invasor italiano pretende esclavizarnos” de la España republicana de 1937 , el “Mr.Tambourine man” de Martin Sharp en 1967 ,el “Never mind the bollocks” el culo de Levi´s en 1973 o el “hello boys” de Wonderbra de 1994 , entre otros muchos carteles, países y épocas, recogidos en una exposición monstruo de 10mil posters por el museo Victoria y Albert londinense que demuestra que todavía hay un poder persuasivo del póster, aunque la calle de la agitación diaria demuestre lo contrario cuando el póster multicolor y artístico degenera en un cartela escueto de consignas monocromo y desilustrado.

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