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Utopía en Marcha
La invocacion del sueño utópico ha ido quedando para la literatura mientras que el disfrute de la vida alternativa va pasando por la capacidad de transgresión subjetiva de cada idealista.

Archivo: Noviembre 2008

15/11/2008 GMT 1

Prepublicar impublicables

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 20:03

La aventura de prepublicar impublicables .
Tras dos años de edición restringida de un magazine mensual de cuarto orden se impone un paréntesis reflexivo .El volumen de artículos y de temarios traspasados no ha conseguido el propósito inicial: el de una transculturalidad y un foro de diálogos coligados ante la universión del pensamiento y a favor de debates fluyentes e influyentes.Tampoco el de una convergencia multilateral de autores y autorías de distintas procedencias, culturas, capacidades, intereses y experiencias. Las aportaciones hechas han venido repitiendo sus sesgos: los síntomas proyectados de quienes más escribimos. A fin de cuentas un órgano de expresión, sea el que sea, no solo expresa datos objetivos y temas asépticos sino que deja traslucir la idiosincrasia de quienes lo escriben. Los textos publicados hasta ahora presentan con obviedad notoria, los intereses teóricos preferentes de quien ha copado mayor espacio de artículos y líneas.El número de autores ha quedado muy por debajo de lo que el criterio de apertura y admisibilidad que se adjunta en la faja de la carátula, había planteado y sigue planteando. Los idiomas no han pasado de dos con una predominancia del castellano y una representación menor del catalán. Y la pretensión multitemática ha quedado reducida a aquellos deseos, anclajes, y lastres particulares que se han querido abocar y drenar. A pesar de esos no conseguibles, la cita mensual con un preparado para la edición ha ido incrementando el nivel de autoexigencia y la reflexión como un quehacer indispensable en el propio crecimiento teórico y personal. Los textos publicados son el producto sobre soporte papel de un proceso elaborativo más intenso. Citarse con una edición de lo propio, por escasamente difusivo que sea, ha supuesto la cita con un compromiso y el encuentro con un proceso que se va superando a sí mismo.
Durante un tiempo,el dia del ensamblado de textos solo obedecía a un único principio:el de ordenar los textos tenidos.El único mantenimiento inicial estable fue la portada. Posteriormente el añadido de secciones y subsecciones ha ido marcando diversos estilos y un compromiso más riguroso, en cuanto a no hablar de lo que espontáneamente pueda apetecer, sino conseguir análisis y trabajos de temas pre-decididos . Como proyecto el magazine ha tenido sus gratificaciones en cuanto elogios por su talla intelectual y sus tomas de conciencia por las críticas recibidas . En todo caso se ha planteado el reto de publicar lo impublicable y ha nacido en un período en el que no paran de surgir distintos proyectos moderados de publicaciones que son puentes para tomar la voz desde las iniciativas marginales y las creaciones originales. Sopesándolo todo, el proyecto continuará para seguir vehiculando textos aunque sean pre-textos, es decir prepublicaciones, a la espera de reediciones de mejor calidad y presentación y difusión .pero seguirá como proyecto por un proceso transcultural , no como un producto terminado e inalterable o un feudo de posiciones teóricas. El reto es demostrar que la impublicabilidad no existe por razones comerciales o editoriales y que es fundamental seguir adelante con los discursos de la crítica a machetazos si es preciso en la jungla de las prosas basura de las culturas dominantes .

Un nuevo órgano de difusión

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 19:58

Protocolo para un unevo órgano de difusion: mensual de fluencias opinativas.
La contrainformación es un viejo sueño de rebeldía. La sensibilidad de los individuos sometidos a las múltiples influencias de los mas-media está reiteradamente insultada, cuando la mayoría de informaciones recibidas son tergiversadas o manipuladas en función de los intereses propagandísticos de cada momento. La noticia ha dejado de ser una unidad informativa imparcial y oportuna, para ser un producto sesgado por definición. Para proteger aquella sensibilidad y la independencia crítica los recursos de supervivencia social pasan por cribar todo cuanto se recibe y en particular, seleccionar los canales de contacto con el entorno y con el mundo en general. Desde la oposición al régimen de valores basados en la manipulación, han estado surgiendo iniciativas de distintos tipos y puede decirse que desde siempre, incluso en los momentos mas oscuros y graves en los que las voces disidentes fueron acalladas. Las épocas democráticas han permitido el florecimiento de múltiples iniciativas culturales y entre ellas, la aparición de cuantiosos órganos de difusión, tanto escritos como por ondas. Hacer un recorrido por el conjunto de éstos medios,a menudo precarios y efímeros, sería un estudio recomendable y de enorme valor autoretrospectivo. La sensación que prevalece es que la buena voluntad militante no fue suficiente para permanentizar muchos de éstos órganos.

Hoy existen boletines de difusión sectorializados y nominalizados según los grupos particulares que los han puesto en marcha.Y se dan cita en un mercado más y más saturado de parámetros estimulares de todo tipo, pero predominantemente los escenográficos.Las pantallas en general y las pantallas pequeñas en particular (video,televisión y ordenador)absorben la atención y los efluvios cromáticos pueden mas que las palabras apelmazadas en artículos para leer. De hecho los artículos escritos pasan sin pena ni gloria y a menudo es la firma que los acompaña que obliga a leerlos en honor a su autor.Pero en conjunto no todo lo publicado es aceptable y sin duda hay mucho de lo editado que son construcciones escapadas de auténticos depósitos de basura. Pero así como según que creadores plásticos no renuncian a embadurnar telas sin ton ni son,también en el espectro de las creaciones escritas hay materiales que son verdaderas evacuaciones, tal vez necesarias para otras ingestas posteriores y elaboraciones mejor acabadas después.

La cuestión es que la vida del conocimiento pasa por la lectura reiterada y no solo por la efemérides de un libro puntual.Si los indicadores de analfabetismo continúan siendo una de las medidas comparativas de progreso y cultura entre países, también el tipo de contenidos de lecturas da una referencia inequívoca y predictora de hacía que parámetros de seguridad y saber se encaminan las gentes.Aunque un exceso de lectura es igualable a teoricismo y con ello a un despegue delirante de la realidad, las propuestas para el seguimiento de contenidos teóricos jamás serán insuficientes, en tanto que el pensamiento pasa por la pluralidad de ideas y su desarrollo hasta el último detalle. Todo incentivo de lectura y recogida de nuevos elementos dados por las referencias a la realidad y por artículos de fondo con reflexiones de autor o de grupo, posibilita directamente un aumento en la formación y un incremento en la capacidad de debate, de tal manera que los marcos de confrontación dejen de ser generalidades para fundamentar exhaustivamente cada conclusión y criterio.

El Acoso Periodístico

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 19:52

Si alguien te asalta por la calle hablándote, insistiéndote, fotografiándote, persiguiéndote, molestándote, posiblemente --con el código civil o penal en la mano- se le puede exigir por la vía judicial que te deje tranquilo. A esas acciones se les llama acoso. Hay gente que va a la cárcel por ello. Toda insistencia por repetido que busca tu respuesta cuando no la quieres dar o te roba la imagen porque eres famoso o eres noticiable es desagradable. Si encima la gente de la molestia son un par de periodistas (generalmente, un cámara y un reportero con la pera del micrófono metiéndotela en la boca) la revisión de su profesión se hace obligatoria. Quienes más interesados pueden estar en hacerla es el propio gremio profesional que tiene que soportar a sectores de su medio que son la vergüenza del oficio. Ese periodismo, el más sabueso y rastrero de todos, compuesto de gente sin muchas luces o que no tiene otra capacidad para hacer un trabajo mejor, no sabe lo que es el respeto ni le conviene saberlo. Antes de aceptar una entrevista están ya enfocando con las cámaras, antes de averiguar si estas interesado en hablar o en tener un momento ya te están tomando planos de tu cuerpo, de tu cara, para llenar minutos o segundos de su programa y generar expectación y morbo. Lo peor no es solo eso, sino que digas lo que digas, van a utilizar tus palabras para ridiculizarte. El único amparo que se toman esos ladrones de imágenes es el de creer que una figura noticiable, sea porque forma parte de la galería de los famosos, o porque puntualmente es noticia por alguna clase de percance, es una especie de cosa de usar y tirar a conveniencia de los programas que se dedican a eso.
No se trata solo de gente que inspira asco como los de “Aquí hay tomate” –un programa que debería ser exterminado por razones de salud psíquica social para no alimentar el morbo y la insidia-sino de conocidísimos reporteros como la Milá, perdón la Merceditas según Monagal) , que llama a una puerta particular cámara en marcha ante alguien que ni los deja pasar ni que quiere hablar y que sin embargo reproducen eso para avidez de todo el público.
No entiendo como no se incoan procesos contra esta clase de conductas por muy famosos que sean quienes las hagan. Si la gente no desea malgastar su tiempo, se trate de personas de categoría como la Obregón a la que siempre andan molestando –la cual muy tranquilamente los trata de estúpidos haciéndoles creer que no sabe que van sus preguntas, o se trate de cualquiera con el nombre desconocido, para personarse como querellantes por sufrir molestias, las fiscalías deberían hacerlo de oficio.
El fenómeno del periodismo-espectáculo está muy adelantado y es difícil que de un frenazo. Al contrario hay una forma de televisión que es despótica e insultante y su línea de actuación ni está amparada por la deontologia periodística ni por las leyes en vigor del país. ¿Hay alguna moción en curso para plantear una ley que regule la actividad periodística en cuanto al estilo de acoso que tan amplia tolerancia tiene?
Cuando puntualmente alguien se enfada y rompe la cámara del periodista o se vale del micro para darle un tortazo al reportero o reportera que le acosan, parece que el entrevistado a la fuerza tiene mucho que ocultar y que esos agentes de la imagen cogida in y facilitadores del texto insidioso son ángeles inocentes. No hay manera legal para pararles los pies y ponerles en su sitio. Que hagan de periodistas y para ello que pidan el consentimiento de sus entrevistados.
Propongo que la gente asediada por ellos que no quiere darles audiencia y que sin embargo utilizan sus imágenes, los denuncien, es decir denuncien a sus programas y a los reporteros concretos que les molestan. Esa no es una solución --si hay una es con su reeducación – pero al menos les hará reflexionar sobre sus estilos tan mezquinos.

Ideas de Marca

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 19:49

¿Cuántas palabras son necesarias para expresar una idea? Respuesta: depende del tipo de idea. Hay ideas que por muchas palabras que se lleven usando en la historia lingüística para ser explicadas siguen sin ser entendidas del todo, otras pueden ser resumidas en una o dos palabras. Cuantas más palabras compongan una idea dada, más difícil es que su estructura verbal sea coincidente entre dos o más que la hayan elaborado, Y al revés: cuantas menos palabras necesite una idea más posibilidades teóricas hay para su coincidencia espontánea. De hecho, hay ideas que pueden quedar resumidas en una sola palabra aunque no sea lo habitual por la función polisémica de la semántica. Lo más habitual es tratar de expresar runa idea en una frase breve. Dos palabras o tres (contando copulativas o preposiciones) son ya una frase.
En el planeta digital donde la vasta plataforma internáutica permite catapultar las ideas, con una aceleración y manejo popular en soporte gráfico, nunca antes visto, la demostración de la coincidencia en formulaciones de frases o títulos y, en definitiva, de palabras combinadas, es total. Hay frases afortunadas como el río de la vida que pueden tener una impresionante cantidad de autorías. Cualquiera que sea el título de un artículo o de un blog en el que se piense obliga a pensar si ya no está en circulación o si no ha sido “inventado” previamente por otra persona. La palabra “inventado” realmente no es el denominativo correcto. Desde el momento en que tenemos a nuestro abasto miles o millones de palabras ya inventadas, combinadas de una forma u otra es más el resultado de la ocurrencia que no de la creación misma. Se puede hablar de creación a partir de la generación de nuevas ideas a partir del empleo de palabras viejas. Muy bien, tenemos que la originalidad obliga a un esfuerzo en decir las cosas y en titularlas de maneras ocurrentes y distintivas. Aún así, al hacerlo nadie puede garantizar la permanencia biunívoca entre el diseñador de una idea de marca (un título, un slogan o una frase) que le represente y ésta a la que personaliza. Si la idea es buena, si la expresión es impactante, antes de qué pase mucho, otro, desde otra latitud y sin que tenga la deferencia de decirte: tu frase me ha gustado, la hago mí; se apropiará de ella y hasta es probable que olvide en el futuro que lo hizo atribuyéndose su paternidad. Este fenómeno ya se conocía en la era predigital y por ello se desarrolló toda una jurídica de marcas registradas para evitar plagios o duplicidades. Estas marcas se extendían y siguen extendiéndose a los nombres de empresa, a los logos, a los sloganes publicitarios, a los títulos de revistas. Todo eso no ha evitado que una estética del plagio, totalmente fraudulenta y poco ética, haya ido desarrollándose. Hay que tener entrañas para dedicarse a copiar los originales de otros: desde envases parecidos a logos holográficos, a idénticas cromografías. Por otra parte todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida y quienes no tienen ideas no les queda otro remedio (¿de veras?) que copiar las de otros.
No siempre el diseño, la idea, la conclusión, el esbozo, la combinación a la que llega una persona desde su creatividad puede pretender que sea única y exclusiva. En otra parte del planeta otra persona puede estar combinando lo mismo y puede llegar a la misma combinación. En esa probabilística de combinaciones, puede suceder que dos o más personas, desde fuentes de inspiración distintas y sin alevosía para copiarse, lleguen a la misma conclusión combinatoria. Concedámoslo. Pero eso poco importa. La distinción a la que llega uno por separado de otro con su idea de marca, su eslogan concreto, su palabra, su neologismo incluso, otro se puede tomar el derecho de reproducirlo y hacerlo pasar por suyo. ¡Que más da! En realidad una idea de marca no deja de ser una proposición de un mensaje. Cuanto más corra tanto mejor a favor del mismo. Vengo usando unos cuantos nombres para mis revistas y/o plataformar textos disertativos y/o noticias, desde hace más de diez años, tales como Fluéncia Transcultural, Transculturália, Utopía en Marcha, Letras y Musas, Psicodharma, Entrevecinos y otros. En un principio en la red los que verifique de estos estaban solos. Palabras como Fluencia o Utopía, desde luego no, me habían precedido. Al tiempo al tratarme de localizar a mi mismo en tales plataformas he ido encontrando la proliferación de algunos de ellos. Lejos de sentirme copiado o expropiado más bien me siento alagado. (tampoco puedo descartar técnicamente que otras personas sin haberme leído se les ocurriera la misma combinación y forma gráfica. También hay que decir que a veces al psiquismo se le ocurre sacar ideas que tiene almacenadas por haberlas tomado de otras fuentes habiéndolo olvidado.). Hay que decir que la probabilidad para llegar a una combinación de dos substantivos centrales es bastante alta, pero a partir de tres es bastante baja. Como que la mayoría de combinaciones utilizan dos palabras clave hay que contar siempre con la posibilidad de la coincidencia a no ser que se rebusquen neologismos que las distingan. Uno de los últimos blogs que he construido se llama Analiticonda tratando de protegerlo por la vía del neologismo. En cuanto a la lista más atrás mencionada cada uno de los títulos lleva incorporado un mensaje sutil. LetrasyMusas refiere ese mundo arduo de la literatura y de la bohemia, con la inspiración convocada de seres deificos para ayudarla. Utopía en marcha es la propuesta de un movimiento social como proceso, también de un movimiento en ideas. Recuerdo que alguien se me rió de esta combinación que tengo en el login de uno de mis emails en catalán utopiaenmarxa desautorizando la utopía como posible realidad de futuro. Psicodharma, vincula otras leyes del cosmos y otros misterios con la estructura psicológica del individuo. Entrevecinos es una voz que sugiere la confraternización de ciudadanos y ciudadanas desde el universo de los barrios y de la vida cotidiana, es un nosotros en un tú a tú campechano.
En la actualidad no tiene el menor sentido ir a hacer cola a las oficinas de registro para legalizar tal o cual nombre o idea nominal. (nos pasaríamos el día en estas gestiones y dejaríamos de hacer el trabajo creativo) Que la gente copie todo lo que quiera y más, si esas copias sirven para promover unas ideas positivas tanto mejor. A uno siempre le gusta que le reconozcan por sus méritos y que si alguien toma una idea o un título al menos sea citado, pero ni siquiera eso es imprescindible. Esperar o desear el agradecimiento no deja de ser un tic de las viejas costumbres. No hay mejor forma de reconocimiento de un trabajo o de una idea que se popularice aunque nadie sepa exactamente de donde surgió o quien la hizo. Por encima del quién lo fundamental es el qué, por encima del autor tiene prevalencia el mensaje. Focault se pregunta con ansiedad –referencia tomada de Bernard Henri Levy en su libro sobre el siglo de Sartre- por la paradoja de anunciar la muerte del hombre a la vez que se lucha por la defensa de sus derechos. Esa paradoja se reactualiza cada dia en los menores detalles de la existencia creativa. De una parte estamos abocados a crear, a proponer, a sugerir, de otra no podemos evitar que toda creación sea condenada al destino de una estandarización desproveyéndola de su función original. No importa, la creatividad tiene la fuerza descomunal de su crecimiento mientras que la vulgaridad por mucho que no la entienda en su plagio también contribuye a divulgarla. Evidentemente no toda copia es plagio y el reconocimiento pasa por la reproducción de los que otros hicieron.

14/11/2008 GMT 1

Reos y libertad digital

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 20:40

Libertad de movimiento y libertad de relación.
Reflexión sobre la privación de libertad en la era del planeta digital.

Es evidente que el grito ácrata del más tradicional libertarismo de que la sociedad no es libre mientras haya uno solo de sus ciudadanos encarcelados no nos sirve para la vida práctica. Todos los extremos conceptuales por poéticos que puedan ser a la primera impresión no dejan de ser una fanfarronada. Sabemos de la existencia de mucha gente encarcelada y represaliada por las botas de las distintas injusticas que todavía permanecen en el mundo. Sabemos de otras miserias existenciales. Sabemos de la mediocridad humana. Sabemos que el saber y la consciencia de eso no es suficiente para eliminarlo. A pesar de todo, el balance de represiones y fracasos no puede empujarnos a la letanía permanente de la falta de libertad propia por la falta de la libertad ajena. La libertad es un tesoro demasiado mayúsculo por aceptar que nos sea amputada o incluso reducida parcialmente porque otros carezcan de ella. Es cierto que la libertad como concepto filosófico absoluto no es dada totalmente mientras el ser humano no deje de ser el que es y sea otro. En este intervalo que puede durar milenios o tal vez no termine nunca del todo, la lucha por la libertad es el reto individuo a individuo más que el de clase o el de multitud. Conceptualmente venimos progresando desde que se acepta que la libertad política no es la panacea de las libertades y que su formato dentro de las democracias participativas no quita la falta de libertad personal o incluso de la palabra.
La reflexión y el debate sobre la libertad nos lleva aun serial de libertades: desde las más públicas a las más privadas. La modificación performántica del panorama relacional en el mundo a partir de la digitalización del planeta (o de una mayor cantidad de gente incorporada a la tecnología digital del contacto) introduce nuevos planteamientos por lo que hace a la gestión de la libertad.
Desde las posiciones protectoras de la sociedad indefensa la tesis de la libertad queda relativizada con el siguiente esquema: para asegurar la libertad de unos hay que privar la libertad de otros. Se supone que esos “unos” son los ciudadanos modélicos y tranquilos que viven vidas integradas y placenteras y esos “otros” son delincuentes mal nacidos que se acostumbran a vivir y a enriquecer con atracos a las propiedades privadas y agresiones a aquellos. Ese esquema es de una lógica aplastante. No sabemos de ningún modelo social en el que no hayan dejado de excluir de ella (encerrándolos o liquidándolos) a todos aquellos antisociales que se oponen a la paz ajena y a los valores colectivos. Hasta aquí el esquema podríamos subscribirlos todos, incluyendo los ácratas más dogmáticos, que atrapados en la última pregunta de qué hacer ante el psicópata multiagresivo admitirían que habría que recluirlo para tratarlo y no dejarlo a la libertad de su circulación y a la explosión de sus odios. Otro asunto es que otros intereses de poder criminalicen cualquier clase de disidencia y metan en el mismo grupo de castigables a los críticos sociales y a los que agreden a ciudadanos mientras van a reunir fondos a un cajero automático.
El análisis de la criminalización de los movimientos sociales es mas complejo y solo cabe recordar que todo lo reivindicativo que molesta a un estado, éste tenderá a sacárselo de encima con toda clase de artimañas incluyendo la injuria, el fraude y la aplicación indebida de los códigos legales. Pero ahora me interesa más la reflexión particular sobre la delincuencia tópica y típica del residente social que agrede a otro para robarlo, matarlo, violarlo, destruirlo o dañarlo de algún modo de maneras crueles o violentas y es interceptado por el aparato de defensa social. Una vez juzgado y sentenciado a reclusión (con todos los recursos de rehabilitación de los que se pueda disponer, claro) el concepto de esta puede estar en crisis. La privación de la libertad de movimiento, de la calle, del contacto presencial con los demás, del goce físico-sexual, de las comidas en restaurantes viene directamente determinada por la condición de indeseable del tipo que no puede o no sabe hacer el uso adecuado de todo esto. En lugar de relacionarse convierte a sus semejantes en su materia prima. Muy bien tenemos a un tipo carcelario (los hay que son carne reincidente de presidio porque es la esfera en la que más familiarmente se encuentran a gusto) pagando su condena. Por su alojamiento concreto tiene controladas las visitas del mundo exterior y es condenado doblemente a relacionarse con sus compañeros de galería o de patio, sus compañero en suma de destino. Antiguamente sus relaciones postales eran censuradas y las cartas recibidas así como las enviadas pasaban por un rotulador rojo que hacia ilegible aquello considerado como no decible o no legible.
La actualidad de las relaciones virtuales permite que una buena parte de los contactos humanos lo sean en el planeta digital, por la vía de chat o de correo electrónico o de usos telefónicos via internet, también por telefonía móvil. El sujeto carcelario puede tener privada su libertad de movimiento en la calle para que no reincida en su daño a los demás o a los intereses de los demás pero ¿hasta qué punto se le puede prohibir su trabajo de relación y navegación internáutica con el mundo exterior, cuando hoy día todo planteamiento educativo formativo pasa por acudir a ese fondo de recursos?
Hay razones en contra de esa libertad de navegación internáutica porque hay muchas webs que son basura (algunas incluso dicen como asesinar o muestran imágenes de asesinatos) pero también hay procedimientos informáticos que bloquean el acceso a estas páginas. Si un recluso ha tenido tradicionalmente el derecho a libros y utensilios de escribir, lo lógico es que los tenga para un ordenador o para sus registros de voz. Si el margen de maniobra llega hasta aquí también puede llegar a su acceso al mundo exterior por telefonía móvil e internet. Aceptado este punto, el reo cumpliendo prisión puede (o podría) desde su celda seguir haciendo una relativa vida normal. Teniendo vida social con sus amistades, manejando sus negocios, consultando sus cuentas bancarias, escribiendo todo lo que se le ocurriera y en definitiva recreando su vida desde el escaso perímetro de su movimiento.
Tomemos otra figura de la calle sin la libertad restringida por tener que cumplir ninguna pena dedicada a sus quehaceres informáticos que le retienen durante muchas horas del día en el mismo habitáculo con su ordenador. Aparentemente ¿cuál es la diferencia entre el uno y el otro? El sujeto carcelario no podrá salir hasta que no cumpla su condena, el otro puede dejar de hacer el monje o el auto-recluso en cuanto quiera, pero en el día a día la similitud puede ser enorme salvo que uno tiene que cumplir unos horarios de patios o de comidas o de lo que sea y el otro no.
Tradicionalmente la misma pena sentencial de privación de libertad incluía la de movimiento y la de relación. Actualmente la privación de libertad, la presencial en la calle, no tiene porque implicar la otra. O esa es la discusión. La jurisprudencia deberá especificar el significado moderno de sentencia en firme para pasar a ser huésped de un recinto carcelario. Sé de mucha gente –yo entre ella- que una temporada carcelaria sería una experiencia gratísima de descanso sumamente bien recibida. Seguramente se recuperaría el tiempo que no se tiene en la calle y daría para otras meditaciones y rescate de tareas pendientes. Si además la posibilidad de internet fuera efectiva sería si no la panacea una hostelería de primera. Evidentemente dentro de la vida carcelaria no todos los reos tienen los mismos privilegios y esos se ganan en función de un gradiente de conductas y de la tipología de cada delito. Dentro de los delitos también hay los informáticos. Seria un contrasentido que un delincuente informático tuviera los recursos de internet desde su celda, desde la que podria continuar preparando sus asaltos bancarios. La modernidad internáutica pone en aprietos jurídicos la aplicación de antiguos y obsoletos códigos de castigo civil y penal para la preservación de las buenas costumbres sociales. Puesto que ningún ser humano es idéntico a otro tampoco un delincuente es el mismo caco que otro. Embutir las conductas dentro de una misma pena sin adaptarlas a análisis concretos de ellas es un grave error del sistema judicial. Por otra parte si a cada reo se le especifica su pena concreta con unas condiciones concretas para cumplirla un centro de reclusión se parecería mas a un balneario que a una penitenciaría. Ningún dictado de sentencia puede negar a una persona toda posibilidad de contacto con el mundo exterior como tampoco puede negarle el alimento. Es en todo momento una pena que por un lado controle la reclusión pero por otro lado haga prevalecer la vida. Muy bien, si siempre han sido lícitos un tipo de contactos presenciales, ¿Por qué no iban a serlo a través de las vías internáuticas de relación? Si esto es aceptado la supresión de la libertad de movimiento no es tanta, o no es tanta pena, en tanto que la libertad de relación con extramuros (que es otra forma en la que se expresa el movimiento) no es eliminada del todo.

Xenofobia como enfermedad

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:56

Dentro de las temáticas cuyas polémicas son más viscerales, la cuestión nacional y la extraterritorialidad de los grupos étnicos ocupan un lugar preeminente. Cuando surge el tema, pronto los resentimientos biográficos de los polemistas pueden aflorar con toda su crudeza dejando la objetividad del debate en el lugar de la ausencia. Muchas actitudes históricas fascistas cabe atribuirlas a la ignorancia. La xenofobia puede ser una reacción autoprotectiva frente a la extensión inmigratoria en el propio suelo acompañada de desajustes culturales, pero ¿tiene también que ver con una disposición patológica del sujeto a negar lo diferente y las diferencias?
Tanto si puede ser establecido como no el origen patológico, la persistencia xenófoba convierte al sujeto xenófobo en un intolerante que se pierde la oportunidad del aprendizaje de la diferencia y especialmente de las diferencias intrínsecas de aquello que rechaza u odia. Lo fija pues a su reducto fortificado incorporando los atributos tópicos del obsesivo.El problema principal de la xenofobia acaba volviéndose contra el xenófobo que se cierra para no ver las ventajas que aporta o podría aportarle aquello que rechaza o aquellos con quienes no quiere saber nada. En los primeros minutos de un encuentro (o colisión) verbal con una mentalidad xenófoba la hipótesis de diagnóstico obsesivo puede ser establecida y actuar en consecuencia, reconduciendo la conversación o neutralizándola. Es importante no confundir las razones subjetivas del malestar del xenófobo frente al extranjero por su multitud de razones anecdóticas´ que lo avalen (que sin duda las tendrá) con el hecho cardinal de su negación de lo distinto que le cuestiona los valores identitarios propios.

Tabaquismo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:54

El hábito de fumar está muy extendido en nuestra cultura. hay diversas teorías que lo explican pero el fenómeno de la adicción a la ingesta de humo no puede ser remitido exclusivamente a la dosis de alquitrán y nicotina a la que el cuerpo del sujeto adicto está acostumbrado. El hecho de fumar proporciona una gestualística, una escena social y a menudo forma parte del protocolo de la comunicación humana. Los momentos de máxima ingesta de tabaco coinciden con los de mayor contacto con los demás. Actúa pues como un segurizante, tanto por tener algo a lo que apoyar y distraer la mano,como por extensión, algo a lo que amarrar el resto del cuerpo. Por otra parte la entrada de humo viene a llenar las cavidades vacías del organismo:los pulmones y el estómago y crear una sensación ficticia de plenitud. Y en tercer término el pitillo (u otros diseños con los que ingerir y echar humo)permite el amamantamiento simbólico y la ocupación de los labios y la boca en algo que la justifica. Dentro del panorama de las adicciones posiblemente el tabaco es la más irracional a la vez que la más extendida. No responde a ningún sentido lógico inundar las estancias con densas nubes y estar pendiente a lo largo de todos los días y todos los años a su compra y consumo. aún menos lógico cuando la cuantiosa producción de estudios demuestra sus consecuencias nefastas,hasta el punto de q pueden conducir a la muerte por cáncer y complicar otras patologías.
Para alguien que se preocupa en sanar su cuerpo y su mente es importante que madure un planteamiento de superación o prescindencia sin temer a fracasar en el primer o primeros intentos, de los cuales podrá obtener experiencia para conseguir un éxito definitivo de desadicción en el siguiente.

Psicosis generalizada

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:51

El ataque terrorista a las torres gemelas de NY y al Pentágono el dia 11de setiembre del 2001 ha puesto un antes y un después en el panorama de las relaciones internacionales y especialmente en la actitud estadounidense ante el mundo.Aquella luctuosa fecha y todo lo que ha venido sucediendo después nos sirve para observar la conexión entre terror, información y psicosis. Las actitudes xenófobas que se multiplicaron a partir de los pocos minutos del desastre y la colonización informativa del tema en todos los medios fue creando una situación creciente de demanda de la ley de talión. Tanto es así que la intervención del ejercito USA en Afganistán ha sido tanto una necesidad estratégica del imperialismo como una manera directa del gobierno Busch en complacer a la tendencia vengativa de los ciudadanos. Durante años la fecha fatídica será recordada y de acuerdo a las declaraciones de la clase blanca, los USA perseguirán a sus enemigos ahí donde se encuentren. La psicosis generalizada de los norteamericanos que les lleva a conjeturar cada catástrofe con la poderosa manonegra del terrorismo fundamentalista de los islámicos, se lleva bien con la paranoia tradicional de sus gobernantes que han visto en cualquier forma de vida y de pensamiento disidentes un peligro potencial para su modo de existencia confortable dorado con la píldora del dólar. La psicosis es generalizable por contagio mimético cuando los factores de información consolidan una connatural tendencia humana al miedo a los peligros. En el caso de EEUU, la información sesgada y filtrada proporcionada por el poder se ha aliado con el temor latente de la sociedad a perder sus ventajas como nación poderosa. Pero la psicosis social no es solo producto de una manipulación de lo que acaece si no también de unas determinantes culturales anteriores en las que se creía rotundamente en la propia seguridad.

El odio

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:48

El impacto psíquico del odio
El odio social es un fenómeno muy extensivo. Está más allá de las categorías culturales a pesar de haber sido disfrazado bajo epígrafes como el del odio de clase, o el odio revolucionario. Su justificación c conceptual viene establecido como comportamiento reactivo de una generación o un grupo de gente rebelado contra los cánones de humillación o explotación a los que ha sido sometido.La rebeldía como reactancia es un fenómeno natural en los ciclos históricos por la renovación de las cosas.Sin embargo el comportamiento que imprime no deja indemne el aparato psíquico de sus protagonistas. El sujeto que lucha por una vida digna en contra de quiénes` se la prohiben o lo traicionan genera un proceso de odio y de emocionalidad visceral que repercute en su aparato psíquico. La manifestación de su resentimiento puede mantenerse más allá de las situaciones concretas de lucha e incluso tras la conquista de algunas mejoras u objetivos, nunca del todo satisfechos para la demanda radical.Ese resentimiento residual es la resultante de la inercia del odio instaurado cuya lógica histórica no evita al sujeto resentido padecer como una figura frustrada que se sabe condenada a estar por debajo de lo que habría querido ser,con la culpa en ristre contra quiénes se lo han impedido. Es así que el odio deja de cumplir una función útil tanto para la historia como para los protagonistas que lo asumen así cuando su repercusión es infinitamente más negativa en los odiantes que en los odiados. Por otra parte, hay un tipo de odio social que está disfrazado de razonamientos supuestos de conciencia social cuando de hecho encubren sentimientos de envidia y de venganza tradicionales. Depurar la propia conducta sin olvidar cual sigue siendo la conducta de los que generan malestar emocional es fundamental para recolocar la sentimentalidad en el lugar de critica y permitir que siga cumpliendo una función renovadora sin perder el equilibrio personal.

Hablar sin preguntar

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:45

¿se puede hablar sin preguntas?
En las relaciones convivenciales y afectuosas hay momentos de tensión que pueden ser determinados por el simple hecho de preguntar. Hay preguntas que por su contenido y su tono están emparentadas con una función de interrogatorio donde el interrogador se inviste de un rol de superioridad que pide revelaciones en el interrogado. aunque obviamente las preguntas no siempre son de control si no que engrasan la suavidad comunicativa e indican interés y ganas de saber del otro.Puede haber momentos y situaciones en que una batería de preguntas unilaterales se parece más a un interrogatorio policial para ubicar cuanto antes mejor al otro en un sentido socio-económico y en su perfil ideológico e íntimo, que no a un interés por la persona en su globalidad.
Generalmente quien pregunta en exceso suele responder en deceso a las preguntas que recibe.Con la mente ocupada y no exenta de obsesión por conocer al otro, saber de él/ella y por lo tanto poseerlo/la informativamente, pierde el sentido de la elegancia y de la correspondencia.
La sintonía comunicativa no pasa tanto por la mecánica de tratar de preguntarlo todo o tratar de responderlo todo como por la fluidez de los intercambios de datos y de informaciones recíprocas. El sujeto hablante ya va entregando piezas de su puzzle en la medida que va conectando con la onda del otro.Basta tener sosiego y tiempo para ir recibiendo lo esencial del otro.Por el contrario perseguir el dato inmediato (¿estás casado? ¿tienes dinero? ¿tienes hijos?¿con quien vives? ¿donde vas?..)es un indicador no de interés por la persona sino por la obtención de un perfil-robot preestablecido.
Es posible -afortunadamente- la comunicación fluida sin el atosigamiento de las preguntas o la recolocación de estas como elementos auxiliares y no centrales de las relaciones verbales.

La pareja en guerra

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:43

La crisis de convivencia en la unidad conyugal puede ser la décima parte visible del iceberg que oculta incompatibilidades mayores que las manifestadas por las desavenencias domésticas. Cuando el proyecto de futuro compartido es cuestionado por el uno o por el otro, es que las diferencias son importantes.Si su evaluación da un antagonismo constatado, la estrategia más fiable es la de la separación. A menudo las guerras internas de las parejas se prolongan más allá del o debido con lesiones psíquicas considerables para ambas partes, por no ser consecuentes con la conclusión racional de un análisis de la situación.Claro está que donde hubo un querer hay que explorar antes que nada la posibilidad de su preservación. (Y la orientación psicoterapia mejor es la de un conservacionismo de los logros adquiridos por la relación en la medida en qué sea posible).Si la exploración da por resultado más cargas negativas e indisposiciones a la reconstrucción amorosa, sólo cabe apoyar la orientación de disolver el binomio con el menor costo psíquico para los dos miembros. Puesto que la separación puede ser deseada pero no posibilitada tanto por temor a la soledad como por un sentimiento de vulnerabilidad ante la incertidumbre; entonces la psicoterapia interviene ayudando a una interpretación curativa de los acontecimientos adversos.Finalmente cuando la conclusión disolutiva es co-asumida por ambos, es cuando las condiciones para un cambio de vida están suficientemente dadas.

Fracaso Escolar y Éxito

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:40

Para hablar de fracaso escolar se presupone la instalación del parámetro del éxito.Si este es la asunción de programas de contenidos con las calificaciones que lo demuestran, el fracaso es todo lo contrario. Este tema está condenado a repetirse curso tras curso y legislación tras legislación en el campo de la enseñanza si queda reducido a los datos numéricos, investidos en función de la categoría de objetivos asumidos o no.Tales datos miden la responsabilidad de una persona durante su infancia por lo que hace a sus resultados escolares, sus notas de exámenes y su aplicación atencional en las materias del curso que sigue.es decir, miden la adaptación a un ritmo previsto al cual se le exige obediencia. Tácitamente el pronóstico de futuro profesional y en la vida va a ser favorable para quien saca las mejores notas y rotundamente desfavorable para quien desaprovecha su inserción escolar pasando a engrosar las estadísticas del llamado fracaso.
Curiosamente los tests de personalidad y de aptitud a los que se someten a este porcentaje -cada vez más elevado-de escolares y estudiantes fracasados suelen dar niveles de inteligencia óptimos o altos y aptitudes ricas. Si es así¿cómo justificar su desvinculación al curso? Sin duda no a sus atributos personales si no a las condiciones objetivas ofertadas. El fracaso escolar como mínimo depende de dos clases de factores:los subjetivos, los que sabotean un ritmo estándar y los objetivos:los inherentes al propio enfoque del establecimiento de aprendizaje, en el cual muchos de sus componentes organizativos y a veces profesionales,. son reprobables. Por eso ante la diagnosis de fracaso hay que conectar con la verdad sentimental e intelectiva del afectado para no estigmatizarlo bajo el peso nefasto de aquella etiqueta. No seguir un ritmo institucional educativo no implica el fracaso existencial.Cabe considerar otras vías alternativas para la formación en el contexto de la universidad de vida.Y además recordar que muchas personalidades insignes en la evolución del género humano fueron verdaderos fracasados escolares. De otra pate esa categoría genera ansiedad a los padres o tutores que transmiten implícitamente a los escolares afectados multiplicando todavía más el síntoma de su exclusión.

La Mujer Violada

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:38

En el análisis de la fantasía de la violación se demuestra la reivindicación inconsciente de un dominio, esto es, el deseo de un sojuzgamiento a una práctica conscientemente reprobable pero instintivamente deseable. La fantasía es el resultado de un conflicto entre una moral interiorizada, que se traduce en una auto prohibición de según que prácticas y la ensoñación de éstas (sexo plural, penetraciones simultaneas, felaciones, forzamiento,…) con unas ganas instintivas de experimentar aquello por lo que no se ha pasado pero se sospecha que produce un placer extra o superior al ordinario que se suele estar practicando.
En el análisis de la sociedad patológica, con una impresionante casuística de delitos de violación, lo que se demuestra es una incapacidad proverbial del sistema para curar las tendencias criminales que promueve. Las obsesiones sexuales que llevan a conductas agresivas tales como la violación son el resultado de desajustes de los individuos con las influencias de sus medios que en lugar de reconducir sus ansias a los consumos lícitos satisfacen sus pulsiones de forma violenta contra víctimas propiciatorias. Para el violador su víctima está pidiendo guerra por su modo provocativo de vestir. El entorno de ésta no dejará de hacer comentarios en contra de su comportamiento como pseudocómplice de quien la ha violado en lugar de ayudarla a reponer el mal trago y perseguir al culpable. La psicología del violador demuestra la biografía de un infeliz incapaz de resolver sus necesidades por una via natural, sensata y en todo caso, siempre, consensuada. El hombre que se vale de su fuerza para violar a una mujer no es un verdadero hombre, es un mamarracho que sabe que es pura escoria. No es extraño que en el mismo código carcelario los violadores sean los peores aceptados en su comunidad. Pero ese mamarracho, despersonalizado, tímido, inútil, inseguro y jada seductor que acude a la fuerza para copular y con eso entrar a la fuerza en el cuerpo del otro no deja de ser el producto de una cultura hedónica que no para de inducir a la sexualidad sin que todo el mundo pueda satisfacerla.
La gente llega a la edad adulta castrada sin formación general suficiente y sin educación sexual en particular. Está quemada por sus extremas necesidades no resueltas que piden la urgencia de ser satisfechas. El violador trata de satisfacer por la peor vía de todos lo que podria o debería conseguir por la vía del cortejo. Todos los animales copulan y muchos lo hacen de una manera violenta. Otros se blindan cuando no tienen necesidad. El sexo no siempre funciona a conveniencia de las dos partes sino de una sola con lo cual el sexo, aún consentido dentro de una pareja, no deja de ser una violación atenuada cuando la satisfacción es unilateral. Eso aumenta considerablemente la población de violadores aunque no de penitenciarios cumpliendo pena por tal condición.
La psicología del violador demostrará la de un incontinente despreciable que sólo piensa en sí mismo a la vez que es totalmente negado para la comunicación. O lo hacemos por las buenas o por las malas dirá ante la chica sorprendida que se ha puesto bajo su dominio. La chica, tal vez, por su talante, desenfado y aspecto sexy, habrá sido confundida por el otro que es una ninfómana que folla con todos. El mismo juez que juzgará la situación podrá decir o pensar que no debería haber salido a la calle tal como lo hiciera en la noche de autos. Sus familiares la criticarán una vez más a propósito de esta fatal experiencia por su ideología progresista y su visión hedonista de la vida. En resumen la violada lo será porque ha querido, pensará no poca gente. Por su parte puede llegar a tener dudas entre hasta donde llevó ella el juego de seducción o ya no recordará en que momento se perdió el control del juego pasando a una situación embarazosa en la que se le obligó a hacer lo que ella no quería hacer.
Ante una situación de fuerza mayor, en el sentido literal de la fuerza física del que impone su pene, víctima seguramente de su propio falicismo, es mejor salir con buen pie para contarlo que no machacada o apuñalada. La más valiente puede aprovechar el momento de la felación para dentellarle el pene al intruso (¿acaso el feminismo más radical no proponía la castración a los violadores comprobados o últimamente se se volvió a hablar de castración química?) o sentarse en su cara y asfixiarlo –si pesa lo suficiente para esto y tiene suficiente fuerza-. No se puede quitar la importancia del tema ni con una ni con otra idea. La sola perspectiva ante la violación resulta aterradora como lo es toda condición de debilidad frente al fuerte que se rige por el imperio de su ley y solo se tiene en cuenta a sí misma. Un violador es antes que nada un enfermo, un tarado, un descolocado, un antisocial, un inhumano, pero todo eso pueden ser eximentes a su favor para pagarle al terapeuta más caro mientras su víctima infeliz se tiene que pelear con su entorno por que sigue dudando de la autenticidad de su versión. ¿Quién empezó primero? ¿Quién tiró el primer tejo? El violador, sea el que se agazapa en la oscuridad para asaltarte porque esta al tanto de tus pasos, o el conocido que ha venido a casa, o el familiar incluso, que se aprovechan de una indefensión para conseguir su penetración, no tiene perdón de dios si hubiera algún dios que pudiera perdonar algo. En los casos más graves solo obtienen placer de ese modo y no conciben el sexo a conveniencia de las dos partes que lo practican. Todo el desprecio social que puedan recibir no ha hecho desaparecer esa conducta dentro del comportamiento sexual de los humanos.
Existe una violación figurada que evoca aquella. Cuando alguien quiere sexo rápido, o fuerte, o impositivo incluso emplea esa palabra para con su pareja: ¡viólame! Hay algo de la sexualidad que puede ser escénicamente muy fuerte y que sin embargo forma parte de la complacencia de las partes. Los niños pequeños pueden no entender según que gemidos, gestos o movimientos de sus papas mientras follan a unos metros de él que no puede decodificar esa clase de gestos, más bien los menos, en relación a los de la ternura del resto del día. En el repertorio de los placeres sexuales, las insinuaciones sado-maso sin llegar a ser filias con la parafernalia apropiada (faldas cortas, ajustadas y de cuero, chalecos sin nada debajo, cinturones y arneses de cuero, los látigos, los ligamientos y ataduras) están de moda y en crecimiento. Se podría asegurar que lo mismo que el sexo oral tuvo que mantener batallas con la ideología dominante para pasar a ser aceptado como natural y placentero, va a suceder lo mismo con los juegos de dominación y sus vestuarios, decorados y artefactos.
Los actos sexuales que procuran más placer son los de mayor compromiso íntimo, es decir, los de socialización de las zonas corporales más privativas. Hay un salto cualitativo entre ofrecer los genitales para que sean chupados esperando que la lengua llegue también al ano a sentarse en la boca del partner para no permitir que su lengua se desentienda de la cuestión. Este segundo gesto puede ser una acto impositivo que a la vez puede estar siendo deseado por quien esta abajo en la posición dominada. En el juego sexual apasionado no hay pocas posiciones que son de dominio. Ese no es el problema sino que cada uno tenga su turno para dominar al otro.
Pero, obviamente, una cosa es jugar a eso aun representando la posición de la persona violada y otra muy distinta es sufrir la violación de un invitado o de un recién conocido porque interpretó erróneamente las señales del desparpajo. Es posible que lo peor del violador sea su falta de delicadeza por no decir de humanidad. Su deseo de copular no deja de ser un deseo universal. Es probable que muchos violadores ocasionales convenientemente preeducados y en contextos más permisivos no hubieran llegado a esos extremos tan reprobables. Hilando fino el violador es un tipo sometido a códigos férreos que no le han permitido evolucionar y experimentar el placer, bramando como fieras cuando ven una oportunidad para hacerlo. En las ideologías menos permisivas, la islámica entre ellas, los violadores son chalados dispuestos a perder la libertad por un solo polvo o incapaces de crecer como adultos dentro de una sociedad compleja y contradictoria. Lo menso que se puede hacer por ellos es despreciarlos e inmediatamente excluirlos. No se puede esperar demasiado de quien pone su pulsión sexual en el puesto de mando de su vida y no tiene ninguna consideración para complacerse como sea.
La violación no es exclusivamente femenina, o la mujer como violada. Una mujer también puede simularla con un pene artificial penetrando a un hombre pero de eso hay menos noticias. Un doble pene, que de un extremo este en su vagina y de otro en el ano de él. Es posible que los hombres penetrados así por sus mujeres aprendieran bastante más de la psicología femenina.
La experiencia o experiencias repetidas de violación en lugar de desarrollar una sexualidad creativa puede blindar a la mujer que haya pasado por ella/s ante iniciativas sexuales transgresoras o provocativas. El sexo tiene dos invitaciones a ritmos distintos según el momento y la sintonía con el amante. Hay propuestas sexuales que no son aceptadas al principio de un contacto y que son buscadas más adelante en el mismo encuentro o un tiempo después.
Tampoco se puede olvidar los factores de inhibición para cualquier clase de nueva relación sexual tanto en tiempos de sida como los pretéritos, en los que sífilis y gonorreas hicieron sufrir no poco a la condición humana en la búsqueda de sus placeres. Ante las primeas alarmas del contagio del Aids y las muertes espectaculares por esta causa (nunca se ha puesto en claro porque en la década de los 80 se moría más por el sida que en las posteriores) Anthony Fauci participó de las investigaciones para combatir los reservorios o santuarios del VIH. Parece que ya no es necesario eliminar el virus para controlar el Sida. Duda de la posibilidad y también de la necesidad de purgar el virus del reducto de células infectadas. Los ensayos demuestran que siempre queda un virus residual imposible de eliminar. Lo fundamental es la contención de sus reservorios no su eliminación. Aunque es prudente y afirma que de momento no hay ninguna evidencia clínica q sugiera la conveniencia de suspender los tratamientos. La sola posición de la mujer abajo mientras es penetrada ya es una postura de sumisión y es la más estandarizada.
En un estudio riguroso de violadas para conocer las distintas fases de uan violación habría que preguntar a una muestra honesta si en el curso de ella hubo algo de placer o no lo hubo en absoluto, en cuanto al dolor en que medida fue soportable. Por lo que hace al placer se tendría que discriminar mucho del valor en si mismo del acto sexual de la imposición de una conducta no deseada en si misma displacentera. Lo terrible de la cuestión es que una imposición (la violación en sí misma) no esta(ría) divorciada de la posibilidad de su goce en el momento de ser impuesta.
El tema de la violación no es tan fácil de dilucidar cuando en la parafernalia del juego puede tener su performance y en la realidad de la vida tiene su tragedia con una conducta criminal.

De la indiferencia al Rechazo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:35

La indiferencia es uno de los fenómenos mas retratados en la sociedad humana, no necesariamente la más masificada, también se encuentra en pequeños barrios o vecindarios de escasa densidad. El sujeto indiferente es el que no muestra interés por el otro o por su entorno o por determinadas relaciones con objetos, estímulos y personas. La indiferencia absoluta es un síntoma patológico: el autismo. Entre esta en un extremo y la indiferencia selecta en el otro hay toda una gama de posiciones relativas. Hay personas y situaciones que mueven al interés y otras que no. No es necesario buscar razones evaluables ni claras, a menudo el mismo sujeto indiferente no sabe por que razones lo es. Algo de su interior lo marca y lo predetermina. Puede tener problemas con el color, con el idioma o con el aspecto de alguien. Basta que le recuerde a alguien con quien no tuvo sintonía o que su nombre le remueva viejas historias o cualquier asunto banal. Basta que haya experimentado un sentimiento de inferioridad o lo que sea para que la indiferencia sea un ejercicio práctico implícito: una forma de tratar al otro sin tratarlo. Evidentemente no hay ninguna obligación para la deferencia y lo que más predomina en la sociedad de población blanca mayoritaria es la indiferencia. Esta no deja de ser una forma civilizada de silenciar al otro: puede ser alguien directamente vinculado al ámbito de referencias y sin embargo callarlo no preguntando por esa persona ni aceptando recibir informaciones de ella. La indiferencia es un fenómeno sutil que va calando las relaciones y las extingue. Uno se entera de que lo que haga y diga o proponga le es absolutamente indiferente a otra persona porque da la callada por respuesta. Despues de enviar varias veces saludos y no recibirlos bidireccionalmente, o de hacer invitaciones y no tener acuse de recibo, o de enviar varios mensajes o cartas y no obtener respuestas, uno no puede por menos que replegar velas y reconocer que no hay viento. Si no hay correspondencia no la hay y punto. De la otra parte, otras tareas y asuntos más importantes mantienen ocupada su atención como para dedicarla o malgastarla a quien toma la iniciativa de contacto.
La indiferencia no tiene porque tener un posicionamiento de adversidad, simplemente puede quedar justificada pro la falta de coincidencia o de sintonía, por el hecho de tener maneras de ser diferentes, campos de intereses muy separados, razones existenciales diferentes, también puede ser por planteamientos e ideologías diametralmente separadas. La indiferencia es un fenómeno mayoritario enfrente de la deferencia que es minoritario y no siempre responde tampoco a un interés humanista por el objeto de deferencia. Pero mientras la deferencia propone unas condiciones que pueden dar lugar a una comunicación que se vaya cualificando, la indiferencia aborta toda hipótesis para ello. La indiferencia encadena indiferencia lo mismo que la violencia encadena violencia. A fuerza de insistir por alguien que no muestra interés y que se parapeta en estado missing acaba por dársele por desaparecido o su mención no pasa de ser un elemento contextual. Se citan a menudo personas o funciones como denominativos contextuales sin que tengan mas valor que el de referir una coordenadas. Mencionar tu padre, tu psicólogo, tu directora de escuela, tu hijo, tu cuñado sin referirlos por su nombre forma parte del léxico dominante en una cultura que se valora más la función que la persona. Para ser justo he de decir honestamente que no hay nadie que no acuda a la indiferencia como autoprotección y forma de relacionarse con el mundo no tratándose en profundidad con él.
Se puede establecer dos tipos de indiferencia esencialmente muy distintas: la que se tiene en relación a zonas de desconocimiento (la mayoría de personas del planeta no se las conoce en lo personal y no se puede tener una deferencia por ellas aunque sí por su constitución como humanidad) y la que se tiene en relación a zonas conocidas (parte de la gente que se conoce pero ante la que no se experimenta ninguna reacción de interés).
En los círculos de relación en los que vive y por los que se referencia una persona siempre hay un conjunto de personas que están en la proximidad (la familia política por ejemplo) con la que no hay una convergencia. No tiene porque haberse dado ninguna clase de enfrentamiento estridente, es posible que haya bastado microdetalles para posicionarse en contra, primero instintivamente y despues argumentativamente. Por lo general todas esas sutilezas no salen a la luz pública. En no pocas ocasiones antes de conocer a alguien ya se tiene una posición tomada ante esta persona. Es el comportamiento que se suele tildar de prejuicioso, pero la cosa es más complicada que la de tener un prejuicio. Los pre-juicios y pre-posiciones no dejan de autoafirmarse y nutrirse con nuevos elementos aportados por la experiencia que los avalan.
El mecanismo de la indiferencia creciente no es nada complicado. Tan pronto una persona se separa, toma distancia y muestra frialdad hacia otra lo mas probable es que esta otra le corresponda en los mismos términos. Es algo que se va dando sin que se necesite una planificación sólida para hacerlo. Es así que van pasando los años y no se asiste a la realidad subjetiva de esa persona incluso pudiendo ser importante para el futuro. Es famoso el rol espesante de las suegras o así tratadas por sus yernos, y no menso famoso el rol problemático de los abuelos para acceder a sus nietos a pesar de sus padres. A fuerza de intercambiarse nada los sujetos mutuamente indiferentes pueden llegar a olvidar el por qué de esta situación y por qué razón se desencadenó. Lo que es más grave: quien la inició puede atribuir al otro su falta de interés en el contacto. Reflexionar sobre la indiferencia es obligado en la reflexión de la psicología de la relación humana. La indiferencia constituye la zona dominante de las relaciones. Dicho de otra manera hay más personas en el mundo que se muestran recíprocamente indiferencia que otras que se muestran la deferencia. Cada una de esos miles de millones de personas que pasan y prescinden las unas de las otras no le faltan razones particulares muy solidas para parapetarse de lso demás o justificar porque les cayeron mal. El fenómeno es de tal envergadura que el ser humano demuestra su fracaso en eso aunque con la indiferencia paguen el justo merecido de quienes no necesiten más atención.
Cada uno de nosotros tiene la doble experiencia de no mostrar deferencia por otras personas y a su vez recibir la indiferencia de otras más. Eso no es grave cuando quien se hace el -o actúa como- indiferente forma parte de una constelación personal cuyo rol no es el esperable. En algunos clanes familiares con los que toca relacionarse por elegir a uno/a de sus miembros que no renuncia a su membrecía el único modo de sobrevivir es manteniendo las distancias o en caso necesario adoptando una indiferencia evidente. No quiero saber nada de tal o cual. No me hables más del asunto ni de esa persona. Terminamos por decir sorprendiéndonos a nosotros mismos con esa resolución tan radical. Todo lo que se puede hacer con alguien al que se considera insoportable, incorrecto e indeseable es apartarlo convenientemente a distancia para que no nos moleste con su soberbia, sus manipulaciones o su mal olor. Si molesta demasiado esa indiferencia se transforma en un rechazo explícito. Mira, ¿quieres comprender que no quiero nada de ti? Adiós, terminamos por decir a alguien que se te cuela por la ventana de tu vehículo ofreciéndote cosas que no te interesan ni que le has pedido e insistiendo como una bala de purgante con ellas.
La indiferencia es inevitable en un mundo como el nuestro cuyos valores dominantes no pasan precisamente por los defendidos por el humanismo. Esa parte de ella destinada a quienes conocemos porque han entrado en uno u otro de los círculos tangenciales con los que por obligación toca tratarse a diferencia de la otra con respecto a lo y a los desconocidos, es una forma sutil de mini rechazo o incluso un rechazo en espera. Hay un tipo de indiferencia que en realidad es propia del sujeto tímido que no se atreve a leer sus sentimientos reales y se auto coloca en ese punto pero que lo que en realidad encubre es un rechazo latente, siendo que el salto de la indiferencia implícita al rechazo explícita en realidad puede ser el salto de un rechazo no reconocido a uno reconocido. Cabe insistir que no tiene porque haber grandes razones para esa conducta. Basta la constatación de una falta de correspondencia para experimentarlo. He pasado por algunas experiencias curiosas como la de señalar la distancia y la frialdad, atributos de la indiferencia, a una persona indiferente hacia mi que se molestó al decírselo y eso la hizo saltar de su indiferencia a su rechazo explícito. En esos casos la adiaforia no cumplía mas que una pose transitoria antes de mostrarse realmente en lo que era. Recuerdo otra ocasión en la que la última conversación que tuve con una persona muy vinculada a mi vida fue por preguntarle que le pasaba por mantenerse en una posición tan a cubierto de mi o tan acorzada. Se puso tenso y nervioso, me dijo que no tenía una respuesta clara y nunca más volvimos a sentarnos para hablar de nada. Era mi hermano.
La fenomenología del desinterés por el mundo de lso demás es tan extensa que constituye una verdadera plaga. Se puede hablar de una epidemia universal donde sus atributos complementarios son el individualismo ególatra y la vida privada de puertas para adentro. Para la supervivencia psicológica del individuo la autoprotección pasa por grandes dosis de desmotivación que llega a alcanzar el umbral de apatía. Para disimulárselo selecciona un elenco de personas en las que volcar todo aquello que no dedica a otras. El autoengaño queda así cumplido poniendo el énfasis del problema en la persona a la que castiga con no dedicarle atención en lugar de hacerlo señalando el bloqueo de si mismo como trasfondo principal. No es que lo contrario de eso: la deferencia total sea la mejor de las alternativas. Hay quien un exceso de celo dedicacional lo convierte en un vocero de privacías. Marcel Mart aseguró que la mejor fuente de información son las personas que han prometido no contar lo que saben a otros.
El mundo está repartido en millones de propiedades privadas y de secretismos psicológicos en los que los unos no son invitados a entrar en las verdades y dominios de los otros. Esto forma parte de lo que llamamos realidad y las estimaciones que nos hacemos los unos de los otros, en particular cuando somos viajeros de primeras veces en países que no habíamos visitado antes, dentro de las primeras menciones está la del aperturismo o no mental de sus gentes y su capacidad hospitalaria o no. Aunque todos somos fundamentalmente egoístas y privacionistas nadie se abstiene de hacer su comentario al respecto midiéndose con los demás en función de su grado de hospitalidad o de comunicación. Objetivamente el mundo no se divide entre personas indiferentes y personas deferentes sino que hay que observarlo bajo el prisma de ambos parámetros para saber cuando es mas lo uno y cuando es más lo otro. El ser humano padece de una agnosognosia para reconocerse esa condición como patológica, dentro de una sociopathos, y la justifica como la consecuencia lógica de un estado de incomunicación permanente.

Autoanálisis

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:32

Tras Un primer año de análisis del Uno Mismo.
El año es una unidad de tiempo que dice muy poco de un análisis psicológico. Así como puede tener una importancia extraordinaria para otros trabajos o procesos y también para la maduración de ciclos y procesos naturales; el año analítico con una frecuencia de una o dos sesiones por semana puede contabilizarse en medio centenar o un centenar sobrado de horas. Su conjunto podría ser comprimido dentro de una semana desde el cálculo del tiempo empleado.Pero no, desde luego, desde la dimensión terapéutica.Entre sesión y sesión el discurso analítico deja una reflexión motivada y un repaso de las construcciones valorativas. El yo que toma consciencia de los sucesos biográficos a los que quiere darle el valor de subjetividad va manteniendo un doble nivel de valoración: el del progreso personal (medido en términos de una liberación de sufrimiento o en términos de liberación de un malestar residual) y el de la deconstrucción de las justificaciones previas, que amurallaban al ser tras unos límites innecesarios. Las secuencias de crecimiento están verdaderamente entre sesión y sesión,Es en ese lugar interexpositivo en tanto que entreacto, lo que proporciona al organismo y a la psique la oportunidad de trabajar hacía otras perspectivas y soluciones. Pero un año en cuanto a tiempo global es una unidad nada despreciable. Se han podido mover las cosas y las circunstancias suficientemente como para que emerja un sentimiento impositivo de resultados.De hecho, algunos tomados por tales, estuvieron siempre en un estado de latencia. La positivación de un análisis es una discriminación entre los imponderables y las cuestiones movibles o los temas posibles de cambiar. Esa jerarquización entre los mandatos limitantes externos y su imposibilidad de transformación y las propias excrecencias mentales y patologías de ansiedad y miedo,;dedicando cada aparatado su justo lugar de consideración, permite el salto cualitativo entre la maduración ante un objetividad y la crisis de subjetividad ante un externo que se ha refijado obsesivamente. en ese proceso el di´diálogo psico-analítico habrá tenido una importancia extraordinaria desde la asimetría que constituye la interacción entre el que enseña su miseria y problemática existencial y quien ya salió de ella. Se trata de una habla y una escucha y al mismo tiempo de un diálogo .
Tras un primer año de análisis si el establecimiento de esa discriminación suficienta al analizante, posiblemente el análisis requiera ser suspendido o pospuesto sine die.si esa discriminación no desplaza la necesidad íntima de la continuación de un abocamiento y un evacuamiento de consideraciones privadas tanto como teóricas acerca del uno mismo, entonces su continuación queda prescrita. Tal continuación puede ir variando cualitativamente (de hecho su variación se da o puede darse de mes a mes y de sesión a sesión,. e incluso dentro de una misma sesión quedando diferenciado su comienzo de su final)hasta dejar de ser un análisis personal para convertirse en una construcción epistémica del ser. Al final resulta que el desarrollo consecuente de los actos de comprensión y de descompresión de uno antes lo que habían sido sus aflicciones, le lleva a superar la condición de analizante para ser la de analista de sí mismo y de procesos que se dan en la vida humana.
Ciertamente después de un primer año puede seguirle un segundo y otro, y otro más y hasta una docena o incluso una fracción de una siguiente u otra entera..¿que es lo que determina una continuidad autentificada? ¿La verdadera necesidad analítica o un apego (una costumbre relacional)generado por esa misma necesidad? tener un espacio sesionado semisemanal, semanal o bisemanal (o diario si eso es lo pactado)de asociación libre que permita construir el discurso apetecido del momento e irlo librando as cada cita, de una configuración personalista y culpabilizadora de los protagonistas de escenas descritas o transcritas, para irlo convirtiendo en un análisis objetivista y referido a leyes de comportamiento; es lo que va constituyendo ya no solo una vía de salida de un laberinto, sino una adhesión a una teoría o la construcción para sí de esa teoría de cambio y soluciones. Evidentemente el lugar(despacho, consultorio) del habla y de la escucha espacializados y especializados pueden jugar un rol de acostumbramiento y de adicción. Lo que marca el progreso no es el año analítico en sí mismo y por mucho que desde un punto de vista externo de una relación de análisis, se pueda impugnar el hecho de un tiempo supuestamente excesivo, la cuestión es el balance psíquico de este tiempo y su traducción en beneficios existenciales e implementación de cambios en la personalidad.Y también, por supuesto, en las aplicaciones de las facultades superiores. Cada persona tiene su cifra esencial y el tiempo concreto no es sino un número de expresión de un tempo o de un ritmo evolutivo.Y su cura pasa por su desapego de sí librando ese sí, como consciencia substancial, de su fascinación por el yo , por un ego adulterador de un plano de vitalidad principal. Tras un período de análisis hay que contar en como continua el análisis aunque haya terminado o se desee concluir una versión del mismo. De hecho todo análisis viene a ser concertado (y/o negociado)en función de unas demandas precisas y por lo general en un contexto de agobio, pero un análisis no termina al trascender aquél contexto y tras la neutralización de un síntoma. El análisis es algo inherente a la expresión intelectiva de la vida y necesita ser continuado como una constante permanentizada en la vida. Puede quedar decretada una terminación analítica en un contexto profesional o vinculada al oro depositario y escuchante principal, pero su interminabilidad es patente en las circunstancias vivenciales y en la cotidianeidad.Sus variaciones pueden imprimir rutas distintas o packs temáticos nuevos. La insistencia toda la vida en los mismos puntos no deja de ser una expresión neurótica de las fijaciones de las que uno no ha podido librarse y hace su personalidad una explotación de aquellos temas o argumentos que le proporcionan mejores resultados. Con lo que saca partido de sí mismo a partir de una canallesca relación con su interioridad.
La continuación analítica a grosso modo es la proporcionalidad del pensamiento. Un auto/analizante o un analizante es quien acaba enfrentándose a sus zonas dolorosas parte de las cuales atenuará o eliminará,rompiendo radicalmente con los agentes del dolor y otra parte reinterpretará como no dolientes.Su análisis psicológico persistirá hasta que resulte extinto en sí mismo e innecesitado. Pero el análisis total es ineludible de la adhesión al pensamiento y a diversidad que representa una multitud ilimitada de variables que exige continuas tomas de reflexión y de posición.
Cuando al fin el yo personal es transformado y expresado en tercera persona ,el sujeto da cuenta de una libranza: la de quedar despegado de turbias visiones y de un desdibujamiento fronterizo acerca de cada parte que lo compone y de donde procede. Ese verdadero trabajo para descifrar las sombras y alumbrar las perspectivas lleva a reconocimientos sobre lo que uno es y por donde le toca seguir. Le tocará establecer donde es el controlador y donde ella controlado/a. La idea del locus de control vendrá a establecer una visión sumaria de donde están las palancas de mando y quien las maneja si el uno mismo o lo exógeno aunque sea a través de uno.En el aprendizaje de lo que uno es como autenticidad hay pasos obligados por el desenmascaramiento de aquellos contenidos arrastrados que no son propios pero que se mantienen como prótesis o bastones de ayuda o segurizantes ficticios.

Amor y deseo: un doble registro

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:30

Las consignas sobre el amor como la solución a todos los males se repiten en diversos formatos y contextos. El slogan opuesto a esto no existe. Lo poco que he conocido de la apología al odio se auto justifica con otra versión amorosa. El amor es la gran palabra, tanto de las religiones como de las psicologías, tanto del humanismo como de las relaciones bipersonales. El amor es la energía que sustenta la vida y permite aguantar toda clase de adversidades y penurias. Vale la pena cruzar toda una vida desértica sentimentalmente si en algún momento de ella aguarda una historia amorosa con alguien que te convierte en su eje, en su objeto de dedicación, en su persona de mimo, en su complementario, en su objeto de deseo, también.
El amor mueve un tipo de energías y lleva una serie de implícitos, el deseo dentro de ellos. Sin embargo son parámetros completamente diferentes. Ni todo amor comporta deseo ni todo deseo pasa por la condición sine qua non del amor. Se puede intercambiar puntal pero no siempre la palabra deseo por el concepto pasión. Al halar de pasión amorosa se pretende afirmar un implícito o inherencia que no siempre existe en todas las situaciones. De los atributos del amor la pasión ni es una constante atemporal ni siquiera tiene porque darse. La pasión tiene la proyección connotativa de la posesión sexual, es decir de la posesión corporal. Es la forma de concretar el contacto sensorial. El deseo refiere una dimensión mayor que puede o no incluirla. Desear al otro no se limita a desearlo para poseerlo, tenerlo, degustarlo, probarlo, penetrarlo, amarlo, mimarlo, adorarlo, lamerlo, besarlo o gozarlo, también puede referir a desearlo como hijo, a tenerlo dentro de una relación pura, a tenerlo como ideal, a procurar su progreso y su futuro. Es un sesgo del lenguaje pensar que deseo significa automáticamente deseo sexual. Deseo es antes que nada la idealización de una posibilidad en el campo que sea. El deseo es la utopía en lo social y la relación sublime en lo particular.
En las relaciones personales concretas el amor y el deseo son dos canales de energia distintos que pueden o no complementarse según los casos. Se puede amar a una persona a partir de irse dejando amar por ella e irse correspondiendo sin tener un deseo erótico por ella. Podemos amarnos los unos a los otros sin tocarnos aunque sería difícil decir, sin percibirnos. El otro amado pasa por nuestro campo de sensorialidad, sino por la degustación lingual, la sensibilidad táctil o el olfato, sí al menos por la escucha y por la vista. De los 5 sentidos, estos dos son los que actúan como más civilizados y distantes, mientras que los otros tres son los que se permiten reduciendo las barreras distanciales de los unos con los otros. Oler a alguien, besarlo, tocarlo significa pasar de la proxemia marcada por la cultura a la no distancia, al menos por lo que hace al roce físico. La sensación de formar parte del otro o de hacer de los dos cuerpo unos fusionándose y estando completamente pegados es difícilmente inigualable en un contacto conversacional, aunque los elementos argumentales e informativos que proporcione este no lo proporcionará aquel. Las parejas convivenciales tenemos un espacio diario mágico donde reconsolidar permanentemente el contacto sensorial. Con las manos nos tocamos, con la boca nos besamos, con los genitales nos fundimos. Todo esto es una concreción del deseo erótico. No siempre tiene que darse y la misma cultura proporciona coartadas para su extinción. Hay parejas que duermen en camas separadas e incluso habitaciones separadas o que circunscriben sus contactos sexuales a muy pocos por mes. Lo contrario, el contacto erótico sensual diario o explícitamente copular u orgasmático también puede derivar a una gimnasia genital en la que uno goza y el otro hace de ayudante técnico. Se confunde el amor con su deseo pasional de temporada. La pérdida de interés sexual por el/la partenaire no significa ni la liquidación de la energía libidinosa que puede resurgir y reproyectarse hacia otra persona ni la liquidación del amor. Hay otros valores de la persona a la que se quiere que no pasan por una forma física estupenda y deseable o por la práctica erótica alta.
Al revés, el deseo puede ser voluptuoso, sicalíptico, intensivo e irreprimible por alguien que ponga la forma, el sex Apple, la correspondencia sin remilgos, la suficiente dosis de transgresión y la falta de inhibición sin que una historia convivencial sea posible o sin que la misma historia amorosa esté clara. ¿Hasta qué punto la psique humana no evita caer en las trampas conductuales del amante que bascula entre su amorosidad y su deseo? Es fácil encontrar un criterio que marque la frontera. El amor es algo anterior y posterior a la consumación del deseo erótico. El deseo sin amor es algo que se desentiende del objeto del deseo –el otro seducido o corresponsivo- tan pronto se ha visto satisfecho.
Una historia de amor no se limita a sus cópulas contantes, ni siquiera cuando estás sean diarias es lo más relevante de ella. Se pueden recordar como anécdotas curiosas, haciendo algunas en un vagón solitario de un último metro o debajo de la mesa de cocteles en un party, pero lo que queda fundamentalmente del otro es su valor global y el peso que haya tenido en la biografía de uno. Por el amor al otro se puede morir, por su acuartelamiento sexual no o no tanto. La acogida sexual se puede pretender en otro partner sustituto, pero el amor es insubstituible. Cada historia es única e induplicable. Expuesto el amor como tema en una rueda conversacional con personas de experiencias, culturas, curriculums completamente distintos nos encontramos con la dificultad de acotamiento temático. El moderador deberá insistir una y otra vez que se hable del amor y solo del amor, que no salte a los temas de la pasión, del deseo o del sexo por muy colaterales que sean. El ejercicio será difícil. Hablar del amor como algo puro se hace inasible, lo mismo que hablar de la virtud dentro del vocabulario filosófico de la Grecia antigua.¿cómo medir el amor, interpretarlo, juzgarlo o entenderlo sin medir lso atributos que los confieren? Hay distintas clases de amor y ya se hadicho que el deseo erotico solo es una parte del deseo en general. De los amores clasificables el amor de entrega mutua en el marco de pareja es el que se ha llevado la escena-esquema para tipificar lo que es el amor. A los otros amores, al de la amistad o incluso al paterno filial, mucho mas al fraterno entre sujetos que tienen los mismos genes, se les recaracteriza con otros adjetivos: cariño, afecto, preocupación… El amor es el amor de y a alguien singular que suele llegar después de llevar ya bastantes años viviendo y que viene a desbancar las primeras figuras de interés que hasta este momento centraban una biografía: compañeros, padres, familiares, amigos…El amor de pareja coloca en la proximidad, en principio diaria, a un partner con el que contrastar y al que prestarle mayor atención que a nadie de lso anteriores. El recién llegado a la biografía de una persona si es un enamorado autentico desbanca a los antiguos instalados en ella. Es así que las parejas, mientras duran, pasan a tener la prioridad aunque eso se haga difícil de señalar de esta manera. De hecho, cuanto menos claro tenga una persona emparejada su rol en el universo que ha concretado con su pareja, más condicionado se verá el desarrollo de su amor. Hay amores que se sostienen más allá delo decible porque la pasión sigue en alza. El deseo erótico puede llegar a perdonar errores conductuales de carácter insufrible en el otro. El deseo concretado en un beso puede seguir común una sumisión a los caprichos de la persona deseada. En la otra óptica, un amor sin pasión que nunca la tuvo puede tener una perspectiva de duración incluso mayor que aquel otro que si tuvo un periodo de pasión y al fenecer esta se tradujo como un amor terminado.
A menudo una historia de amor empieza por un deseo en bruto o genérico. Todo empieza por un “me gustas-tú también”. Gustar es un verbo que sirve también para una infinidad de cosas relacionadas con el placer que tienen un eco en el sentido del gusto. No es porque si que el ser humano emplee el mismo verbo para definir que el gusta uan comida, un espectáculo o una persona, todo remite de alguna manera a la fase oral. En esta simple doble frase ya está contenido el tipo de pauta verbal que se va a seguir desarrollando. Quien se atreve a dar el primer paso para hacer una declaración espera su recibo y retroalimentación a partir de lo cual dará los pasos siguientes. El lenguaje amoroso protocoliza una negociación del alcance sentimental. Tal vez uno lleve la iniciativa y el otro se deje seguir convenciendo. Quien es más deseado y es menos deseante se puede sentir condicionado por tanto arrobo ajeno o por generar tanta expectancia en el amante en puertas. Por su parte, quien desea y no calla su deseo puede descubrirse a si mismo como alguien casi incontinente incapaz de esperar a la primera cita para volcar toda su energía. La construcción amorosa es algo que se va dando y conectando con la expresión del deseo. La no correspondencia de este puede poner freno a aquel. Pienso que no están completamente claros los límites entre lo uno y lo otro y sus intersecciones. Hay un conflicto epistémico entre la definición de amor como algo sentimental y el deseo como algo de la necesidad fisioneuronal. Sabemos que no hay un amor igual a otro ni una historia de amor que copie otra. Cada distintividad la singulariza y la convierte en algo excelso e irrepetible. Un nuevo amante puede proponer una historia de amor sublime, incluso superando todas las anteriores, lo que no puede esperar es volver a repetir la/s misma/s que hiciera antes o volver a sentir exactamente lo mismo. Es cierto que hay un lenguaje amoroso repetitivo. Inevitablemente acabo diciendo cariñito o cuquita o amore o cuca mía o cosas parecidas pero no olvido nunca con quien estoy y quien es quien. En las aproximaciones seductivas cada amante en espera pensará sus propias estrategias para llegar a sus objetivos de conquista o si no las hay se dejará seducir por las influencias que reciba o llevar por las coincidencias con las que se vaya encontrando. Habrá quien no se perderás las crónicas de Natalia Espesi para vestirse de acuerdo al look de mayor éxito y habrá quien olvidará por ejemplo las exigencias de etiqueta para el cortejo.
La intensidad pasional va a favor del recremento amoroso pero la conexión interenergética entre ambos no tiene porque colocar necesariamente el uno como variable dependiente del otro. Hay otras razones por las cuales continuar una relación amorosa: compañía, proyecto común de vida, sin que haya pasión.

Mitomanía del Amor Universal

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:26

Todo lo que necesitamos es amor. Es la energía existencial más altamente reputada e indiscutida. Nadie se atreve a negarlo. Amor por encima de todo. A ver, todos juntos/everybody: ellos/as aman- vosostros/as amais-nosotros/as amamos-él/ella ama-tú amas-yo amo. ¡Muy bien! Lección aprendida. El amor es entregado con el pack de una infinita variedad de propuestas que van desde el elenco de religiones a la nómina de productos cívicos de relación. Las agencias matrimoniales viven de él como producto y los antiguos burdeles eran algo más que casas de sexo. La gente busca y pide amor. Amar es lo importante. Nadie se pone voluntariamente del lado del no-amor o al menos no lo hace de una manera explícita para no formar parte de las listas de los seres odiosos. Amamos al por mayor. Somos humanistas, altruistas, practicamos la filantropía. A fuerza de repetirlo, el amor está en todas partes, hasta lo podemos encontrar bajo las piedras, apuntado con corazoncitos en las cortezas de los árboles, en las esquinas, en las calles y sus pintadas, en las tabernas...
No siempre está bien visto: la gente todavía pleitea por darse besos en público, porqué una cosa es lo que dice el marco legal y otra muy distinta lo que está dispuesta a admitir la inercia de la tradición .
Hay tanto amor, se dice, que un observador neutral se tiene que morder la lengua cuando no para de encontrar episodios de odio por doquier. En estos momentos el saldo de conflictos armados en el planeta ronda el de 30 países. Amantes de los números: no desesperéis, a medio plazo esta cifra se verá incrementada. Si hay tanto amor universal ¿cómo es que no para de haber violencias terribles, tanto a pequeña escala doméstica como lo que sucede a gran escala internacional? Algo falla. La teoría amorosa cursa no sin trampas. El amor afirmado debe ser un amor simulado. El amor declarado forma parte de las leyendas indispensables. Necesitamos creer que somos depositarios de amores ajenos y sabemos ejercer como seres sentimentales. Ese debe ser nuestro sino. Es lo que nos caracteriza como seres humanos. Forma parte de las maneras culturales de relacionarnos. ¿Si no somos capaces de amar, de qué sirve que seamos capaces de hacer otras cosas? Sin embargo, el amor tanto en su teoría como en su manera práctica de ser mostrado, viene confundido con otras prácticas: las necesidades convivenciales, la empresarialidad de las relaciones, los móviles sexuales. Por otra parte, no hay una sola clase de amor sino una vasta gama de sentimentalidades: las vinculaciones heterosexuales, las homosexuales, las paterno-filiales, las amicales y las fraternas forman parte de las categoría más conocidas. También hay el amor místico, el amor cortés, el amor entre camaradas, el amor platónico...Unas clases de amor representan líneas sentimentales mutuamente excluyentes y otras son solapadas. La verdad sentimental en toda su crudeza queda proporcionada por las indagaciones que deben permitir el libre albedrío de las respuestas para que no sean condicionadas por el criterio de lo que conviene decir. Nancy Friday transcribe un buen número de fantasías de lectoras animadas a ser confidentes desde el anonimato, algo que es más dificil obtener en los careos directos. La sexualidad de facto o su fantasía -como una expresión de la evolución de ella- concretan vínculos de intimidad y concreciones amorosas. ¿En qué proporción el amor disminuye cuando el partner no obtiene del otro lo que espera de acuerdo a la idea que se ha formado? El amor no es todo lo desinteresado que su definición permite conjeturar sino que está condicionado. No funciona de acuerdo al principio universal del amaos los unos a los otros ni cree en la pantomima de que los seres aman a todos los demás a piñón fijo. Los filántropos se hacen misántropos y los cristianos agotan sus otras mejillas para seguir aceptando malostratos. El amor tiene en la antigüedad el icono de Eros: principio de vida y de placer y en las óperas y otros documentos dramáticos una larga historia de violencias entre amantes y sus contextos.
El amor es voluptuoso, pide el goce y la correspondencia, no tiene suficiente con la declaración del te-quiero (forma verbal, por otra parte, más sincera que la de te amo) sino que necesita la seguridad del objeto amado, lo que lleva al control, a la celotipia, a la rivalidad, a la insania. El amor universal, por principio, tiene más que ver con la mitomanía que no con la constatación de los hechos. Nos amamos ¡sí! Y necesitamos amarnos, pero no hay un amor igual a otro, no hay un compañero o compañera que nos procure la misma historia de juegos y pasiones que el anterior, o que el posterior. Además, el amor no existe a priori sino que es una de las conductas de aprendizaje. Cada cultura tiene sus maneras predominantes de amar y la inercias tradicionales prefiguran los distintos roles para hacerlo. Los hombres son promocionados a la falocracia, las mujeres a la sumisión, los niños a la obediencias, los adultos hacia la fiscalidad. No se ha permitido ni permite la libre expresión de los impulsos y las necesidades de crecimiento subjetivo. La masturbación sigue siendo, tácitamente, prohibida, y cualquier contacto sexual antes de los 18 puede ser judicializado como manipulación. La sexualidad empieza con la infancia y la voluptuosidad y capacidad física para el goce es mayor en unas edades que en otras, también en un género que otro. La tesis de Mary Jane Sherfey es que los mayores deseos femeninos para las copulaciones y su capacidad orgasmática de repetirlas fue una de las razones por las que fueron segregadas como grupo dominante tras el matriarcado y trasladadas a un plano de inferioridad, dadas las dificultades masculinas en seguir su ritmo. No hay hombre moderno -por mucho que declare el amor a su compañera- que acepte que ella siga sus impulsos y cubra sus necesidades sexuales con otros varones. Nos amamos sí, pero justo hasta el punto, de que nuestro objeto de amor no se desmadre hacia otros aventurismos de placer que no nos incluyan.
El amor universal es un principio rector interesante que pronto hace aguas, cuando en las relaciones concretas y sus conflictos derivados vamos sumando gente a la lista de los indeseables o de los no depositarios de afectos. Como teoría está muy bien, como praxis cotidiana resulta impracticable. El objeto de amor además de ser depositario de los anhelos y proyectos de futuro también es tratado como una fuente de placer. De hecho el amor oscila en función de la consistencia de ésta. Las atenciones al otro están dentro de la perspectiva de obtener el propio gusto. Frith, cirujano inglés, refirió la costumbre en Qatar, en el golfo pérsico, de la colocación de bloques de sal en la vagina de la parturienta para asegurarle su estrechez y así conservar la dotación de placer para el hombre en las copulaciones posteriores. El abuso de la cirugía estética también viene acondicionar el cuerpo ante las exigencias de la mirada y del placer del otro.
El amor universal como constructo es una de las destilaciones más encomiables del pensamiento de la humanidad, otra cosa es atribuirle una pureza extática. Ni siquiera queda demostrada en aquella clase de amor supuestamente menos materialista. Teresa de Avila refiere una séptima estancia en sus meditaciones, como el último y más elevado estado de misticismo, donde se topa con un gran deseo de sufrimiento pero con un límite para ser saciada por la voluntad del señor. ¿No es eso una clase de erotismo instrumental? El amor incondicional es una instancia quimérica que la misma leyenda amorosa necesita alimentar. Puesto que el amor surge y se desarrolla en los espacios relacionales, al igual que todos los demás pasa por la negociación, la selectividad y la discriminación. No se quiere a todo el mundo ni se quiere de la misma manera a quiénes se quiere. Tampoco se quiere con la misma intensidad en las distintas fases del curso de una relación. Otro asunto es que por precepto dogmático se haga un auto de fe del amor a la generalidad difusa de los demás. En la práctica todo es sometido a correlaciones de poder y de condicionantes. Pero no a procesos estandarizados: huyo de los sexólogos y puntos de vista psicológicos que tienen tasas de años preasignados para la pasión o para el amor. Ambas energías pueden durar lo que dure la vida y el hecho de que a algunas parejas se les agoten en el año número equis de haber iniciado su relación no significa que las demás tengan que seguir su modelo. Por lo general estas teorías son más el producto de proyecciones personales de sus autores que no el resultado de investigaciones serias.
Ante los otros en general nos caben tres grandes clases de posturas: las de quienes queremos, las de quienes definitivamente no queremos (dejándolos una temporada en el casillero de los odios) y quienes nos resultan indiferentes. Para Simone Weil, lo que cuenta en la vida y de quienes nos acordamos es de quienes queremos o hemos querido; es decir, de ese minúsculo y nanocósmico grupo que realmente nos interesa y por el que estamos dispuestos a partirnos el crisma. Los demás: esos 6400 millones de personas con las que compartimos planeta y esta época entresiglos forman parte del paisaje cuando no de la distancia inalcanzable.

El amor transaccional

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:24

El amor no es un misterio. No tiene nada de enigmático aunque el embrujo sea uno de sus componentes, no tiene nada de ilógico aunque la falta de razones pueda estar presente en la elección del otro deseado, no tiene nada de imposible aunque las condiciones fisiopersonales puedan ser adefésicas, no tiene nada de improbable aunque las frustraciones previas lo hayan desestimado. El amor es una de las expresiones sentimentales de las que se vale el ser humano para calificar aquellas conductas de entrega a otro con el que gozar y complementarse. El amor es una transacción de la que estamos necesitados para vivir. Pero tiempo: antes de seguir hablando definámoslo, atrevámonos a definirlo. Amor es la actuación sentimental de un sujeto hacia otro que elige como objeto de su pasión, de su interés, de su adhesión para suplir sus déficits emocionales y existenciales. El amor no es una condición de propiedad del ser humano por el hecho de nacer como tal. Primero experimenta necesidades y poco a poco va entendiendo qué figuras también humanas de su entorno se las cubren. De hecho a las pocas horas de nacer puede identificar gestos y empezar a simularlos como moneda de intercambio y como mensajería visual. Después aprende a corresponder. La sentimentalidad es un aprendizaje.
Biológicamente no nacemos predispuestos a amar pero sí a gozar cuando otros nos aman. Las caricias, los besos, las carantoñas y los susurros, las palabras cuya sonoridad es cautivadora y toda la parafernalia adjunta de la que participamos en nuestros mimos en calidad de mimados o mimosos decoran las escenas de amor. Luego se irán precisando y la cultura se encargará de poner tanto los límites a la extraversión amorosa como de marcar la frontera entre su conveniencia o inconveniencia. El amor es de todas las prácticas sentimentales la que pretende una atención excepcional y exclusivista. Los niños tienden a querer mas amor de sus mamás y en casos extremos y patológicos el único, los amantes también tienden a pedirles atención en exclusiva a sus enamorada/os y algunos son capaces de malvender sus almas y tirar por el suelo su dignidad a cambio de ser correspondidos aunque sea mínimamente.
El amor queda esquematizado o esencializado en sus demandas más exactas después de desvestirlo de todos sus atuendos poéticos o románticos. El amor es una transacción, un intercambio de energías por la vía de los sentimientos. Remite pues al principio de correspondencia tan generalizado en los eventos de la naturaleza. Más exacto será decir a una sinergia en la que las partes se benefician mutuamente de la presencia del otro en sus existencias. Esta noción es fácil de ser consensuada. Ahí donde hay dos jugando, tocándose, hablando, caminando, dialogando, estando...hay un fluído recíproco del que los dos beben y se nutren en una medida u otra. Pero donde hay dos, desde el punto de vista del observador neutral, hay varias posibilidades. Una, es la del concurso de una empatía y un amor recíprocos, dos, la de una sentimentalidad asimétrica, en la que A ama a B pero B no ama a A, lo cual se traduce en dos versiones, la antedicha y la consiguiente lógicas que sea B quien ama a A y A no se sienta atraído por ese amor y no le corresponda amando a B. Pero también hay una tercera gama de posibilidades: las que se derivan del grupo dos en todos sus matices y pormenores. A o B pueden consentir en compartir una relación dejándose uno amar y el otro amando, poniendo las cosas a un cierto nivel de claridad. La pregunta es: si una asimetría declarada de este tipo puede llegar muy lejos. Una cosa son las citas puntuales entre dos personas en las que el rol de cada una está claro pero no está compensado. Es decir un amante ama a su objeto de amor pero este ni lo ama ni cree que lo vaya amar nunca y otra que ésta situación pueda ser psíquicamente sostenida por el amante que implica su sentimentalidad y se entrega en cuerpo y alma a una historia que no puede ir más lejos de lo que va. Buscar una comparación a esta situación no es complicado. La existencia social está llena de situaciones en las que las personas eligen recursos que no le sirven para sus necesidades. Eso pasa tanto en situaciones materiales de trabajo como en el grueso de las relaciones humanas. Para trabajar necesitamos herramientas específicas. Todo trabajo empieza por un buen planteamiento de lo que se necesita para acometerlo. También toda relación espera, instintualmente, encontrar en el otro recursos para un viaje por el amor en el cual hay, parece ser, una elección recíproca o mútuamente consentida. De hecho el amor es la entelequia un tanto efímera y un tanto indeterminada que se mantiene en un proceso abierto de definición mientras dos cómplices bajo su manto tratan de serlo. El amor pide una presencialidad física, un contacto directo pero que no siempre es indispensable. Hay evocaciones de grandes historias de amor donde el contacto físico fue mínimo o incluso nulo y donde lo predominante fue la certificación de su deseo por ambas partes. Hay realidades amorosas también en las que hay unilateralidad, en las que un amante se las compone solo para elegir a su objeto amado incluso sin el conocimiento de éste. Y por haber, hay patologías amorosas en las que alguien se puede enamorar de una evocación, de un halo o de una foto, como la de Sophie Dahl que de pronto irrumpe en la escena cotidiana un día tras otro durante una temporada por estar colgada en el panel de publicidad de la marquesina del autobús. A falta de corporalidad y calor anatómico directa en una situación extrema alguien se puede quedar prendado de su figura presentada como una modelo contundente por sus formas exhuberantes con las que impuso su cuerpo redondo en un mundo de líneas lánguidas. No es tan extraño o no más que quien se fija en una compañera de aula y adquiere sus detalles y formas desde una línea de asientos detrás de la suya y ajena a toda esta percepción es esperada ávidamente a la siguiente coincidencia en ese espacio. Claro, claro, hay una diferencia entre enamorarse de una foto de alguien que está viviendo en otra ciudad del continente a hacerlo de la figura de la persona que por la forma de sus caderas, por la voz de su habla o por su mirada puede llamar la atención. En el segundo caso hay una probabilidad material para una coincidencia o una serie de coincidencias y a partir de éstas ir aproximándose a la persona admirada. La foto no puede corresponder al amante en espera, la persona física que está cerca sí que puede corresponder eventualmente. O sea que llegamos a una primera aproximación del tema. El amor espera compensación. El amor espera algo. El amor espera amor.
El amor como apología de un principio universal en el que la gente ama por sistema indistintamente la circunstancia de este ejercicio es una presunción descabellada. El amor incondicional no existe. El sentimiento incondicional no existe. La energía incondicional no existe. Porque todo se ajusta a coordenadas tempo-espaciales y a vectores de intervención que influencian las conductas y las disposiciones. Todo está sometido a una clase de condiciones u otras porque la presencia de las cosas, de los hechos y de los afectos viene circunstanciada en unas determinadas formas, maneras, pesos, estéticas y contenidos. Apelar a la incondicionalidad es acudir a un eufemismo de inexistencia. Todo lo existente pasa por unas u otras condiciones. El amor que no espera nada en correspondencia es una declaración demagógica. El amor como toda fuerza o energía existente existe o puede existir porque cuenta con interacciones que lo retroalimentan. El amor a otro en el fondo espera un amor correspondiente, un amor corresponsivo, un amor coherente. De la misma manera que todo esfuerzo de intervención en un contexto es un trabajo que espera conseguir unos resultados de modificación en aquel entorno. Con esa noción el amor ya no es limpio, no es altruista, no es puro, no es auténtico. O sea que el amor, estoy a punto de decir, no es o no puede ser amor. O al menos no lo puede ser de acuerdo a las liturgias culturales que nos han amamantado haciéndonos creer en un concepto de pureza mística que la realidad y la historia de la realidad no han parado de desacreditar. De un lado el judaísmo ha esperado un mesías-todo-amor y todo terreno dispuesto a perdonarlo todo y a regenerar una nueva clase de humanidad, de otro lado el cristianismo nos ha asegurado la figura crucial que hizo todo esto aunque a la vez no estaba exenta de complejidad, tensiones, contradicciones e incluso ira. De una parte tenemos la poesía romántica que elogia el virtuosismo del objeto amado y de otro la prosa de los relatos complejos que describen emociones contradictorias y chocadas. Hemos de preguntarnos si el amor puede ser puro entendiéndolo como una constante de energía que nunca duda de sí misma. Pero esa pregunta viene seguida de otra idéntica con respecto a todo. ¿Es qué acaso no existen la oscilación, la variabilidad y la duda? Cualquier evento de la mundanalidad es esto, un evento, la posibilidad de una circunstancia distinta, el encuentro y configuración de una situación dada, que tiene ante sí dos grandes perspectivas, su continuidad o su cesación, su frecuencia intensa o su coincidencia remota. Pretender convertir un evento dado en estado perpétuo es completamente ilógico pues terminaríamos por no dejar tiempo ni espacio para las eventualidades. Ese criterio se puede trasladar a las relaciones humanas y dentro de ellas en concreto a las sintonías amorosas. El amor es un combinado de emociones y de compromisos. No se sostiene solo con la alegoría sentimental pide el acuerdo práctico, la efectividad en las formas y el disfrute de los actos. El amor hipotético, teórico o presunto es un amor a medias, un amor para sufrir, un amor al que no se deja expansionar en todas sus posibilidades. Ciertamente hay actitudes amorosas parciales en las que el sujeto enamorado presupone o prepara, a fuerza de tesón e insistencia, la respuesta corresponsiva del otro. Es una categoría arriesgada. La figura que se pone a amar esperando que la otra parte vaya a hacer lo mismo a la larga puede estrellar su morro contra la pared más dura. Pero ciertamente es difícil no querer a quien te quiere. Dejarse querer es otra manera de entrar en el amor aunque sea con retardo y por la vía lenta. A fin de cuentas el amor es una historia de circulación de energías sentimentales. Si estas van de un lado a otro, tarde o temprano terminan por ser devueltas de una forma u otra. El principio de correspondencia tampoco tiene que esperar ni la devolución de todo lo entregado en forma de energías equivalentes ni aún menos un plus de intereses. El acto de amar ya tiene una compensación en si misma sea o no correspondido ya que mueve una energías hasta este momento dormidas en este amante que se estrena como tal. Nadie puede autonegarse el deseo y es cuestión de tomarse libertades éticas y de desentumecerse de su antigua moral restrictiva para pasar a la acción, a los ensayos de aventura y a los encuentros divinos con el pecado. Negar la sentimentalidad ajena o la propia es un crimen, que curiosamente no está sancionado por los códigos civiles o penales por pertenecer a la esfera de lo psíquico y no de lo comportamental. Nuestra inmersión en una cultura fundamentalmente hipócrita que hipervalora lo conveniente y degrada lo necesario convierte a los seres humanos en fetiches de objetivos inventados por otros escindidos de sus verdaderos deseos. El mundo permite la perpetuación de la gente mediocre y sanciona a la gente brillante, encumbra lo anodino y frustra lo genial, elogia las conductas estandarizadas y discrimina las escenas extraordinarias. Así como hay conductas de éxito económico premiadas y en cambio las de calidad humana segregadas, (Juan Goytisolo establece una categoría de negación a un mundo que permite la libre circulación de capitales y no de las personas ) también hay conductas normativas y ordinarias que resultan ensalzadas y expresiones sinceras humanas que son machacadas. El amor es la invitación a una historia para la cual no se tiene, ni se puede tener, un guión aprendido. No hay nada más triste que el ligón de playa o el latin love de temporada o la discotequera que va a la caza de quien le pague la noche. El amor a priori no es bueno o malo, como nada sea dicho de paso. Shakespeare dice en Hamlet: “Nada hay bueno ni malo, si el pensamiento no lo hace tal.” Lo simbólico de cada acto tiene que ver con su intención de función. El amor que lo es, que puede serlo es el paseo por la aventura pasional. Esta pasión incluye para algunos apasionados el dolor de no correspondencia y la hipótesis del desamor cuando la tensión relacional no se hace posible. Las historias de amor de todos los tiempos exhiben procesos y novelas de alta complejidad en la que la hipótesis del amor total ronda siempre como incertidumbre escéptica junto a los interactos que los enamorados comparten. La dimensión amorosa tiene algo de vaporosidad que la hace inalcanzable en todos sus detalles. No es medible, no es pesable, no es comparable a ninguna experiencia salvo a aquellas que manejan su misma clase de sentimientos, lo cual no es mucho porque una historia de amor no tiene porque parecerse a la anterior o a la posterior aunque las tres hagan escenificaciones semejantes. Esa inalcanzabilidad en su medición lo coloca en un campo de escapada. No se tienen instrumentos de contabilidad aunque sin duda la cantidad de placeres compartidos, los gestos de amistad y regalías, los orgasmos creados y la profundidad de la intimidad concreta dan una idea de su intensidad. En cada una de las cosas hechas hay una transaccionabilidad. Un algo por otro algo aunque eso tenga poco que ver con el sexo de comercio o el goce prostituido por dinero. El grito de guerra de un feminismo de negativa a la condición femenina a ser ni puta ni sumisa recuerda el analisis que hizo diana al calificar las esposas de putas privadas sólo tocadas o manejadas por sus maridos-dueño. Una vía de liberación de un sector de ellas en algunas épocas y ubicaciones ha sido la de trasladar el lugar del amo: del marido particular a los hombres-clientes que les hicieran de postores. No es extraño que un tipo de recuperación del hedonismo y de la emancipación haya ido parejo en algunas mujeres a su dedicación a la vida pública, en el doble sentido de la palabra, la de la mujer artística y la de la mujer de/para todos. La figura de la prostituta sería vilipendiada y hasta apedreada pero también codiciada y admirada por tratarse de una persona libre fuera de ataduras personales e indispuestas a someterse a regímenes familiares. El hombre cargó con el rol de ser su seguidista, su cliente o su pagano. El hombre se repite hisóoricamente en una figura solicitante, sexodependiente de la mujer. Mientras ésta ha administrado sus necesidades eróticas con una dosis de contención, aquel ha sido incapaz de regular su biología o su química lanzándose a los agujeros corporales como un autómata reactivo frente a estímulos a los que no ha podido ni querido decir no. Sabemos que la cama es el gran lugar de las reconciliaciones y el lugar de reparaciones tras veladas en las que haya podido haber discusiones o encontronazos. El sexo es el homeostático de una relación de pareja. Todas las tensiones acumuladas por contradicciones convivenciales o de criterio son acalladas o atenuadas en los orgasmos coleccionados. Pero no siempre es así. Hay relaciones de amor, tal como resulta obligado considerar, unilaterales e incluso desconocidas para una de las partes. Hay gente que se enamora desde lo lejos y en solitario pretextando para ello el cruce de una mirada con alguien, el contacto con la fragancia de una chica que pasa o de alguien de quien solo se han cruzado un par de miradas y un par de palabras. Ese amor puede crecer como un producto psíquico propio sin que el objeto deseado ni siquiera se aperciba de la existencia de este amante en el banquillo de reserva. La gran confesión que hace el personaje de Stefen Zweig en 24 horas de una mujer, es un caso de este tipo. Su rubor viene dado porque se reconoce rendida a su deseo por alguien a quien acaba de conocer y eso va en contra de sus principios de moral restricta. A menudo el amor surge voluptuoso tras rasgar una sola condición: la de una tradición personal oficiando el miedo y la cobardía que ha venido atenazando al cuerpo y a la mente para no hacer ni pensar más allá de lo socialmente admitido. En una sociedad ideal de transparencia el humanismo sería un verdadero amor de todos con todos porque podríamos permitírnoslo sin avergonzarnos por eso. Por ahora el amor universal es la tesis de una verdad no práctica con lo cual su apología incondicional lo convierte en una mentira de hecho. El amor es tratado en términos de dedicaciones e intercambios concretos, de negociación de posiciones, la del uno en la vida del otro; de reclamación de conquistas, el territorio que ocupa uno en la mente del otro. El amor es una cantera total de la que surgen múltiples historias en todas las partes del mundo y en todas las culturas, en todas las gentes sean de la condición que sean su multiplicación numérica no las empuja al infinito sino a la repetición de argumentos que chocan contra sus propios límites. En cada caso particular una historia de amor está limitada por los límites mentales que uno de sus protagonistas arrastra o que los dos consienten. Una historia de amor paga por entrada de ser realizada los gérmenes del desamor en parte que contraerá. Se entiende que el amor compromete unas etapas y el desamor otras sin admitir tan fácilmente que algunos elementos desenamorizantes están ya presentes en los momentos álgidos de la entrega afectiva. No pocas historias de amor además contienen desde el principio actitudes chantajistas y perversas cuando su vocación de entrega se estructura entorno a una servidumbre. Popularmente el matrimonio ha tenido una imagen carcelaria y el single ha sido la imagen de la libertad frente al hombre o mujer casados. Cuando una pareja no se concede la libertad mutua para tener sus espacios, sus flirts en paralelo y sus otros lugares y personas de goce poco o mucho cada miembro de ella se convierte en el guardián de la otra.
La transacción amorosa trata de todo esto. El amor transaccional es la relación sentimental negociada que equivalente a un amor condicional y condicionado por las partes, tal vez más por una que por otra según la dosis exacta de cada demandante y de sus necesidad psico-atencional que tiene del otro. Se puede hacer una ecuación sencilla de esto. La figura que más amor necesita recibir, sea por su biografía deficitaria, su falta de experiencias anteriores, su virginidad demorada; es la más vulnerable psíquicamente frente a la que más puede prescindir del otro. Por lo general la mujer bella y excitante pero que no experimenta placer orgasmático ni tiene una necesidad continua de cópulas termina por tener una posición de fuerza, no exenta de perversión aunque no la controle, frente al hombre que se siente inferior, y que tal vez lo sea, y que no se ha desbaratado de sus complejos de inferioridad; es una figura de mando que tiende a manipular las situaciones. El hombre fuerte que va de falócrata tratando de acumular un mayor número de mujeres pasadas por su pene en su lista particular puede ser víctima de su sexo-ránking que le hace perder de vista las ventajas del amor sentimental. El machismo al uso para esa segunda figura puede estar protegiendo el terror del sujeto a ser emocionalmente manifiesto y a sentirse vulnerable. El día que alguien declara a otro: te quiero y no puedo vivir sin ti, afirmando dos hechos de su personalidad: la necesidad de poseer y la necesidad de tener a alguien como indispensable, aquel día confirma su estado neurótico y su peculiar manera de autoacondicionarse para una servidumbre mental de la que no conoce la manera de salirse. La alternativa al amor mediocre y subsidiario es el de la persona autónoma que puede prescindir de aquel y de su energía en el momento en que desaparezca, sea por rechazo, por desaparición o por muerte.
El amor binomial es uno de los cuatro grandes temas de las relaciones humanas. Los otros tres, las relaciones amicales, las familiares y las de colaboración para proyectos terminan por ocupar lugares secundarios en el peso energético que mueve a una persona. Si para Harold Varmus , los grandes temas científicos del XX los describe com el átomo, el ordenador y el gen, para la psicología de las relaciones el amor, es lo que da más experiencia y ocupa más territorio mental que ninguna otra cosa. Una persona se estructura psíquicamente en torno a un cierto numero de experiencias, tampoco tantas, y a un cierto numero de personas, tampoco tantas. El otro selecto, como pareja y como objeto de romance y de deseo es prioritaria. La fantasía inicial puede pretender muchas historias eróticas y lascivias pero a la larga poder sostener una relación de amor en profundidad va en contra de la pluralidad excesiva que mantiene los contactos en la superficialidad. Sea como sea la relación que es posible sostener, ésta permite una cancha de juego experimental y un progreso del sujeto sobre la experiencia anterior de sus límites sentimentales. Amar y enamorarse en el peor de los casos, el no correspondido, el no suficientemente transaccionado, catapulta al amante a la extralimitación de sus expectativas iniciales, tomando más confianza en si mismo y descubriendo partes ocultas de su ser que antes ni siquiera había sospechado tener.
Una fea costumbre es juzgar quien es quien en la relación privada ante dos nuevos amantes. La mirada externa, superficial y prejuiciosa se pone a dictar lo que cada uno tiene que hacer y como debe comportarse en función de los roles social y tradicionalmente pensados para cada uno. Por su parte los amantes correr rápido para publicar, con sus gestos y sus formas y sus declaraciones, su compromiso ante la sociedad, ante los que les conocen, ante sus familiares. Hechos estos preparativos la sociedad a través de sus representantes más próximos va marcando el guión que han de seguir. Las extrañezas y confusiones surgen cuando los nuevos amantes quieren vivir la vida pro ellos y no por los dictados preestablecidos de una cultura con la que no se identifican o cuando uno de ellos, por lo general quien ejerce más poder dentro de lar elación por tener la función de recibir más deseabilidad de la otra parte, se reinventa a sí mismo con un discurso propio, transgresor y valiente, que habla de pluralidad, apertura, goce compartido o amor extensivo. Este tipo de novedad no suele ser bien encajado cuando la otra parte todavía calcula la política sentimental de las relaciones que establece como si de una inversión en seguridad se tratara o como adquisición de una nueva imagen. Hay gente que tras la conquista inmediata les urge la alianza del compromiso, los preparativos de la boda o la presentación a la familia, como si con todo esto activara la cerca del aparato familiar para entrampar a la presa y no dejar que se marche. El amor es ante todo deseo, goce, entrega pero todo eso con un combinado que no sólo no quite libertad sino que la potencie. Tan pronto un amante pierde la libertad de amar se convierte en un cónyuge, en un conyugado, en un atado, en un prisionero, que podrá guardar las apariencias pero que se comportará como un ser castrado. A veces la figura amada, la que se deja querer y llevar, pero que no es la más activa en el amor hace un flaco favor a la parte más ilusionada si no le aclara con las palabras de la sinceridad aunque lo sean también de la crudeza, hasta donde está dispuesta a llegar. De otro modo el que embola su cabeza con fuegos incendiarios que sólo arden en ella puede estar tras presunciones más acordes con el delirio que con una perspectiva de futuro posible. Estas probabilidades distintas y contrarias no quita que cada historia de amor iniciada, aunque a los pocos días o semanas pueda abortar, abre maravillosos registros que dan nuevos contenidos a los actos del vivir. Cabe preguntarnos si merece la pena vivir toda una vida de incertidumbres a cambio de pasar por la experiencia del amor de unos días o unos instantes. Lo que es seguro es que haber vivido toda una vida sin haber vivido la experiencia del amor es no haber vivido. Para finalizar cabe extraer una conclusión fáctica: puesto que el amor es capital vale la pena prodigarlo y perpetuarlo, practicarlo y regenerarlo, buscarlo y encontrarlo y si no es posible sostenerlo con una persona ir tras otra con la que compartirlo y gozarlo. Quedarse entrampado en la figura de un amor roto es dejarse anclar por la frustración y no remontar el tiempo muerto del desaliento. La transacción también prevé la disolución del acuerdo cuando una de las dos partes se aparta de lo convenido o lo previsto tratando de llenar el puesto vacante con otra persona que merezca nuestra dedicación.

Adulterio y Engaño

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:22

El adulterio es la relación sexual ilícita fuera del matrimonio. Suele ir unido al engaño. Es la denominación jurídica para calificar una falta de contrato en tanto que el matrimonio establece un acuerdo entre dos partes para la fundamentación de una convivencia y una familia. En realidad, estrictamente, el matrimonio es un vínculo de deberes tanto asistenciales y económicos como conyugales y sexuales; al que se le supone una fidelidad. La cultura más que la ley se encarga de que esto sea así. Cuando alguien comete adulterio una parte de la sociedad en representación a su cultura ancestral lo reprobará y otra parte no se colocará en la posición de juzgarlo.
Sabemos que las conductas adúlteras son castigas sin piedad hasta la muerte en culturas-estado fundamentalistas y que en algún momento de la historia de cada país ha sido motivo para repudiar y dar muerte a las personas, generalmente mujeres, adúlteras. En esos linchamientos las iglesias han sido las principales instigadores en lugar de ocupar el rol de la prédica de amor al prójimo y de respeto a la vida humana. Lo interesante de la cuestión es que la conducta adúltera no sólo no ha dejado de existir sino que nada pronostica que no siga siendo así. Lo que es más, su perspectiva va en aumento en un tiempo en que el diagnóstico del futuro del matrimonio como institución es desfavorable. Hay que reinterpretar el concepto del adulterio como engaño o traición a la pareja por el de la extralimitación del deseo. Esto es, extender el deseo que no queda complacido en la relación de pareja constituida fuera de ésta. El adúltero no es un sujeto perverso incapaz de mantener la lealtad o dominado por los pecados de la carne. Es simplemente alguien que sus necesidades o sus déficits de autorrealización personal le llevan a una búsqueda más allá de lo inmediato y a situarse en una inercia para el contacto potencial con otras experiencias y sensibilidades de acogida. En realidad ésta búsqueda no tiene porqué concluir en otra u otras relaciones sexuales completas, puede quedarse en la insinuación, en el contacto comunicativo o en el amparo afectuoso. Sin embargo basta que la pareja sea vista paseando con otra persona o intercambiando sonrisas en una conversación o mostrando un cierto júbilo y aproximación corporal para inferir –o inventar- el resto. Lo que puede ser una omisión o una no confidencialidad suficiente de lo hecho por temor a la reacción de la pareja se puede acabar convirtiendo en una sensación creciente de esta de haber sido engañada y, lo que es peor, de haber sido desplazada. Lo cual no se corresponde con la realidad. La figura transgresora, sea él o sea ella, al buscar en una segunda relación lo que no tiene en la primera no significa que vaya a deconstruir ésta, a no ser de que por el peso del superyo y de la cultura reproducida del compañero/a exija el divorcio y la separación desde un ultimátum implacable incluso a costa de arruinar el proyecto que se lleva a medias y de enviar a los hijos, si los hay, a un futuro inmediato de perplejidad y confusión y, desde luego, de carencias.

The Preferential Love

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:19

1. El amor como presupuesto. Uno de los mayores sentidos existenciales es el de vivir las cosas y todos los contenidos de vida desde una posición amorosa. Vivir con amor es la vida. Vivir sin él es la falta.
Para amarrar la felicidad y garantizar un futuro emocional estable se parte de una necesidad incuestionada:la del amor. Sin amor, todo lo demás pasa a un segundo término. Sin alguien que te quiera y a quien quieras, parece que todos los otros campos de proyección decrecen en interés. Nacemos para amar y ser amados. Y quedamos abocados a una cultura de querencias donde la lucha por la felicidad y el bienestar dependen del hecho constatado de ser queridos. Tanto es así, que quien vive la vida desde la exclusión sentimental, sigue un proceso de desgarros y fisuras de personalidad que lo debilitan y enloquecen. El amor a grosso modo es la gran palabra con categoría de idea sagrada que nadie cuestiona. Todo el mundo se rinde a su búsqueda y desarrolla una oratoria particular sobre ella. Sin amor no es posible una vida sana y sólo contando con él se establece una relación equilibrada con la existencia y con el mundo. Las personas que son amadas tienen un mejor semblante, son mas alegres y divertidas, son más sanas físicamente, son mas desneurotizadas. Las personas que gozamos del amor recibido somos las que también podemos reproducir una energía amorosa hacia otros. Y contrariamente, quiénes viven desde la indiferencia, el resentimiento y la fractura sentimental de no querer tener ninguna relación amorosa con nadie,son las que tienen todos los números para que les toque la lotería neurótica como mínimo, predeterminados hacia una existencia aislada y desastrada. Se podría decir que el sentido de venir a vivir y mezclarnos los unos con los otros, es el de poner a prueba nuestra capacidad de amor.

2. Del amor familiar al amor de pareja. Educados en el discurso de la solidaridad y la filantropía seguimos y defendemos -con demagogia o convicción- la idea de amar a nuestros congéneres y de ayudar a quienes más ayuda necesitan.Aunque esa es una dimensión gigantesca que deja los sentimientos en el campo de la generalidad. Por encima del amor diluido en la fraternidad universal que se proclama, los seres necesitamos crecer y realizarnos en el ámbito de la particularidad y en la concreción sentimental en la que el principio de correspondencia pueda ser establecido. El marco familiar es ese primer ámbito de acogida,singularización y correspondencia. Después le sucederán otros: el de las amistades y el de las relaciones de intimidad y pasión. según cual haya sido el desarrollo en el seno familiar facilitará -o no- que la adaptación a los otros ámbitos será mejor o peor. En cualquier caso, los ámbitos de Amistades y Amores, con la conexión de experiencias pre y peri-amorosas, son necesarios a partir de los límites del marco familiar.Por mucho amor que se haya prodigado en éste, el sujeto saliente necesitará conocer el mundo y a los demás siguiendo el dictado de sus propios pasos personales. Después de algunos escarceos en los ámbitos relacionales extrafamiliares, la elección del objeto amoroso de continuidad y su compromiso de futuro con él, caracterizará la reconfiguracion personal del sujeto emancipado que pasa de un campo de seguridad, el de la familia, a otro campo que cumple una función segurizante:la de la pareja1 .
Ese ha sido el proceso normal y estandarizado:dejar la familia en la que se nace para fundar otra. Ha sido la ley de vida.La Tradición determinante. Su cuestionamiento ha marginado a sus cuestionadores. Y las lineas alternativas para organizar la sentimentalidad y la convivencia en marcos extrafamiliares no han dado resultados esperanzadores. Hasta ahora la familia como institución ha sobrevivido a épocas y modelos sociales. Parece que nadie pone en duda, que todas las personas están predeterminadas a un diseño de futuro en el que ser esposa o esposo en torno a un pacto de exclusividad mutua2 .Ese hecho tan magnificado y consensuado se explica por la necesidad que tiene cada sujeto de un otro singular, es decir, de alguien especial sacado del anonimato que se convierta en el depositario de sus anhelos.
Y ese hecho conecta con la grabación prematura -que queda marcada en la psique humana desde sus estadios infantiles- de la elección del objeto de amor. Niños y niñas hacen sus primeros sondeos en sus colegios o esplais y hablan de sus novios o novias. Su contexto familiar de talante abierto y progresista estima y propicia esa elección encubierta en un decorado de juegos.Valora por lo tanto, esa singularización. así mismo el contexto cultural y las imágenes televisivas promueven el concepto predominante del amor singular.De hecho se va creciendo con la idea de que un dia u otra uno deberá juntarse con otra persona y formar su propia familia, de la misma manera que hicieron sus padres, gracias a lo cual se pudo nacer.Esa grabación es un ínput importante que incide poderosamente en la evolución mental y en la adquisición de creencias. Por lo tanto el sujeto humano se sabe o intuye estar sujeto a esa perspectiva, y una porción considerable de sus conversaciones de adulto giraran en torno a su/s historia/s de amor y sobre la/s persona/s con la/s que decide compartir su destino.

3. Del amor general al amor particular. Otro dato que marca el proceso educativo de cada ser, es el del significado múltiple que se recibe de la noción de Amor. Si bien el amor en su sentido más amplio significa el volcado de energía hacia los demás por su bienestar, protección y paz, en la practica se le traduce por su sentido más restringido: la energía personalizada dedicada a alguien escogido que pasa ser tomado como una persona preferente. Es así que cuando hablamos de amor nos estamos refiriendo al amor hacia un ser amado en singular, dejando fuera del término las otras variantes amorosas: la materno-filial, la fraternal, el cariño amistoso y oras referencias en las que hay una empatía y un interés afectivo por los otros, por razones de afinidad, coincidencia o parentesco. al hablar de amor se sobreentiende que hablamos de un amor específico y más concretamente de pareja. Incluso se sobreentiende que se trata de un amor heterosexual.El término pues queda saboteado en su sentido originario para conferirle un valor ideológico determinado por la cultura reinante. La verdad es que el amor en su sentido más general incluye todas las variantes posibles de la afectividad, y desde luego, no deja fuera el amor lésbico, homosexual, puntual o plural.
Pero en tanto que víctimas del lenguaje aceptemos para ahora que al hablar de amor nos estamos refiriendo a ese amor volcado a-y recibido de- del objeto amoroso escogido3 . Esa persona especial que pasa de un flirt a un feeling inicial para ser luego una compañía permanentizable. La persona escogida como amante, como compañera y como figura de futuro,encarna la función binomial. es el otro con el que hacer una alianza existencial frente a la existencia social o frente al resto del mundo. Esa persona escogida acaba siendo la figura compañera convivencial indistintamente de su estatuto legal4 .
Con el otro al que quieres, haces un binomio fusional para enfrentar la vida juntos. Esa alianza se basa inicialmente en el mutuo querer y funciona en un plano de unidad económica por lo que hace a compartir recursos y en otro de parapeto autodefensivo frente a las injerencias e inclemencias del mundo externo. Cada miembro de la pareja se recoge en la otra a la vez que la protege de los riesgos existenciales. Tal vez eso pueda llevar incluso a una cierta bunquerizacion cuando el amor de pareja se protege de los otros no facilitando informaciones privadas ni siquiera a sus áreas más allegada5 .

4. La sociología del amor y las correlaciones domésticas. La sociología del amor evidencia las tramas de las relaciones que se inauguran cuando dos que se quieren se ponen a convivir juntos. También revela las correlaciones de poder que se dan entre ambos y en relación al contexto sentimental que les envuelve. De hecho, la historia de una pareja es la historia de una correlación de posiciones entre sus dos miembros,donde convergen dos clases de campos de vínculos: el del territorio material (casa y objetos)y el del territorio simbólico (el amor com capital psíquico e intangible). El amor no tiene una medición infalible. No se le puede pesar ni oler. No puede traducirse a números.Es por lo tanto un parámetro de referencia simbólica, y sin embargo una referencia continuada en la vida de pareja. Cada uno de los dos quiere saber del otro si su amor sigue fresco y vivo o está menguando.Cada uno de los dos alimenta la ilusión de ser el único para el otro. Cada uno de los dos desea seguir ocupando el lugar preferente en la biografía del otro. Cada uno de los dos lucha por hacer eternas la pasión y las sensaciones inigualables del principio de la relación. Ese otro escogido resume las aspiraciones y valores pretendidos.Es a la vez fortín frente a las intemperancias ajenas y compendio de ideales. Es la pareja escogida por afinidad y por un sentimiento desvocado, o en el peor de los casos, por qué se trata de un buen partido. En todo caso desde las aspiraciones ideales de la adolescencia y de la juventud la persona a la que se elige para compartir el resto de los días y el resto de las noches,es una persona induplicable, la mejor del mundo, aquella con la que se va a poder contar para todo.

5. Los riesgos de la elección amoroso-convivencial. Ciertamente el amor es ciego y lo es de un modo crucial en esa primera época de negocios sentimentales en los que la falta de experiencia o de madurez predetermina hacer elecciones equivocadas. La persona de amor que era tan dulce, tan tierna, tan fuerte, tan guapa, tan glamorosa, tan ideal de los primeros momentos se va convirtiendo con el paso de los años en un ser crispado, taciturno, desagradable, ensimismado, ausente, infiel e incompatible. ¡Pero no adelantemos acontecimientos! La historia de amor es un proyecto y una realidad mientras las dos partes que lo coprotagonizan se entregan mutuamente y se priorizan.Esta es la clave:la prioridad sentimental. Para eso han decidido ponerse a vivir juntos: para concederse un máximo de atención. O para eso son el principal contacto de sus agendas.
En la decisión a la hora de elegir a alguien se hace una operación estratégica.La figura soltera busca a alguien del amplio y ancho mundo para acabar con su aislamiento. De no conseguir ese cómplice contra la soledad personal corre el riesgo de seguir sumido en ella6 . De hecho, hay una cierta prisa en encontrar a alguien con adentrarse por los caminos del amor y del sexo. No hay otra elección.Esperar a los 20 para esa búsqueda cuando es practicable desde los 15, y aún antes, es una pérdida de tiempo. Cuanto antes se entrega a esa perspectiva, antes interaccionará con su proyecto, con la vida en general y ampliará su umbral de experiencia. al igual que con otros campos de actividad del ser humano, cuanto antes sepa lo que quiere hacer con su vida, antes la dotará de realizaciones y contenidos. Claro que esas elecciones de camino así como la toma de partido por alguien como compañía existencial no siempre son acertadas ni tienen una garantía definitiva de futuro. Matemáticamente, la fraseología que acompaña la historia de amor7 es falseable.Se hace la alianza y se crea un binomio pretendidamente estable con quien más se conoce y más compromiso se adquiere, no con quien objetivamente sería mas deseable8 o apropiado. El caso es que muchas elecciones de amor empiezan a hacer fallida antes de los dos primeros años de la relación convivencial que ponen en evidencia los intereses distintos.

6. El conflicto convivencial. El conflicto entre las partes puede estar servido prematuramente pero se multiplica la continuidad de la relación por 10 o más, por razones extras generadas, como la presencia de hijos o los intereses materiales compartidos9 .En el análisis causal de las fracturas de parejas, las determinantes de la ruptura se pueden remontar a esos primeros años de la convivencia o incluso aún antes de iniciarla.Se diría que toda una historia convivencial se hubiera asentado sobre un mal guión del que ya se tenía una crónica anunciada desde el principio. Evidentemente haber mantenido una convivencia por larga que haya sido sobre la base del litigio y de la falta de empatía habrá producido una pérdida creciente de calidad de vida y un deterioro de la sensibilidad. En ese proceso, a veces tormentoso y cruel, la esperanza es lo último que se ha amarrado, y la perspectiva de la pérdida del otro habrá operado como un horizonte del todo negativo.Parecería que antes de volver a la soledad se ha defendido a ultranza cualquier compañía,aunque sea la más incorrecta. Obviamente ese cierre de refuerzo en un proyecto estéril no es sostenible por mucho tiempo y finalmente uno de los dos, generalmente las mujeres, emprende el arduo camino de la separación. Esta y su parafernalias, desde los primeros contactos con abogados y asesores hasta juicios,sí los hay, que dictaminen los repartos de bienes y de patria potestad para con los hijos; inauguran una perspectiva distinta de la relación vivida, en la que no es difícil encontrar a la peor persona del planeta en aquella que se había convivido tan intensamente. Y ciertamente el/la ex puede incorporar comportamientos absolutamente increíbles y propios de un enemigo visceral.

7. El amor en pasado. Haber pasado por ésta experiencia daña a los dos sujetos que han pasado por una guerra particular convirtiendo la alcoba del placer en la habitación de las grandes peleas y no con combates de cojines precisamente. Quien, de los dos, tenga más claro la necesidad de renovación antes tomará la iniciativa de irse a vivir a otra parte, o echar a su convivente; opciones éstas más válidas que las de alimentar el estertor de un proceso condenado a acabar. Cuando ese queda establecido el/la ex seguirá ocupando la figura más importante de lo que ha sucedido en toda la biografía de quien la relata y por algún tiempo incluso podrá alimentar la idea de su rescate y su reconciliación. En todo caso, la renuncia al pasado compartido con ella no será fácil de asumir. Y por un tiempo actuará como un pasado lastroso que impedirá la renovación y el enfrentamiento a un futuro al que llenar con nuevas figuras de interacción emocional. De hecho, en las conversaciones de intimidad hablar del/de la ex o de los/las diferentes ex, o personas queridas puede ser una constante que permite predecir el comportamiento del o de la confidente. Nuevos amantes y nuevos amigos dan pistas sobre sí mismos contando cómo procedieron en sus relaciones con la gente que quiso de sus pasados y especialmente a que ética se ajustaron cuando rompieron o fueron abandonados por ella. tras una historia amoroso-convivencial terminada, el análisis concreto de esa situación concreta no agrede la construcción teórica y cultural que ya se tenía de la necesidad de un amor singular, de ese amor para el que había un espacio psíquico desde la infancia. Por eso, la pérdida amorosa de alguien no impugna el amor en singular sino al sujeto mal elegido en concreto. Es así que después de un tiempo de duelo, más o menos largo según cada caso, se tiende a buscar la figura sustituta, es decir otro amor preferente, otra persona que esté por encima de todas las demás, otro aliado con el que seguir viviendo y reconstruyendo los pedazos rotos de las secuelas de la amargura anterior. Claro que la tendencia de esa búsqueda a la sustitución no siempre está concienciada e incluso es negada por quien la hace10 . Son los hombres separados los que adoptan comportamientos más productivos en el sentido de encontrar otras personas de relevo. Los hombres tienen fama de incompetentes por lo que hace a la vida en soledad, mientras que las mujeres mantienen durante un umbral de tiempo mayor el resentimiento por la anterior experiencia, lo quelas bloquea para retomar la iniciativa de búsqueda emocional. Los unos destacan por su oportunismo en el encuentro de la alternativa amorosa y las otras hacen elogios del purismo de su fidelidad a una idea. Aunque todos acaban abocados a una nueva asociación doméstica e intimista con alguien, si su fase biográfica se lo permite. ciertamente a partir de una cierta edad el deseo por el otro mengua, y la perspectiva de compartir el espacio privado propio genera mucha ansiedad, optando por la vida solitaria11 en lugar de una recreación del hogar, como espacio compartido.
El amor en singular es un concepto que nos acompaña mientras vivimos y tanto al principio de un proyecto de futuro desde la adolescencia como durante la realización de vida, el amor del otro es algo que se busca y a lo que no se renuncia ni se quiere renunciar. Cada persona tras sus experiencias acumuladas de interacciones emocionales, acaba decidiendo lo que puede esperar del mundo y de la psique humana y según cual sea su índice de frustración retomará su proceso de indagación sentimental o se mantendrá más al margen.

8. El desamor como fase de stand by. El desamor es el parámetro de esos períodos de latencia o de ralentí en los que el sujeto dañado por una experiencia convivencial destructiva, requiere de un tiempo de reposición y recarga de energía para una vuelta al ruedo de los descubrimientos del otro. El desamor no es permanentizable o si lo es para extremos nostálgicos y radicalidades emocionales no hace sino perpetuar un déficit y un retraso en la readaptación a las nuevas circunstancias. Tiene el valor de otorgar un periodo o de reflexión y de duelo frente a la perdida de alguien querido pero también tiene el poder de sabotear la recuperación ante el futuro. No hay nada más impresentable que una persona hablando de su desamor reciente frente a las nuevas personas que va conociendo.O no lo es, especialmente, cuando hay una reiteración de sus mismas evocaciones.En realidad el mensaje que proporciona es que nada ni nadie podrá sustituir su pasado y la principal figura del mismo. Y si bien esto es estrictamente cierto.(ninguna persona es idéntica a ninguna otra)no es menos cierto que el futuro es más intensamente vivible cuanto antes se deslastre una persona de los memorándumes que arrastra que le impiden vivir en paz y le ensucian su higiene mental. El otro en singular, esa persona especial y única que ha sido elegida, ese objeto de amor idealizado y amar incondicionalmente forma parte de las leyendas biográficas de la humanidad. Los seres humanos han hecho indecibles por amor. Han llevado sus conductas hasta el límite de sus fuerzas para proteger o salvar a sus seres queridos. Las historias de amor de dúos compenetrados han nutrido de sabiduría el viaje humano por el campo de los sentimientos. Y la sensación de plenitud se ha alcanzado junto a otro que experimenta el mismo universo personal. Ese amor personalizado es uno de los conceptos estructurales de las historias humanas. Por el se han conquistado objetivos y territorios, se ha luchado y se ha matado, se ha gozado y se ha podido morir. En sus apasionamientos extremos la fusión con el otro ha podido impedir la propia vida, convirtiendo a sujetos superenamorados en sujetos nulos cuando vuelven a su soledad o individualidad. Es el momento en el que la razón existencial de uno se pone en esa alianza con el otro. Es el momento en que una disposición sentimental engendra las condiciones para una neurosis amorosa.

9. Exceso de amor y neurosis de abandono. El exceso de querencia puede asustar al ser querido e imposibilitar la autonomía en el queriente. en todo caso, determinará una neurosis de abandono cuando el objeto de amor quiera poner una distancia moderada entre el/ella y quien le quiere en exceso. El amor, no está exento de la patología de la desmedida. Los venenos en principio no existen, pero las cantidades pueden matar, nos dijeron desde la antigüedad..El amor y los sentimientos de bondad y compenetración en principio son sanos y creativos,aunque su descontrol y exageración pueden covertirlos en sus contrarios. Es el caso de quienes convierten el amor preferente en un amor blindado que corta las alas del ser querido y lo frustra en sus perspectivas de vida. The preferential love es el que permite una depositación continuada de las confidencias de uno. Es el que hace, en casos de máxima compenetración, de tu otro yo, el que te adivina, quien te presiente, el que te conoce más que nadie, el que te quiere y te enamora, te comprende y te espera, te escucha y te busca. Ese otro especial, singularizado y priorizado, te acompaña en los momentos duros y blandos, en las dificultades y en las facilidades.Te apoya ante tus problemas y te aporta otro punto de vista con el que completar el tuyo. Con esa persona haces un tándem con la que reducir los esfuerzos del camino y acceder a la conquista de los objetivos comunes. Es una unidad de trabajo y una economía doméstica, un espacio de consolidaciones de los logros y una referencia de seguridad. Visto así, es la alternativa madura a ese otro campo originario de seguridad personal anterior, el de la familia, y por supuesto a las convivencias de transición 12 que haya podido vivirse. El amor preferencial, con o sin la concurrencia de varias tentativas y experiencias de intimidad, flirts y microamores, es el puente que va a permitir un proyecto de futuro estable y planificado13 . Esa unidad de perspectivas entre los dos enamorados y la absorción de los planes de los primeros años: pagar el apartamentos, mantener el trabajo y los salarios para poderlo hacer, tener hijos, los aisla de otras actividades y sobre todo de otros pensamientos. Es una fase en la que el deseo queda muy organizado y concentrado dentro de la propia pareja y/o familia en formación. La lucha por una existencia de calidad absorberá mucha energía y los espacios de ocio serán casi compartidos al cien por ciento con la pareja convivente. Eso revestirá un estatuto social y él no será invitado sin ella y ella no será invitado sin él.Los demás los veras como una pareja en la que el cada parte vendrá con su socio/a a las fiestas e invitaciones. Si no es así,m y cada uno tiene sus propias relaciones y amistades separadas de su época pre-conyugal, será visto con una cierta extrañeza. se pretenderá que los amigos de uno sean, por extensión, los amigos del otro. Y progresivamente ambos por sus nuevas interacciones en público como dos juntos, adquirirán otras relaciones y amistades con otras parejas. Será curioso asistir al espectáculo de esas relaciones entre parejas, en las que las conversaciones van de dos a dos y no saltan ya al uno a uno.. La comunicación grupal es cualitativamente disienta a la de uno-a-auno donde la intimidad puede ser más potenciada.

10. El curso convivencial. Después de unos años de unidad bipersonal, la pasión de los primeros momentos dará lugar a una moderación y a una velocidad existencia tranquilizada. Las urgencias económicas habrán sido resueltas y las necesidades perentorias habrán sido cubiertas. Los hijos serán mayores y habrá mas tiempo libre para hacer otras cosas pero también para pensar. el gran propósito de tener casa asegurada y pagada y la gran misión de haber educado unos hijos para que puedan valerse por si mismos en medio de la jungla social habrá tocado a su fin.Será en esa fase en que el deseo circunscrito a la unidad doméstica pedirá salir y proyectarse de otro momento.será el momento en que la voluptuosidad imaginaria de otros tiempos, que hubiera sido encarcelada, resurgirá nuevamente. Será también la fase en la que uno de los partners necesitará recuperar su libertad perdida, o la idea difusa que le queda de la libertad que piensa tuvo en su juventud y buscará salidas.Serás el momento en que viejas y arrastradas contradicciones convivenciales podrán ocupar un primer termino y ser recalcificadas como antagónicas.Será el momento en que se pensarás y repensarán las hipótesis de la separación.

11 .La separatibilidad como fantasma al acecho. El conflicto entre amor entregado y libertad individual. La separación es un concepto que puede trastornar toda la construcción existencial que se ha polarizado en torno al otro como una figura perpetua.su sola mención puede mover a tragedia. Especialmente cuando resulte imprevisto para una de las partes y haya sido acariciada en secreto como perspectiva para la otra.La convivencia, por golosa que sea, comporta muchos contenidos que la erosionan.Es posiblemente, de todas las aventuras humanas, una de las más complejas por cotidiana, asumible y practica que sea. La convivencia pone contra las cuerdas en un momento dado a cada una de las partes.Agota la paciencia, incrementa la crispación y confronta los criterios, cuando puede mas la tendencia inercial de cada individuo que las razones que puedan hablarse en el sosiego de las conversaciones de reconciliación. Vivir toda una vida adulta al lado de ese otro especial requiere la mayor de las sabidurías.No es suficiente con un querer ideal y con una presuposición de que la vida reunida seguirá un modelo intocable. Hay que ganar la situación día a dia, poner un plus de comprensión y hacer todos los aprendizajes de tolerancia a las conductas del otro. al mismo tiempo no dejar de ser uno mismo y no perder libertad personal. En todo el proceso convivencial los dos parámetros:el de la libertad individual y el del amor por el otro van a vivir horas de tensión y conflictos. El amor será traducido no pocas veces por tener que dejar uno de los dos sus apetencias y hacer concesiones al otro en aquello que no se quiere14 . Y la libertad personal podrá ser impugnada por traducirla como desconsideración a la pareja. El índice de madurez de una pareja pasa por la aceptación recíproca de sus libertades y por el prevalecimiento del amor como el principal motor de unión. siendo así, que tienen más futuro y calidad de vida las parejas que se permiten parte de sus espacios ociosos con marcos y relaciones distintos, que no las que pretenden que lo que guste a uno significa que ha de gustarle al otro, debiendo hacerlo todo juntos. Supuestamente cada partner sabe porqué quiere al otro y porqué está con él/ella. No obstante no está de mas autopreguntarse de tarde en tarde que queda de sus motivos originarios hubo para contraer una unión y qué otros nuevos se han añadido en el transcurso de la convivencia para continuarla15 .

12. La permanentización o no de lo preferido. Pero el amor preferencial no es equivalente al amor eterno. La hipótesis de su provisionalidad planea como un fantasma y hace notar doblemente su presencia cuando las noticias de las separaciones entre los círculos de conocidos son un tema constante y cuando uno de los dos convivientes, o los dos, han tenido sus propias historias de amor pasadas extendidas a convivencias que empezaron con un máximo de energía y terminaron tras un tiempo más o menos considerable en una disociación rotunda e irreversible. Siendo que la historia de una persona queda marca por sus historias de amor vividas. En cada época sentimental compartida y con una persona preferenciada se ha vivido la ilusión de su perdurabilidad hasta que ha tocado admitir la concurrencia de variables no previstas y no soportables. Entonces ha sobrevenido la ruptura e incluso la decisión de no volver a pasar por lo mismo configura, dándose comportamientos tan distintos como el de doblegarse a las ordenes del próximo partner sean las que sean, a no desear saber ya nada mas con ninguna otra persona para convivir. Lo cierto es que tras una ruptura sentimental cada parte gana en experiencia y en saber emocional y queda más entrenada para acometer otro viaje convivencial con mayor fortuna Eso no significará que puedan ser previstas todas las variables encerradas en la nueva convivencia. La tendencia será la de una búsqueda de un amor total con otra persona alternativa a la que se preferenciará. Se diría que todo el deser (malestar y decadencia sentimental)de un individuo sólo podrá ser compensado con la alternativa a su vacio existencial por otra persona ideal que le de nuevos alicientes y contenidos. claro está el ideal no existe y la pareja modelo es una quimera. A lo sumo se pueden hacer indagaciones para dar con una persona apropiada que sea compañera noble y tierna. El ideal con una carta de incondicionalidad no podrá ser pedido.E#l destino jamás lo concede. La persona encontrada vendrá con su curriculum, sus ideas, sus diferencias, sus manías y sus exigencias.Las dos pueden rejuntar sus caminos sobre la base de la comprensión pero también de la negociación sobre lo que esperan de la relación en si y de su marco convivencial16 . si fallan las perspectivas o si el aterrizaje a la realidad está promovido por un cierto desengaño del otro, pronto resurgirá ese fantasma de la separación. La gente se separa de aquello que le disgusta o le ocasiona malestar.Es una consecuencia lógica del existir y forma parte de la ley de la supervivencia.Por otro lado pensar sobre la separatibilidad es algo perfectamente normal que forma parte del repertorio de consideraciones objetivas posibles dentro de una pareja.Otra cuestión es reconocer que ha habido momentos impregnados de esa reflexión o amenazar con ella como hipótesis a modo de factor de presión17 .
Todas las vicisitudes por las que pasa una historia de un dueto amoroso -en el que cada uno ve en el otro su aliado más importante y lo declara su amor preferencial- organiza los escenarios de un conocimiento recíproco mayor y un bienestar común compartido.También pone los iconos delimitantes del territorio que comparten y el amordazamiento de otras pasiones18 cuando esa preferencialidad se convierte en una exclusividad del universo sentimental. ese objetivo permite que en el saldo de cada una de las partes haya un afirmación de la condición de ser querido, algo que es un incrementador del caudal psíquico y de la pisada fuerte en todas las cosas que se emprenden en la vida.sin duda alguna las personas queridas y que se saben queridas en concreto por sus partners que las singularizan dan un mejor pronóstico de estabilidad emocional que las que navegan entre variaciones inconcretas de amores difusos. Por otra parte el amor concreto, en singular y preferido enfrenta al compromiso y al desenlace de la relación hasta sus últimas consecuencias, mientras que la navegación por múltiples relaciones que se mantienen en los primeros contactos de intimidad, nunca garantizan el avance hacia un futuro comprometido en los planos sentimental y reorganizativo de la vida. El amor preferencial declara la creación, el éxtasis y el trabajo por el futuro, frente al amor plural que declara la fiesta de las sensaciones ,la navegación y el placer tal vez discontinuo o no asegurado. el uno no quita el otro, pero en todo caso la pluralidad pide respuestas concretas, la vuela pues a la singularidad19 .

La pasión pactada

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:10

La aventura amorosa. Pasión pactada a la carta. Historias de 7 días.
Si dios pudo construir el mundo en 6 días, dos humanos bien pueden construir su historia de amor en una semana. Ese argumento no convence a nadie pero el contraste entre la gran escala de lo uno y la pequeña escala de lo otro bien podria llamarnos la atención. Las historias sentimentales se inician sin una agenda. Será luego, que al recordarlas, se las pone dentro de un calendario. El amor a término no suele ser pactado a priori por nadie a pesar de la sugerencia cervantina. Probablemente si las personas iniciaran sus procesos sentimentales compartidos estableciendo un final a priori el alma humana se evitaría muchas tragedias. Lo más que la madurez pacta es la continuidad mientras haya adhesión por ambas partes para hacerlo. Otro asunto son los flirts de fin de semana o los placeres sensoriales puntuales de una noche para los cuales ningún protagonista cuenta con un después.
El amor es una de esas palabras mayores que viene con la tesis de intencionalidad para una larga duración. Cuesta tanto elegir o encontrar a una persona como objeto de deseo y de ternura, que una vez que se tiene no es cuestión de dejarla escapar. Tras una larga vida colmada por muchas, si no todas, las experiencias deseadas a la hora de hacer un inventario de amores sus referencias tampoco son tantas ¿Cuantas personas elegibles para amores tiene uno durante toda su vida: una, dos, tres, diez, una docena? Eso son números menores para, sin duda, la experiencia eléctrica y energética más intensa de cada biografía. Los amores no son tantos y ni siquiera los que lo han sido son claramente definibles como tales.
Cuando le preguntas a tu partner cuantas historias de amor ha tenido antes que la tuya es posible que te de cifras distintas o que te vaya añadiendo nombres a su lista según la/lo vas conociendo. Es un tema que no tiene porque ser preguntado. Si surge bien, si no cada cual tiene derecho a silenciar su pasado como mejor le parezca. Se diría que hay partes del pasado que es mejor no tocar. Es como si relecturas posteriores las pudieran dañar o descolocar del lugar donde las tenemos puestas. Por otro lado, muchos silencios sobre lo sucedido son solo la consecuencia de una amnesia selectiva o una desmemorización notoria. Cuando te aproximas a alguien para saborear el amor con ese alguien, no es cuestión de gafarlo diciéndole que te tienes que ir al cabo de una semana para otra historia con otra persona que te está esperando al otro lado de la ciudad o del país. A los humanos les/nos encanta pertenecer a la categoría de la exclusividad o balancearse/nos en su/nuestra presunción aunque sepan/mos que es mentira. Dime que me amas aunque no sea verdad.
El/la protagonista del amor plural necesita(ría) su álbum en el que fotografías de cara y de cuerpo a todos sus partners con unos datos de ficha esenciales para poderlo ubicar en su memoria. Las profesionales del sexo que han tenido a miles de personas visitando sus genitales pueden dar referencia de unos prototipos y grupos dentro de una estimación numérica pero difícilmente dar señas de todos ellos. El personaje varón de Feminália. La casa de las mujeres empieza empapelando las paredes de su cuarto con las fotos de las mujeres de sus intimidades para terminar haciendo un inmenso book con varios volúmenes, de los miles de ellas. Pero eso ¿qué significa exactamente?, significa la hazaña del guerrero semental que fue solicitado por tantas mujeres hermosas para auto confirmarse/lo en su rol, el de tanta potencia, algo de lo que suelen hacer gala los machos que no tienen otras luces para otras actividades. No es el caso de ese personaje dentro de una novela de ficción, a cuya creación le debo tantos momentos de placer, la libido del cual lo eleva al éxtasis del placer revirtiéndolo en su creatividad para otros asuntos intelectuales y organizativos.
En la práctica, los hombres y mujeres reales, con sus/nuestros límites físicos y sensoriales vemos como nuestra erogenia pasa por distintas vicisitudes y nuestras psicologías necesitan tiempo para asimilar todas las experiencias con las que nos vamos cruzando. Dicho de otra manera: aún en unas condiciones totales de permisividad sexual absoluta, sin restricciones de ninguna clase ni por la cultura ni por nuestros partners, nuestros cuerpos y mentes necesitarían de tiempos de reposición y de períodos de latencia antes de reiniciar un nuevo proceso sentimental. Es así que enamorarse cada lunes para terminar la historia cada domingo es psicológicamente imposible si es amor lo que está en transacción y no un juego sensorial. Antes bien el sujeto multienamoradizo nos dará la impresión de ser alguien inmaduro que no sabe lo que quiere ni a quien quiere. Hay algo que psicológicamente no tenemos resuelto: no aceptar de nuestras parejas o cónyuges que practiquen una misma clase de actos con otras personas. Eso nos descoloca. Lleva a que pensemos que no tenemos el lugar de la importancia que nos habían asignado y que la elección que recibíamos, sin duda privilegiada, ha sido efímera. El gran tema de discusión para la consistencia amorosa es el de su exclusividad. De hecho amor y amor en exclusiva se toman como lo mismo. ¿Qué decir de historias de amor que si bien se inician con todo el reclamo y pasión para desarrollarlas intensivamente es fácil calcular a priori para ellas que no van a poder sostenerse en el tiempo? Se dice que hay amores imposibles. Las diferencias de edad y de orígenes sociales siempre han estado dentro de los argumentos favoritos de los opositores a que algunas historias se desarrollaran haciendo todo lo posible para abortarlas. Los padres siguen prohibiendo a sus hijas determinados pretendientes que las rondan. Hay otras muchas razones que las dificultan: relaciones previamente constituidas, distancias geográficas considerables, accidentes e imposibilidades físicas e impedimentos de libertad para el contacto. Todos los factores objetivos limitantes que se puedan enumerar nunca son tan problemáticos como los factores subjetivos de los mismos protagonistas al no exhibir la seguridad suficiente para la relación. No hay posibilidad de evolución amorosa con el escepticismo permanente del partner que proporciona más tiempo y energia a sus dudas que a la misma relación.
En una historia de amor con cita previa para la que hay el concurso de las condiciones iniciales de partida: deseo, erotización, voluntad para una nueva experiencia, apertura, liberalidad, tiempo, medios…no tiene porque haber, ni es lo más recomendable precalcularlo, todas las condiciones para su continuidad posterior. En un encuentro amoroso de ese tipo quizás el móvil mayor sea salir de un desatascamiento sentimental para despues juzgar las posibilidades de algo más crucial. Una compañera de militancias de muy buen ver decía que debería hacer algo para sacar de sus paradas sexuales a los camaradas masculinos para que rindieran mejor en la lucha política. No sé si llevo a la práctica su deseo, algo avanzaría, pero eso me recordó una forma particular de la tesis de la ayuda mutua de Pedro Kropotkin, a quien leí en un tiempo en el que su influencia teórica no fue tan poderosa como la marxista.
Iniciar una historia sexosentimental de la que se puede decir cuando empieza pero no cuando acaba, aunque una semana despues o tras 14 o 21 orgasmos, se vea interrumpida por la restitución de cada uno a su ciudad y a sus asuntos pendientes, no se puede medir su valor hasta este después desde una atalaya retrospectiva. Eso no es tan grave, antes bien es honesto. Hay otras citas planteadas como aventuras amorosas que ni siquiera llegan al tercer día o pasan del primer rato de cama. Eso dentro de un contexto de comunicaciones de sondeos en las que muchos conatos verbales, la mayoría sin lugar a dudas, no pasan de unas pocas frases que no consumen más de unos minutos.
Una cita para iniciar el amor es completamente distinta a una cita para volver a recordar lo que es un coito. La entrega al otro pasa por el atractivo de sus atributos, por la predisposición a la seducción y desde luego por la intensidad libidinosa. Sin embargo será cada situación concreta la que decidirá la envergadura de esta performance. El deseo se puede venir completamente abajo ante la falta de estimulación por la persona concreta que tienes enfrente. Hay muchas mujeres que todavía piensan que basta poner su desnudo para que todo lo demás venga dado. La sexualidad es el arte de la excitación y la sexología que lo estudia reconoce los valores añadidos a la desnudez anatómica que suelen pasar por la iniciativa, el desenfado y la transgresión.
Una historia de 7 días puede tener su principio, desarrollo y hasta su agotamiento y final. Un amante debería conocerse mucho a si mismo y a las parejas con las que se va encontrado para sacar de sí todo lo que pudiera contener una historia, por tanto el otro, en tan poco tiempo. En realidad fracasaría y no lo conseguiría. Podria tener varias relaciones durante un año pero seria totalmente imposible tener tantas historias de amor como encuentros en la intimidad hubiera practicado. De la misma manera que la puta profesional llega a olvidar, u olvida con suma facilidad, a los tipos que le pasan por encima no teniendo mas valor ser parte de su trabajo mecánico, el amante promiscuo se perdería lo mejor del otro aunque pudiera contabilizar cientos o miles de amantes con miles de orgasmos prodigiosos, su experiencia de persona. Por eso una historia de 7 días corre el riesgo de llegar al séptimo teniendo mas fuerza que el primero para seguir ante la expectativa de un amor que no pare de hacerse grande. Es así que incluso dos amantes que pacten estar y solo estar 168 horas juntos los dos corren el riesgo de que se vean en la tesitura de desear ver multiplicado este tiempo.
Como idea de la ficción no está mal, los humanos vivirían el amor desde el parámetro de la libertad pero también del respeto a su terminación y renovación continuas. Como posibilidad practica puede suceder en algunas ocasiones con algunas relaciones ajustada a un criterio difícil de sistematizar.

Recreación sentimental

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:08

El lenguaje amoroso y re-creación sentimental.
Para enamorarse hacen falta dos. Uno que enamora y otro que se deja, o uno que lo propone y el otro que coincide; o bien, uno que expresa su falta de amor y el otro también planteándose remediar entre los dos ese déficit. No hay un amor igual a otro aunque todos tienen algo de parecido. Enamorarse es un proceso complejo que pasa, ¿cómo no? por enamorar. Hablar desde la ternura y la sinceridad, mostrando lo que uno es y por lo que está pasando ya forma parte del lenguaje amoroso. A veces, sucede que un sujeto resentido con su ultima historia amorosa se la cuenta a ese otro, que es nuevo en su vida, como algo que forma parte ya del pasado mostrándose tal vez como ex resentido, depositándosela dentro del parámetro de la amistad o de la consulta analítica sin advertir que con su confidencialidad puede enamorar. El amor es un complejo proceso de cariño lleno de pequeñas y sutiles unidades de información, de pequeñas e inequívocas entregas, de detalles del deseo y de reconfiguración de antiguas escenas que se vivieron con otros pero que ya quedaron atrás. Hay algo de común en todos los procesos amorosos pero no hay una historia de amor igual a otra. Se dice que en comparación al primer amor no hay ninguno pero la verdad es que cada nueva historia de amor al tener incorporada la experiencia de los anteriores puede ser mucho mejor que todas éstas. Todo depende de la energia que se ponga, de la ilusión que genere la otra persona. Desde el primer momento de la expresión del placer mutuo por su encuentro dos amantes potenciales ponen en consonancia su lenguaje y sus células: el uno vibra por el otro y entre ambos hay un fluido especial sea cual sea la distancia. No hay energia mayor que la amorosa para vencer distancias y dificultades del tipo que sean.
El lenguaje amoroso se confunde con el lenguaje seductivo. Incluye, por supuesto, la seducción pero no se limita a eso. Mientras que el lenguaje seductivo no deja de ser una estrategia del cortejo para la posesión corporal del otro al que se desea para un placer o la procreación, el lenguaje amoroso va más allá de la conquista del cuerpo e incluso, eventualmente, puede prescindir de tal conquista. El lenguaje amoroso es la forma verbal explícita para manifestar el amor por alguien. Se llena de palabras pero sobre todo de conceptos que van definiendo lo más exactamente posible el valor del sujeto amado en la vida del amante. El lenguaje amoroso es el que rescata a una persona que es amada del anonimato o de un mundo informe. Es un lenguaje personalizado y fundamentalmente induplicable aunque se pueda caer en palabras repetidas diciendo cariñito o cuquita a distintas personas. Por encima de algunos gestos similares cada relación es privada e inimitable. La ventaja de cada historia de amor es que no suplanta a ninguna otra. Las que hubo tuvieron su tiempo y su valor, las que van a venir pueden tener el suyo sin necesidad de maldecir o negar el valor de las anteriores. El plural ha sido la constante de la historia aunque para algunas personas, más victimas que adherentes de sus culturas, toda su experiencia amorosa no ha pasado de la intimidad compartida con una sola persona a lo largo de subida y terminada ésta, por ruptura o por defunción, ya no intentaron ninguna otra.
La experiencia del amor es algo que se proporcionan/nos proporcionamos unos amantes a otros. Sin ella la vida es deficitaria. La comunicación superficial para gestiones o para cuestiones mecánicas de la supervivencia no atraviesa las paredes de los corazones. La amorosidad hace de la vida algo realmente estupendo, con todas sus vicisitudes, vaivenes e, incluso, intrigas. Amar genera un conjunto de conductas especificas de nuevo cuño dentro de un comportamiento inherente del/de la enamorado/a. Estar enamorado es estar dentro de una expectancia, incluso cuando verbalmente no se haya formalizado ningún compromiso de futuro o del tipo de relación a gestionar. El amor introduce variables que dislocan la agenda. Para amar hay que tener tiempo. El estado de amor también te sigue en tus horas de trabajo aunque sean espacios diarios en los que la otra persona no esté. Amar genera una química y una disposición de ser y de agradar no experimentada en los periodos de desamor (definido aquí como la transición entre un estado de amor y otro estado de amor con personas distintas o puede ser también que con la misma persona independientemente de su performance de tragedia que no tiene porque ser tal). Es uno de los sentidos existenciales, Vivir con el recuerdo del amor pasado o frustrado tras una tentativa intensa es aceptar una vida deficitaria por no decir mediocre. Por supuesto que se puede vivir sin alguien que te englobe con el lenguaje amoroso especial y sin practicarlo. Hay formas de sublimar esa necesidad. Una de las mas conocidas es la de reconstruir el amor particular, personal y corporal en un amor universal, etéreo y solidario. El amor de primer tipo genera energías no exentas de conflictos en tanto se unen dos personas que se atraen poderosamente pero que pueden ser muy distintas, tanto en sus ritmos de vida como en sus preferencias como por lo que hace a sus otras relaciones personales, el amor de segundo tipo aunque es mas extensivo a mas personas curiosamente genera menos variables por que no se espera tanto una correspondencia en el plano de igualdad del tú a tú. Se trata de energías sentimentales distintas. En el lenguaje amoroso a un tu concreto, a un objeto de deseo y pasión nominal y determinado, la recreación sentimental trae una rémora de otros sentimientos pasados y extintos por personas que ya se fueron y que desaparecieron por completo de tu vida. Tras el paso de los años esos protagonistas del ayer que ocuparon el eje cotidiano durante años quedan en una nebulosa sentimental. Si tras la ruptura amorosa no quedó alguna clase de contacto es posible que la noticia de su defunción no obtenga ni siquiera una lágrima de tu sentimentalidad. No hace mucho experimenté una sensación un tanto extraña desconocida antes por mí. Algo hizo que me preguntara qué sentiría si me llegara la noticia del deceso de una mujer a la que quise más que a mi vida y que fue la primera mujer de la que realmente me enamoré y con la que llegué a mi madurez sexual. Para mi sorpresa tuve que reconocer que nada, que no sentiría nada. En algunos periodos biográficos la gente no para de acudir a sepelios como uno de los actos sociales más abundantes de su agenda sin que eso signifique que tenía una especial vinculación sentimental con la persona fallecida. La pregunta posterior que tocaba en el orden de una auto investigación sentimental sería, lógicamente, que sentiría con respecto a la misma noticia de otras personas amantes o de alta vinculación personal. A esta pregunta no llegué por temer que pudiera responder lo mismo. La muerte de alguien así como la propia no es, de hecho, ninguna noticia excepcional. Es más bien la noticia que todos llevamos dentro y solo es cuestión de saber la fecha en que publicarla. Los valores occidentales no están para perder el tiempo con la perspectiva del morir. Cuando alguien fallece lo único que sucede es que zanja definitivamente toda oportunidad de contacto o de palabra con los demás, pero desde muchos años antes esta imposibilidad ya existía. No es la finitud del cuerpo lo que pone el cierre a la comunicación sino la finitud de la voluntad la que la impide entre los vivos.
En el lenguaje amoroso el amante/cada amante debe saber y asumir sus responsabilidades hasta donde llevarlo y hasta donde entender el del otro. Hay personas que tienen la costumbre de terminar sus cartas diciendo: te amo, sin sentir realmente ningún amor personalizado. Hay una forma curiosa de utilizar el verbo amar dándole la equivalencia de gustar. No se puede amar a una determinada pintura, un plato típico o una conferencia o un libro. Pueden gustar o experimentar placer sensorial los uno o intelectual lo otro en su contacto. El sentimiento de amor se genera con seres vivos. Claro que eso es discutible y no dudo que pueda ser coherente el poema que declare un amor por los objetos decorativos o por las cosas no sensibles. Esa particular relación adherente con las cosas introduce una reflexión acerca de la sentimentalidad ante la insensibilidad. ¿Es posible la acción sentimental estable que no oscile ante la falta de sensibilidad ajena? El objeto material queda disculpado porque no tiene ni puede tener ninguna. Es solo una forma y un depositario de funciones que en suma son cargados con el valor añadido de los recuerdos que genera y, con éstos, los sentimientos que retrotrae.
El lenguaje amoroso es el distintivo entre las cosas que gustan y las personas que se gustan. No se habla con un regalo pero sí con la persona a la que evoca. Hay quien puede dominar el lenguaje amoroso y presuponer que es solo un recurso literario o una estrategia que puede dejar de emplear tan pronto no obtenga correspondencia o se cerciore de que se ha equivocado de persona. Al hacerlo, vuelve a confundir amor con seducción ignorando que junto a los conceptos dados se ha dado a sí mismo y la vuelta atrás no es tan sencilla. El amor pasa no pocas veces por la sin razón. Antes de pensar en sus consecuencias o en planificarlo ya puede ser un hecho, íntimo y no publicado pero hecho al fin y al cabo. Es su grandeza: iniciarlo sin pensar en convencionalismos o incluso en su oportunidad material para que se concrete en una relación estable, intensiva y convivencial (aunque no todos los amores tienen porque compartir un mismo techo a perpetuidad).Un proverbio latino dice que es una locura amar a menos que se ame con locura. Un algo de des planificación es inevitable. Una vez consolidado como amor autentificado ya habrá tiempo para las consideraciones logísticas. Los amores planeados no tienen más éxito que los no planeados. Debe ser tal vez el único campo de la relación humana en que el planning tiene que ser posterior a la sintonía y no al revés. De hacerlo al revés es posible que la sintonía no surja nunca. El lenguaje amoroso es mucho más que una hablar que tiene sus ecos en las pantallas y los estándares; es un decir que tiene sus recovecos en el pasado personal y en las reacciones sentimentales protagonizadas. No se limita a un acto formal o representacional sino a una posición actitudinal y una transformación del yo ante el otro. El beso o besos al final de una conversación los estándares han terminado por convertir en una forma protocolaria y vacía de pasión. Las mismas palabras pueden decir cosas distintas por eso hay que acompañarlas de otras para precisar el valor exacto que se le da a las primeras. En el cuadro de Gustav Klimt, ”el beso” irradia la cromía del deseo. Es una imagen del deseo, del dar y del recibir, de la pasión en puertas, y tal vez una invitación sutil o una idea germinal en quien lo tiene como poster en su despacho, a ser besador de los cuellos sino vírgenes si inocentes dispuestos a una relación amorosa clara y convencida.

Enamorar

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 18:05

Amar es algo que viene dado. Te amo, no me preguntes por qué. Puedo incluso vivir tu amor en conflicto porque tengo una lista de razones para no amarte, por tratarse de una historia inconveniente, fuera de tiempo y de lugar, pero te amo. El amor es presentado como una condición e facto, como algo decidido o procesado por innumerables factores en los que la propia voluntad se añade como al final fallándolo como una constatación. El amante acepta su condición o sigue su rol a partir de tener al objeto amado que acepte serlo y que le corresponda. Es una transacción si entre dos seres que se buscan para ejercitar el amor y enfrentar la falta de él en un mundo que ve aumentar las indiferencias entre sus ciudadanos.
En cambio enamorar es un proceso voluntario, una agenda de planning, una estrategia de seducción. Tengo experiencia en amores pero no en el rol de enamorado. Soy he sido un enamorado pero nunca me he sentido conquistado ni me he puesto las botas del conquistador. Sencillamente, he dejado que las coas fueran fluyendo y mi percepción las fuera captando. Enamorar es planificar un tipo de relación para que conduzca a una situación de entrega amorosa con los consiguientes beneficios en el campo del placer. Solo escribirlo me da algo de repelús. El enamorador sería el donjuanista seguro de sus dotes y atractivos, para que caiga en sus redes la persona de su deseo.
A fuerza de tener contactos amorosos y otros desde el sondeo del deseo se termina por aceptar que hay unas constantes en el proceso de seducción. Cada acto no pasa desapercibido y tiene su valor de aproximación o de alejamiento, Hay cosas que enamoran y otras que desenamoran. Decidir enamorar a alguien a priori es un poco absurdo si de ese alguien se conoce poco más que la imagen. Quien quiere enamorar corre el riesgo que la otra persona lo desenamore por tal como es no porque lo rechace explícitamente.
Enamorar coloca en un aprieto a quien se pone en esa tesitura cuando no está seguro de corresponder a la persona que se enamore. Una cosa es enamorar y otra es estar ya enamorado. Como son dos procesos muy mezclados y que van en paralelo no se suelen diferenciar. Nos queremos, dicen los cómplices. La parte que ama más y la que ama menos ya no entra en el campo de la conversación aunque sí es un artefacto del discurso. Hay quien ama y enamora y hay quien se deja amar y pone en duda su arrobamiento. El amor, además de expresar un sentimiento, también expresa una conducta activa. Tiene categoría de estrategia cuando se recurre a gestos concretos para persuadir a la otra parte. Las regalías y deferencias forman parte de las tácticas amorosas. Las mujeres llevan siglos sabiendo y comprobando como sus pretendientes tratan de impresionarlas ofreciéndoles presentes y dándoles amparo. Inconscientemente ellas aceptan de su elenco de proponentes quienes puedan garantizarle más seguridad o más protección. Eso sigue estando dentro de los mecanismos instintivos aunque las mujeres modernas relativicen el rol del protector y se sientan mas iguales a ellas. Es por eso que
En principio, mostrar la carta de intencionalidades desde el primer momento no es una buena idea protocolaria. Todo el mundo sabe y se reconoce en su interioridad que lo que se esta buscando es un encuentro en la intimidad o una compañía estable mas allá del orgasmo de una sola vez pero se actúa en público como si esa tesis no fuera cierta. Enamorar pasa por aceptar el tiempo de maduración de un proceso. No tiene nada que ver con el objetivo de flirtear para pasar la noche juntos con la persona que has conocido ese mismo día. Enamorar es dar elementos suficientes para que la otra persona te capte o comprenda suficientemente. Es la manera por la cual se dan señales de uno y reconocimientos del otro.
El proceso pasa por la seducción y admitir como hipótesis de amante al desconocido o al amigo que presenta una insistencia. Hay que partir de lecho de que todo el mundo tiene una cuota de reserva o se mantiene en la autodefensa ante propuestas, iniciativas o aproximaciones atrevidas y que puedan zarandear el frágil mundo sentimental que se tiene. Enamorar no es irse a pasar un fin de semana juntos y punto, es algo que mueve energías hasta tal punto que puede cambiar radicalmente la biografía. Muchos flirteos que empiezan como tales han transformado mutuamente las historias de sus protagonistas, aunque la mayoría han pasado sin dejar huella.
Enamorar es un verbo de acción que se ha dejado más en manos de hombres. Una nueva psicología más afeminada varonil va permitiendo que ese rol se comparta por los dos sexos, Para que una mujer sea enamoradora tomando la parte activa de la seducción, tiene que diferenciarse muy explícitamente del rol de puta en la que todavía hay hombres que la meterán al sentirse perplejos ante su iniciativa. Sea ella o sea él, el verbo enamorar significa no dejar al azar los contactos o los gestos de aproximación o coincidencia sino insistir en ellos, planearlos, organizarlos, disfrutarlos. Las relaciones humanas no se miden en unidades de tiempo sino en procesos. Lo que a unas les cuesta años a otras les cuesta semanas. Enamorar de una forma activa, algo en lo que pueden coincidir dos partners potenciales que se caen bien y se gustan desde el primer momento que contactan, significa seguirse mostrando esa carta de intencionalidades. El problema es que se puede utilizar un vocabulario de la seducción y prever que es posible no estar a la altura de corresponder a todo el proceso que se genera. Otro problema añadido es que enamorar consiga el resultado de un amor unilateral no correspondido. La perversión del seductor profesional es ésta, enamorar sabiendo que no va a poder corresponder a ese amor que genere.
Las autodefensas nunca caen del todo y eso hace que sea difícil que el objeto del deseo de alguien corresponda con la fascinación absoluta por el hecho de haber sido elegido por su deseante. Asi como el enamorador puede jugar sus cartas a la perfección pero sin dejar de ser un seductor y no enamorarse de su objeto de amor este puede prevenir ese juego aceptándolo y correspondiendo desde la seducción pero no desde el amor total. Eso hace del juego de intimidades un proceso híbrido de supuestos y certitudes que podrá prolongarse mucho más allá de la fase inicial de cortejo.
Hay que distinguir entre quien tiene valores naturales que en si mismos son amorosos y de lso que enamorarse pero cuyo sujeto los ostenta con frescura y espontaneidad sincera de las sabandijas, de alma escuálido y cerebro gélido, que se aprovechan de su físico o de su pico de oro para enamorar sabiendo a priori que no van a poder corresponder o dedicarse a esa historia.
Muchas historias de seducción pasaban por el sustento o la función económica que garantizara el partner conquistado. Todavía hay quien se plantea los acercamientos íntimos con esa perspectiva. Las encuestas siguen afirmando que las mujeres prefieren hombres seguros y estables económicamente como compañeros o futuros maridos. Sigue siendo una minoría humana la que prioriza el amor a la seguridad.
Dado que la falta de amor es una constante en no pocas personas de ambos sexos y de todas las edades que no resuelve gozarlo a una cierta dosis, su energia latente sigue en espera de ser correspondida por otros. El proceso energético, define Lower, es una pulsación, una expansión y una contracción, que genera corriente en el cuerpo. Es algo físico, contable y real, que no se resuelve desde la soledad aunque se sublime con otras proyecciones. El amante en espera tiene una energía sobrada que se le vuelve en contra si no interviene tratando de encontrar una situación similar en otro que se le acople y acepte el juego mutuo en una historia, como mínimo, de a dos.

La Disintonía Convivencial

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:59

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Afirmar que detodas las aventuras la convivencia es la más atrevida no es decir nada nuevo. Compartir la intimidad, la comunicación y la mayor parte del tiempo con la misma persona es una de las osadías más complejas y que más a prueba pone la comunicación humana. La ceremonia falla a favor de una convivencialidad para siempre hasta que sea la muerte la que la disuelva, con una cierta gratuidad y alegría. Antes de que el cuerpo diga basta surgen motivos a distintas rachas para terminar la relación. Lo cierto es que mucha parejas se separan antes de lo que incluso la misma estadística social pueda establecer como media generalizada y otras que continúan lo terminan haciendo por razones instrumentales o materialistas o por razones psicológicas por temor a volver a la soledad. También hay parejas que se sostienen toda la vida y que son ejemplos de devoción reciproca, de acoplamiento total, de sintonía máxima y de carantoñas incombustibles.
Reflexionemos un rato sobre la disintonía convivencial y que es lo que la produce, si tiene solución o no y que criterios se deben seguir para valorar en cada coyuntura el estado de la relación personal.
Se suele decir que el amor no es para siempre y que su pasión dura apenas el inicio de una relación de pareja. Si esto es así lo que hace continuar la relación son otras razones distintas a las que, en general, inicialmente llevaron al encuentro y al acto de unirse bajo el mismo techo. Las parejas de vieja usanza mantenían largas relaciones de noviazgo en las que se perdían las mismas posibilidades amorosas a la espera de la llegada del gran dia en el que ella se entregaba a él cuando tenían bendecida previamente su relación matrimonial. En esos casos extremos y extremadamente peligrosos por no decir patológicos ambos cónyuges podían llevarse sorpresas mutuas. Algunas relaciones terminaban –o siguen terminando- a los pocos meses de la vida marital lo cual demostraba que lso años sesgados de noviazgo no proporcionaban el conocimiento total del otro. Modernamente se han invertido los términos. Antes que una pareja opte por el matrimonio parece más razonable optar por la convivencia conjunta. Ésta y no la relación a distancia de citas de besos en los umbrales de las puertas y en las esquinas sin farolas es la que proporciona información recíproca. Muy bien, la convivencia empieza y no tiene porque hacerlo con una aceptación reciproca de ambas partes en todo lo que contenga o sea el otro. Esto es tanto mas cierto en la pareja adulta con tiros pegados por el mundo, batallas hechas de todas clases e inmersiones en discursos lesivos desagradables en otroras. Del otro, compañero, compañera, no se pide que colme todos los sueños sino lo esencial e innegociable para una pareja: el bienestar y el respeto, el compartir recursos y confidencialidad. La sinceridad es algo que no se toma como condición sine qua non, se la supone. Ningún partner le dice al otro lo ocurrido en su cabeza cada vez que tiene un deseo transgresor, tampoco cada vez que su onírica espontánea lo ha llevado a soñar con alguien en una escena no publicable. La sinceridad en las parejas, lo mismo que el valor en los soldados de un ejército es algo que se le supone. Tiene tan poco objeto para la milicia preguntarle a un quinto si es valeroso como preguntarle al partner si es sincero. En cuanto al que se apresura a la respuesta declarándose como el ser mas sincero de la capa de los mortales lo mejor es ponerlo una temporada en el bote de la sal para que se lo repiense. Una cosa es la autoimago que uno se hace de si mismo y otras las tesituras existenciales que le llevan a callar no pocas situaciones para no tensionar una relación.
Resulta más que curioso que sea la falta de sinceridad lo más castigado en una relación bipersonal. Lo que menos toleras a la persona que quieres y que te dice quererte es que calle cosas esenciales para la relación. Pero al mismo tiempo hay que verdades que puedan destruirla. Ella le dice a él: tenía que haberme dicho que tenías una amante, nos habíamos prometido decírnoslo todo. El le dice a ella, no te lo dije porque sabía que te iba a hacer daño y además ya ha terminado totalmente. Ella le dice a él: has demostrado no estar a la altura de nuestro querer y ya no te quiero como antes. El le dice a ella: yo no he dejado de quererte por el hecho de acostarme con otra. Ella le dice a él: me asquea pensar en esa escena en la que le hacías a ella lo mismo que me hacías a mí. El le dice a ella: en lugar de preguntarme por la relación concreta ya tienes tus conclusiones tomadas. Ella le dice a él: en efecto no quiero saber ningún detalle, lo mejor es que nos separemos. La sinceridad tan reclamada cuando se da el contexto en el que decirla al detalle no es aceptada lo cual confirma la justificación en parte de no haberla dado antes.
La vida nos pone en tesituras no previstas para las que las tesis principales del compromiso previamente establecidas a ellas no nos sirven. Una de las disintonías convivenciales más habituales viene dada por este tipo de interferencias de un/a tercero. La pareja como espacio estanco lleva en si misma la erosión de la relación. La táctica convivencial consiste en atenuarla. Las relaciones paralelas vienen a ser complementarias de los déficits que carga y con los que continua la relación primera. Los conflictos dados por el adulterio son una expresion concreto de formas conceptuales distintas de tratar el amor, admitiendo su desarrollo por la vía de la pluralidad o cerrándolo en la estanqueidad de la fidelidad.
Hay otras intervenciones terceras que pueden afectar a la relación, la más significativa es en relación al ámbito familiar de un cónyuge o del otro. Por lo general el tema de la familia política es un tema tabú. La sinceridad crítica que la pareja puede manifestar en relación a personas distantes (gente de la farándula, de la prensa, de la clase política o incluso en conocidos con los que se tiene poca implicación) puede ser coartada en relación a la parentela muy querida. Hay que tener la delicadeza de entender que la familia de la persona a la que quieres, aunque para ti sea un conglomerado de personas a las que vas a tratar una a una y opinar de manera distinta sobre cada una, para ella va a ser un grupo, su grupo, que puede defender con todo el sesgo apasionado de su incondicionalidad. La pareja es el pequeño universo que se erige con tal fuera que ocupa la mayor parte del tiempo atencional que dura y aunque esto no sea así es la que tiene la sede de la mayor energia e importancia. Se podria decir que la pareja nace como respuesta al mundo y no como una necesidad reproductiva. Es un asociacionismo privado a falta de que cualquier otro asociacionismo que se tenga con el mundo o con las partes de le que se presten sirva para cubrir un determinado tipo de necesidades que se pueden resumir en tres: las amorosas que ponen coto al vacio sentimental, las sexuales que ponen coto a la falta de placer y las organizativas que ponen coto a la soledad. Luego eso se convierte en institución familiar y viene todo lo demás: un proyecto de crecimiento, el de los descendientes y el patrimonial. La vida de pareja o del núcleo familiar derivado es lo que se convierte en centro biográfico y existencial pero todos sabemos que el mundo ni empieza ni acaba en la persona que nos binomia (nos convierte en dos) ni en nuestros hijos. En realidad cuando nos referimos al mundo nos referimos al de afuera, de tal manera que ese afuera siempre está con nosotros, dentro de casa, durante nuestros viajes. El mundo o sus representaciones te lo llevas puesto ahí donde vayas: a tu alcoba o a tu cueva. Nos importa mucho comprender y tener un lugar en este mundo además de recibir su respeto y poder contar con sus recursos, Guillermo Von Hulbold dijo que en el fondo son las relaciones con las personas lo que da valor a la vida. Hay un conflicto de pareja que viene dado por la diferente forma de tratar con este mundo, empezando por la familia inmediata, con los amigos, para seguir con la multitud de terceras personas con las que uno se va encontrando a lo largo de su biografía. Además de las anécdotas concretas en si mismas está la ideología que subyace atrás.
Después de unos años de convivencia y de tratar y examinar multitud de temas en distintas coyunturas dos partners pueden descubrirse como mas diferentes de lo que sospechaban. A sus diferencias por estimaciones distintas en analizar las cosas o en la manera de tratarlas se puede empezar a sospechar de verdaderos antagonismos ideológicos.
A partir de una disintonía convivencial recurrente acaba siendo obligado cuestionarse por las causas de fondo que la hacen así. Tomada una convivencia instalada en el conflicto permanente: la discusión diaria por diferencias de opinión teóricas, por maneras de ser distantes, por tratos distintos con al gente o por la relación con el espacio doméstica, cabe preguntarse si esto viene sucediendo desde el principio o es algo sobreañadido posteriormente. Es posible que la relación haya empezado silenciando unas diferencias importantes o unos déficits que no quisieron ser observados o reconocidos al principio. Muchas relaciones se desarrollan contradictoriamente con ellas durante años o al menos se soportan. Cada desavenencia puede ser compensada sobradamente por los ratos de comunicación profunda y no me refiero a la sexual que se establezcan. La relación de pareja con una armonía absoluta puede llevar a más sospecha que la relación episódicamente desarmónica. El valor, como las demás virtudes, tiene su límite, dijo Montaigne. Podemos cambiar la palabra valor por la de armonía y el autor seguiría subscribiéndolo. La pareja sin ninguna mácula en su expediente no es creíble. La fluencia comunicativa comporta la discusión y ésta las diferencias de postura. Ninguna discusión por grave que sea acaba con una relación si se integra dentro de un proceso de reparaciones de las posibles heridas sufridas. Prefiero un vicio tolerante que una virtud obstinada dijo Moliere. A fuerza de obstinarnos en que todo sea de color rosa es posible que consolidemos el camino más rápido a la mentira permanente. La supervivencia de una relación empuja a ampliar la región del no comment pero al mismo tiempo el sentido convivencial de dúo tiene sentido si sigue permitiendo el enriquecimiento mutuo. Bien es cierto que tras muchos años de convivencia de dueto, mucho más cuando es en solitario, porque los hijos ya son mayores y han levantado el vuelo o porque nunca se han tenido hijos en común y los que había ya estaban emancipados, hay una fuerza inercial que juega a favor de la convivencia tratando de soslayar todos las diferencias que puedan sobre surgir tomándolos finalmente como achaques de vejez.
Queda dentro de la ilusión de los protagonistas creerse con la suficiente voluntad y fuerza para superar los problemas que vayan teniendo. En todo caso la lucha contra ellos no es totalmente independiente de la hipótesis de separación que puede ser mencionado por uno o por otro episódicamente cuando la obscuridad panorámica de la relación produce más sinsabores que goces.
El futuro de cada relación humana depende de su gestión. Se puede decir lo mismo de todas y de su conjunto a categoría de toda la humanidad, Ernesto Sábato sostenía que la historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla. El futuro de una pareja, la asociación humana más básica y primordial, no está condenada a priori a nada. Siempre depende de sus protagonistas o incluso del gesto de uno solo para que remonte sus desavenencias y haga de la disintonía una fuente de aprendizaje en lugar de un pozo sin fondo de frustraciones.

La masturbación en la edad adulta

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:52

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La escena de una mujer automasturbándose ha sido más promocionada y premiada por lo pornografía que la de un hombre en solitario haciendo otro tanto. La de este, por exigencia de los guiones porno, es admisible ante y sobre una mujer, para que su surtidor lácteo quede realzado. La de aquella, queda envuelta en un halo de purezas e insinuaciones. La masturbación es el nombre de la auto sexualidad, aunque desde luego está incorporada en las actividades eróticas compartidas. Examinemos su valor según su contexto escénico: la manipulación manual del pene o del clítoris, pretende una resolución orgásmica y una descarga de placer. Y esa es una pretensión común tanto en una situación acompañada como en otra solitaria. En alguna ocasión un amante con experiencias fallidas puede llegar a pensar que es mejor la masturbación que la intimidad genital compartida con amantes que lo que menos se podría decir es que no estaban a la altura de sus roles.
La vagina y el pene siguen siendo universos desconocidos por amantes que todavía no saben como tocarlos, acariciarlos o lamerlos. Los manuales de sexología dan indicaciones de cómo hacerlo. Hay una vasta y rica literatura que podría convertir al amante más negado en el sexólogo más experto. Pero una cosa es la sexología y otra muy distinta la sexualidad real. El estudio del comportamiento sexual no convierte su estudiante o investigador en el espécimen más erótico y bien dotado aunque sí puede ser el más consciente de los puntos de placer y de las fallas al no procurarlo.
La masturbación ha dejado de ser un tema tabú para ser naturalizada como una forma de sexualidad rápida, directa, barata y satisfactoria. Es en todo caso la vía dominante de acceso a los placeres sexuales para la inmensa mayoría de personas en una etapa determinada de su existencia que suele estar situada en la pubertad y primera adolescencia. La hetero u homosexualidad, en definitiva la sexualidad compartida con alguien, debería poner fin a aquella. No es así, ni tiene porque serlo. Las condiciones para al auto caricia pueden seguir prolongándose toda la vida siempre que las posibilidades de placer compartido estén bloqueadas o momentáneamente negadas. Hay, además, otra razón muy poderosa para hacerlo. El recurso a la masturbación es tanto mas inevitable cuanto menos placer se obtiene con el partner de al lado. Pasar por la experiencia de masturbarse mientras éste –o ésta- se halla dormido forma parte de los secretos íntimos de cada cual. Esa escena que es más común de lo que se reconoce introduce un factor de reconsideración con respecto a lo que es la sexualidad solitaria de lo que es la compartida. El hombre o la mujer que se masturban mientras su partner esta ya completamente dormido a su lado desde luego está protagonizando una actividad solitaria pero es de un orden distinto a quien lo hace dentro de su apartamento no sospechando lo que hace el vecino del apartamento contiguo. La soledad del primer caso es discutible a pesar del no conocimiento de uno en lo que está sucediendo. Lo más probable es que quien se masturba este pensando en situaciones lejanas y extrañas a la realidad de su dormitorio o tal vez no, su fuente de inspiración sea la anatomía que yace a su lado. Las masturbación es tanto más placentera cuanto más real sea el estimulo que la induce. Si bien hay una autoinducción natural a ella que surge espontáneamente a partir de una libido que presiona y que busca una descarga en forma de orgasmo, lo que incrementa o reduce sus calorías es la cantidad de estimulación real con la que se cuenta. Una vez mi compañera de aquel entonces me dejo muy sorprendida porque la desperté al masturbarme a su lado (algo que hice en contadas ocasiones) acusándome de que había estado abusando de ella mientras estaba dormida. Descubrí en esa frase que me había unido a una persona con una ideología que no le había advertido. Vale, tal vez si rocé mi pene en su glúteo mientras me estaba masturbando o la acaricié con mi otra mano libre pero jamás sospeché que eso pudiera ser interpretado como un abuso. Estábamos ya en nuestra fase de desencuentro que daría lugar a la ultima de separación y nuestra vida sexual en común no era precisamente la más exuberante, algo imperdonable cuando se tienen veinte años y se necesita hacer el amor cada día para vivir la calma del pensamiento y ocuparse con relax para otras actividades creativas.
Se llega a la edad adulta con una sexualidad inmadura Se tiene el cuerpo biológico suficientemente desarrollado para hacerlo todo pero con los deseos encarcelados y con una cultura mas restrictiva de lo que se puede estimar a primera vista. Aunque se forme parte de un registro supuestamente critico, siglos de ostracismo paralizan los pies, las manos y desde luego los penes y las vaginas. No es fácil superar el dictado de escolapios y curas de distintas raleas asegurándote que te quedarás sin sesos si te masturbas. A un escolar decirle algo es que hundir el cuchillo en un tarro de mantequilla. Tiene que estar muy seguro de si mismo para saber que el alegato de las autoridades eclesiásticas a las que es sometido obedece a una sola razón: controlarlo controlando uno de los lugares más íntimos y sagrados que un individuo tiene y al que nadie suele echar ojeadas por la mirilla de la cerradura.
Una vez resueltos los fantasmas engendrados por la mala educación de una mala escuela, el adulto sabe que uno de los mejores placeres que da la vida pasan por la capacidad erógena del propio cuerpo. Eso se multiplica por ene con intercambios eróticos con las parejas que la vida va proporcionando. La masturbación puede quedar en una etapa anterior cuando las copulas y los orgasmos de boca la sustituyen pero no hay porque descartarla totalmente ni meterla dentro de una etapa como si fuera un cajón. Cuando no se tiene a nadie o el amante está de viaje la masturbación regurgita su recuerdo. Cuando el coito deja de ser posible con el partner la masturbación es una opción que se puede rescatar para seguir con una cierta cuota de placer. Pero incluso en el acoplamiento mejor, con el máximo de energia y fuerza confluyentes por parte de los amantes, la masturbación, quiero decir la automasturbación, es una escena magnifica.
S se rechaza es porque sus vestigios de actividad estigmatizada no han sido eliminados del todo. He conocido mujeres que no han tenido el menor problema en masturbarse mientras las acariciaba o me ocupaba de otras partes de sus cuerpos, y otras que han rechazado eso en redondo porque han opinado que la auto masturbación es incompatible con una sexualidad compartida con pareja.
Puesto que la sexualidad es tanto más placentera cuanto más desinhibida se practique el campo imaginativo es abundante. Pedirle a tu partner que se masturbe ante ti mientras lo/la contemplas es una experiencia golosa, mucho más si se le pide que vierta su orgasmo en tu boca en el último instante.
La vida de pareja con los años puede perder emoción y como se suele decir falta de pasión. Por lo que hace al pene puede perder dureza para la penetración pero sí obtener la suficiente para la eyaculación si es convenientemente manipulado. Dos amantes masturbándose mutuamente es otra forma de practicar la masturbación en la edad adulta sin que ninguna razón clínica ni sexológica pueda objetarlo. Técnicamente, la masturbación es un masaje genital.
Los gabinetes de masaje erótico no están tan desacertados al anunciarse así. La cultura se ha ocupado de seguir manteniendo esto en zona tabú. Se puede ir a saunas y salones de masaje muscular o drenaje linfático pero en cambio el masaje genital enseguida es vinculado al submundo de la prostitución y a prácticas inconfesas.
Cuantas mas facilidades tengan los hombres y las mujeres en vivir sus orgasmos con placer y sin restricciones con mayor salud vivirán. La incorporación a la sexualidad en fases más prematuras prevendría de enfermedades (mentales también) posteriores a los sujetos que llegan al estadio adulto sin haber resueltos sus problemas de infancia, entre ellos el de gozar con el propio cuerpo.

Familias y recién llegados.

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:43

/>El ultimo en llegar y las relaciones con los demás instalados.
El Nou vingut i les relacions amb els vells tinguts.

Asistimos a un creciente número de familias desmontadas que desmarco ligeramente de las calificadas como desestructuradas o disfuncionales por el estigma subyacente a esas dos palabras. Una familia desmontada es aquella cuyos miembros dejan de compartir el hogar originario, que ha pasado por una separación de los cónyuges con domicilios independientes pero que el proceso de ruptura ha sido lo suficientemente civilizado como para poder continuar manteniendo un contacto de todas las partes, aunque sea episódico y desde luego nada a ver con el pasado.
A ese espacio desmontado llegan otras relaciones por parte de cada miembro familiar: el amante de la madre, la pareja convivencial del padre, la esposa del hijo, el novio de la hija. Para una familia nuclear desmontada, al menos concurrirían entre bastidores otras 4 que podrían ser más o menos permanentes o relativamente variables que estarían al tanto de la marcha de las relaciones internas del primer grupo de cuatro.
Es desde el punto de vista de estas segundas personas que voy a seguir esta reflexión. Sí, segundas personas en tanto que llegan después al grupo originario y casi nunca se integran del todo. Es obvio que la valoración de primera o segunda persona es puramente funcional para el relato. Ya que quien hace o es el recién llegado a su familia política su cónyuge o partner hace de otro tanto con al suya natural. Toca distinguir siempre, y de ello da cuenta el relato casuístico de las partes, qué grupo es el más fuerte o el más referencial. Si bien la inmensa mayoría de gente tiene una familia conocida del que recibe reconocimiento, no todas las familias son igual de hospitalarias o acogedoras a los nuevos llegados.
Inicialmente el recién llegado a un espacio ya hecho suele adaptarse y no inmiscuirse en como organiza sus relaciones consanguíneas y familiares la persona a la que quiere o con la que se pone a vivir. Parece predominar esta actitud de máximo respeto y distancia y también de lógica económica de cada relación: hablar y ocuparse de lo propio sin dejarse contaminar por conflictos ajenos acaba por ser la más sostenible. Casarse o unir el propio destino al de una persona no conlleva hacerlo con toda la familia natural de su pertenencia. La familia o el concepto moderno de familia se ha separado de su concepto tribal o de clan. No es siempre así. Las familias multitudinarias en otras regiones del planeta hacen de reproductoras de la ideología social y de celosas vigilantes para que se viva de acuerdo con ella. No solo eso, hacen de comunitarias económicas de tal manera que prima la media del infradesarrollo en muchas de ellas al convertir los ingresos de la minúscula parte no tanto en una caja solidaria para todos en caso de necesidad como en una coartada para no buscarse la vida. El europeo que se junta a vivir o se casa con una africana debe advertirle que se casa con ella y no con toda su parentela sino quiere amargarse unos cuantos años de su vida teniendo que tragar sapos. En la Europa más civilizada que ha dejado esas formas ancestrales a más de una generación vista, la figura del grupo cerrado de la familia no ha desaparecido del todo. Hay apellidos y linajes que pesan por encima de todo y una liturgia literaria que los recuerda. Alguien que lleve mi apellido no puede hacer según que cosas clama el patriarca o el padrino. Para determinados asuntos de familia los recién llegados, siempre serán o estarán al margen por años que sean los que lleven emparentados, incluso correctamente casados y habiendo dado hijos. Los cuñados y cuñadas quedan en ese otro plano distal. Un/a cuñado/a, ese recién llegado, seguirá siéndolo después de docenas de años de estar colateralmente con el grupo pero no formar parte de él. Evidentemente cada recién llegado por esa vía tendrá su psicología y charme particulares con mas o menos capacidad para la empatía con los demás pero para una familia numerosa con muchos hijos e hijas casamenteros/as mientras estos/as seguirán manteniendo de por vida la fusión de familia, siempre que retroalimenten sus contactos y se encuentren por sus intereses comunes, aquellos nunca llegarán a organizarse como grupo. Las familias pueden tener encuentros de hermanos, encuentros de sobrinos, los padres mientras viven preparan las efemérides, pero los cuñados no se reúnen a parte. La sola mención de esta idea sería completamente impensable y llena de extrañezas. Tanto las figura de los cuñados desde el punto de vista de los hermanos de la pareja, como desde el punto de vista de aquellos en relación a estos, hay una cierta distancia de respeto y tolerancia que no tiene porque traducirse en confianza o interés o ayuda mutuas.
Confieso que nunca me ha gustado el rol del cuñado, yo en primera persona siendo tal y no he tenido oportunidades para tratar a tantos recién legados a mi familia biológica como para tener una opinión tomada. Si la tengo de los otros cuñados de una familia política con la que no tengo nada que ver pero de la que tengo algunas noticias y forma parte de un tema de conversación recurrente de mi pareja. Los pocos contactos tenidos han sido suficientes para saber que no hay la menor coincidencia para nada en la mayoría de los casos. Si eso me pasa con el resto de la sociedad no tendría que ser una excepción que me pasara con esa representación particular de la misma. En la mayoría de coincidencias con ellos me quedo en blanco y totalmente desmotivado para hablar de cualquier tema o seguir el que esté en curso en ese momento. Supongo que es mi reacción inconsciente autodefensiva a situaciones y opiniones que no me gustan pero en las que mi pareja convivencial se siente cómoda.
Es fácil que dos desconocidos que son recién llegados a una familia se pongan de acuerdo y sintonicen rápidamente sacando a relucir curiosidades de sus cuñados o de sus suegros. Desde el punto de vista de la familia endógena los recién llegados pueden ser ariscos, utilitaristas, interesados o desagradables o se les encuentra y se presentan mutuamente en algunas efemérides. Una vez la familia-origen tiene ubicado al recién llegado y calibra que no es peligroso lo deja en paz, evidentemente las familias más progresistas o comprensivas no se meten en los estilos de vida de sus hermanos/as y de sus elecciones. Algunos sin embargo hacen de padres/madres para con sus hermanos menores. Inevitablemente siempre hay quien se complace en organizar la vida a los demás y vive de lo deficitarios que son los otros para tener tema del que hablar y tarea con la que entretenerse.
La política de supervivencia del recién llegado es no meterse en asuntos de la familia a la que, a su pesar, se une aunque sea manteniendose en la calle y todo lo lejos que pueda. El problema al que se enfrenta es que no puede manifestar sus diferencias de opinión o sus críticas a personas con las que pasa a tener una parentela impuesta y que, de hacerlo, puede generar disturbios con su pareja. He tenido por cuñados a verdaderos plastas a los que me he sometido sin rechistar por deferencia y mimo a mi pareja. Es decir he actuado en contra de mi mismo por no tener conflictos con ella. Eso ha dañado mi propia autoestima al actuar de una forma que no es la mía. Cada vez que por un falso concepto del respeto he de actuar sin expresarme como soy realmente lo pago sentimental y psíquicamente.
A nadie le gusta que le digan, (descubran o recuerdan) que sus hermanos o padres son como son, aún sabiéndolo les perdonará todo. Ese solo criterio va a estar detrás de conflictos posteriores. Tengo problemas con mi pareja desde el primer año de convivencia a causa de su familia, no por ella misma, repleta de gente encantadora, sino por la posición de mi partner en relación a ella ante la que tiene tal devoción que a mi me parece sumisión y tal amor que le impide la menor crítica a pesar de las muchas pasadas cometidas que hemos visto durante tantos años.
En particular, cuando una parte considerable del tiempo entre el recién llegado y la persona a la que quiere está cargada de los temas no resueltos de su familia. Inicialmente se opta por ser público receptor, gradualmente se va haciendo de caja de resonancia dando las propias impresiones y la tercera fase es la de defender la propia relación imponiendo un parapeto a los daños que puedan hacer las secuelas de las antiguas relaciones. Esa forma de trato cortés pero distante y no implicada con las familias políticas forma parte de las reglas sociales de supervivencia. Indirectamente el respetuoso se hace cómplice de una historia en la que no cree.

El correo certificado

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:13

Generalmente quien usa el correo certificado es para que quede testimonio del día en que es recogido y de esta manera tener una prueba documental para presionar a la persona que lo ha recibido.Eso es tan sabido que se puede demorar irlo a recoger o ni siquiera hacerlo. Aquello que viene certificado puede ser portador de una mala noticia.Si no es atendido, la mala noticia queda relegada. Por otra parte quien lo envía prefiere dedicar diez veces más de tiempo laboral a esta gestión que tomar el teléfono y llamar a la persona a la que quiere contactar o citar.(ciertamente de la llamada telefónica no quedaría prueba e incluso una cita pactada podría ser olvidada o negada posteriormente).
La administración pública ha desarrollado una particular forma de las relaciones humanas en la que lo que menos cuenta es la comunicación y en su lugar se prioriza la justificación.De ahí las tarjetitas en las que figura la firma de recibido. Correos como organismo es ajeno a eso y tramita notificaciones arriba y abajo mientras unos leguleyos de la burocracia persiguen a otros ciudadanos para que paguen sus débitos o cumplan sus citas de control con las oficinas correspondientes de seguimientos.

Las Cartas-Artículos

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:11

Las Carta-Artículos. De lo personal a lo teórico: camino de ida y vuelta .
La anécdota puede alcanzar cotas de aburrimiento insufribles. Se puede hablar de exmaridos, de la prole resultante, de si la carrera de uno y el campeonato en el que ha participado la otra, del trabajo que se hace, de la época de las batallitas, de la manifestación en la que has participado o del acto heroico que ha hecho que tu nombre se subrayara. Inevitablemente, para ubicarnos los unos a los otros necesitamos datos. Y el desliz de una batería de preguntas va ocupando el lugar de la conversación: ¿dónde vives-qué haces-adónde vas-qué lugares frecuentas? Es así que termina por preguntarse todo aunque, por criterio, deploremos el interrogatorio: desde los hábitos culinarios a los hábitos y fantasías sexuales, desde las medidas corporales a nuestros ingresos económicos. El detallismo alimenta el relato. También lo mete en un mar de trazos de pintura de bodegones.
Trato de mantener y abogar por las conversaciones en el respeto de la intimidad. Que cada cual diga de sí mismo lo que quiera decir y no lo haga como reacción obligada a la indagación que se le somete. Estamos tan hartos de una sociedad policial que cualquier asomo de interrogatorio puede mover a prevención. El interés del otro por saber quien eres y lo qué haces tiene una doble lectura. De un lado, porqué es una manera de manifestar algo del orden del deseo. Querer saber algo de alguien pasa por el deseo de tenerlo en parte dentro de ti. De otro lado, la indagación es algo que integra el orden del control. Cuánto más sepas de una persona más vulnerable es para ti si tu intención es someterla de alguna manera (recordemos la imagen del policia o del detective con su libreta de notas apuntando, de la gente espiada, donde iba y a quien personas frecuentaba). Toda información de orden personal entregada enfrentará esta doble tesitura y deberá –quien la proporcione de si mismo- saber a qué demanda está respondiendo. A veces, un excesivo respeto por la persona que se acaba de conocer la deja al margen de una escena social sin ser preguntada por nada, lo cual podrá traducir en que no le importa en absoluto a nadie en medio de la indiferencia; otra, un excesivo interrogatorio la pondrá a la defensiva no queriendo incluirse en una conversación de arpías que quieran sonsacárselo todo. ¿Dónde está el equilibrio de ambos excesos? No hay un manual que nos auxilie para eso. Cada situación marca como ir tratando a los personajes que aparecen en ella. Evidentemente, son los criterios elaborados tras largas y duras experiencias y la lectura qué hacemos de cada caso lo que nos lleva a tomas de posición concretas, a emitir opiniones personales y a hacer acercamientos o evitaciones de quienes nos vamos encontrando en la vida, sea su desierto o su selva.
Lo personal es una fuente delicada de novedades. Lo nuevo viene – si viene- de la mano de alguien del campo de lo desconocido. Cuando algún otro que se nos presenta pasa a un fase de interés o no según los detalles que nos vaya proporcionando. Eso no haría falta decir sino fuera para recordar que una relación verbal con alguien es una relación contractual. Las palabras y lo que se dice actúan como cláusulas de un contrato implícito. El otro pierde todo interés cuando no está a la altura de sus palabras, cuando su hacer no tiene nada a ver con su decir, cuando sus promesas son una performance en la que no cree o cuando habla para persuadir pero no para entregar. La filosofía enseñó prematuramente con el sofismo que el lenguaje se podía poner al servicio de cualquier causa y que la oratoria podia ser un arte instrumental. Fue así como una persona podia defender causas contrarias en función de los postores que le pagaran. En otros terrenos: líderes de movimientos o conquistadores profesionales aplicaban la misma clase de discurso de una manera atemporal y no importando a quien iba dirigido. El agitador colocaba siempre el mismo teorema; el seductor el mismo verso. Continuamos necesitando de las palabras para seguir expresándonos en lo más profundo: eso no es el secreto mejor guardado sino el pensamiento más central de nuestras vidas. Hablar de los hechos y de los deshechos de una biografía sin duda son actos de franqueza que ponen al descubierto lo que hay debajo de una imagen, pero una persona no se da nunca de verdad hasta que no declara su sentimentalidad. Lo esencial no pasa necesariamente por lo que se hizo sino por lo que se sintió, incluyendo lo que no se hizo.
Lo más crucial de una experiencia personal es lo que destila como teoría. Su novela es relativamente secundaria. En lo aparente todo el mundo tiene pasados complejos a los que aludir relativamente semejantes, dependiendo de culturas contextuales, infortunios coyunturales y épocas políticas. Lo que más importa del ayer son sus secuelas, no el reconocimiento de las efemérides o fracasos en los que se participó. El ayer puede ejercer la fascinación de su transcripción continúa. Es cuando la noción de que cualquier pasado fue mejor invade la anexión al presente. Pasarse el tiempo intercambiándolo es un asunto para la historiografía. La necesidad comunicativa prioriza la exploración del presente y dentro de éste la disposición a darle o no cabida al interlocutor. Claro que para hablar hay que hablar de algo y lo que se tiene más a mano es lo anecdótico. ¿Qué has hecho hoy? ¿Qué tal te ha ido? ¿Qué piensas hacer? Preguntas de este tipo son las predominantes en las producciones verbales de la gente. En mucha menor cuantía se pregunta la sentimentalidad real o las posiciones filosóficas ante el universo. De lo abstracto se huye y además cansa y lo concreto representa el producto de amplio consumo aunque lo que diga sean banalidades, generalidades o estandarizaciones. Sin embargo una persona queda antes situada o descubierta en función de su pensamiento teórico que no del relato minucioso de todo lo que haya hecho durante una semana, un mes o un año. Los novelistas y los marujianos serían los cazadores de historias como diría Eduardo Galeano, los analistas y los amantes en bruto dejaríamos que nos poseyera lo más espiritual de una persona, el néctar de su ser. Sucede a menudo que lo único que interesa de una persona a un tipo de gente es su realidad en el sentido físico, en el valor de la imagen, en su formato corporal dejando a un lado toda aproximación a su autenticidad. No negaremos que la forma externa es lo primero que nos acerca o nos aleja de alguien. Serán los mensajes de este alguien los que detendrán esta primera reacción. Ronald Barthes habla de que la sustancia real solo es conferible al estilo: inflexión que cada vida animada es capaz de imprimir al río de las palabras en el que el ser aparece y desaparece . Un ser humano proporciona la oportunidad de ser persona a quien dotada de su condición intelectiva aprovecha las oportunidades de crecer y ser. En esa aventura de autodescubrimiento y autoafirmación le toca darse en una dimensión más allá de su simple representación como hablante. Tratará de sacarle el mejor de los partidos a sus actos públicos pero no podrá ahogar los rugidos de su interior si su relación con la existencia social es conflictiva. Por mucho partido que uno quiera sacar de si mismo se debe ajustar a lo que realmente es, por lo general, un ser contradictorio y dolido con sus historias pasadas de las que el indicador más claro de superación pasa sin duda por la no necesidad de continuarlas hablando en la repetición. La auto-referencialidad, con toda la anecdótica que comporta, bloquea el paso a nuevas y hetero-referencias, en definitiva bloque el paso al otro como innovación.
Contrariamente a la publicidad que organiza un mundo que carece de contradicciones donde el slogan pretende ser la solución, el individuo que necesita confesar sus historietas olvida que eso es lo que menos interesa a quien le acaba de conocer a no ser que sea un ávido de cuentos marujianos. Solo hay relato plano ahí donde no se habla de contradicciones, es decir, donde no se hace analisis. El relato no contradictorio es el que carece de profundidad. El sujeto anecdótico cubre una a forma representacional que impone la inmediatez de la traducción de si mismo. Pide el aval o el reconocimiento. Funciona como un mito icono de devoción suprime la complejidad de los actos de especie en los que poco o mucho han participado. La psicología relacional no pasa por una rueda de cuentos sino por un choque de personalidades. Es así que la elección de los campos de expresión es continua: de una parte es necesario configurar el tipo de persona con sus hechos y venturas; de otra, saber cual es su real existencial. Para cada persona saltar de lo uno a lo otro se hace indispensable. Mientras su producción de relato la tiene repartida en muchas ocasiones su posibilidad de escencializarse en su teoría no cuenta con tantas oportunidades. La novela contada tiene sus ventajas: la de sintonizar con quien empaliza desde la suya propia. La transmisión de su esencia choca con la incomprensión o el rechazo de quien está en lo anecdotario. Comparando ambos tipos de franqueza revela más verdad el relator que cuenta lo qué hizo que no como lo hizo o lo que sucedió.
Sea como fuere el viaje de ida y vuelta de lo personal a lo teórico es inevitable, pero se necesita acudir tantas más veces a la novela personal cuanto menos clara se tiene la teoría de vida común la que seguir escribiéndole nuevos capítulos. A menudo una carta personal que habla de un detallismo totalmente transitorio no tiene tanto interés en su respuesta a lo concreto de lo que dice como por lo que genera para la reflexión sobre la comunicabilidad. Eso no significa que una carta-artículo ningunee al corresponsal, antes bien dice en otras claves lo que aquel solo espera en la sintaxis descriptiva.

Hablar o no hablar.

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:10

Hablar o no hablar: ésta es la cuestión .
En el hablar el decir es su hipótesis como en algunas de las comidas fast food la nutrición es la suya. Puede presuponerse que en todo hablar hay un decir pero no siempre es así. En la dicotomía que sirve de título a esta reflexión hay que añadir algo que haga referencia al control del límite de lo hablado: Hablar o no hablar, ésta es la cuestión y ¿hasta donde se deben hablar las cosas? Escribo deben en lugar de pueden. Teóricamente, el análisis de cualquier circunstancia permitiría estudiarla en sus últimos detalles, en la práctica los análisis quedan sacrificados a los intereses. Si bien la cultura nos empuja a hablar y nos enseña cómo hacerlo, la misma cultura escoge los temas y marca los límites sobre cada uno. No todo es decible. Vale repetirlo como slogan indicativo de los siglos que vivimos y otros precedentes. Puesto que es así y esa máxima es perfectamente interiorizada y encajonada en el mecanismo existencial de cada hablante, lo más que va a poder dar de sí mismo es un guión con una pátina de superficialidad suficiente para no granjearse enemigos o no producir colisiones.
Hablar tiene mucho de acto escénico y presuntamente de acto comunicativo. A menudo puede más lo primero que lo segundo. Se queda para configurar efemérides y hacer un seguimiento por encima de la vida que se sigue. Se presta la propia figura para seguir con la tradición de un encuentro o de una fiesta aunque lo menos crucial sea el interés verdadero por los demás que compartan salón y cháchara. La cultura nos ha educado en este sentido; es decir, nos ha desprovisto de la necesidad de transparencia de nuestros sentimientos. Y si bien el hablar sigue siendo ensalzado como lo más característico de lo humano, la función comunicativa queda un tanto excluida del asunto. El ser o no ser de las personas o el reto de cada inidviduo en convertirse en un ser completo pasa por las afirmaciones y negaciones de las cosas desde su visión progagonista, pasa por el hablar, por el compromiso de la palabra. Pasa por los enunciados y los predicados. Cuando tal compromiso no es aceptado su prerrogativa de ser persona queda un tanto deslucida. El hablante se convierte en algo así como alguien que dice cosas, que señala eventos, que propaga información, que resume noticias o libros, que comparte espacios sonorosos en los que se cruzan datos y observaciones, pero que no puede ser quien explica todas las verdades que sabe o que se pueda permitir poner en evidencia su sensibilidad. Se mantiene en la ratio formal de la circunstancia en la que interviene y coprotagoniza y a la vez en la irratio de censurar o encerrar todo potencial de decir en el asunto en el que coincide.
Todos aprendemos poco o mucho como manejarnos en grupo y con los otros interlocutores sin poner al descubierto nuestra vulnerabilidad o sin decirlo todo de nosotros mismos. La transparencia total es más un deseo que una posibilidad práctica. Puede estar en el campo del deseo decirlo todo, pero eso como el deseo mismo choca con los límites impuestos por un código implícito que autoriza a lo que es decible de lo que no lo es. Hay expresiones para indicar lo segundo: no es de recibo, no es protoclocario, no es correcto... A menudo la sinceridad es tratada como una forma de crueldad y es que no hay verdad que no tenga algo de cruel; no solo para quien la dice a quien se lo dice sino también de uno para consigo mismo. Hay cosas que prefiero no saber de mí si ellas van a ocasionarme una distorsión tal que me arranquen el ánimo de vivir tranquilo. Puedo generalizarlo: nadie quiere saber el día de su muerte por anticipado o vivir toda una vida sabiendo el día y hora exactos en los que va a fallecer, prefiere vivir de acuerdo con la ley general de que va a morir a tener la predicción exacta de cuando va suceder el deceso. También pasa con determinadas informaciones de diagnósticos de falta de salud, tanto por las terribles consecuencias en el supuesto de que sean falsos como por la introducción de datos de aprehensión que alteren la estabilidad psíquica. La apología de decir la verdad en todo momento y lugar tiene poco de realista y demasiadas difitulades para ser cumplida. La vida del sujeto por constituirse en Ser es una lucha por el acopio e instauración de la verdad en si mismo y en las circusntancias en las que interviene.
El habla está condicionada siempre por los límites de la capacidad de asumición de sus mensajes. A mayor libertad receptiva de los hechos le corresponderá mayor libertad en los dicentes para explayarse. Eso se pacta tácita y microgestualmente desde el principio de cada conversación. Un encuentro verbal va a más o a menos segun las señales que da la parte receptora en entrar en el juego de la verdad. Se necesita mucho tiempo y un proyecto universalizado para que las formas verbales salten de los límites de la representación de los sucesos, condicionados por lo conveniente, a un campo de sinceridad mayor que autentifique la condición humana. Podemos tener las cosas escritas y teorizadas y todos los datos de verdad consignados en un lugar u otro, algo distinto es llevarlos a la escucha en todo momento y lugar. Lo mismo que los textos de gramática tienen una renovación más lenta que los diccionarios, pues es paralelo a lo que ocurre con la vida misma del lenguaje, segun señaló Ignacio Bosque , también el uso de formas directas y taxativas depende de la oportunidad de usos explicitos tanto de los sentimientos personales como de los resultados de los análisis profundos y fecundos de las cosas.
A menudo tenemos que hablar de formas laberínticas para no herir o para no ser mal interpretados. El recurso al subjuntivo es una de las maneras complejas con las que introducir variables a considerar, sin que el mismo texto de la conversación pueda resolverla dejando en el otro la inicativa para que avance en afirmaciones. El uso del subjuntivo por Galdós o Muñoz Molina, a pesar de la distancia temporal entre ambos, es más parecido que el de sus léxicos respectivos. Me pregunto si las formas linguïsticas siguen desarrollándose a través de los siglos dentro de cárceles expresivas a pesar de llenarse de nuevos datos y neogologismos.
Es interesante seguir estudiando la cantidad de cosas que quedan por decir en todo encuentro verbal y que no son dichas, no porque no se disponga de campo de extensión linguïstica para ello sino porque se sospecha la falta de su recibo. Bosque reivindica la creación de diccionarios de combinaciones sin tácticas, capaces de contextalizar el sentido de las expresiones aisladas. Afirma que su inexistencia es una laguna en nuestro idioma. Paralelamente, valdría recorrer la enorme cantidad de expresiones usadas para los contextos como guiones pre-definidos que salvan al hablante de comprometerse personalamente en lo que dice. Mientras puedan más las expresiones decibles que la necesidad de decir lo que se viene callando la comunicación garantizada seguirá siendo una hipótesis por confirmar.

Seducción a distancia

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:05

Algo más sobre la seducción a distancia
Todas las cartas personales de seducción, las de la abertura total, las del “ecce homo” sin máscaras, ni trampas ni cartón, podrían tratarse de una sola clase de cartas , o incluso de una sola carta, escrita y reescrita ad infinitum. también todas las personas destino que las reciben podrían tratarse de un mismo modelo de personalidad buscada, una receptora ideal, dispuesta a la comprensión entre líneas de lo dicho y de lo no dicho,de las palabras arriesgadas y de las latentes, de los conceptos expresados y de los implícitos.

Como ha quedado demostrado el correo personal permite unos grados de sinceridad y de sinceridad dirigida,superiores a los contactos verbales,en particular los contextuados en espacios de interés y conveniencias. Desde una primera carta pueden estar exponiéndose los verdaderos motivos del escribir y mueven a una disyuntiva en el interlocutor: aceptar el juego de la comunicación o negarlo.es posible en cuanto al grupo de las negaciones,que haya un cierto número de primeras cartas sin continuidad pq. no hubo respuesta. Y del grupo que si tuvieron continuidad, es posible que haya unas cuantas que se hayan detenido en un cierto momento del envío de información personal del deseo ante un temor repentino de la interlocutora, de estar habiéndolas con un perverso o quizás con un conquistador demasiado peligroso.

En conjunto el bloque del correo de seducción es un bloque de transición.Las cartas pueden evolucionar (y las relaciones que representan) hacían intimidades reales menores, así como éstas pueden evolucionar a mayores, o simplemente quedar como testimonios puntuales estáticos de un deseo compartido pero que fue cruzado por otros candidatos que vinieron a cubrir un vacío.

La cuestión es que el ejercicio del correo de la seducción tiene cofactores: el de la excitación asociada en lo real, el del ejercicio persuasivo en el discurso amoroso y el de la extensión de relaciones previrtuales que en un momento dado podrían concretarse. Pero como toda representación,puede estar ocultando verdades.O puede estar significando la relación con una parte del individuo, que no se permite públicamente y en sus hábitats habituales.

Comparando las cartas, se comprueba los recursos a una recurrencia a la osadía en la expresión del deseo. en algunos momentos puede adquirir una analogía de un discurso donjuanista y de conquista. A falta de discotecas y playas donde ejercitarlo (excesos acústicos en las unas para la comunicación y excesos repitilíneos en las otras)la seducción por escrito dá sus resultados reales.esto no significa que el propósito de cada carta sea ésto y solo esto y ni mucho menos que garantice el objetivo de encuentro íntimo.todo el bloque está inscrito dentro de la comunicación humana y la profundidad en las preocupaciones de cada cual.
Pero si hay un peso en la negociación de un encuentro en lo físico y en lo sexual,entonces lo que está predominando es la seducción a diferencia de otras clases de correo de continuidad (con o sin encuentro real) donde ha habido intercambio de informaciones múltiples.

A primera vista la autoría de las cartas es de una pretensión ambiciosa y descomunal.En la práctica la dedicación de tiempo a ellas puede cuestionar su verdadera función.a no ser de que quede comprobado su peso en éstas dimensiones:
-el correo como sustituto a relaciones reales tangibles
-como complemento a las que ya existen pero con arrastres de insuficiencias.
-como posibilidad contable de encuentros y su salto a la intimidad sexual o no.
-como ejercicio de discurso amoroso abierto y autorevisión de ideas.
-como fondo de referencias de lo que se está siendo y pretendiendo.

En todo caso, su conjunto es un libro-producto de una clase de discurso amoroso que en el mejor de los casos dá una visión de una literatura con toques de desenfreno y en el peor da ideas para ser plagiadas a flirters discotecoplayeros.En cuyo caso quedaría posiblemente mejorado el discurso montemático de los guaperas.
Tras un libro de palabras dirigido a docenas de partners potenciales,puede estar cualquiera:desde un tullido adefésico a un ordenador con un programa entrenado.en este mundo intervinculado por la palabra y por los significantes, las propuestas seductivas que están siendo lanzadas desde todos los potros de las inteligencias , no desplazan el que un autor anónimo o no, pueda hacer las suyas desde la suavidad de su escritorio con toques de bohemia tardía y tecnología postmoderna.

Contactos Personales

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 17:01

Si algo permite la sociedad moderna de los medios de comunicación es la de resolver carencias de orden personal del tipo que sean. Basta buscar en la letra pequeña de los anuncios de contacto para ver ante nuestros ojos una infinita variedad de posibilidades de relación. Para quien tiene el chip de la decisión conectado para ello, sabe que lo que no existe en la inmediatez del entorno social y relacional, está a la poca distancia que va hasta un quiosco y al atrevimiento de una llamada telefónica o de un contacto postal. No hay nada más fácil en ambos casos. Y desde el p.de v.técnico no requiere ninguna entrenamiento. no obstante la sola idea de pensar en ésta perspectiva erige un mundo de suspicacias y resistencias. Alimentadas por los propios vínculos vivos mantenidos de amistades que dudan que ésta sea una vía sana o natural para ampliar el contacto a nuevos campos. Por eso,la elección tanto en contestar a un anuncio personal como en elaborarla puede pasar por un proceso de dudas traducido incluso en varios años, en los que intermitentemente puede ir apareciendo la idea, y tb.intermitentemente puede ir siendo postergada, hasta que un día la duda es resuelta y la decisión de contacto tomada. a partir de éste momento se abre un infinito campo de posibilidades,en las que desde luego no todo queda a salvo y en las que el temor de las “citas a ciegas” puede verse incrementado por fabulas y fantasías paranoides, además de por circunstancias reales alimentadas por sujetos desaprensivos. Los contactos por anuncio pueden provocar situaciones confusas y de engaño, en una proporción no estudiada , así como con cualquier otra clase de contactos , pero el solo hecho,de su existencia (en todos los paises hay periódicos con secciones de contactos personales, junto a las de bolsas inmobiliarias y bolsas de trabajo y compraventas. Y algunos con semanarios que causaron expectación como sandwich de Liberation )
Por supuesto, puesto que los anuncios son de iniciativa privada y constituyen secciones abastecibles por cualesquiera personas anónimas se convierten inevitablemente en espacios vulnerables donde cualquiera puede decir lo que sea, sin necesidad de que medie ningún rigor ético. Para la parte de público que desee contactar con ideas o propuestas o autopromociones personales que pueda leer, corre(rá)necesariamente el riesgo de no dar con aquello que se había hecho la ilusión de encontrar. Esto es explicado por varios factores: primero, es difícil resumir en pocas líneas una demanda compleja, 2do, no todo el mundo se atreve a reconocer públicamente su necesidad y plantea otra diferida y de enmascaramiento q. no tiene nada que ver con la primera, 3ro,los recursos de unas imágenes y posturas mas aceptables que otras pero en las q. no se cree de entrada y 4to.la propia confusión de la parte anunciante q. todavía no ha descubierto con exactitud cual es su necesidad y se limita a tirar el anzuelo al lago de los buscadores.
Cada país tiene un tipo de prensa escrita que es mas apropiada en auspiciar ésta clase de secciones de contactos y de su totalidad, se puede establecer tipos de personas en función de los tipos de lugares elegidos para anunciarse: desde los clubs de amistad con fundadores que hacen de ello una profesión y una fuente de ingresos (los nuevos alcahueteros) hasta las personas que prueban por primera vez con un anuncio para terminar con un cerco de aislamiento que atraviesan. existen todas las combinaciones posibles. también por lo tanto del recurso en paralelo a los diferentes medios de contactación,elaborando textos distintos para propósitos equivalentes adaptados a cada revista o periódico, así como la expresa presentación de nombre,dirección y teléfono o el recurso a referencias numeradas y a sistemas de buzón intermedio en la misma redacción que se autofacilita gentilmente como nexo de relación. Para quienes han intervenido en estas vías de contacto,tanto desde el lado de la iniciativa de instalar anuncios como en el de contestarlos habrán pasado por vicisitudes de confusiones y ambigüedades. Posiblemente los anuncios mas exactos,(que mas relación exacta guarda entre texto anunciado y verdad) son los de ventas y alquileres de apartamentos.Las otras secciones de contacto tienen índices variables de falsación, pero los que más son los de contactos personales, donde una mezcla inmadura de deseos, de urgencias, de objetos de consumo y de registro de hobbyes,llevan a candidatos al contacto en potenciales conflictuales por una imposibilidad apriorística en contactar con el objeto de su búsqueda que queda en falsos reconocimientos de lo que es.Por todo ello, los contactos por anuncio no son fáciles ni con siguen pronto lo que pretenden, y se convierten en un verdadero arte del sondeo que requiere del concurso de un desarrollo de sensibilidad para la detección de lo amado y lo buscado.
Queda una investigación pendiente de seguimiento de muestra registrada de personas que hayan resuelto importantes vacíos y situaciones personales a partir de contactos por secciones publicadas.
Lo cierto que ante una sección (mensual o semanal) de un número denso de contactos de palabras escasas y concertadas cada uno, el potencial contactador se deja persuadir por algunas de estas palabras, como criterio discriminador. ya no basta con decir “estoy solo, te busco”.ya no basta con un reconocimiento tácito de la carencia.Es preciso el romanticismo de la conjugación, el contacto directo con el hemisferio derecho del posible interlocutor a distancia. Si se produce la chispa,entonces sucede el milagro: dos desconocidos distantes se hacen vibración y fluido, y pasan de sus carencias respectivas a un encuentro pactado con una clase de contenido determinado de intimidad. Algo que no da el contexto habitual de relaciones lo puede dar alguien desde el anonimato,que pasa a un estado de preferencia,por unos días o para mucho tiempo.

El cartelismo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:59

El cartelismo: La propaganda que se tapa a sí misma.

Hay diseños de carteles singulares, tanto de publicidad como de propaganda políticas que han integrado el inconsciente colectivo y pasan a la posteridad como señales de unas épocas. Hay otros, la mayoría, que vienen a integrar los miles de toneladas de celulosa dedicadas a la transmisión de unas consignas o de unos mensajes que con dificultad se abren paso hasta la atención de un público, cada vez más saturada de propaganda de todos los tipos.
El lugar para los carteles suele ser espacios convenidos que los ayuntamientos prefijan para así librar a otros espacios públicos (mobiliario urbano) además de las fachadas de edificios privados.Puesto que no son tantos los paneles, ni los cilindros de hormigón dedicados a ello, se puede calcular las limitaciones de superficie dada las ingente cantidad de entidades, grupos, partidos y marcas anunciadoras de tal o cual efemérides. Cada entidad entenderá que su propuesta es la más importante y reclamará para sí el espacio que es de todos.
A diferencia de épocas pretéritas en que había una cierta consideración por el cartel ajeno, cuando menos el que era vigente, ahora los cartelistas arrasan o suelen arrasar con todo lo que está previsto para sostener información gráfica y es autorizado por el legislador local.De tal manera que no es raro ver como unos encoladores van a pocas horas de distancia de otros tapando lo que los anteriores han pegado. el colmo, queda alcanzado cuando un mismo grupo de encoladores tapa lo que 24 horas antes han colgado en nombre de otra entidad. Ese comportamiento estandarizado ocasiona que el anunciante no se limita a utilizar uno o dos carteles por sitio indicado, sino que tapan literalmente el sitio para así, por la vía de la cantidad y de mas superficie conseguir mayor impacto. Una aproximación clínica al fenómeno da varias conclusiones:
1. el cartelismo necesita cuantificarse con tamaños grandes (dina2)y repetirse porque el público está saciado de tanto bombardeo gráfico.
2. La carrera competencial por el uso-abuso del espacio público de propaganda lleva a las conductas recíprocas de irrespeto.
3. El público, ese público de anhelos y desvelos, se entera menos a más avalancha de textos.
Pero la crítica no puede evitar el reconocimiento de que un póster tiene poder, y algunos por su llamatividad y carisma consiguen ser reproducidos y copiados sin que sus autores se lo propongan. carteles como “la garra del invasor italiano pretende esclavizarnos” de la España republicana de 1937 , el “Mr.Tambourine man” de Martin Sharp en 1967 ,el “Never mind the bollocks” el culo de Levi´s en 1973 o el “hello boys” de Wonderbra de 1994 , entre otros muchos carteles, países y épocas, recogidos en una exposición monstruo de 10mil posters por el museo Victoria y Albert londinense que demuestra que todavía hay un poder persuasivo del póster, aunque la calle de la agitación diaria demuestre lo contrario cuando el póster multicolor y artístico degenera en un cartela escueto de consignas monocromo y desilustrado.

El Habla en el plástico

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:55

La estela de posibilidades técnicas para la comunicación no para de coletear y extenderse. Más que nunca, todo el mundo puede alcanzar a todo el mundo. Los vecinos pueden enviar sus ondas entre sí a través de satélites y los comunicantes distales ya no son barrados por geografía alguna. Ante todo ese despliegue de medios cabe preguntarnos ¿La tecnocomunicación genera una nueva variante de comunicantes? O, lo que es lo mismo, ¿el medio de comunicación reconfigura a sus comunicantes? Sin duda el medio hace al usuario. Y cada manera de establecer contacto está ya predeterminando las posibilidades de esa vía de enlace. El papel está dejando de ser la forma tradicional de darse textos , y en su lugar los plásticos contienen los grandes veredictos. ¿Te imaginas entregando un flopy de 3,5pulgadas a tu amada donde contiene tu poema de amor,en lugar de una texto manuscrito? Tal conjetura, entre otras muchas, ya previstas y anunciadas por las novelas filocientíficas de ficción parece constituir un atentado directo a las formas del romance, a las galanterías y al discurso sentimental global. ¿cómo admitir la plastificación de lo amoroso, la prosa seductiva o la escena poética? y lo que es peor ¿cómo admitir su condensación en algo que no sobrepasa el peso de unas docenas de gramos? hay toda una época detrás que lo censura. Ésta se ha nutrido de las imágenes clásicas del uso de la palabra, donde la transmisión de las frases hechas se han ido pasando de unas generaciones a otras, y de unos hábitos a otros. Los propios contenidos han sido evaluados de acuerdo con las formas con que han sido entregados. Hay imágenes clave que descansan en el imaginario colectivo y en el inconsciente intervinculante. ¿quién no tiene hipervalorados los agasajos, los regalos y los elogios? ¿cómo comparar el regalo de un ramo de rosas a un diskette que contenga una animación policroma sobre flores? ¿cómo igualar una declamación escenificada a una gran pantalla que reproduzca el mismo texto aunque sea con una mejor dicción y acústica? ¿cómo admitir que el mundo condensa sus formas vertiginosamente, tecnologizándolas, futurizándolas? Eso no quita que prevalezcan una misma clase de actitudes en lo fundamental, aunque en lo secundario toda forma superada incide en la modificación de la actitud anterior. El disquete de plástico que puede pasar a contener ks y Megas, consiguiendo concentrar metros cúbicos de volúmenes de otros tiempos poligrafiados o impresos, representa hoy a nivel popular lo que ya nos había venido anticipando un cierto discurso de la información, cuando senos hablaba de lo secreto y de los microfilms, en una filmografía jamesbondiana. ¿porqué seguir prefiriendo las actitudes clásicas, cuando la postmodernidad nos proporciona mucho más en menor espacio? La concentración informativa se justifica y defiende por sí misma, aunque la alegoría de a pluma estilográfica (o del grafo con plumilla para el tintero)tenga un valor nostálgico insuperable. el mundo crece vertiginosamente en un espacio limitado. Solo por eso, todo tiende a la concentración: también los objetos de los que disponemos. Necesitamos hacer más cosas con menos tamaños infraestructurales, lo que no impide que haya tantas o más herramientas y posibilidades que antes. Reconociendo esa ley como explicativa de un fenómeno social ¿por qué negarse a reconocer que el habla también tiende a tener un tratamiento concentracionista, y que la comunicación condensada por digitalización y en binarios electrónicos no es menos comunicación-todo lo contrario-a pesar de su forma futurista? En consecuencia, los textos e imágenes sobre soporte papel tienden a ser sustituidos por los ídem sobre pantalla proporcionados por los diskettes como transporte informático. Seguramente ningún interlocutor que espera el acto poético, o la carta escrita o el dibujo a mano, o el regalo tangible se encontrará cómodo recibiendo cualquiera de esas cosas contenidas en un flopy. El choque puede ser tan brutal que incluso se negará a recibirlo, o de hacerlo, a tratar de usarlo. Todavía ahora, la entrega de un texto escrito tiene más fuerza visual que la de un diskette, aunque lo segundo pueda contener más información que lo primero. De la misma manera, parece más destrucción perder un libro que se sigue considerando un objeto sólido y demostrativo por sí mismo que un flopy, que no se sabe a simple vista lo que contiene . La noción que se pueda tener de valor y pérdida es también muy expresivo de las distintas mentalidades y velocidades de superación que convergen y coexisten. Todo apunta a la concentración de las informaciones y a la praxis ineludible de la informatización de la filosofía del existir. No porque sea explicada a través del uso cada vez más hegemónico de los ordenadores, sino porque estos se presentan como la metáfora explicativa de lo que es la condición humana y hacía donde evoluciona. Ciertamente, entrar en esa esfera requiere arrestos y capacidad tanto técnica como intelectual. Es un proceso para el que todo el mundo no es apto y en consecuencia, emergen las actitudes y reacciones que se oponen a esos avances, por temor a que la inteligencia artificial supere a la natural. Es un temor que no tiene sentido porque ya ha sido contrastado de que tal superación está siendo dada. La lógica del ordenador a menudo supera la lógica de su usuario y mientras éste entra en cólera por no saberse mover en el espacio digital, aquel sigue pautas perfectamente programadas y previsibles. Si no interpreta adecuadamente su cólera, o si ni siquiera quiere pasar por la frustrante experiencia de su incompetencia, probablemente adoptará la actitud oposicionista de negar el uso de la informática y la modificación de formas del habla, haciendo simbólicamente lo que ya habían hecho clásicas actitudes irracionales más que anarquizantes, durante la revolución industrial al acabar con prodigiosas máquinas por que quitaban puestos de trabajo. ahora que estamos en plena revolución electrónica expansiva, se repite el ciclo de aquellas actitudes, no tanto por los episodios de destrucción de sistemas electrónicos - que también los hay- sino por no imperar un criterio racional frente a la tecnocracia creciente. Si la imagen ha sido conservada por espacio de un siglo sobre celuloide y la escritura nos ha sido legada en soportes hábiles para aguantar grafías desde siglos antes de Gutenberg; todo indica con la perspectiva de las bibliotecas virtuales y el volumen de transfers entre comunicantes conectados a la triple dobleuve, que la mayor cantidad de habla se irá archivando en el plástico y pasando por la instancia virtual. El plástico de un cd rom y de otros productos posteriores que contengan imágenes han pasado a constituirse en los iconos de este momento de entresiglos. Si la modernidad se ha caracterizado por la industria y el consumo de plásticos en todos los objetos de la vida industrial y cotidiana, la comunicación y la información no podían substraerse de concentrarse en ellos en tanto que materiales prácticos. Pronto en el volumen de un encendedor de bolsillo cabrá más información de la que podía manejar una persona a lo largo de toda su vida.

Comunicación Digital y Ciberxexo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:52

COMUNICACIÓN DIGITAL Y CIBERSEXO
Conferencia en el café d´en Roy,Sitges,,Barcelona 24 de junio del 2001
(Texto de libre circulación por la red para uso de y apoyo a los cibernautas de la erótica.)

Una exposición sobre este doble tema ha de tener muy en cuenta el tipo de público o lectores que la siguen y sus experiencias personales de relación en el campo de la conexión a internet. Por eso vale la pena sondear antes que nada quiénes todavia no han incorporado el uso habitual del ordenador en sus vidas profesionales y personales, quiénes lo tienen conectado a internet y son navegantes habituales y quiénes tienen experiencias reiteradas en chat-text.
Según los porcentajes resultantes en una sala de tertulia o de debate, el esquema de desarrollo del tema hará más o menos énfasis en los distintos puntos, aunque alguno de ellos como la defensa de lo Virtual como unan mueva forma técnica de lo Real, puede fracasar totalmente ante quienes no se hayan experimentado a sí mismos como internautas.

01Definición para ahora y aquí de comunicación digital.
02.Significado de cybersex.
03.El ordenador como figura electrodoméstica y ventana principal al mundo
04El concepto de virtual..Lo virtual no es la contraposición de lo real, sino otra perspectiva del mismo.
05.Las viejas generaciones inadaptadas frente a los nuevas sistemas de comunicación-
06.Internet como instrumento democratizador frente a los recursos informativos
07.El rescate de la sinceridad en la comunicación por internet.
08.Chats y chat-text
09.Desbancamiento de lo Presencial
10.El yo y el otro en la psicología internáutica
11.Las relaciones personales desde lo Virtual.Por una nueva psicología de las rcs personales
12 El chasco presencial o el peso de la mentira
13 Ansiedad Virtual
14. La adicción
15 el ciberxo como un caso particular de intimidad
16. Invitación a la navegación erótica

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1-Concepto de arranque. Para situar los términos de partida de este tema, entenderé por comunicación digital aquella que aparece en la etapa de la historia de las telecomunicaciones en la que los comunicantes enviamos y nos intercambiamos mensajes y textos, y también imágenes y sonidos a través de procedimientos informáticos.. Es la comunicación que digitaliza nuestras informaciones que pueden ser enviadas instantáneamente a cualquier otro punto de conexión humana con el uso y recurso a Internet. Es la comunicación de moda y la nueva comunicación, la que está llamada a superar cualquier otra, y está enterrando instrumentos de despacho tan modernos aún como el Fax. La comunicación digital viene permitiendo desde hace tiempo pasar cualquier información en soporte magnético y en papel a su digitalización y a sus almacenamientos comprimidos. Nunca antes se pudieron almacenar el equivalente a edificios bibliotecarios en una mínima superficie de plástico, medible en cms cuadrados. La comunicación digital además viene potenciada de la mano de una nueva generación de genios que se han formado más con la cultura plástica que en n la letrada. Por eso la iconografía resultante de los programas viene a facilitar recursos procedimentales que son comprendidos intuitivamente más que por largas explicaciones instrumentales .

2.Sexualidad cibernáutica. Y cybersex es aquella parte de la comunicación que se establece por red y que permite en tiempo real el uso e intercambio de lenguaje erótico y,opcionalmente visual, para usufructo de sus comunicantes y excitación de su sensorialidad. El cibersex también lo podemos definir como una variedad de la sexualidad en los tiempos cibernáuticos de la comunicación humana, en la que dos o más comunicantes hablan de sus deseos y pasiones con resultados de excitación recíproca y alcance de un determinado placer. En términos más generales, el cibersex puede incluir la relación con toda clase de productos pornográficos , pero en su sentido estricto es el que permite una relación de mutuo placer entre dos o más sujetos distantes a través de la red. Mientras la comunicación digital grosso modo está teniendo el beneplácito social y el aplauso de la Nueva economía, el cibersexo en particular está bajo la lupa crítica de la moralidad castigada con una cierta dosis de incomprensión. Para entender ésta y su función profiláctica y positiva para sus usuarios y usuarias es necesario partir del significado global de la comunicación por Internet. Otros espacios más metódicos y elaborados como los foros también abordan la sexualidad pero no con pretensiones de goce o de contacto sino como lugares de inspección analítica y de debate,

3.El ordenador nueva figura elecrodoméstica.Además de la revolución producida por la tecnología digital en el campo del trabajo y la industria y la gestión de recursos productivos, asistimos los últimos años a un pensamiento público que se ha poblado de noticias sobre el avance de las nuevas tecnologías y nuestras interioridades domésticas han acogido una nueva clase de objetos: Los ordenadores. Su uso e importancia los ha convertido no solo en otro electrodoméstico del que ya no se puede prescindir, sino en el que puede incrementar nuestra potencialidad humana hasta niveles todavía insospechados. La figura del ordenador para usuarios entrenados y sistemáticos (cotidianos o casi cotidianos)ha modificado rotundamente la escala jerárquica de usos dentro del domicilio y los hábitos de sus residentes. A diferencia de cualquier otro objeto, incluido el teléfono, el ordenador intercomunicado con otros de otros domicilios del mundo entero, ha aportado la ventana principal de la casa que da a un mundo inagotable de posibilidades. Si hacemos una contabilidad rigurosamente fría de las ventanas de un apartamento o una vivienda, las que dan a los patios o jardines, a las toberas de luz, a las calles, o al parque, todas en conjunto con su función de proporcionarnos paisajes y estímulos visuales y la de permitir la entrada de la luz natural., están limitadas a la panorámica estimularía limitada. Por su parte la ventana del monitor cuantifica indefina y extraordinariamente los estímulos que se puedan rastrear por miles de páginas en el mundo entero. Esta diferencia de campos de profundidad entre unas ventanas y otras es lo que puede explicar que millones de usuarios admitan ser bombardeados por las radiaciones de sus ordenadores en lugar de estarse regalando imágenes naturales desde las atalayas de sus edificios. Las cifras son elocuentes: mas de 350 millones de usuarios de la red están /estamos variando radicalmente con este fenómeno de masas los conceptos tradicionales de comunicación, aprendizaje y ocio. Internet no solo cambia el estilo de vida sino que enriquece rotundamente las actitudes individuales. Interpretarlo como un espacio de intercomunicación e igualarlo a lo que ya hacia la Radio ,o a otros medios de comunicación, es no entenderlo en absoluto. Internet no solo permite los recursos técnicos de la comunicación con otra tele nautas o cibernautas, sino que abre la posibilidad de otra clase de comunicación humana, y especialmente el rescate de la sinceridad. Sí, la sinceridad. Es una plataforma de comunicación en la que convergen muchos intereses, desde luego, pero también la que permite inaugurar otra manera de tratarse con los demás.
Saltemos por un momento a la siguiente imágen:el coleccionario de los electrodomésticos de una casa media. Si cada uno de ellos, supuso y supone cambios importantes en los hábitos de una familia y en las relaciones de una persona con su mundo exterior, el ordenador también ha venido a cumplir con ese rito de transformación de la conducta humana. Si el frigo nos liberó de otros métodos arcaicos para conservar productos alimentarios frescos o el microondas nos da la rapidez de preparar en pocos minutos comidas para ser ingeridas, o la lavadora ha incorporado a los hombres a la actividad de las coladas, el ordenador del internauta lo convierte en una terminal vinculada al mundo que le libra un montón de desplazamientos y de gestiones presenciales. En tanto que un electrodoméstico, viene a reducir costes de tiempo, a incrementar velocidades de vida y a evitar actividades innecesarias. Pero obviamente pensar que es un electrodoméstico más, que ocupa un lugar físico del domicilio o produce un entretenimiento como el televisor, es no haber entendido el potencial extraordinario que encierra. No solo no es uno más, sino que puede modificar actitudes tan sumisas, como la del telespectador pasivo en un tecleador activo en la búsqueda de sus intereses.

Te invito a seguir el razonamiento que me ha traído hasta esta convicción.

4.Lo virtual como uno de los nombres de lo Real.La comunicación digital tiene una equivbalewncia:la virtualidad. Nunca antes, en la etapa preinformática se había oido hablkar tanto de virtualidad como ahora. ¿qué es lo virtual? Lo virtual es la representación de una realidad todavía no materializada, y que no tiene en principio porque llegar a serlo nunca. Tiene las ventajas de la tridimensionalidad y de aportar la totalidad de sensaciones que se experimentan ante la verdad de los objetos, pero con la ventaja de no tener que construirlos. Con lo virtual no necesitamos crear maquetas sólidas, nos valen construcciones holográficas. No necesitamos levantar edificios o urbanizar ciudades para comprobar como serán, nos basta imaginarlos con robustos programas de diseño. Lo virtual tiene el poder de representación de existencias que no tienen porqué existir. En consecuencia la comunicación digital vende productos sensoriales y proporciona estados anímicos sin necesidad ni siquiera de desplazamientos físicos. Lo virtual nos puede zambullir en las aventuras más impresionantes sin que nos tengamos que mover de la butaca ante el ordenador y nos puede llenar de contenidos que estrictamente no son contables como beneficios materiales, y que sin embargo impactan en nuestra sensibilidad. En suma, lo virtual excita nuestros imaginarios por obra y gracia de nuevas tecnologías y nos introduce ante una nueva experiencia existencial, suficientemente rotunda como para que pueda hablarse de un antes y un después de experimentarlo. Expuesto así lo virtual tiene una cierta imagen de amorfia, parálisis motora, fin de las pulsiones de proyección. Nada de eso.Lo virtual reintroduce otra clase de estimaciones de lo que es la realidad o cómo queremos relacionarlos con ella. Lo virtual no es u na entelequia contrapuesta a la verdad, sino que es otra manera de acercarse a ella. Ciertamente si abrimos la caja del ordenador no encontraremos edificios, ni personas, ni panoramas fantásticos, ni rollos de textos, ni ningún material físico que pueda recordarnos ni remotamente todo aquello que hemos visto y de los que hemos hablado a través de su monitor. Simplemente encontraremos circuitos impresos en placas, ranuras con tarjetas gráficas, de sonido, de video, un microprocesador, y unos puertos de salida a los que tenemos conectados la webcam, el aurimicro, el mouse, la impresora, el teclado o el scanner. Ninguno de estos objetos parecerá a simple vista una gran cosa, y en conjunto el sistema nos permitirá ser viajeros e intercomunicantes, convirtiendo en algo natural que en un mismo día se pueda hablar con personas de todos los continentes y que podamos enviar en instantes archivos y documentos a lugares de destino muy separados entre sí. Esta escena que pertenecía a los relatos de ciencia ficción no hace tantos años, es algo absolutamente cotidiano que se hereda como recurso de consumo habitual para las generaciones nacidas a partir de los 70 y especialmente los 80.

5.La generación lastrada y generación innovadora ante el nuevo fenómeno comunicativo. Nuestro hijos y los nacientes a partir de ahora vienen a un mundo en el que los conceptos de comunicación y de realidad son completamente distintos a los de las generaciones precedentes. Sin duda éstas han tenido y tienen serias dificultades de adaptación a los nuevos modos de interrelación humana mientras que los nuevos usuarios entran en la vida comunicativa al lado de un ordenador. Y evitándose las digresiones sobre su conveniencia o no, y su artificiosidad u otra manera de entender la naturalidad. No es por qué sí, que los nuevos empresarios que trabajan a través de la red, y los diseñadores de las web y ese nuevo ejército de hackers en formación esté constituido por personas de menos de treinta años. Para la mayoría de los más de 40, la red es todavía un laberinto, y la electrónica de las telecomunicaciones está sumida en complejos misterios. Eso se traduce en que el crecimiento de internautas sea exponencial con relación a menos edad y decreciente a más edad. Conocer a alguien por la red con cincuenta o más años es probabilísticamente más difícil que conocer a gente de 30 o menos años.

6.Co-participación del poder. Y curiosamente no se trata del nuevo juguete de los más jóvenes sino del nuevo instrumento de poder de la sociedad en su conjunto. El éxito de Internet es la democratización de la información o dicho de otra manera, el acceso a los recursos informatizados.En cierta manera, internet ha decretado, no por leyes sino por posibilidades tecnológicas, el fin de los secretos, y con ello, el fin de las estructuras jerárquicas. Claro que esto necesita décadas para ir siendo un hecho irreversible. Internet más que ningún otro procedimiento comunicativo permite el acceso

7. La dimensión de instantaneidad de la red. El internauta consigue a través de su máquina lo que no alcanza en su realidad inmediata. Consigue las fuentes teóricas , la actualidad de las investigaciones, las noticias periodísticas y la zambullida multicultural en idiomas que no le proporciona la inmediatez. Es un candidato a prescindir de la compra del periódico, de las conversaciones entrevecinos o incluso a reducir sus citas presenciales con su cuadrilla de salida. Esta cambio comportamental no puede ser explicado tan solo por la acumulación de informaciones y recursos .hay que pensar en la carga emocional añadida a sus gestiones y recorridos internáuticos. Internet no sólo facilita recursos sino que propicia otra clase de comunicación que dónde más se evidencia es en las comunicaciones en tiempo real con otros internautas. Internet significa la entrada en un laberinto de informaciones a través de un mundo intensa y sutilmente inter-linkado. Desde una pagina se puede llegar a otra, y desde esta a una tercera, y así sucesivamente en un circuito sin fin.. Los nuevos guías del universo son o están siendo los navegantes por la red. Ir de tiendas o ir de visitas tiende a convertirse en algo que no gusta a los perezosos, especialmente para quienes miden cada uno de sus minutos o no quieren perder el tiempo en colas. La dimensión de instantaneidad para la obtención de infos y de contactos se apoya además por la convicción de que todo-o casi- se puede conseguir en la red . A esa convicción con el sistema, hay que añadirle el hecho de una nueva clase de relaciones humanitarias a través de la red. El reciente movimiento Anti-globalización no sería posible sin ella. Y otra forma de dirigirse a los demás se está dando, con la posibilidad del rescate de la sinceridad.

8.Chats y chat-text-Los chats se están constituyendo en los espacios virtuales de relación humana que barajan varios fenómenos, desde el uso del chat-texto como una nueva construcción de diálogos interpersonales e incluso de género literario-expresivo, al manejo de criterios de transparencia y sinceridad que la vida presencial no permite. En las citas de chat-text, que son en los momentos actuales la mayoría, quedan priorizados los discursos por encima de las imágenes. El texto escrito funciona como un sondeador recíproco..es un encuentro de palabras.Un tú a tú en un intercambio directo de primeras preguntas e impresiones. Ya desde el principio de las frases intercaladas se está conjeturando el tipo de personalidad que hay al otro lado del teclado. Cada detalle cuenta: el tiempo de respuesta, la insistencia o no de las preguntas ubicacionistas , el uso o no de comas y acentos, el modo de interrumpir,... Es un universo de expresiones de nuevo tipo, que obviamente tiene sus nuevos estilos expresivos, con una gran producción de palabras abreviadas.Cada fracción de segundo cuenta, y una buena cantidad de palabras funcionan ya con la mínima expresión sin perder contenido de mensaje.Una buena parte de ellas provienen de los dominios universitarios en que las velocidades de toma de apuntes convirtieron a los que hicieron carreras en experetos neotaquigráficos. Otras partee son de nuevo cuño proporcionados por el propio medio y por la experiencia de miles de púberes que comprimen el máximo de significados en el mínimo de caracteres para sus mensajes por móvil .Y todo un nuevo léxico en curso que se va configurando sobre la marcha . Cada chatter puede hacer sus innovaciones en función de su originalidad y genialidad. solo necesita hacer entendible aquellos vocablos que usa. Este uso del idioma, puede ser interpretado como una destrucción del lenguaje por algunas miradas, o como un enriquecimiento por otras. En todo caso ambas coinciden en que no deja de ser un instrumento lingüístico y de comunicación a aunque pueda abrir paso a una cierta neoagramaticalidad. El chat-text se va nutriendo de las inventivas de los chatters en un fenómeno que premia aquellas abreviaturas que proporcionen una ganancia de tiempo sin una pérdida de calidad comunicativa. Los elementos de intercambio entre chatters son muy sutiles, y aún antes de proporcionar datos personales o exposiciones curriculares, en las maneras de escribir y en los tiempos de reacción, ya se puede estar intuyendo la clase de interlocutor del otro lado. De hecho, unas primeras líneas actúan como un test tácito de criba o selección. El uso deliberado de algún neologismo o de algún tecnotérmino, ya puede ser un indicador de honestidad del otro lado . El chat-text por encima de todo es una invitación a un diálogo de sinceridades, y contra la mala fama que tiene es un espacio que permite un máximo de comunicación en profundidad en una mínima porción de tiempo. Sencillamente el chat texto va directo a lo íntimo, a la verdad. Y eso es así, porqué está liberado de los protocolos implícitos en la presencialidad, y por supuesto al peso del prefrontal en auto excluirnos de nuestras pulsiones y deseos. A diferencia de los contactos verbales presenciales el chat-text exige una comprensión total, y un seguimiento atencional maximizado. Enseguida queda al descubierto el chatter que no sigue la conversación, que no ha retenido los datos contestados, o que los confunde con los de otro comunicante. En seguida queda al descubierto el nivel de lenguaje posible, el nivel de inteligencia, y la capacidad de recursos expresivos. Por el contrario en la presencialidad, es infinitamente más fácil dar el pego, porque el discurso verbálico queda subordinado a los elementos visuales y de comunicación no verbal.

9.Desbancamaiento de lo Presencial . En la era precibernáutica, lo presencial ocupaba la inmensa mayoría de realidades humanas y de focos emocionales. Desde el avance de la conciencia cibernáutica, lo virtual está introduciendo nuevos valores de vida y de ser, y nos recoloca en el mundo de otra manera. Además de los contactos por doquier que se puedan establecer, se puede estar cualificando las relaciones humanas de una manera que la presencialidad impide. La presencia fundamentalmente es etiqueta y protocolos. No se puede decir según que cosas, el buen gusto nos ordena y manda. Y nuestras finuras culturales nos niegan nuestras pasiones ocultas. El virtual por el contrario nos permite destaparnos en nuestras dimensiones inconscientes, en nuestras pulsiones, en nuestros deseos, en nuestros yoes internos. Nos facilita sacar nuestros alter ego, permitirnos nuestras perversiones en el sentido literal de la palabra, nuestras transformaciones. El sujeto internauta puede vivir en la red lo que en la presencialidad no consigue. La presencialidad es un lugar de miradas reprimidas, de engaños compartidos, de códigos no siempre correctos consensuados.Es el lugar del territorio administrado, donde los semáforos verdes nos dejan pasar y los rojos nos detienen.Es donde hemos de considerar cada gesto y cada acto en un concierto de confabulaciones para vivir y dejar vivir, aunque no sean vidas pletóricas. El virtual permite rescatar nuestros imaginarios, nuestros sueños y volcarlos desde la sinceridad. No hay ningún temor a hacer daño al otro. El otro, en principio es simplemente un nick, nada o nadie inscrito en la estela biográfica de uno. Pero cuidado al poco tiempo este nick, es un referente, es alguien con cara, con voz, con imagen y con la probabilidad de citas pasadas al presencial. Que cuando se dan vienen a completar el discurso potencial preinscrito en el presencia. Posiblemente dos sujetos que se citan en el presencial y que se conocieron en el virtual , no se habrían conocido nunca,, ni se habrían dirigido la palabra si hubieron coincidido en las mismas coordenadas dela realidad. El virtual catapulta unas confidencias que el presencial niega de entrada. La gente no va por la vida preguntándose de entrada lo que son y lo que desean y cuales son sus perímetros corporales o la longitud de sus penes, preguntas estas que aparecen con relativa prontitud, en pocos minutos incluso en los sondeos de cibersexo. La gente tp se interroga acerca de sus sentimientos o de sus estados de ánimo, aun los ojos sean los espejos del alma y lo semblantes puedan dar mucha información de los estados reales. La gente, guarda, guarda las composturas. Hacemos de civilizados.Actuamos impertérritos, fríos, desmovilizados. Incluso vamos de asexuados, distantes y con caras de póquer aparentando no fijarnos en nadie . Todo eso es superfluo en el mundo del chat, dónde se puede preguntar desde después del qtal,estás? ,cuáles son tus deseos? o que buscas aquí? Pronto dos comunicantes pueden estar sabiendo más de sí mismos independientemente de la distancia geográfica que tienen por medio y de la probabilidad de llegarse a encontrar alguna vez en una cafetería, que lo que sabe cada uno de ellos de gente de sus entornos profesionales o de sus vecindarios, o incluso de sus grupos de salida. Es en este sentido que lo virtual desbanca lo presencial en sus partes más superficiales e hipócritas. Tal elogio de la virtualidad no me lleva a una impugnación de todo lo presencial, sino a un reconocimiento de que esta dimensión tiene una competidora enérgica, no porque lo virtual lo sustituya en todo, sino pq lo va a desbancar de su reinado único. Y eso será así no por las comodidades tecnomateriales de la comunicación proporcionadas por la red, sino por una modificación del Yo en su uso.

10.El yo y el Otro en la psicología internáutica . La interacción entre él Yo y el Tú en la red sigue protocolos completamente distintos a la vida cotidiana. Si aquí el superego está siempre presente y es el que dicta la conveniencia o no de cada acto, postura, gesto o mirada, allá, el yo busca ser el otro, busca encontrar un caudal de pensamiento y de interlocución válidas para ensanchar sus encuentros. Patricia Wallace se interroga sobre ese nuevo fenómeno del conocerse en lo personal desde un no cara a cara sumando su pistoletazo a otros que venimos reflexionando sobre este campo. Detrás del sujeto internauta hay sobre todo un buscador de otras realidades subjetivas.Alguien pues con un reconocimiento claro de sus faltas existenciales. Alguien que esgrime su necesidad de intimidades personales. Y que la red le proporciona lo que no le permite la calle. Claro que ese acceso tiene sus costes en distintos planos y viene excitando numerosas críticas. Veámoslo en detalle. La instalación del ordenador en casa es ya dar permiso de entrada a un caudal de nuevos comportamientos que van a afectar a los distintos miembros de la familia de distintas maneras: los hijos en edades púberes van a tomarle más afición tal vez que por otros temas de atención intelectual y quizás en detrimento del rendimiento de sus estudios, los maridos van a preferirlo a atender a sus cónyuges o salir al restaurant, y las esposas, quizás van a bucear por los mundos cuando ellos están ya durmiendo rendidos por la jornada laboral. Quizás los unos critiquen a los otros por el modo en que usan la máquina y deban llegar a una auto administración doméstica de los tiempos de uso, o a la compra de segundos y terceros ordenadores para que no haya conflictos de usos, del mismo ,modo que las casas vienen teniendo ya, más de un receptor de televisión. La alternativa a medio o largo plazo es el de tener distintos ordenadores conectados entre sí para tener acceso simultáneo a la red. ya que una familia como tal no es una unidad compacta de búsquedas comunes, sino que cada miembro tiene sus intereses distintos y sigue una pauta de uso diferente. Ciertamente el ordenador se ha convertido en una nueva figura de litigio en el seno del hogar. Tal vez la expresión de los platos rotos debamos sustituirla por la de ordenadores rotos en un futuro de convivencias de parejas en conflicto. El ordenador captura la atención del elaborador intelectual que lo usa para escribir o buscar información, pero también simboliza la escapada hacía otro universo de relaciones personales en el que se dicen y cuentan cosas en un grado de intimidad que puede ser cuestionado por el partner. El ordenador puede ser problemático como instrumento de absorción de la atención de algún miembro familiar, reduciendo el tiempo de atención restante para el resto de la familia.Pero puede constituirse en rival cuando además esta atención está dedicada a través de la pantalla a personas concretas que se van conociendo por las exploraciones por chats.

11.Las relaciones virtuales. Para quien entra en la red para conocer personas admite que el proceso engancha, y que su tiempo virtual se convierte en una constante.”La red engancha” es una frase que corre sin ningún rubor.Para quien ha venido trabajando durante su vida profesional o comunicativa, con envíos postales, con relaciones epistolares, la llegada del correo electrónico, supuso la panacea. Los textos e ideas que se originan en un momento dado pueden ser enviadas a los pocos minutos otras personas por su autor y recibir el feed back poco tiempo después. Las rcs virtuales pueden crecer cuando menos al mismo ritmo cuantitativo que las presenciales obtenidas a partir de los distintos focos de contacto. Pero la tendencia al crecimiento puede llegar a ser mayor en las virtuales que en las presenciales ya que aquellas buscan o se buscan a sí mismas para relacionarse. Quien entra en los chats es para conocer nuevas personas y saludar a las que ya conoce, mientras que las presenciales vienen muy determinadas por cada contexto de contacto. Ciertamente en la vida visual no paramos de ver nuevas figuras y caras, pero la inmensa mayoría no las tratamos con posterioridad o de presentar y ser presentados nos quedamos en unas primeras frases de protocolo. Lo habitual en lo presencial es que pasen meses o años, para entrar en contextos de privaticidad y mantener un tú a tú desde la absoluta transparencia. Las relaciones virtuales son otro modo de preparar las presenciales. Hoy en día muchas personas que se conocen en la red se citan luego para pasear ,o para tomar un café o para acostarse. Se trata de personas q si hubieran coincidido visualmente en un mismo espacio o incluso hubieran sido presentadas ,tal vez no se hubieran hecho el menor caso, víctimas por ambas partes de sus pre-conceptos de cómo es el otro de acuerdo al modo de vestir, o a las primeras frases emitidas. Por el contrario la relación virtual concede antes que nada la oportunidad del discurso. Lo que interesa del otro es su pensar..Su actitud discursiva ante la vida. Pasando a un segundo plano relativo todos los otros elementos relativos a estatus, cultura o condición. En el chat-text lo prevalente es el discurso sobre razones y sentimientos, las construcciones verbales y los modos expresivos; y lo secundario es la especulación hacía el otro, lo que se puede conseguir de él/ella, el cálculo sobre asociarlo a tal o cual proyecto propio y personal. Claro que cada chatter es el que sabe en la profundidad de sus maneras de chatear lo que anda realmente buscando y hay nicks que son sistemáticamente no cliqueados si son de la condición sexual que no se busca.. Crear relaciones virtuales no es fácil, requiere un tiempo de dedicación y atravesar la primera deplorable impresión que proporcionan los chats de sala .Después de un rato, a veces ya directamente, lo más apropiado es tratar de hacer privados con nicks que los acepten o con los que intuyes un mínimo de posibilidades comunicativas. Por lo general todo el mundo está haciendo lo mismo que tú: buscar una conversación placentera. Pero puesto que al igual q tu también sondea en varios nicks, es fácil que tenga la atención dispersa con dos o más conversaciones al mismo tiempo.Eso origina unas correlaciones no exentas de ansiedades y confusiones.

12.La ansiedad virtual. Antes de llegar a hacer una entrega mutua de suficientes frases como para intuir quien hay al otro lado,. Queda puesta a prueba la ansiedad e impaciencia de cada uno. A pesar de la inestabilidad del sistema y de las caídas en picado de la red(expulsiones técnicas de la conexión), recientes contactados se exigen los unos a los otros una atención en exclusiva, aún antes de que se den las condiciones para hacer una elección decidida. Lo habitual es chiquear varios nicks o responder a otros que te han cliqueados, quedarte en un segundo momento aquellos que han respondido, y en un tercero aquellos que te siguen la conversación con fluidez. Eso reduce el número a uno o a dos. Después de eso dependiendo del chat o dirección web de dónde ha sido el encuentro, conviene el traslado a otro espacio más estable .o residir en ese chat a menudo con lo cual siempre se encuentra un grueso de gente, al mismo estilo que la cita diaria en el Púb. inglés da de la jornada laboral. De hecho, los canales tienen o tienden a tener grupos estables de frecuencia. Y son los que promueven Quedadas . La cuestión es que cuando el chatter todavía no sabe quien es el otro y de qué va experimenta una ansiedad no ocultada de sus prisas bailándole todos los fantasmas del rechazo si sus frases no son contestadas o tardan en serlo. Ciertamente los protocolos de comunicación por chat requieren incluso una mayor atención que en la vida presencial.En esta la mirada a los ojos del interlocutor y algunos asentimientos con la cabeza ya bastante como acuses de recibo de lo que se está comunicando.En el chat, obviamente es necesario comentar cada información, prácticamente cada frase. Mientras en el presencial cada interlocutor puede dar el pego al otro de seguirle la conversación y quedarse con todo lo que dice, en el virtual eso tiene que ser evidenciado.Y rápidamente, a los pocos minutos queda patente si el otro sigue tu nivel de lenguaje y de información o se ha perdido. En casos extremos de ansiedad se pueden recoger chispas y estallidos del otro en forma de insultos, cuando la abstracción de tu texto lo descoloca. Sólo después de un sondeo recíproco puede quedar establecido el tipo de tema y las maneras lingüísticas de abordarlo. Después de lo cual y con un mínimo de confianza se pueden ofrecer emails o incluso números de móviles para poder continuar el contacto otro día, o para pasarlo-quienes dominan más este campo-en una cita presencial el mismo día .

13.El chasco Presencial o el Peso de la Mentira.Todos los cientos o miles de personas que pueden conocerse en el mundo virtual nunca van a ser conocidas o citadas en el mundo presencial. Pero una minoría sí pueden ser ingresadas en este con la misma naturalidad que la fuente de contacto hubiera sido por otras vías presenciales. Una comunicación suficientemente profunda con el otro al otro lado de la pantalla, con el que se han dado elementos de percepción recíproca importante, las voces propias, las imágenes por foto o por webcam, y por supuesto el seguimiento de su raciocinio e intereses; excita el deseo del encuentro presencial. Que podrá ser o no según, desde luego, la ubicación geográfica de ambos comunicantes. Pero tanto los chatters que tiene mas oportunidad para el encuentro, por proximidad quilométrica como con los que tal oportunidad está totalmente descartada, por pertenecer a continentes distintos, se produce la misma clase de desarrollo comunicativo. Gradualmente se va teniendo más en cuenta al otro como un real existente y gradualmente se va conociendo a la otra persona. Posiblemente más que en el presencial. De hecho un periodo de entrenamiento y sinceridad comunicativa antes de cualquier citsa personal es profiláctico. Y desde luegpo iniciar una relación presencial dp de haberse conocido virtualmente marca de manera rotunda el encuentro presencial. Parte de mucha ionformación intercambiado y de una sintonía sentimental un tanto pre-determinada. . todo eso no quita que la cita presencial puede ser un verdadero chasco. Los 90-60-90s en ellas o los 20cms en ellos que habían excitado sus imaginarios respectivos pueden trocarse en muecas de disgusto en el vis a vis, cuando la realidad marca sus normas y reaparece el culto a la cultura como el dios al que doblar la rodilla.¿qué clase de desajuste está sucediendo en ese momento? El chasco no viene tanto dado por dar con una persona impostora que ha mentido totalmente acerca de sus datos biográficos, como por el hecho de que se ha nutrido un engaño bilateral o unilateral sobre las posibilidades del otro dentro de la biografía de uno. Oímos decir que uno de los peligros de la red es la de levantar falsas esperanzas a las que se subyugan incautas damiselas o varones, para luego dar con sus huesos contra el frío de la verdad cuando el otro amado resulta que no quiere seguir adelante con un proyecto de amor o quiere dejar la aventura amorosa en un tentempié. El chasco está siempre preinscrito cuando el chatter se deja vencer por la Realidad con la que se va a encontrar dejando derrotar su Real personal. El real de cada uno es la introyección a su medida de la Realidad que necesita. Es su percepción del mundo y por lo tanto de sus interlocutores concretos. Es lo que la hace estar, moverse y vivir.Es lo que construye con sus anhelos, su pensamiento y sus manos, y desde luego algo de una categoría superior a la realidad estandarizada. Es desde este real personal que se atreve a manifestarse como es y construye diálogos con lo ajeno, que la realidad ordinaria y cotidiana no se lo permiten . Ese Real será tanto más personal cuánto más desajuste o en conflicto esté con la Realidad, y el Otro concreto es quien la representa. El chasco sobreviene a una mayor diferencia entre lo que uno se ha construido para sí mismo y lo que el otro ofrece en la realidad., La cita en vivo puede resultar decepcionante, cuando el grado de expectativa puesta supera realmente lo que razonablemente estaba autorizado a ser imaginado y pensado. Por lo tanto una carga importante de todo chasco está en la construcción fantástica de cada Real personal. Lo que no va invalidar para que las emociones y energías intercambiadas desde el virtual se conserven como experiencias vitales en la memoria subjetiva. Ciertamente hay otra parte de chasco directamente determinada por el peso de la mentira del otro. Este otro puede ser un impostor compulsivo o alguien que ha querido disfrazar su yo con atributos que de hecho no tiene. Todo el discurso previo no lo salvará frente a la verdad de sus arrugas, sus deformidades o su cv inatractivo. Pero de las dos situaciones posibles la propia mentira o la mentira ajena, el trasvase previo de discursos mutuos habrá beneficiado a la comunicación entre las partes y la obertura de otras vías sensoriales.

14. La adicción. Críticos de la informática en general y del uso de internet en particular alegan uno de los parámetros demoníacos para mantenerse a distancia de las dos cosas: los terribles peligros de la adicción. Ciertamente hay gente que se pasa la mayor parte de sus horas libres conectados a la red, o que incluso duermen con el ordenador encendido para que le despierte con preavisos sonoros el recibo de emails que estaban esperando, o la entrada a la red de gente que están esperando. El tema de la adicción no resulta fácil de medir. Cada objeto o droga que genera adicción requiere unos parámetros diferentes. El común denominador de las drogas que crean hábito, es el de sufrir un síndrome de abstinencia, por lo tanto un dolor real con impacto en la estructura psico-física, cuando toca prescindir del objeto de adhesión. Claro que esta definición incluiría también los alimentos y una buena parte de hábitos diarios, y no solo la ingesta de tabaco, café o alcohol. Podemos establecer que un cibernauta tiene una adicción con la red, cuando su vida existe unicamente para eso, y no tiene otros complementos alternativos de relación u ocio. Esta categoría no puede ser marcada por un determinado número de horas de uso de la máquina, si no por no poderla dejar. Incluso en los casos extremos de las variaciones de otros hábitos por el uso de la comunicación digital, como dejar de ver la televisión o dejar de leer periódicos o salir menos a la calle, habrá que analizar cada caso en concreto para establecer si hay una adicción real con s´ñindrome potencial o una habituación a un comportamiento que pasa a ser de los más importantes en la vida diaria. Desde la generalización de las tarifas planas de consumo telefónico y el concurso de nuevas cías telefónicas, cada sujeto nace y vive conectado a un cable, o a un sistema por el que se puede comunicar con un número ilimitado de otros seres humanos. Tiene la posibilidad técnica por primera vez de trascender y repotenciar los límites materiales de la comunicación para extenderla hasta donde quiera.y a diferencia de toda la historia de las Telecomunicaciones con Internet deviene un co-protagonista de los actos comunicativos en los que participa. La adepción a sus innumerables ventajas puede ser la catapulta a un tipo de adicción, del mismo modo analógico que todo fenómeno de masas genera hipérboles en algunas de sus partes que fanatizan el consumo de aquellas ideas. Lo cual no significa que la sustitución de los actos presenciales por los virtuales esté ya marcando la frontera entre una relación racional del producto y su adicción. El internauta experimenta como en una menor porción de tiempo puede hacer una mayor cantidad de cosas y todo ello sin necesidad de salir de sus contextos inmediatos. Y finalmente el balance de nuevas sensaciones, el caudal de nuevos contactos, el grado de nuevos textos escritos o comunicandos, puede ser mayor que lo obtenido en esas mismas áreas en la presencialidad.Dedicar una parte de cada día a lo virtual en detrimento de gestiones directas en lo presencial, no es un indicador de adicción sino de regestión de los propios recursos. La cuestión es no dejar de detenerse en la siguiente observación: en la historia de la comunicación y de las telecomunicaciones humanas el proceso social premia aquello que aporta velocidad y rendimiento mayor frente a lo que es más lento y dudoso. Posiblemente la época de las relaciones epistolarios tenía una dosis de romanticismo mayor que la época posmoderna de los emails breves, pero ya nadie escribe cartas o usa la vía postal tradicional para sus correos personales si puede hacer envíos de archivos por internet. Si rastreamos nuestro pasado encontramos innumerables situaciones ejemplares de relaciones de comunicación entre humanos que ponían a prueba la habilidad, el ingenio, la cortesía y la artesanía técnica. Tanto antes como ahora el objetivo de la comunicación ha sido y es el de trasladar mensajes de un punto a otro del planeta, y de una sensibilidad personal a otra. Internet sigue cumpliendo con este cometido, solo que con el mismo tiempo y con menos coste puede multiplicar los resultados por n, siendo n, un numero variable No sustituible no quiere decir adictivo. Y la adicción tp es una patología cerrada.Depende del grado de imprescindibilidad de cada cosa.

15. El cibersexo como un caso particular de comunicación íntima. ¿cómo y porqué se hace cibersex? El cibersex engloba tanto el chat-texto erótico como el recurso a las mil y una webs dedicadas al sexo profesional, La expansión de la red al principio daba cuenta que las páginas más visitadas eras las web eróticas. Y en un buscador cualquiera la palabra erótica puede proporcionar decenas o cientos de miles de páginas. Pero el cibersex que nos interesa ahora examinar es el del texto intercambiado entre dos desconocidos que se encuentran en un canal y se merodean mutuamente para hablar de sexo. Esta situación se puede crear desde la invitación directa de quien busca eso, a quien habla de ello pero sin querer entrar a “hacerlo”. Hacerlo, es hacer el amor, tomándolo de la semántica habitual. Pero ¿cómo hacer el amor a distancia y con un monitor de por medio? A este no se le puede besar, no se le puede meter mano. Simplemente es el instrumento de mediación entre las propias palabras y las de la otra parte. Y es a este texto que está abocado el imaginario de cada uno. El concepto de cibersexo es más amplio de lo que la definición de partida permitía calcular. Hablar de erótica a través de la red con alguien que acepte el tema desde su personalización es ya una forma de cibersex. Y hablarlo indistintamente de cual sea el resultado con o sin concurrencia de orgasmo, también es cibersex.
El alcance del mismo como una nueva forma de sexualidad está por estudiar.Habría que investigar sistemáticamente users de cibersex sometiéndolos a unos mismos indicadores y preguntas, para comprobar cuáles son las tendencias predominantes del comportamiento y a que tipologías de personalidad dominantes se corresponden.. Presumiblemente detrás del cibersex no hay una patología, o una perversión de las formas. Hay gente heterogénea de todos los rangos sociales e ideologías, con vidas domésticas estables y funcionales, que se permiten expresar a través de la red sus insuficiencias amorosas o efectivas. Las parejas están abocadas a chocar con realidades grises y reiterativas.El cibersex puede constituir para uno de los miembros o para los dos una conexión con otras vías de excitación sin poner en discusión la fidelidad bipersonal . El cibersex es un instrumento de ahora que permite todas las ventajas de la infidelidad sin sufrir las consecuencias de la misma. Es la vía que convoca directamente el imaginario de cada cual y lo cita para que dé cuentas de lo que puede dar de sí, para que reinvente su pasión.Uno de sus resultados es un incremento de excitación por parte del cibernauta que puede reconducir en sus relaciones físicas y tangibles .Y por de pronto es inevitable hacerlo sin palabras. Esa dimensión (la verbal) que ha brillado tanto por su ausencia en las relaciones sexuales en el presencial (¿qué mujer no le ha dicho a su lover: no tan rápido, sedúceme, háblame,...?).el cibersex se nutre fundamentalmente de texto escrito, y es a partir de este que se catapultan otros lenguajes, el auditivo y el visual. El texto escrito allana caminos, abre puertas y desinhibe las personalidades menos extrovertidas. Lo que está escrito compromete a los hablantes para lo siguiente. Se han dado permiso para todo lo demás. Para el observador superficial, seguramente alguien excitado ante su ordenador por lo que se dice con otro alguien que está al otro lado del planeta es tan absurdo como un partner que pueda masturbarse teniendo la pareja al lado. Pero ambas situaciones comparten el común denominador de una falta. Y ambas están convocando la dimensión fantástica a una prevacía de pareja insuficiente. ¿quieres decir esto que la pareja es torpe, no sabe, o es mal amante? No necesariamente.Quiero decir que el énfasis fantástico está fuera y su buscador goza al crearlo con otro aliado momentáneo. Antes de llegar a ese nivel es posible que haya incomprensiones mutuas por el cambio de hábitos domésticos aludidos y por un exceso de atención a amivirs en detrimento de la relación personal prioritaria. Cabe alegar que mientras el mundo virtual propone una variada gama de experiencias, no necesariamente concretables en el presencial, el mundo de a dos, es una relación de a fondo que cubre una etapa biográfica considerable para los dos.Se alegará que si un partner está bien con su pareja no tiene porque andar con ésta clase de búsquedas fuera de casa. O incluso, en general que la comunicación virtual es para un tipo extraño de gente permanentemente insatisfecha con la realidad. La insatisfacción es una característica bastante generalizada. El reto humano de la felicidad en un mundo de disgustos es sumamente costoso. Internet viene a cumplir una función completadota que no da el cotidiano. El hecho de no recurrir a internet no significa que lo cotidiano sea plenamente completador. La existencia corre por un sendero de faltas, para los que la completud del objeto de amor elegido es una quimera. El acompañamiento existencial no quita la concurrencia de otras intervenciones, otros factores de pasión, permitiendo el reconocimiento de la voluptuosidad en el deseo que trasciende las estrecheces convivenciales. No todo el mundo experimentará la necesidad de esta búsqueda y se quedará encallada en el primer cromo de los diálogos del chat-text de los salones, donde no acaba de arrancar un tema interesante. Hasta que no se pasa alguna barrera de escollos no se conecta realmente con conversaciones de interés y con marcos de sinceridad. Por otra parte el aparente desinterés colectivo por el nuevo visitante de un salón no significa que sea peor de lo que ya en la vida presencial viene sucediendo. En nuestras maneras de presentar, saludar o de hacer acuse de recibo del recién llegado, ya hay unos implícitos prevalorativos, unos tics ,inconscientemente o no, discriminatorios. A unos los saludamos efusivamente, con otros ni siquiera nos miramos. Lo mismo sucede en los espacios de chats. Es sólo después de un mínimos de interacciones de frases que se puede empezar a confiar en la perspectiva de una buena comunicación, con garantías suficientes de corrección y de capacidad de respuesta al otro lado. Uno de los indicadores prácticos de si el interlocutor está muy resentido por haber recibido muchas mentiras además de por ser un mentidor, es la puesta en duda sistemáticamente de todas las respuestas que lee a sus preguntas. De hecho los elementos de discriminación entre buenos y malos interlocutores aparecen pronto. el siguiente listado puede ayudar para decidir.->a/ Los monosílabos por respuestas invitan a descartar el nick-b/ Un interrogatorio de ametralladora sin responder a las propias preguntas es indicador de una persona que quiere cubrir su necesidad con un exceso de egocentrismo c/ el tiempo de reacción lento d/ las dificultades para seguir un discurso original y e/ un interrogatorio de verificación de si eres lo que dices ser .

16.Invitación a la Erótica. Solo cabe invitar públicamente y sin vergüenza al imaginario de cada sujeto a que se atreva a conocer y ser conocido en aquella dimensión bastante sepultada en su realidad subjetiva y cotidiana.. Eso significa,claro está, un compromiso con la búsqueda, un repaso del estado de la propia amorosidad, un desenpolvamiento del lenguaje pasional y unos ejercicios de didáctica comunicativa. Un salir, finalmente del getho de la vida rutinaria y reencontrar lo que el presencial niega e incluso niega que lo pueda tener alguna vez.

La comunicación personal escrita

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:48

Para una teoría sobre la comunicación personal en el campo del Correo Privado.
Correo personal es el intercambio de información sentimental y de datos privados entre dos o más personas que guardan suficiente confianza entre ellas como para hacerse depositarias de palabras comprometedoras.El correo personal es también un espacio donde comunicar anhelos e ideas y principiar posiciones teóricas ante el pensamiento y prácticas ante la vida. Después de años de escribir innumerables cartas personales y de escribirme con persona de distintas latitudes y hábitos creo poder proponer una teoría básica de esta particular comunicación escrita. Ciertamente es una teoría alimentada sobre todo por la práctica del correo postal clásico, el ensobrado que era materialmente llevado de una dirección a otra con el uso de las estafetas de correos, pero que no queda desautorizada por la nueva práctica del correo digital, cuyo formato más tecno no deja de envasar las funciones principales antedichas.
El ejercicio de escribir cartas ha quedado reducido a muy poca gente. Los buzones en los vestíbulos de las viviendas han dejado de ser lugares para recibir informaciones personales de amigos o conocidos. En su lugar llega el correo bancario, el comercial y los certificados de la administración. La sola visión de ver a alguien escribiendo una carta manuscrita se ha convertido para mí en un hecho insólito, a pesar de haberla practicado muchas veces en cafeterías o parques cuando estaba lejos de viaje. Recientemente aún he podido ver a personas que frente a un pequeño montón de tarjetas postales escriben sus noticias con el propósitos de enviarlas a familiares o a personas por las que están unidas por vínculos especiales. Yo hace tiempo dejé lo uno y lo otro. Internet y la práctica del email han entrado de tal modo en mi vida o yo me he dejado seducir tanto por ambos recursos, que ni compro postales para enviar ni sellos para sellar cartas. No sólo eso, he dejado de enviar paquetes postales con documentos o textos en soporte clásico. Lo que no es digitalizable me resulta casi pre-tecnológico. Ello no ha afectado sustancialmente a la necesidad del escribir personal y de la comunicación postal, sólo que ha venido siguiendo otras pautas, otros ritmos y, desde luego, una producción menor. Después de haberme escrito con muchas personas he detectado las siguientes características o atributos inherentes en el correo:
1.Hay personas que se constituyen en epistolarias porque necesitan de una atención preferente. La carta enviada al otro lado del mundo o a la calle de al lado,es el soporte técnico y tradicional para conseguir este trato especial. Por lo general a la gente le gusta, o al menos le gustaba, recibir cartas de tipo personal en su correo.
2. La carta personal con un interlocutor elegido es una especie de laboratorio donde se tratan o pre-tratan temas o se pre-laboran a la espera de una elaboración definitiva en forma de artículo o de texto más acabado.
3. La carta personal documenta un testimonio en un marco privado, pero que tal vez pase a público en un momento dado. Una carta,sobre todo las manuscritas actuaban como verdades voluntades testamentarias.
4.La carta vehicula secretos y permite cercarse más a la verdad de una persona que en su dimensión verbal o directa o incluso pública en otros registros escritos. Esto iguala bastante el correo privado al diario personal. Se trata de géneros muy distintos aunque eventualmente pueden ser confundidos en una misma mano escritora.
5. La carta desde la distancia, posteriormente las postcard y ahora los emails, consolidan lazos y van manteniendo en vivo las noticias de lo que se va haciendo en esta vida.
6. Una epistolaridad continuada pone al descubierto lo que da de si una relación.A menudo el interlocutor al otro lado del mundo es solo eso, un interlocutor, ni siquiera un amigo que pueda alcanzar una presencial o proporcionar una alianza.Un interlocutor peculiar al que se le concede una alta cuota de confidencialidad aunque sin compromiso alguno.
7. Como campo de ejercicios formales permite ensayar nuevos estilos de comunicación y manejar (o poner a prueba) el uso de innovacionismos verbales, neologismos o palabras de diccionario poco habituales
8.Dada su práctica cada vez más minoritaria, no sólo desde la época del correo electrónico de masas, sino desde algunas décadas atrás, participar de ella convierte a los corresponsales en miembros de una, me atrevo a decir, selecta minoría, que practica algo decimonónico por lo cual puede guardar un orgullo. Las cartas que contienen textos preciosos son joyas que se guardan.No así desde luego los que dicen cosas fuera de lugar, de una manera inconveniente o por si fuera poco, sin el menor estilo, que suelen ir a la papelera tras su lectura.Se guarden o no, dejan un fondo de recuerdo que hubo esa mediación escrita.
9. El correo personal es un lugar que deposita anhelos y cosas realizadas, proyectos y fracasos, viajes y situaciones estacionarias.Su ordenamiento da una visión contrastada de una biografía a lo largo de varios años cuando ha a habido una relación corresponsal sostenida.

Estos atributos que no agotan toda su riqueza creativa permiten tomar la comunicación personal escrita como un campo de exploraciones sobre el valor de los mensajes íntimos.
Enumeraré varias líneas de observación, igualmente sin ningún orden de preferencia, bajo la consideración ensayística de contribuir a una teoría de la comunicación personal a través del correo privado.
una- Ni una carta ni muchas a una misma persona tienen porque agotar el tema o conjunto de temas que van surgiendo. Lo que hacen es constatar opiniones e informar de datos. Tampoco la conversación verbal agota todos los temas empezados.
dos- El otro depositario puede estar al corriente de muchas confidencias recibidas y al revés, pero la grabación en memoria de ellos es más deleble que la proporcionada en vivo y directamente.
tres- La continuidad histórica de tal confidencialidad compartida recíprocamente no implica ni tiene porqué hacer presuponer una amistad incondicional de la otra parte. Cualquier información confidencial entregada puede volverse en contra de quien la da cuando la parte que la recibe no sabe discretizarla y no tiene una ética consecuente a la situación.
cuatro- Escribir es un acto creativo, escribir cartas forma parte de la seducción de la vida. Hay cartas que enamoran sin las cuales sus creadores se habrían quedado mudos ante situaciones de tensión social y sentimental.
cinco- la cantidad de información personal depositada y en particular la de proyectos que luego la realidad los ha desbancado o evidenciado com rotundos fracasos hace de espejo frustrante en el cual el sujeto de tanta fealdad no quiere verse, lo cual le puede mover a la destrucción de lo escrito por ser testimonio de lo inacabado, tal vez como lo hiciera Georges Rouault con su obra en otro registro artístico.
seis- La continuidad postal es una forma de pasar revista a asuntos, debates, ideas y deseos que están en curso de reflexión o de práctica.
siete- El correo personal en sus múltiples variantes y formas de trato semántico de sus contenidos: desde la cortesía más superficial a la sensualidad más extrema, desde las ideas expuestas mas superficialmente a las críticas más rotundas;pone en evidencia la verdad de las respuestas o no de los interlocutores sobre los temas que tratan.
ocho- En tanto que documentación primaria o de primera fuente da cuenta de aquellos detalles de creación de otros aspectos biográficos o de actividades de sus autores.
nueve- Informa de como combina cada corresponsal sus vicisitudes personales con las de los entornos que la existencia hace que le vayan tocando vivir.

Escribir no es una sola cosa, escribir cartas permite revelar situaciones que van más allá de las insinuaciones.Dejar cosas escritas es dejar salvoconductos o barreras que parecen traspasar la coyuntura en que hayan sido dichas.Por eso lo escrito sigue moviendo a tantas pasiones y aterrando relativamente a la gente. He dicho que gusta de recibir cartas, pero obviamente gusta más recibir aquellas que son elogiosas y aquiescentes con la conducta de uno, no aquellas otras que son criticas, divergentes o totalmente desconectados con el feeling que se venía compartiendo.

1 Otros,el país 060898
2 La ética del silencio,elPaís 200798
3 Antijacobinos irredentos,Elpaís 05V98

Precauciones Informáticas

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:46

Dado el valor in crescendo que va tomando el uso de los procesadores de textos y de otros programas informáticos de cálculo y gráficas, conviene una atención especial de comentarios al ordenador, como ese alter ego, que puede ser de gran ayuda cuando todo funciona bien y el gran Satán con efectos especiales de crisis de pánico, cuando todo empieza a ir mal.
Generalmente una conversación sincera y plana con alguien que tenga suficiente experiencia en el manejo del aparato dará las pautas y consejos fundamentales que bajo ningún concepto se pueden olvidar, tales como: guardar a cada pocos minutos lo original escrito.hacer copys de seguridad en diskettes aparte.Imprimir o colocar sobre papel tan pronto sea posible lo original, crear un archivo desde las primeras líneas y colocarlo de modo localizable,sin esperar a hacerlo como documento sin título,tras toda una página o más.
La precaución informática mayor es la de una no confiabilidad absoluta con el instrumento. Hay que contar que como toda máquina, el ordenador está sometido a variables que pueden dar sustos imprevistos. Para eso lo mejor es ir pasando a papel gradualmente los documentos o fracciones en la medida en que vaya siendo posible, o manteniéndolo en copys de diskettes si se quiere optar por una impresión general al final. el problema de las impresiones fragmentadas es que puede alterar la configuración formal de los textos y la numeración delas notas a pie de página.
Como gasto escarmentado sigo el criterio de hacer documentos breves, que tiendo a hacer coincidir con aparatados o capítulos. y les hago la rectificación ortográfico para pasarlos a texto imprimido.De hecho no contabilizo como producto terminado nada que no esté sobre papel.Pero ese es el condicionante fantasmagórico que me hace temer siempre lo peor . Actúo pues como si el fluido eléctrico fuera a desaparecer a los pocos minutos o como si una elevada carga de tensión pudiera afectar al módem y aunque parezca una prevención innecesaria (la de la traslación a papel) la sigo como una copia de seguridad de lo elaborado, que en el peor de los casos de lesión puede ser recuperado aunque fuera trasvasándolo.
Evidentemente las pautas de seguridad es algo que cada usuario de un sistema informático va personalizando a su antojo en la medida en que confiando más y conociendo mejor ese sistema. Personalmente el feeling con el ordenata es de amor-odio (como con algunas personas)y si por una parte no puedo desprenderme de él, por otra, “no puedo vivir sin él” . facilita mucho el trabajo, la exposición, las inserciones, el remodelamiento elaborativo de cada cosa que se está haciendo, y permite una mayor agilidad intelectual.De hecho cualquier idea puede ser recogida en el mismo momento en que se produce. Como servidumbres hay que tener en cuenta en guardar cada cosa escrita a cada cierto tiempo (nunca serán suficientes las repeticiones sobre este punto)y cada vez que uno se levanta de la butaca para ir a unos metros de distancia.
El ordenador que es convertido en el eje fundamental del trabajo teórico y al que se le confiere una misión privilegiada también puede estar asociado a las peores desgracias.Conviene ir con extremada cautela. Pasar por la experiencia de borrados intempestivos es lo más semejante al quedarse en blanco, plásticamente demostrado por una pantalla en blanco donde debían haber tal vez miles o decenas de miles de palabras. Y esa repentina nada es lo más parecido al lapsus del cognoscente frente al objeto del que quiere hablar y no acierta a decir nada por un brusco episodio amnésico .

Flirt por correo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:43

Un buscador a piñón fijo, por principio más que por estrategia,posa sus pupilas de lince en un mensaje aparentemente atrevido: busco tíos para hacer el amor sin especular ningún amor ni convivencia. La cosa está clara y el buscador ya se siente como la carne de la empanada en la boca de !por Fin¡ su gata buscada. En la oración simple no hay ningún alarde de literatura florida y no pasa de ser un brevísimo: una muestra de negro sobre blanco que apunta directo a las necesidades básicas e impacta en el territorio entre las ingles. El buscador, demasiado persuadido para creerse la verdad de lo leído, envía parte de sí, en forma de textos aleatorios, fotocopias de fotos de carnet y una circular porno traspapelada escrita unos años atrás. En sus prisas, en lugar de enviar la circular para chicas heteros, se confunde y envía la de lésbicas; ambos formando parte de un dossier de otras muchas en un estudio sobre estimulación postal y relaciones por correo. Unos días después la artífice del mensaje llama por teléfono y hay un primer contacto que se deshacen unos entuertos para rehacer otros. La chica se siente alagada y con ganas de calentar motores.Por si fuera poco tiene nombre de diosa de discoteca, se llama Ojiva, que sugiere ocultismos y pecados. el tema se pone bien.,solo hay una distancia de unos miles de kms para saltar desde el trampolín de la ansiedad al universo vaginario de la amante hipotética.esta por su parte,se reafirma como una liberada, una esnifante de pasiones y sensaciones, una carne legal, un cuerpo diez y una ganadora de récords en la horizontal. El funámbulo no se decide por tomar la carretera y espera unos intercambios más. No tiene que esperar demasiado: al siguiente, la proponiente revela ignorancias y analfabetismos, lo cual para el buscador de sensaciones intelectuales más que del cuerpo de modelo es un duro revés en el bajo vientre.Sus neuronas no pueden aguantar el argot barriobajero de la flirteante aunque bien mirado ¿qué tiene que ver el lenguaje con el cuerpo sensual?¡ Hay un par de intercambios de letras sobre lo que me gustaría hacerte- y- lo que me gustaría que me hicieras, y ambos satisfacen sus libidos desde el cuadro imaginario colgado en sus respectivas y despintadas paredes. La liturgia no ha ido más allá de unas cuantas estrofas dignamente logradas pero que no dan paso al gesto del caballero medieval: tomar su armadura y caballo (su imagen y su coche ),su lanza (su pene afilado) y su ruta(su mapa de carreteras), para alcanzar a la doña al otro lado del país, rescatarla de sus límites municipales y llevarla al nirvana de los placeres. Pero el caballero no tiene rey que se lo exija ni credos en los que creer, ni-bien pensado- una necesidad imperiosa de sumar experiencias a su vida por un flirt sin garantías de continuidad. Las tetas y los culos féminos ya no mueven las carretas de antes ni hacen del buscador un épico en sus búsquedas. Prefiere quedarse en sus cuarteles y aposentos, intercambiando cartas y flirts imaginarios con otras princesas a la espera de que sus mundos imaginarios se filtren por las paredes de su fortaleza haciéndose realidad. Y aunque ciertamente eso no se lo cree , cruzar esas mismas paredes en pos de la aventura siguiendo un circuito de testajes de mucosas bajo las faldas, puede ser suficientemente disuasorio como para dejarlo en la lista de los proyectos sin tocar.El flirt distal tiene algo de la sobriedad de la aristocracia de los amores, demasiado empeñada en unos protocolos que realzan unos contenidos que nunca llega a medir del todo. Pero también tiene un regusto particular por decir en las letras lo que no e dice -o cuesta de decir- en las palabras. sobre la fragilidad de los papeles de los manuscritos se han depositado las esperanzas de todos los tiempos y , sobre todo, los secretos que a viva voz fueron calladas. El decir en voz alto tiene algo de prohibido, quizás por una excesiva acumulación de ordenes imperativas grabadas en la infancia (!calla, calla¡ se nos dijo innumerables veces)o quizás por un temor intuicional a que los predicados de la verdad se vuelvan en contra de uno como piedras kármicas.el caso, es que las manos escriben lo que las bocas callas. Es así, como el flirt por correo se posiciona y consolida como todo un género literario, que permite por y su constitución en sinceridades, el permiso para todos los espías de acceder a las verdades personales. Lamentablemente las tecnologías crecientes:desde el teléfono al chat han ido socavando las tumbas para las artísticas caligrafías y han cuestionado la necesidad de los textos intimistas y personalistas. Aún así, mientras queden interlocutores válidos en cualquier parte del planeta,dispuestas a una lectura y a una respuesta, el género seguirá teniendo un ejercicio y una defensa, y por encima de su hecho cuantitativo el imaginario que hay detrás aliado de la dulzura de las palabras serán un motivo sobrado para escribir sobre papel de carta lo que no se dice de otro modo. Y eso mantendrá un valor documental,indistintamente incluso del desencadenamiento a que de lugar cada carta: desde sus relecturas múltiples con no respuesta, a su indiferencia total por la parte destinatario. en ambos extremos el flirt se habrá abierto paso y el dechado de sentimientos habrá creado una escuela y pequeñas victorias de la sensibilidad.

Diálogos Digitales

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:41

La comunicación en las coordenadas virtuales es uno de los recursos proporcionados por las tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial, dando paso a una de las configuraciones de la era cibernáutica. Resumiéndola mucho es aquella que se puede establecer entre desconocidos desde cualquier parte del mundo.Esa definición aunque no completa toda su magnitud sí introduce desde el comienzo dos de sus características principales: la distancia y la ausencia de protocolos de presentación para poderse comunicar. Al fenómeno se le ha dotado de una palabra propia, que es a la vez substantivo y verbo:chat y/o chatear. Una vez visitados distintos chats como uno de los servicios proporcionados por los servidores, cabe colocar su debate en función de sus posibilidades y de su calidad.Pero antes que es exactamente un chat.

Es un lugar virtual con un conjunto de ventanas que da información sobre su desarrollo: una es la de los usuarios presentes en el lugar. Otro es el de recursos de comunicaciones en paralelos y otro es el cuadro de conversación cuyo cursor va más o menos rápido según la cantidad de mensajes que se van introduciendo.Este cuadro solo permite indagar unas cuántas frases atrás, pero no muchas. O en todo caso, depende de las prestaciones del servidor. Atender el tipo de frases en combinación da inmediatamente la clase de talante del lugar y si está establecido un tema. Lo más habitual es tropezar con una conversación informal en que se habla de todo y de nada, donde predominan frases cortas, y a veces signos incomprensibles y donde una buena parte de comentarios y preguntas no consiguen acuse de recibo de los demás, eso puede ser porque la rapidez de los diálogos también implica que no siempre dé tiempo a todos de su lectura. De hecho la frase corta es la dominante porque así no se aparta tanto tiempo la mirada del cuadro de conversación. Un chat es un lugar simbólico como una habitación a oscuras donde todos están hablando a la vez y cuyo ruido ambiental no permite muchas posibilidades. En la medida en qué se puedan introducir ruidos e imágenes de los contertulianos la cosa tal vez sea más sólida. Entretanto los chateantes juegan a ver lo que hay, en un continuo trasiego de gente que entra y sale, más o menos con las correcciones del hola y del adiós, aunque el propio programa del servidor anuncia las salidas y las entradas de nuevos usuarios.
Chatear, tiene como ventajas, la agilidad mental, incrementa la velocidad de respuestas, las conversaciones en paralelo y significa colocar directamente el termómetro de la verdad en una sensibilidad pública que a menudo deja mucho que desear, pero que no por eso deja de ser interesante. como en todo espacio de palabra hay quien se pasa en sus comentarios, y hay quien se queda corto en los suyos. Por encima de la manera,cabe incluirlo dentro de la categoría de reuniones informales o discursos mezclados o híbridos, donde después de un rato, sino aparecen comentarios interesantes, el contactado no reprime su impulso de huida, o de transfugancia a otro espacio con una mejor conversación. El buscador digital lo mismo que el físico-presencial busca oportunidades comunicativas con gente de excepción, y encuentra demasiado a menudo basura intelectual y gente ordinaria. Para eso hay otros espacios más específicos de debate, el de los fórums temáticos, que acotan la clase de temas y con ello se automatiza implícitamente un preseleccionamiento de acceso .Pero si éstos responden a un interés formativo, cultural o militante, no quitará el interés de aquellos, cuya inserción en la informalidad se relaciona con formas festivas y un espacio de distensión. Si en la vida físico-presencial cabe dividir todo tipo de reuniones humanas, en 3 clases: las informales, las formativas de debate y las deliberativo-ejecutivas.Su correspondencia con el mundo virtual,los chats corresponden a los primeros,mientras los fórums,a las segundas;quedando las terceras,dada la poca fiabilidad de la red, y la propia crisis de los espacios ejecutores, en un momento de impasse, aunque las videoconferencias que toman resoluciones están ocupando este espacio.O a nivel menor los emails compartidos, con resolución de conclusiones, también. Lo mismo que en los contactos físico-reales, antes de conversaciones privadas en la terraza, o en otro lugar más tranquilo, cabe pasar por una cháchara densa,donde a pesar de sus inconveniencias se pone de relieve el estilo de cada uno y el tono dominante de las intervenciones escritas. El anonimato interconsentido y los mecanismos de percepción habituales impedidos , ponen en primer plano la habilidad para la ocurrencia, la imaginación, la expresión gramatical y finalmente la lucidez. Otros factores, como la imagen física y la mayor o menor introversión-extroversión quedan en un segundo plano. Como otros conversaciones sumidas en la informalidad, se puede estar iniciando muchos conatos de cuestiones para no resolver ninguna y predominar la latencia del estar ahí, profiriendo textos. De entre el magma de participantes, después de algunos acuses de recibo de los demás, lo preferible es pasar a un cuadro de diálogo privado, en cuyo tú a tú, se pueden hacer preguntas más personales y empezar a desbancar el predominio de una desconfianza o de una prevención recíproca que hay en el cuadro conversacional de grupo. Ese contacto de a dos, puede ganar en profundidad y contenido,y permitir el salto del signo al significado del otro. El contacto personalizado pero todavía virtual así conseguido no representa que necesariamente se tenga que transformar en directo y presencial.Puede ser un contacto virtual indefinidamente y cumplir las mismas funciones reales que un contacto comunicativo presencial.si ya en la época de las relaciones epistolares las dos partes comunicadas podía suceder de no llegar nunca a conocerse por los avatares de la distancia y otros, no hay razón para pensar que el objetivo del contacto virtual sea el de garantizar el contacto directo. Lo que es más,la mayor parte de contactos virtuales están determinados a continuar siéndolo a pesar de que de vez en cuando algunos encuentros internáuticos presenciales pretendan subsanar alguna gelidez inherente a la virtualidad.Obviamente también hay quien consigue su media naranja en el otro lado del planeta. Y aunque ese extremo pueda tener una cuota de real mayor, no significa que aquellas conexiones que no se concretan en citas no tengan su propia cuota de productos sensoriales e intelectuales. Basta conceder a cada espacio de vida su expectancia justa. Y así como de determinados ambientes coloquiales no se puede esperar grandes proezas culturales y de la mayoría de conversaciones no se puede esperar grandes indagaciones del alma; tampoco en las coordenadas virtuales se puede esperar desde el primer momento, gente-open dispuesta a las más atrevidas confidencias de sus privacías. En todo caso, ese es el reto en los diálogos digitales, llevar la conversación desde un ring del entretenimiento y de frases clavadas en la banalidad a un espacio de dulzura, buen estar, conexión superior y una cierta amistad teórica.

De entrada el dialogo digital en el espacio informal del chat, produce el síndrome del grillo: la presunción de estar metido dentro de una jaula de grillos donde cada cual va a su bola diciendo lo que le apetece sin que tenga nada que ver con el contexto.un rato de atención después da cuenta de que el contexto no es singular sino que funciona con diálogos superpuestos. Hace falta leer bastantes líneas atrás para saber de que va todo.como eso,técnicamente no lo permiten algunos servidores, la conversación queda un tanto deshilvanada. Valdría la pena que los programas permitieran ojear un poco de que va la conversación desde el momento en qué ha empezado.sin embargo un chat no tiene una hora de comienzo real,ya que puede estar permanentemente con visitantes que lo van incrementando con sus decires. Los cuales, por cierto son un escaparate impresionante de primer orden, o de primeras fuentes, sobres modos de habla, argots y velocidad de ideas. Incluso constituyen una cantera prodigiosa para obtener diálogos como substratos-.base para guiones,novelas u obras teatrales.La sensación de dispersión colectiva desaparece en la personalización de respuestas y recepción de comentarios. Después de ello, el chat tiene un tope comunicacional.Aunque como ventaja crea la representación de un acompañamiento y de no estar sumido en la soledad. Y como desventaja un lugar inespecífico de miles de frases intercambiadas sin llegar a nada salvo la observación de los patios dialogantes de gentes que no tienen otra cosa mejor que hacer que instalarse en esa informalidad. El reto en un chat, pasa por entrar como un perfecto desconocido y terminar como un conocido proponiendo algo realizable. Las experiencias en ese sentido no están garantizadas y un encuentro en el real-físico puede ocasionar una gran decepción, tanto por incluir asintóticos que no tienen nada que ver con el motivo del encuentro,como por averiguar el choque entre el texto escrito y la verdad física. Pero si el objetivo del contacto es organizar para el propio fin de semana una vez iniciado el chateo, o para el siguiente, un party presencial;entonces se mueven todos los miedos en curso. el propio hecho de pasar de mil y una microconversaciones en paralelo a un tema central como puede ser organizar una fiesta, o un encuentro,repartiendo las funciones de la misma,. en cuanto quien traerá qué y cuando y cómo, es ya toda una investigación de las posibilidades de saltar de la hipótesis a la verdad.

Tratar este conjunto de cuestiones significa enfrentarlas en sus dinámicas y posibilidades concretas y no desde el fantasma tan anunciado y temido de que la inteligencia artificial acabará esclavizando la inteligencia humana. En todo caso, bastaría un sistema robótico de autoreprogramación en forma de imputs informativos y conectarlo a ciertos de espacios de chat, para que alcanzara una experiencia de diálogos de todo tipo muy superior a la cualquier humano interactivo.

El proceso de la comunicación digital está ya demasiado extendido como para que sea truncado.La posibilidad técnica de hablar con toda clase de gente de todas partes y estatus, sin verse prohibido por razones protocolarias, de estatus o económicas está ya reconfigurando las pautas de la comunicación humana permitiendo superar franjas de aislamiento en unos y la posibilidad del disfrute en todos.

La comunicación Telefónica

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:38

La comunicación telefónica en el campo comercial.
Psicología Social Aplicada

Unos mínimos criterios de psicología de ventas para aplicarlo al tiempo de gestión telefónica no hay que interpretarlo como un deseo de manipulación comunicativa empleando las frases desbloqueantes para convencer.Nada de eso,hay unas cuestiones clave para rentabilizar al máximo el tiempo de trabajo,así como para no gastar innecesariamente el tiempo ajeno de las personas a las que llamamos.
Hay que partir de la base de que todo target objetivo está compuesto de personas saturadas por múltiples formas de bombardeo insidioso y agresivo que quieren convertirlas en comprados alienadas de productos.

PAUTAS FUNDAMENTALES DE TELEMARKETING
Un enorme volumen de comunicación pasa por vías no personales.El teléfono es una de ellas y modernamente,el Email es otra.A menudo el contacto personal llega a darse con demora o incluso no llega a tener porque darse nunca, y sin embargo ha existido un considerable período de tiempo con contactos de paso de informaciones.Abordar a clientes potenciales por vía telefónica o para sondeos de opinión es algo muy usado. desde el momento en que los abonados a las compañías telefónicas aparecen en las guias nominales, callejeros o asociaciones profesionales,son susceptibles de ser llamados.Sin duda esta es una dimensión de trabajo tomado por innumerables empresas especializadas en la oferta telefónica de sus productos.Es importante considerar en todo momento esto ya que el teléfono puede constituir una vía de intrusión-y por tanto de molestia-tan brutal como la llamada a puerta fría.

CONSIDERACIONES GENERALES
Usar el teléfono para las gestiones habituales de empresa así como para el telemarketing requiere la consideración de unas pautas,con base a un criterio fundamental orquestado por la idea de time is money.el objetivo sería como ¿conseguir el mayor número de contactos positivos con el menor coste de tiempo y de llamadas?
Lo deseable pero lo prácticamente imposible es que una primera llamada sea convertida en un operativo(un cierre de acuerdo o contrato).Puesto que deben concurrir varias llamadas previas es interesante rentabilizar cada una de ellas dejando alguna clase de aviso.Así mismo las llamadas previas pueden dar pistas sobrenombres,hasta aquel momento desconocidos,de las personas clave a las que acceder.Obviamente es muy distinto llamar por una persona con nombre concreto a pedir por “alguien” inconcreto.
El teléfono o la voz telefónica tiene un componente auxiliar de seudomisterio.La voz tiene un poder cautivador que no siempre tiene la presencia.
Es obvio un protocolo mínimo de frases de cortesía.que pueden ser incrementadas o reducidas en función de cada interlocutor,pero que no pueden dar lugar en ningún caso a colocar el tema que no es o que no toca,antes de hablar del propósito de la llamada. Quizás el modelo más cotidiano en los contactos inter-oficinas que puede ser tomado en cuenta es el de las llamadas breves/brevísimas de las agencias de viajes para concertar reservas de pasajes.cuando ello no está´ operativizado por terminales de informática´.evidentemente es distinta la llamada frecuente entre dos secretarias que se identifican la voz y el nombre aunque no se conozcan para traspasarse información,suceso que puede pasar varias veces por jornada, a llamadas inesperadas a desconocidos.
Durante el curso de una comunicación telefónica hay que replantear sucesivas veces si se alarga la conversación, si el otro sigue gozando de tiempo disponible para mantenerla.No es suficiente con preguntarlo al principio con un ¿tienes tiempo?o ¿estás ocupado/a? el peligro telefónico puede llevar a llamadas de duración de más de 60 minutos,tras los cuales uno está obligado a preguntarse el tiempo real dedicado al tema y los otros tiempos dedicados a otros temas por interesantes que puedan ser.

EL TELEMARKETING FRÍO.
Es el más difícil.Pero al mismo tiempo puede proporcionar un campo de exploración y de ampliación para maling considerable.tomar teléfonos por azar o siguiendo un recorrido alfabético o sectorial o corporativista a partir de las fuentes de datos,puede venir inducido por “empezar por algo o de alguna manera” pero presuponiendo que un porcentaje elevado de llamadas no coincidirán con el sector objetivamente válido para clientelizar.en caso de recurso a él,siempre hay que elegir los números en función de un mínimo de información acerca de sus posesionarios.
Obviamente para la venta de cursos de líneas culturales determinadas hay que elegir entidades y personas que puedan ser sensibles a la proposición.

CUESTIONES BÁSICAS DE PROTOCOLO.
-0 hacer una presentación sucinta, directa y clara tanto del motivo de la llamada como de quien la hace.No hay que olvidar que una llamada telefónica siempre es de persona a persona y no de entidad a cliente,aunque evidentemente el contacto descanse en un programa de ventas.
-1No pretender zanjar el tema en una primera llamada.
-2 sugerir la posibilidad de una cita telefónica (hora y día)para hablar de ello.
-3.ofrecer el envío de información escrita vía postal o fax.Previo a la cita telefónica con lo cual hay una base supuesta de lectura que permitiría una información m´as concreta.
-4 ofrecer la posibilidad de una cita personal directa de ampliación explicativa en despacho o a domicilio,si las posibilidades de agentes promotores lo permiten
5-ofertar la asistencia a actos culturales sin costo convocados o acogidos por la empresa y destinados al público en general.

RECEPCIÓN DE LLAMADAS.
1.Hay un tipo de clientes con tendencia a buscar una acogida de orden afectivo en cada uno de sus contactos con una entidad o empresa mater que le ofrece sus productos.Sin lugar a dudas sus procesos evolutivos pasan por coyunturas de personalización y altos deseos atencionales.Inconscientemente están reclamando unos niveles de dedicación para los que la dinámica habitual de un despacho no está preparado. Es fácil caer en la trampa de una de esas llamadas que puede convertirse en un tiempo denso para una gestión,cuyo margen de dedicación puede ser la vigésima parte de todo el tiempo hablado. ¿como reconducir la demanda de tipo psicológico del cliente,sin por ello caer en la grosería ni en una desatención brusca?
Desde luego derivando a la persona detectada con problemas atencionales y una tendencia vampirizadora(de tiempo)a alguien de la nómina de recursos profesionales del propio centro o de un gabinete amigo para el tratamiento de las otras cuestiones, no estrictamente profesionales. Un mínimo de tacto en proponer tal derivación es necesario. otra opción es posponer el tema personal de la llamada a otro momento de la jornada,mas desagobiado o en horas de uso personal.
2.Las frases de lo personal tienen un valor empático y por tanto no son menospreciables,pero no son lo que convierte un proyecto de empresa(en el sentido de su instalación en el mercado y en sus rankings de ventas)en una empresa real,sólida y con futuro. hay ya suficiente claridad en el trato y en los conceptos para establecer proposiciones directas. No hay que olvidar que más vale una negación inequívoca de entrada que contactos eternizados de demora basados en la duda.
3.Derivar in situ la llamada tantas veces como sea necesario con la persona adecuada para la solicitud.Y en cada trámite la nueva persona-receptiva de llamada debe estar al corriente del motivo del consultante,para no obligarle a repetir por segundas terceras veces su interés en telefonear.

SITUACIÓN DE PLANNING EN EL DESPACHO
1/Los compromisos de llamadas telefónicas deben de tener un trato equivalente al de las propias citas en vivo.fijar una hora y día es conveniente.y desde luego cumplirlo.
2/ concentrar un espacio horario dentro del tiempo laboral diario para las llamadas de marketing.La franja horaria obviamente queda determinada por las que más fácilmente resulta como de horas localizables a un listado de personas.Por lo general,las horas tardanas pm lo son para teléfonos particulares y las medias mañanas para las de despacho.
3/en el listado o directorio telefónico,junto a cada nombre y número es necesario hacer un mínimo de seguimiento acerca de las llamadas hechas y resultados conseguidos.
Como cuadro de signos está propuesta un punto como valor de un mensaje dejado en contestador o un recado dejado a persona intermediaria.Una v como información explicada y aceptada. Un asterisco como acuerdo o compromiso establecido.
Junto a los nombres sería deseable más v como indicador de recuerdo del compromiso * asterisco y habría que cuidar los puntos que un exceso (más de tres) puede ser nefasto a no ser de que haya una correspondencia por parte de la persona llamada en llamar y en no habernos encontrado.
4/Puesto que un volumen de llamadas telefónicas puede generar una cierta confusión de planos sobre lo que se ha dicho a quien, en el directorio quedara reseñado el motivo central de cada llamada (cada producto ofertado o cada proposición)

PROCESO ESTÁNDAR.ESQUEMA DE CONSTRUCCIÓN DE UNA LLAMADA TIPO
Fases.
01 Saludo y Presentación personal.Presentación de la empresa. Solicitud de un tiempo breve (60 segundos)para una exposición preliminar.
02. Presentación General del motivo de la llamada y oferta de artículo/ producto/ contenido/ propuesta.conexión con información previa (telefónica,fax,E mail,maling)recibida por el/la comunicante.
03.solicitud de feed-back..Primer sondeo de opinión
04.Ampliación informativa de los aspectos mas confusos o poco claros de la propuesta+ solicitud de un tiempo
05.atención a dudas y preguntas del interlocutor de ampliación explicativa
o6.Derivación para otro contexto(telefónico o no telefónico)una mayor información,que por lo general será apoyado con textos escritos o pantalleados
07.sugestión de una siguiente cita telefónica de contacto para evaluar nuevos aspectos del tema de llamada.
08.Despedida cordial y preguntas de cortesía sobre lo personal,si procede en función de una confianza previamente establecida.
Desde luego la colocación de la fase 8 en el lugar 1 puede ser sugerido para determinada situaciones muy puntuales,pero no seria el tratamiento estándard del proceso.Por otra parte su mantenimiento en el último puesto está dando claras señales del valor de la llamada y su objetivo sin desestimar que hay otro espacio para lo otro.

TV: La Caja Tonta

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:35

La TV como caja tonta.
Una manera inteligente de usarla.

Todas las críticas a las televisiones y a su programación ya están suficientemente dichas. Y resumir el aparato de TV como la caja tonta de la casa es muy claro. La inmensa mayoría de telespectadores somos una masa sumisa frente a la programación que de lunes a domingo es presentada a través de la pantalla. Pronto cada cual sabe,con ayuda de magazines que explican la programación o recordando los programas y los espacios de interés concretos. El telespectador se autoconfirma como un ser inteligente si hace su elección de objeto. O se deja alienar (tontificar)si le da lo mismo un film que otro.
La TV no deja de ser un aparato inerme que tan solo ocupa un volumen física. Puede pasar y de hecho pasa a convertirse en un producto potencialmente entontecedor si hay un usuario que se presta para ello. La costumbre de tenerla permanentemente encendida “den lo que den” y atendiéndolo como el mueble principal de la casa, e incluso más importante que sus habitantes, en tanto lo que pueda decir alguien es acallado con un schissst por preferir lo que está diciendo en aquél momento el aparato; es un gran indicador de la subculturización popular. en ese sentido la televisión no es lo alienante, sino que el/la alienado/a es quien se autocoloca como víctima propiciatoria para abundar en su alienación.
Hubo una época en que se remarcaba la importancia de algo si había sido dicho o salido por televisión.”Es que lo han dicho en la tele” se convirtió en un recurso de fe. La palabra televisada era ya autentificada. Poco a poco se ha ido dejando de adorar al tótem de nuestra época y la televisión es la caja boba en tanto que tenga consumidores aptos para meterse en ella y desentenderse de todo perdiendo su capacidad crítica.
En tanto que caja puede guardar diferentes objetos que son los programas y diferentes recursos que son los canales.también diferentes contactos que son la abundancia de locuciones y manejos de los conceptos y los temas. Es así como mientras en un canal pueden estar pasando un maravilloso espacio en otro pueden hacer otro tanto pero a la inversa: la pasación de lo inescuchable o inseguible. Los estudios de teleaudiencia y televideovidencia siguen dando datos escalofriantes con respeto a los intereses mayoritarios: programas con poco rigor y poca calidad. Predomina la valoración del entretenimiento y la farándula de bajo postín por encima de los temas culturales, de empresa o las entrevistas serias, lo cual lleva a este ultimo grupo a estar en las horas más inaccesibles y en los canales menos divulgativos. La caja es una heterenomía del universo social. Representa las actitudes y mentalidades públicas y al mismo tiempo revierte multiplicadamente en ellas al insultarlas en su dignidad y en su intelectualidad. A menudo se ha pensado en un organismo de ética para administrar o decidir que cosas pueden ser o no televisadas habida cuenta de lo pernicioso que es para un tipo de sensibilidad. Por extensión podría sugerirse lo mismo en otra clase de espectáculos. Pero la administración de una ética puede sobrepasarse en sus funciones en tanto que lo ético es cosa de todos y no es capturable por una normativa.Además los intereses comerciales y de aborregamiento social acallan las tentativas en ese sentido. Por último cabe considerar que la televisión no solo no es eliminables sino que será cuantificable en el espacio que ocupa en la vida de cada familia, a partir de su fusión con las funciones informáticas. A través de un receptor con pantalla cada televidente se convertirá en un teleoperador que contactará con lo que quiera a distancia. Las contradicciones se resolverán cuando los menús de selecciones posibles aumenten con objetos y programaciones de calidad y decrezcan con productos basura .finalmente como cualquier otra oferta de mercado se establece o no en los lugares de compra si hay compradores de la misma.de no haberlos la oferta no se sostiene y desaparece. en la televisión pasa lo mismo,pero son los buenos programas los que tienen más dificultades de ser sostenidos que los malos y ello está directamente emparentador con esponsorizaciones y con público seguidor de aquellos. Inexplicablemente para la Razón,aunque analizable para la sociología y la psicología,auténticos bodrios televisados no solo siguen dándose un año tras otro sino que además sus locutores son elevados al trono de los héroes famosos para los que se les otorga la medalla del prestigio.

LA COMUNICACIÓN TELEFÓNICA EN EL CAMPO COMERCIAL marzo 2000
PSICOLOGÍA SOCIAL APLICADA

Unos mínimos criterios de psicología de ventas para aplicarlo al tiempo de gestión telefónica no hay que interpretarlo como un deseo de manipulación comunicativa empleando las frases desbloqueantes para convencer.Nada de eso,hay unas cuestiones clave para rentabilizar al máximo el tiempo de trabajo,así como para no gastar innecesariamente el tiempo ajeno de las personas a las que llamamos.
Hay que partir de la base de que todo target objetivo está compuesto de personas saturadas por múltiples formas de bombardeo insidioso y agresivo que quieren convertirlas en comprados alienadas de productos.

PAUTAS FUNDAMENTALES DE TELEMARKETING
Un enorme volumen de comunicación pasa por vías no personales.El teléfono es una de ellas y modernamente,el Email es otra.A menudo el contacto personal llega a darse con demora o incluso no llega a tener porque darse nunca, y sin embargo ha existido un considerable período de tiempo con contactos de paso de informaciones.Abordar a clientes potenciales por vía telefónica o para sondeos de opinión es algo muy usado. desde el momento en que los abonados a las compañías telefónicas aparecen en las guias nominales, callejeros o asociaciones profesionales,son susceptibles de ser llamados.Sin duda esta es una dimensión de trabajo tomado por innumerables empresas especializadas en la oferta telefónica de sus productos.Es importante considerar en todo momento esto ya que el teléfono puede constituir una vía de intrusión-y por tanto de molestia-tan brutal como la llamada a puerta fría.

Renacimiento de las Tertulias

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:32

El renacimiento de las tertulias: pasar el mundo por la palabra.
Durante los discursos de la militancia y en la época en que era perentorio tomar partido y organizar las discusiones en torno a las acciones sociales, las apreciaciones que merecían las reuniones discursivas eran un tanto despectivas.Se las veía como charlas de café o conversaciones descomprometidas o debates pequeñoburgueses. Unos años después, con el modelo democrático consolidado y con una enorme multitud de grupos vertebrados en torno a sus praxis concretas (ediciones de boletines, parcelas ecologistas, ongs de solidaridad, ongs para lo que sea, peñas naturistas, grupos naturalistas, dentro de una variedad de especificaciones)se ha generado otro vacío con el que no se contaba: frente a tanta especificidad y fragmentos del movimiento social se encuentran a faltar lugares para la cultura lúdica. Antes estaba bastante mal visto reunirse para hablar sobre sociedad, teoría,opresión, problemas, sentimientos o realidades y no tratar de llegar a conclusiones. Mucho peor visto estaba no concretar caminos para solucionar las cuestiones detectadas sobre el tema hablado. La idea de la concreción era idolatrada, a la vez que temida, pues quien no proponía lo concreto corría el riesgo de ser tachado/a de intelectual, diletante, filósofo, abstracto, teoricista, estudiantil o inútil. Ciertamente para cambiar lo social y lo externo, los discursos no podían andarse por las ramas (otra denominación hiriente),sino que cada reunión debía llegar a una conclusión factible o a una evaluación de gestiones y pasos dados dentro de una táctica-plan o un programa de trabajo previamente decidido. No había otra forma para convocar a la conspiración y a la lucha y hacer de los deseos de cambio un movimiento fuerte de renovación. Tal herencia metodológica sigue persistiendo en nuestros días y no puede ser de otro modo.Para que un grupo determinado sea útil a un contexto social debe tener claro p ara que nace y qué persigue,sino caerá irremediablemente en su dispersión y en la demora de sus pretensiones. La variedad de grupos con los que colaborar es tal que hay un menú de propuestas y praxis políticas y reivindicativas al gusto de todos. Las ofertas están servidas y las elecciones están hechas. Pero ¿qué pasa con lo otro? ¿con las ganas de hablarlo todo? ¿con el discurso de la vida? ¿con la filosofía personal? ¿con la relación lúdica intelectual? ¿con el amor por el saber compartido? ¿con el flujo de conocimientos heterogéneos desde la base? ¿con conocer el pensamiento de los compañeros inmediatos de lucha sobre otros temas fuera de la reivindicación o gestión del momento? ¿qué sucede con el deseo pretérito de pasar al mundo entero por la palabra modesta de cada uno? Todas esas preguntas se resumen en una: ¿qué pasa con el habla sobre nosotroas mismoas?
No es extraño que la falta de la conversación plural más allá del ámbito amical o estrecho,esté incitando los últimos años a convocatorias tertulianas o a su florecimiento. Tácitamente hay una reivindicación de aquello época de los neutrales, o de los conversacionarios en sus cafés, que en torno a figuras lúcidas o a deseos creativos se reunían para ejercer una de las cosas más bonitas y más antiguas de la condición humana: hablar en paz. Volver a hacerlo ahora es tratar de compensarnos en algo que no nos ofrecen nuestros grupos reivindicativos, estemos en los que estemos y sin entrar en sus diferencias ideológicas o de programas. Si cada grupo tiene la ventaja de su especificidad también tiene el sesgo de su discurso parcial.En contrapartida las tertulias inspiradas en el impulso por el saber y por co-opinar sobre la vida, las efemérides o lo que se tercie otorgan unas coordenadas comunicativas más liberadas de normas o de eficacias forzadas. ¿Acaso las reuniones de trabajo y militantes,no pasan una y cien veces por la experiencia desagradable de eternizarse en un mismo punto de impasse?¿Acaso de eso no brota una inferencia frustrante,por la cual no se v vuelve a repetir asistencias irrentables? ¿Es o no es que cada grupo de trabajo social acaba siendo una porción parapetada en si misma que no admite otras entradas si los planteamientos son muy distintos? Bien,forma parte del panorama otoñal de la fragmentación.
Por el contrario las tertulias de conversaciones no tienen que normativizar nada, programar ninguna política, demostrar ninguna eficacia, teorizar ninguna tesis sobre la comunicación.Les basta con dejarse llevar por los temas sin espantarse por el discurso ejecutivo. Una tertulia a diferencia de cualquier otro acto comunicacional con pretensiones (congresos o jornadas de debate programadas de partidos y organizaciones) no necesita llegar a un consenso,o a votar una cuestión.Todo lo contrario consiente el disenso que es una manera de describir la tolerancia ante el principio de diferencia. Poder hablar en grupo, que sea además abierta y al que se puedan ver caras nuevas en cada una de sus reuniones sobre el tema propuesto para ese día y no tratar de imponer las propias opiniones,es un ejercicio maravilloso, una escuela de vida cuya calidad puede ser alta y permite la diferencia de velocidad y de pensamientos ante todo lo que sea presentado. Es el diseño de la cultura lúdica, disociada de un baremo de medios para su rentabilidad. Aunque directamente y voluntariamente no hay conexión con un propósito o un compromiso, el acto de opinar, de decir aquello en lo que se cree a otros, de manifestar lo reprimido,es un acto compromisario.Es una actuación aunque no reditúe una contusión práctica. si los grupos específicos para trabajos sociales llegan a ser restrictivos y de acceso minoritario,las tertulias en tanto que su naturaleza es no exigente, tolerante y abierta pueden masificar sus asistencias y constituirse en actos sociales públicos y cívicos de referencia,aunque esa no haya sido su pretensión.
El solo hecho de crear una tradición de habla en concordia y no caer en las trampas de crecimiento de casi todos los grupo: su tendencia intestina al autoencierro; es ya un reto formidable. Hablar en un contexto de permisividad recíproca es una manera también´ de concretar la utopía aunque sea desde una moderación y una sencillez.
Observar la pirueta histórica que ha dado la concepción de la palabra y la importancia de todos sus foros en hacerla: desde los que negocian acuerdos para bisturizar la realidad, a los que no negocian nada para mantenerse como observadores. Estar en el lugar de la observación ya no significa estar en aquel descompromiso tan criticado de las épocas de las dictaduras, sino en la fase fundamental de toda ciencia.Sin colección de datos no ha manera de estudiarlos, comprenderlos y transformarlos. Un contexto tertuliano no espera otra cosa que tener un lugar de flujos y intercambios de palabras, que -desde luego-puede derivar a otros espacios,pero que no constituyen una meta inicial ni posterior. Se trata de un contexto más pasivo que activo, más captador que interventor, más relacional que operativo.Y aún así puede hacer bastante para la vida social de una ciudad o de un barrio o de una gente,si mantiene su talante de transparencia y de profundización en los temas. como otra ventaja supletoria,permite un buceo o un sondeo en un conjunto de opiniones heterogéneas que pueden revelar momentos de opiniones convergentes en una situación social. Participar en una tertulia es participar también en un sondeo,que revela por donde corren las ideas de la calle y los fantasmas públicos.Es conocer lo que sucede y no especular sin fundamento sobre ello. Una tertulia transparente y sin temor a ninguna invasión o manipulación de nadie si permanece abierta(contrarrestando la tendencia natural en el crecimiento inercial de todo grupo a una cierta dosis de enquistamiento, selectivismo y cierre)también lo estará a otroas tertulianoas de otras tertulias, con lo que la transmisión de la palabra, el intercambio de conocimientos y la filosofía de la mutua com-penetración podrán prevalecer. La tertulia por su carácter distenso y lúdico y su disociación liberada con la conclusión no impide que sea rigurosa y enriquecida. Cada punto de vista y aportación es un valor en si mismo y todo el mundo siempre tiene algo que decir aunque a veces quede guardado.de entrada unas intervenciones o unos asistentes no tienen más valor o importancia que otros . La tertulia ideal es la que acaba creando una conversación colectiva de la que nadie se sustrae,algo que no siempre sucede en otros ámbitos de la palabra con formatos presentados bajo la etiqueta del rigor. A diferencia de otros ámbitos de vínculo cultural,la tertulia admite que la última persona en llegar puede decir lo que a nadie se le haya ocurrido expresar con anterioridad. En ese sentido todoas loas participantes están en una igualdad de condiciones. otra diferencia perfectamente marcada con los grupos orgánicos de carácter severo. Y una cosa más que no puede dejarse de lado.La tertulia en tanto que no es una asociación no exige nada a nadie y lo agradece todo a todos quiénes pasan por ella: tanto a quienes recalan una temporada o a quienes fichan sin fallar nunca, como a quiénes acuden una vez para no volver nunca más porque no es un lugar que quieran incorporar en sus agendas o sus tiempos ocupados.De un extremo a otro, todo el mundo puede decir la suya atreviéndose a enseñar lo que sabe y a aprender en lo que escucha.

Anuncios de Busquedas

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:30

Nos pasamos la vida buscándonos sin encontrarnos y sin embargo somos cada vez más las personas que estamos en la nómina de los buscadores: posiblemente el ejército más beligerante. Un ejército nutrido por gentes de todas las raleas, las más curiosas, que han llevado vidas insatisfactorias y tratan de buscar en otra parte lo que no se consigue en le propio territorio.El sujeto que explora es un ser inquieto que reconoce sus faltas o carencias ante la existencia. Consecuentemente anuncia su déficit para tratar de suplirlo con otra persona que le haga acuse de recibo de su demanda y pueda funcionarle como complementaria. Con la apertura de midas de la prensa, los anuncios por palabras que se iniciaron ofreciendo o buscando servicios de tipo técnico, irían evolucionando hacía la búsqueda y oferta de servicios íntimos. Tal ofertorio de toda clase de pasiones humanas siguen gastando bastante tinta de los periódicos y detrás de ella, un enjambre de personas de todo tipo lanzan sus mensajes de náufragos a un mundo despiadado, del que se espera la respuesta excepcional de algún ser cariñoso.

Anunciar una búsqueda se ha convertido en un fenómeno amplificado, si bien para la inmensa mayoría sigue estando mal visto o forma parte de un procedimiento poco natural.La objeción a esa objeción, es que la mayoría de conexiones con el exterior y con las noticias y con la vida en general pasan por los canales escritos, periodísticos e informativos. El tú a tú ha ido periclitando para dar lugar a otra clase de relación el yo y ellos. La mayor parte de informaciones que maneja una persona receptora le vienen dadas por canales escritos y de informaciones, y no por el círculo inmediato de contactos presenciales. No resulta extraño por consiguiente que una buena parte de sus relaciones las busque o le vengan dadas en el marco de los contactos por anuncio. Claro que, al tratarse de contactos fácilmente establecidos y sin que sean la consecuencia natural de los procesos de relaciones circunstanciados y ubicados, con la misma facilidad que vienen dados pueden ser despreciados . Pasar por experiencias desagradables de contactos con desconocidos, por mucha disposición concurrente en las citas a ciegas, deja un poso de refracción y una vuelta a lo conocido, que siempre es mejor y más aceptable como lo malo o lo limitante establecido. El contacto con una cierta cantidad de personas conseguidas por anuncio da el trono de selector a quien se ha anunciado, y a los demás el de competitivos tácitos frente a una demanda. Para quiénes han llevado a sus últimas consecuencias un anuncio de contacto, ha podido acabar convirtiendo un bar de citas, como su despacho de atención al público.Las vías anunciativas son múltiples y casi todos los periódicos tienen su sección.Modernamente su tarifario queda técnicamente articulado con el uso de teléfonos cuyo pago es más elevado que la llamada telefónica ordinaria. Son servicios que incluso permiten dejar grabada la voz y la exposición de los deseos. Todo funciona con un sistema de números de referencia.Y el proceso, tanto para la grabación de mensajes como para la escucha de otros es suficientemente aparatoso y lento para hacer gastar tiempo de consumo telefónico a loas usuarios/as. Desde la implantación de internet, las vías de contacto son mas directas, y en lo esencial remiten al esquema inicial presentado:el de la condición de buscador o buscadora a partir de un reconocimiento de déficits de relación en la situación personal que se tiene.

Tal déficit coloca a la persona que lo tiene y sufre en una posición de vulnerabilidad,dispuesta a idealizar lo que surja del otro lado, tal vez sin tomar las suficientes medidas de precaución para averiguar en que berenjenales se mete.es superfluo advertir que hay gente dispuesta a confundir los términos y a pasarse por lo que no es tanto en el tipo de contactos para proyectos como en los más específicamente personales. a veces, con fortuna esos contactos dan lugar a relaciones estupendas y duraderas, otras, a auténticos fiascos y deseos de no haber pasado por el contacto con algunas personas sacadas de las bolsas de anuncios. Sea como fuere, para llegar a conectar con la gente excepcional hay que pagar el peaje de cargar con gente ordinaria y ruin. De lo que poder estar seguros es que la búsqueda de gente por gente es algo existente e imperecedero, y que la cotidianeidad y la inmediatez geográfica ni ahora ni nunca proporciona todo el caudal de contactos necesarios para una existencia plenaria de experiencias y dichas.Aunque la acomodación de cada sujeto a su entorno inmediato y a la gente que lo integra también depende de su renuncia a las ambiciones de los contextos distantes y de los supuestos habitantes estupendos que los moran.

Correo Seleccionado

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:28

Cartas Escogidas. Correo Seleccionado.
Mi afición por el contacto escrito proviene desde los años de la pubertad y primera adolescencia. Desde entonces me prometí crear y ampliar una red de conexiones carta a carta por una extensa geografía de países. a partir de un cierto momento el correo quedó bastante regularizado y empecé a recibir cartas de distintas partes del mundo, aunque no desde luego en la profusión idealizada en y por los años Juveniles. Ha habido períodos de todo tipo: los de mucho correo recibido y los de poco. Generalmente y sin excepciones deliberadas (aunque posiblemente con excepciones no controladas)todo correo recibido ha pasado por un tratamiento estandard:su conservación durante un tiempo (por lo común algunos meses y en algunos casos, por años)en una caja receptora,.con subdivisiones internas en función de criterios de urgencia , de importancia y de temas.

Una vez contestada una carta y por lo común releída, en la mayor parte de veces, su destino ha sido el de desprenderme de ella, considerando que carecía de sentido su conservación. No obstante un cierto número de cartas y de corresponsales por su originalidad, estilo, contenidos y caligrafía me indujeron la necesidad de su conservación y con ellas la creación de éste dosier. En ningún momento lo que incluye o excluye una carta en él,es una opinión determinada en función de si me agrada o no, o soy objeto de agrado o no por su autor. basta con que plantee u n criterio interesante o esgrima un modo de construir expresivo atractivo o haya una información enriquecida para guardarlas por tiempo indefinido. algunos de sus autores lo saben y saben también que pueden consultar su propio correo.

No están todas las cartas q. quisiera.continuos traslados domiciliarios comportaron en momentos biográficos pasados de mucha movida lamentables pérdidas de todo tipo, que incluyen algunos paquetes de ellas. Algunas eran reliquias autográficas del mas rico arte epistolario (Benimar Calvo-León/Oviedo)con cartas de mas de una docena de páginas. Algo que sólo me he atrevido a igualar muy puntualmente y para personas-destino fundamentales en mis historias de vida. (en el momento de redactar ésta presentación, pienso intuitivamente que la carta mas larga de mi vida está todavía por escribir).

Este conjunto selecto da una idea de una parte de personas y pensamientos con los q. me he escrito.Y su escasez no permite en modo alguno seguir el hilo del discurso de mis propias cartas en los respectivos volúmenes,acumulados en los años (cronológicos, temáticos, de continuidad, de amistad, de amor, de seducción, de proyectos, de militancia,...). De hecho solo actúan como un botón testimonio. La mayor parte del correo original descartado de los corresponsales,es debido a su estandarización y a su no categoría de muy significativo. De otro lado, tratar de hacer un archivo con todo el correo recibido junto al emitido,representaba una tarea titánica, por lo q. resolví tan solo mantener la custodia del selecto.

No siempre las cartas recibidas, en particular las mas distantes en kms y tiempo,guardan una correspondencia lineal con las emitidas.A menudo son discursos autónomos en paralelo. Un modo comunicacional que apadrino con fe, puesto que no es tan importante la pregunta-respuesta mecanizadas al estilo de una charla telefónica,como el ir entregando elementos de biografía propia al otro, para que vaya completando la gestalt del cuadro al que perteneces, a la vez que poder hacer otro tanto.

Las Cartas Devueltas

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:26

¿que hacer con todas aquellas cartas que han sido devueltas y que el paradero de sus destinatarios lo desconozco? Yo lo que hago es continuar guardándolas, presumiendo que tal vez algún golpe de casualidad permita un contacto para reexpedirlas. Pero eso instala un posible problema. ¿que sentido tiene enviar o emplazar a leer una carta, unos cuantos años después de haber sido escrita? sé de autores que ha escrito y guardado cartas que nunca fueron enviadas, desconociendo si era por dificultades en la localización de los destinatarios o por un impedimento valorativo en el último momento para hacerlo.Pero esa última eventualidad responde a otro tipo de cartas: aquellas que son escritas para guardar o para demorar en lugar de para enviar. Es un principio que he practicado, y dados los cambios circunstanciales y domiciliarios, algunas de ellas se han quedado sin posible envío a un lugar de destino.
Las devueltas constituyen todo un capítulo aparte.Son cartas a difuntos que fallecieron en el ínterin del envío, cartas a gente conocida pero no lo suficiente como para que enviaran su cambio de dirección o cartas con los datos incompletos de nombres y ubicaciones de sus destinatarios. En resumen, son contenidos que les pertenece,aunque yo haya sido su autor, y el criterio que sigo es el de continuar guardándolas en una caja especial de envíos pendientes.En este misma caja están las que he producido en un momento emocional concreto pero cuya lexicalidad y tono los he considerado inapropiados para el momento relativo de sus destinatarios, dejándolos para un después que acaba por no concretarse nunca. Las cartas devueltas tienen mas probabilidades de no ser expedidas que de serlo, a pesar de lo cual sigo conservándolas por si se diera alguna posibilidad de hacerlo. Tampoco creo conservar todas las caras devueltas.Posiblemente algunas se habrán perdido dados mis cambios de remite y otras que he creído que han sido adecuadamente cursadas, nunca habrán sido leídas por sus personas-destino. No es tan grave o lo es menos si desgravo la importancia que le doy a la palabra en general y a la palabra escrita en particular. Creo que se puede prescindir finalmente de toda tesis esgrimida por un otro, aunque de poseerla como saber propio se pueden evitar muchas fechorías y actividades vitales superfluas. Pero esa evitación conduce a una experiencia existencial distinta, que tal vez no sea la propia y en consecuencia no se esté preparado para ella. En conclusión, cada sujeto acaba haciéndose con el paquete de aseveraciones y verdades que le convienen en cada momento, y no con todas aquellas que recibe, por muy preclaras que sean.
En mi caso y particularidad de nexo con la postalidad, no he podido evitar sucumbir a escribir más de lo necesario y a más gente de la conveniente, pensando en alguna ocasión que tras un primer intercambio de cartas podía dimanar una larga historia epistolaria. Eso, que lo tomé como una herencia actualizada de los estilos del siglo pasado y de otros, pronto descubrí que no funcionaba en el 90 por ciento de los corresponsales, a pesar de lo cual seguí haciendo caso omiso a ello y eligiendo a posibles interlocutores un mes tras otro. Una de las consecuencias secundarias de ello ha sido la elección,algunas veces, de personas de falsos destinos que no estaba, ni estaría, en condiciones no ya para un correo continuado, ni siquiera para la lectura de una primera carta. Eso explica la interrupción postal,aunque no la mayoría de cartas devueltas, que a excepción de un solo caso que sepa (el de JS) que me devolvió cartas sin abrirlas, el resto de las veces ha sido con correo cuyo destinatario no ha sido hallado en el lugar donde yo suponía que estaba ya así lo escribía en el sobre. Puesto que una parte muy importante de la comunicación está en el hecho emisivo, tampoco puedo decir que haya lamentado tales devoluciones, aunque finalmente no sepa que hacer con ellas de momento.La verdad es que tampoco nunca me he puesto a hacer averiguaciones con guías telefónicas u otros medios,salvo alguna excepción (Javier G.Belmonte)para obtener las nuevas direcciones. Gestiones éstas que no sé si justifican el tiempo invertido para contenidos seguramente caducos en su mayor parte.

Las fuentes de datos

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:24

La Prensa como fuentes primaria y secundaria de datos.
El periódico es un órgano de expresión emblemático. Y como medio gana en veteranía a cualquier otro. Los medios posteriores no han logrado desbancarlo. Sino que su presencia en una pluralidad de ellos augura larga vida. Incluso su transformación por el tratamiento digital no pone en peligro por el momento ni la existencia de las agencias de información, ni los colectivos de redacciones, ni el periodismo de reportaje, ni los artículos de opinión. todo apoya a su continuidad y la oferta de sus firmas con nombres reconocidos, le dan una categoría excepcional y única frente a los medios por ondas. Leerlo es uno de las formas de transmisión de las noticias y es una vía tradicional y consistente de la comunicación social. el acto de su lectura es además una lectura de permiso público y perfectamente adaptada a los lugares públicos de ocio o de paso, en particular cafeterías y bares.La imagen de los viejos bares de cansinos con la colección de periódicos y su barra de madera para colgarlos y mantenerlos ordenados era emblemática de esa función. El periódico actuaba como un instrumento socializador y una fuente nutricia para todos. Sin duda es el órgano que proporciona datos ya escritos para su transcripción, que permiten la relectura y la consulta demorada, y en definitiva la archivación y/o memorización de elementos de información. Su lectura día a día es uno de los indicadores en los estudios de cultura y culturización de un país, también el tiempo de dedicación a ellos.Es una constante cotidiana para mucha gente y puede serlo para la totalidad lectora. Una inmersión en la realidad través de sus múltiples recuadros y columnas y una entrada en unos baños públicos representacionales o en una bañera de datos. Basta ir tomando nota para estar al tanto de la mayoría de cosas que son recogidas en prensa, y basta seguirla atentamente día tras día para detectar quien sigue y quien no tal ritmo,con la conversación temática de aspectos registrados en sus noticias o en sus artículos. desgraciadamente las premuras de tiempos e intereses obligan a la selección continua y un periódico es un objeto que nunca es leído totalmente. Todo lector/a es un permanente cribador de noticias que se le ofrecen, y mientras hay paginas en las que se detiene y artículos que absorbe totalmente otras pasan rápidamente ,y así como unas noticias solo son recogidas por sus titulares y sus párrafos destacados, otras son leídas hasta su punto final. hay toda una gama combinatoria de posibilidades: desde un extremo de pasar un domingo por la tarde leyendo o gozando la lectura del diario elegido del día, o a una dedicación diaria sistemática de 2 horas, a tiempos promedio mas moderados de 30 minutos, a unos pocos minutos aprovechando la caffe-pausa. Una aproximación regular a los periódicos van dando la configuración de los actores sociales y simplificando las descripciones, inicialmente complejas y densas, de situaciones reales. ¿quien puede hacer un análisis del Oriente próximo acertado y actualizado a pesar de haber estado bombardeado por noticias diarias sobre aquella zona geopolítica durante toda su vida, e ir más allá de la descripción de un conflicto de intereses territoriales entre judíos y palestinos? ¿quien puede describir el panorama de los países del Este tras la disolución de la URSS y aportar los datos de actualidad de las relaciones existentes en la constitución de nuevas naciones? ¿quien puede aportar datos precisos sobre el estado actual de los conflictos interétnicos en la zona africana de los 3 lagos dp de las noticias continuadas sobre la zona de un modo intensivo? se trata de referencias internacionales y los sesgos de apreciación serán mayores que en preguntas-tipo acerca de la realidad nacional. Los periódicos que son un reflejo representativo de la rdad en la cultura escrita tratan pálidamente de suplantarla y en cierta medida lo consiguen, pues sus protagonistas traídos a colación parecen más reales cuanto más publicados son.en todo caso sí son mas conocidos. Y todavía es tenido en cuenta el hecho de ser citado(fotografiado, referido, o metido en las redes de captura de los papparazi)como indicador de popularidad que solapa un cierto indicador de realidad. Una lectura de diario e incluso más, la lectura de varios diarios sino en paralelo sí sobre la misma fecha es un interesante ejercicio de sumergimiento en el cóctel de realidades de la que la prensa se hace representante y portadora.en última instancia la complejidad periodística lleva a que cada periódico alcance niveles metalingüísticos y autoreferidos de él mismo y de los medios comunicacionales donde participa.Lo cual lo condiciona como plataforma de innumerables fuentes y vericuetos para alcanzarlas. Los grandes periódicos del mundo están fuera del caso español y una investigación completa acerca de ellos debería sondearlos y hacerles un seguimiento exhaustivo.Pero cabe decir que en lo esencial se cumplen las pautas de solapamientos en todos. La noticia hablada o escrita es el silenciamiento de la no referida.

Deontología Periodística

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:23

Deontología pèriodística y consignación de sucesos.

1/NOTICIA E INTERÉS
La noticia hace referencia a un suceso relativamente reciente y destacable, con condiciones de ser transmitido y difundido por su carácter de interesante. Esta definición implica dos dimensiones fundamentales:
a) La de lo sucedido o lo relativo a acto .
b) La de su valor informativo por constituirse como polo atencional.
Puesto que los sucesos son distintos según momentos temporales y campos de actividad y puesto q que su valor de interés varía en función de momentos y públicos, consecuentemente la noticia y lo noticiable va variando en cada momento dado. Tanto más cuanto la era de los mass-media en la que estamos inmersos no puede prescindir de lo noticiable, convirtiendo lo novedoso en un espectáculo en sí mismo, y produciendolo ex-professo, como producto de venta . Una crítica de recibo ordinario por parte del periodismo es el de la reformulación de los hechos de tal modo, que prima el sensacionalismo a la verdad objetiva. Parece que tras cada reportero pesa el mandato de un jefe de redacción que le dice: “cubra tal o cual tema y si no existe, invéntelo”.

Y tal mandato estructura un comportamiento profesional , que llega a atentar a la propia conducta ética del sabueso de datos. Lo cierto es que cada uno de los mass-media es un formidable aparato de reflexión de lo que sucede en la llamada realidad, esuna ventana que día a día, o programa a programa,queda abierta y en la que siempre e invariablemente hay algo nuevo de lo que hablar o ver, aunque lo nuevo sea la continuación de lo viejo (prolongación de unas negociaciones políticas, seguimiento de una carrera artística, acontecimientos deportivos o las oscilaciones del día en bolsa). Para el público, el contacto regular con éstas ventanas constituye un auténtico baño de confidencias sobre los demás: es el bálsamo de los “dimes y diretes” para reafirmarse tal vez en el anonimato (“con lo bien que se está en casa sin tener que tragar de cerca todo ésto”) o para desear en secreto ser tal o cual personaje de tablas de la vida pública (posiblemente el síndrome Jackson ha levantado polvorosas teorías sobre la pigmentación en sus clubs de fans, o los heart-magazine permiten seguir en cuerpo propio síntomas diferidos de tal o cual embarazada famosa de la galería de la “gente guapa”).
Pero la crítica superabundante y justa de los medios de la frivolidad oculta el contagio de sensacionalismo y de personalismo en otros medios, aparentemente más serios. Cada periódico tiene su estilo y su grupo-línea detrás, puesto que todos comparten su rol-función de ser las plataformas de acceso a una realidad global (un mundo monstruo) al que se puede acceder a distancias largas en tiempos récord, gracias a las agencias de noticias y a los profesionales que pulsan las fuentes directas que las producen, o las que hablan directamente con los protagonistas. Todo el entramado del mecanismo de elaboración de los redactados y sus envíos (desde el morse y los teletipos a los fans y módems) se base en éste conjunto de fuentes donde se cuece el hecho concreto.
Si el reportero directo pone mas de su haber que de lo que hay, está iniciando el embrión de una bola de nieve que al ser digerida por el lector final o por el televidente, puede saber a deformada, cuando no falsa. El criterio ético por excelencia para el trato de un hecho es no añadir elementos q. no existen al mismo hecho.su descripción literaria y el empleo expresivo no tienen que alterar en lo sustancial el hecho en sí, pero obviamente la diferencia entrelos modos de hacer los reportajes está en los énfasis personales de cada profesional del medio, y en éstas distinciones surgen posibilidades peligrosas de deformación. Junto a la descripción de cada suceso hay un lastre de supuestos,que los propios preconceptos del redactor incorpora,conscientemente o no, y que acumulados acaban convirtiendo una cadena comunicativa en una cadena de significantes de confusión.

2/ LA RELACIÓN DEL INDIVIDUO ANÓNIMO CON LA NOTICIA.
Conociendo éste fenómeno nadie niega con rotundidad radical su desconexión por la vía troglodítica o eremítica,de los medios que publican los hechos de los otros.Al contrario, siempre se cuenta con un espacio diario o cuasi diario para atender a la información (como van las negociaciones Aznar-Pujol, o como los preparativos para Atlanta)e incluso con planteamientos-criterio de no comprar periódicos o no seguir ningún noticiero en particular, la condición de receptividad de noticias no se extingue, puesto que el sujeto social conecta con otros momentos horarios no reglados de recibirlas o con el boca a boca de otras personas con las que se relaciona. desde la postmodernidad ha quedado establecida la sociedad como un entramado organístico donde cada individuo es correa de transmisión de la energía que lo circula y donde no puede escapar a su rol alicuoto dentro del mecanismo.
Esta relación con la noticia,incluso desde una posición crítico de no creérselo todo y de saber leer entre líneas y de escuchar entre palabras deja para el individuo receptivo la necesidad de su habilidad analítica o de su criba cognoscitiva ante los dato

s recibidos. Las noticias en su conjunto no son más que un bombardeo de ínputs (contables por cientos o miles diariamente)ante lo que el sujeto receptor no puede mas que guarecerse con su capacidad interpretativa. Siendo no tan grave el esquema deformativo de una noticia concreta -y su carga de mentira inequívoca adjunta- como la disposición ingenua del público a creer acríticamente todo lo que se le diga.
Para los propios protagonistas de la palestra.Ser objeto de noticia puede generar dividendo,tanto de tipo material y económico (la venta de una exclusiva) como políticos por estar al día y actuar como astutos chupadores (vampiros) de tinta o de cámaras o como artistas para saber acertar en mantener ocupada la atención de los medios en su propuesta del tipo que sea. Hay verdaderos magos del conflicto y de escándalo que han conseguido mantenerse a rachas en el candelero de la atención general (Badalla) y que asumen los costes de las posibles deformaciones y arbitrariedades que la propagación de las noticias que generan puedan acompañar. tras los ríos revueltos algo queda: un nombre, un título, un tema y la curiosidad abierta en querer saber algo mas de aquello. Con los aumentos de los medios, los espacios para ser público comprometido y noticiable van en aumento.Basta ver la cantidad de programas televisivos con participación opinativa de público.Es la era de los “reality schows”, en los que lo que durante decenios se ha mantenido en estado embrionario: el de la noticia como consumo de espectáculo, se convierte en un espectáculo en toda regla. Permitir la controversia entre contrincantes, fronterizado los insultos personales, deviene en diálogos de consumo. Ante los que ciertas sensibilidades tienen que replegarse padeciendo vergüenza ajena, y otras sollozan empáticamente ante protagonistas reales por los que toman partido o con los que se identifican rotundamente (programas tipo: Jesús Puente o “dret a Parlar”).

Diálogos Apreciativos

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:21

Un diálogo incluye ya por su propia naturaleza la hetero-apreciación:La apreciación de lo que dice el otro para interpretarlo debidamente.Dos hablantes pueden dialogar en tanto se hacen estimaciones recíprocas sobre lo que se dicen mutuamente. Por lo tanto sería suficiente con escribir el vocablo diálogos sin necesidad de acompañarlo de ningún apellido para referirnos a una comunicación con el presupuesto inherente de la comprensión. Podríamos, a no ser de que tal palabra ha sufrido un fuerte deterioro en tanto que se comprueba sobradamente que las conversaciones no cumplen un intercambio de inteligencias y objetividades entre dos o más logos. A menudo dos hablantes que se encuentran o citan para hablar federan sus monólogos sin pretender entender el punto de vista del otro, al que se puede vivir como contrario, opuesto o indeseable. De esta suerte el habla se puebla de actitudes de soliloquios aunque aparentemente se den en torno a mesas grupales o aparentes tertulias colectivas. Demostrar que un diálogo tan solo ha simulado serlo es muy fácil.Basta preguntar a cada participante que se haga eco o resuma lo que ha dicho el otro o los otros . La catástrofe sobreviene demasiado notoria. La gente prefiere inventar lo que cree haber entendido que no esforzarse por saber lo que ha sido dicho.
El drama no puede ser más patético.Quien tiene esta clase de mente incurre en un comportamiento altamente perverso y nocivo, ya que dará pie a poner en circulación bulos y a propagar una subcultura nefasta. Como carta de ventaja tenemos la posibilidad discriminadora entre conversaciones impostoras y conversaciones sanas y útiles. A veces basta menos de 60 segundos para intuir-y acertar-la categoría -válida o no-del hablante que tenemos enfrente.
La prédica del amor al prójimo y la universalidad sentimental se convierte en una pose patética si no se es capaz de interpretar el sentir ajeno. Para querer hay que apreciar y para apreciar hay que entender o saber aquello a lo que se aprecia. No es suficiente con aspavientos decorativos y actitudes escénicas de interés, es imprescindible poner en el lugar de objeto de atención a aquél y a aquello que se quiere comprender.
La estimación es una evaluación.Estimar a una persona pasa por estimar lo que es, lo que dice, lo que contiene, los conceptos que defiende, la estructura que le mueve, las ideas que le apasionan y comprender los dramas con los que sufre. No poder hacer el cuadro de todo ello, es estar imposibilitado para la empatía.Por lo tanto para su comprensión. el amor unipersonal y la estimación afectiva son proclamas demagógicas cuando uno es incapaz de colocarse en el lugar de aquel a quien dice querer o, lo que es peor, ni siquiera poderlo explicar, resumirlo o interpretar.
Los diálogos como vía de comunicación a través del logos mutuo permite la apreciación de las diferencias y de las posiciones.Algo que está rotundamente rechazado en la cultura que nos toca soportar donde se confunde cualquier clase de farándula palabrera con un acto de comunicación humana.en aras al espectáculo y por devoción a la eudiometría(uno de los nuevos tótemes a los que se viene venerando sin cuestionarlo)cualquier incoherencia es lícita si hay gente que la convierte en el estímulo que más le atrae.desgraciadamente a golpe de imbecilidades se subsume en la miseria intelectual a millones de personas y sigue quedando para furtivos minoritarios los trabajos de introspección y de análisis de lo que se es, lo que se dice y lo que se comunica.Aunque no hay ningún lugar santo y seguro donde por el hecho de ocuparla esta habilidad sea otorgada, ya que en todas partes es necesario hacer un esfuerzo de comprensión y un ejercicio de técnicas apropiadas para rehabilitar el valor de la comunicación humana en todo su extensión y esplendor.

Teoría del campo del anuncio

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:19

Los folletos de avisos, y por lo tanto de contactos, ya tienen una cierta antigüedad. Las condiciones de masificación de un conjunto poblacional impusieron unas formas de relación extraordinarias.O sea, el recurso a procedimientos no espontáneos ni dados por las situaciones cotidianas, para cumplir con objetivos de relación. Estos objetivos fueron inicialmente de orden comercial y con el tiempo,las características de la masificación, el imperio del anonimato y la pérdida de comunicación, se han ido ampliando a los de orden personal.

Antes de hace runa consideración analítica del anuncio de naturaleza personal conviene detenerse en el clásico anuncio que informa sobre una oferta o una demanda determinada.El móvil para expresarlo acota unos aspectos y viene determinado por unas necesidades.Se trata de una pretensión material y objetualizada: un propósito definido,delimitado por las circunstancias del propio producto en cuestión: desde la clásica solicitud de un empleado para cubrir un puesto de trabajo en función de un perfil profesional a las ofertas de alojamiento, a las ventas de artículos de segunda mano o a las ofertas gratuitas de camadas sobrantes. el anuncio personal, motivado sin duda por carencias patentes que se mantienes descubiertas dentro de los ámbitos de relación habitual,reviste unas características abstractas.No trata con una función que pueda ser objetualizada sino con un campo de interés,tanto mas vasto y heterogéneo,como mas difícil se hace la precisión de lo que se está planteando.

La mayoría de los contactos solicitados de amistad, mantienen la ilusión de otros contactos-consecuencias o potenciales a un nivel mas profundo: los de intimidad sexual, los de apareamiento o los del encuentro definitivo del binomio tan esperado. Incluso ésto sigue siendo cierto cuando se niega a priori la búsqueda de pareja,pero que queda matizado,que su encuentro no queda descartado. Una de las conclusiones mas repetidas de muchas tentativas de “grupos para salir” es su finitud temprana, a partir de los primeros emparejamientos producidos en su interior o durante su formación.la pareja hace disuasorio la continuidad con un grupo célibe donde los intereses aparecen distintos.

El anuncio guarda una relación distinta para el anunciante y para quien toma contacto con ´él.Por supuesto cabe la posibilidad combinada de quien es anunciante a la vez que contactador de anuncio. el fenómeno de la relación entre desconocidos con el supuesto hipotético de encontrar en ellos, lo que no ofrece el ámbito de los conocidos,está bastante extendido.más de lo que a primera vista puede ser juzgado.

La diferencia fundamental entre poner un anuncio y contestarlo es el grado de iniciativa entre cada conducta. Asumir la elaboración de un texto,pensarlo, repensarlo, contactar con el medio de su difusión y -a partir de su publicación- aceptar el rol de coordinación de las personas que contactan y asumir el anfitrionaje en la formación de un nuevo tipo de relaciones, confiere un p`proceso experiencial muy rico y un carácter organizativo indispensable en toda su administración. es Indudablemente un recurso por una vía artificial para crear una supuesta alternativa a la realidad.La paradoja queda servida desde el primer momento de los encuentros en que desde un apoyo instrumental basado en el simulacro de una cita,mas que de un encuentro en lo real,se tiene que pasar por toda una investigación de la intimidad personal para proyectarlas bases de una amistad,para lo que no siempre ni a menudo se está dispuesto ni preparado para hacerlo. Los recorredores de tentativas de relación personal, acaban desarrollando una metodología de impresiones superficiales,formales e inmediatas,hasta el punto de no regresar a una segunda reunión si en la primera no han encontrado algo ajustable a su bosquejo a priori. De hecho puede darse una reincidencia en la búsqueda,tras una quimera de inagotables posibilidades de contactos y recontactos, donde varian las personas pero se repiten los temas.Lo personal no agota los intereses de relación.Pueden haber otros,de orden cultural,de orden militante,de orden proyectivo-empresarial, de orden convivencial y de orden geográfico-viajero.

Que de hecho no descartan,la posibilidad de una empatía de personalidades y un desarrollo del conocimiento amical. En el contacto se desarrolla toda variedad de expectativas soportadas por un caudal x de angustias. El cálculo de riesgos de toda relación potencial entre desconocidos es el de la presunción de ser utilizados.Es un miedo bidireccional:tanto por el anunciante como por el contactado.el anuncio hace de puente-pretexto para la relación,pero tras unas palabras-clave queda abierta la veda especulativa sobre su oquedad y su robustez en lo que puede dar de sí.
Uno de los aspectos que más llama la atención en un contacto por anuncio es la incapacidad lectora de quien contacta.En realidad, el lapsus fallido-o deliberado-en interpretar lo oculto del mensaje y no ajustarse a su forma. Y por lo que hace a la responsabilidad del anunciante, la permanencia de interés del tema que ha anunciado.
Los contenidos esenciales de una colección de anuncios a lo largo de una etapa de vida,sintetiza fehacientemente unos polos de motivaciones de la parte anunciante.Son los ejes en torno a los que pueda girar una cantidad importante de energía activa que puede incluir , una extraordinaria literatura de soporte acerca del deseo anunciado. Obviamente, hechos, ambos, tanto mas realizables cuanto mas personlich es el contenido publicado. El recorrido por diversas categorías de anuncios da la talla de la autoría que los ha creado. su diversificación viene determinada por la constatación fáctica,de que un conjunto de deseos son de difícil vehiculización a través de una única o de un solo estilo de personas contactadas,así como de unas solas coordenadas geográfico-culturales de relación .De hecho,metafóricamente un individuo que quiera acceder al universo, desde su postulado de holismo y de multirrelación, le llevaría a una búsqueda agotadora e inagotable por la diversidad multicolor de gentes y lugares, aquello que nunca-tal vez-le satisfaga del todo.Esto puede dar a lugar a distintas tipologías de anunciantes y de relacionadores por anuncio, que por mucho que contacten se estrellarán una y otra vez ,a la falta de encuentros.Y por supuesto, toda búsqueda disociada de encuentros o resultados satisfactorios,acaba por resultar frustrante.

El fenómeno de relación entre desconocidos ha ido en aumento.Y siendo un factor de inhibición o no el que está detrás de una iniciativa de ser quien publica el deseo,o ser quien se identifica con él, puede pasar que el desinhibido acabe por atraer con su iniciativa una colección de nuevos personajes testimoniales de soledad, a su vida, que no le van a aportar nada nuevo ni digno de mención, salvo para confirmar la tesis de su falta de entrenamiento vital.

Existe la otra posibilidad, la de enmascarados anónimos de su verdaderas intencionalidad, que recorren reuniones de nuevos grupos y llaman a teléfonos anunciados, buscando un ideal perdido, y automáticamente son descalificadores de lo que no encuentran,si ésto no se ajusta a un plan matemático preconcebido.El análisis especifico de cada anuncio, palabra a palabra no tiene nada de trabajo especulativo. Da elementos sobre la personalidad del anunciante y da el valor de cada imput lingüístico influyente, hasta el punto de que permite adivinar la clase de respuestas que motivará, unos predicados determinados pensados. y la clase de personalidades que convocará. e inversamente una colección de anuncios ponen títulos a períodos de la vida de su autor, permitiendo reconstruir un radiograma de sus actividades y unos factores de peso en su personalidad interactiva. Valoración no exenta de errores,por los condicionamientos culturales de cada momento y hasta por el plagio de frases que se estandarizan prestadas por otros anuncios que preceden en el tiempo en la manifestación del deseo.

La carta como intercambio

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:17

La Carta como instrumento de crítica y de cambio .

El universo epistolario ha fenecido definitiva e irremediablemente. Las cartas intercambiadas de otras épocas constituyen primarias fuentes documentales para investigaciones serias en casi todos los campos del saber: desde la historiografía a la sociología y por supuesto a la formación de las ciencias. la carta autógrafa era el documento personal e intransferible que tenía tanto valor como un documento notarial de fe. Era además la reafirmación de otros textos acabados,así como su enunciamiento. La consolidación del teléfono, del fax y de las redes de internet han puesto en lo anticuado la praxis de la carta. Las instituciones y organizaciones postales, estatales y privadas, han ido quedando reducidas a sistemas de transporte de un caudal de paquetería y de otro caudal de correo estandarizado.El correo personal ha quedado reducido a su mínima expresión y a lo sumo, en lugar de las cartas, prevalecen las tarjeta postales con una decena de semilíneas como máximo.No obstante las páginas más modernizadas, hasta ahora, las web cuyos pixels quedan llenas con contenidos gráficos, no pueden librarse de la palabra, por lo que detrás de la vía tecnomoderna, sigue habiendo una pluma imaginaria, aunque los borradores hayan dejado de ser necesarios y pueda expresarse directamente sobre los teclados el hilo de cada pensamiento. Las pautas entre mensajes y los tiempos entre envíos y recepciones se han reducido considerablemente, aunque sigue habiendo un toque literario y una evocación incuestionable al viejo correo.

Afortunadamente para la sensibilidad epistolaria y el habito creado con ella, las distancias telefónicas, sus tarifas y la progresión lenta de instalación de terminales circuitales en cada hogar y despacho permitirá por unas décadas seguir recurriendo a los viejos usos de la expresión escrita personalizada.Lo cual es un formidable pretexto para seguir escribiendo cartas como instrumento de cambio muy directo. Simbólicamente la carta dice y congela aquello que no siempre es capaz de soportar y sostener la palabra hablada y directa.Es, ha sido y continuará siendo además, la ventana donde es posible la sinceridad total y el lugar testamentario donde dejar todos los perfiles vividos. Un adecuado archivo de su continuum da la medida exacta de lo que el epistolario ha ido siendo y representando a lo largo de los años, y además de como ha ido siendo entrevisto e interpretado por sus corresponsales, si guarda y colecciona, tanto las cartas enviadas como las recibidas.

En la práctica hacer un compendio de todas ellas supone un enorme esfuerzo de seguimiento, a no ser que ya en una época de tecnografía avanzada y de multireproducción técnica, a los envíos personalizadas les haya acompañado el cuidado de las copias hechas para una colección privada. Eso puede ocasionar, como ha sido en mi caso, una considerable cantidad de volúmenes con miles de cartas, a lo largo de los años de atención con esmero sobre este asunto. Haciendo que su conservación por la parte de quien las recibe, ocupe un tema secundario. La verdad es que la duración de cada carta es relativa y todo receptor acaba por hacer una selección de las que tiene en el mejor de los casos, o incluso-como es mi costumbre-una destrucción tan pronto es contestada, salvo las menos que quedan archivadas en un bloque de correo escogido.En la destrucción de cartas recibidas hay varios motivos, uno es la prueba de criticas enojosas que no desean ser releídas ni mantenidas como algo escrito para deshechizarlas al tirarlas de su supuesto poder revelador;dos,por su poca aportación de contenidos o repeticionismo con otras y tres, en que la parte importante de su contenido ya es recogido en la respuesta,que permite por lo tanto saber suficientemente a que está respondiendo.
La carta de desarrollo desborda los protocolos y la cortesía.Es la manera documentalmente mas directa de un autoreconocimiento sobre un momento de pensamiento y de actuación a lo largo de un proceso existencial.Y es desde luego una manera robusta para poner a prueba la propia coherencia o poner de relieve su falacia ya que al escribir nuevas cartas,en la totalidad de veces hasta el momento, no he recurrido a la información de las cartas previas hechas para dar consistencia entre unas y las siguientes, sino que he contado con mi memoria biológica. Solo una lectura global de todo -algo que no he hecho-me daría más pistas sobre el gradiente de la consecuencia.

Crítica Panorámica

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:15

Los artículos de teoría manejan contenidos que pueden permanecer en un discreto segundo plano en el compromiso social, cuando prescinden de una confrontación directa con el mundo de las cosas y de sus usos. De hecho, la ensayística es la astucia literaria para desentrañar las cosas desde un mausoleo críptico de palabras.Siendo así que puede mencionar el nombre del puerco sin que el aludido en cuestión se entere y con el manejo de una semántica un tanto ocultista. Por eso todo artículo metalingüísico adolece de la suficiente implicación pragmática.De ahí la importancia de renovar y cuantificar contenidos específicos de crítica panorámica a los hechos, las realidades, las personalidades, las coyunturas y los espacios y objetos con los que nos manejamos cada día.Todo proyecto de teoría necesita complementarse con la definición de categorías, con la elección y rechazo de objetos, con síes y noes a las ofertas que presenta la vida social.
Es imprescindible pues enfrentar el panorama global en el que nos movemos y disertamos y subseccionarlo para repasar la cantidad de elementos que nos rodean,como insumos que nos entran y como consumos que compartimos con los demás. La crítica panorámica forma parte de los buceos y viajes existenciales como seres vinculados a otros seres, como espectadores de escenas sociales y como adquisidores de los entornos en los que nos ubicamos.
La vida recapitulada o anecdotizada semana a semana o mes a mes, nos da cuenta de un montón de actividades en las que hemos participado: como comensales, televidentes, espectadores, jugadores, paseantes, compradores, lectores, viajeros, compañeros, seguidores o escuchantes. Estas y otras mas se engloban dentro de las dimensiones de usuarios y consumidores: usuarios de espacios y deglutidores de lo que pasa por nuestro equipo sensorial. aunque parezca mentira la vida que tanto tratamos de filosofar y magnamizar, se nos va por el agujero del lavadero, en el aterrizaje de las cosas concretas que nos ocupan en una suma de actividades que ocupan los dos grandes bloques de tiempo: el de los ocios y el de los negocios (o no-ocios). Repasar pues los asuntos mundanos que los constituyen camufladas de agendas culturales o de entretenimiento vale la pena, puesto que son el coladero por el que pasa nuestras esencias.
Desde siempre el mundo de la prensa y de los media ha tenido partes especializadas en críticas más o menos especializadas sobre productos, hechos y ofertas, para proponer donde ir o que hacer de la mano de expertos. Han representado las guias para hacer o no hacer, habida cuenta de que todo el mundo no tiene tiempo para recorrerlo todo para dar con lo acertado.En tal caso ¿porqué no contar con los consejos o críticas de quienes se manejan mejor o sólo más rápido en el universo de las ofertas? Puesto que los habitantes civilizados se/nos distinguen /imos por circular a toda pastilla por junglas urbanas, conviene contar con acomodadores o sus haces de luz para encontrar la butaca correspondiente.Eso teóricamente procura evitar no caer en errores repetidos o ir a lugares hortera o tragar temas que ya no tocan, o hacer lo que no apetece.Mirándolo bien,la mayor parte de la información publicada gira en torno a tal premisa. Para la mayoría, las cosas nos llegan como información de segunda o tercera mano, y decidimos en función de las cribas sufridas no del contacto sensorial con lo sucedido. Para un mundo productor de tantas sensaciones y datos, parece que no es posible hacerlo de otra manera, aunque la crítica especializada por experta que sea su autoría no deja de ser subjetiva, y cada espectador acaba siendo citado como actor por su propia conciencia para tomar decisiones propias y no aceptar por válidas las conclusiones ajenas, cuando lo ajeno se presente como concluyente. Por eso la crítica panorámica tomada por intermediarios y analistas, por ocurrente y recurrida que sea, nunca puede suplantar la experiencia directa de cada experimental con sus experimentos y el mundo en el que navega.

Correo de Continuidad

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 16:14

La mayoría de personas se limitan a escribir un número de cartas personales relativamente bajo.De hecho la mayor parte de correo emitido viene condicionado por circunstancias de interés y de gestión(como las cartas de solicitud de empleo manuscritamente exigidas como un elemento de evaluación selectiva)y una parte menor queda ubicada a períodos de separación forzada (durante los reclutamientos militares).El hecho distancial permite a dos personas vinculadas emocionalmente a poner por escrito lo que no siempre es dicho en su momento por palabra, y al hacerlo dar a conocer aspectos ocultos de personalidad o la expresión de categorías que afianzan una relación. Hay otra clase de correo no necesariamente marcado por el vínculo afectuoso, donde lo preponderante es un interés cultural o literario, polemista o teórico, empresarial o gestional, y que es nutrido por períodos fecundos de comunicación. Solo una minoría de personas es capaz de llevarlo a termino y de ser auténticamente correspondiente con la correspondencia. A decir verdad todo correo no es correspondencia.Lo es a partir de que la alteridad entre emisión y recepción se va dando pautadamente. Y queda constituida como tal con un cierto mínimo numérico que puede reflejar una actitud consolidada para la creación y emisión y para la espera interesada de la respuesta y de algo más,que anime a la retroactivación. De hecho desde las tres primeras cartas ya se puede estar haciendo pronósticos sobre la factibilidad de las siguientes. Puesto que no todo el mundo está dispuesto a escribir o no encuentra las maneras para hacerlo, pronto queda al descubierto quien está dispuesto a corresponder y quien a dejar una carta sin respuesta. Evidentemente no todas las cartas admiten respuesta, y las hay que son finales que zanjan una relación escrita.Pero otras que si lo son al no derivar en acuses de recibe,quedan a su vez desaleteadas. Por eso, las que registran una continuidad por la admisión explícita de ambas partes en dársela, son una rareza proporcionalmente a la mayoría de contactos postales que puedan establecerse. A partir de cinco intercambios se puede hablar de una cierta continuidad semiestabilizada, aunque 10 es un número más apropiada para hablar de un correo estable. 10 cartas enviadas supone diez momentos de reflexión y dedicación a una información y una expresión que la otra parte espera.Esos momentos pueden estar repartidos a lo largo de 12 o 24 o más meses, con lo que se está cubriendo un período significativo de vida en longevidad.
En los volúmenes de mi correo continuo, hay corresponsales que abarcan períodos considerables de tiempo.El común denominador formal a todos es el placer por lo escrito y algunas veleidades compartidas por las artes de la escritura. de hecho,en lo personal y en lo ideológico, cada corresponsal es una persona distinta y el hecho de confidenciar equivalencias a todos no significa que entre ellos pudieran aceptárselas. El correo continuo suele proteger a las personas que hay detrás y dentro desde el punto de vista del afecto y de las emociones, pero eso no implica que todos los corresponsales formales sean necesariamente amigos como tampoco quesean unos polemistas desarrollativos. El peligro de algunas correspondencias es que se anquilosen en unos repeticionismos en los que quedan pontificadas unas expresiones y modos ritualísticos lustro tras lustro.
Aquellas relaciones especiales de correo continuado monotematizadas por sus contenidos amorosos, tienen otra categoría además de prolongadas.
El criterio de ordenación de los duplicados es por orden alfabético de sus destinatarios y por orden cronológico de cada grupo, por lo que puede originar una cierta repetición de momentos por su recorrido biográfico de cada corresponsal. El único modo de subsanarlo es con un bloque de correo exclusivamente de orden cronológico en el que los destinatarios, no importando su categoría como corresponsales continuos, especiales o puntuales, vayan siendo ensartados bajo el criterio temporal. De todos modos, mi criterio para escribir ha sido y es el de no repetir los mismos contenidos aunque se trate de destinos distintos y que entre ellos no haya flujo comunicativo.Me parece horrible estar reescribiendo una misma carta por sus contenidos para enviarla a tantas personas diferentes como reescrituras hechas. En lugar de eso, entre carta y carta, la enumeración de nuevos hechos y la vitalidad circunstancial ya me iba colocando en otros momentos emocionales e informativos diferentes que me han ido permitiendo un autoseguimiento tanto de pensamiento como de anécdotas.
Las cartas en su conjunto pero las de continuidad en particular recogen tentativas que han quedado en neotentaciones muchas veces y en frustraciones prácticas,sobre propósitos y proyectos y en definitivo sobre sueños escritos o en voz evocada. Han sido pues la caja de resonancia donde colocar iniciativas para interlocutores con lo que provocar su crítica o su apoyo y su división también puede ser criteriada por la década destinatario puesto que se da una cierta intimidad especial entre unos temas y unos corresponsales,como si todas las ideas como autor de ellas no pudiera hacerlas receptivas a todos con quienes me he escrito.

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12/11/2008 GMT 1

Colocar al jefe en su lugar

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 10:56

Una respuesta muy extendida como si todo el mundo la hubiera aprendido del mismo tebeo, es la de “lo comprendo y estoy de acuerdo pero no puedo hacerlo”. Suele ir pegada a la lengua de subalternos, empleados, asalariados de bajo nivel y subordinados en general que siguen estrictamente las normas establecidas en el centro de trabajo en el que está y que a fuerza de darles instrucciones para conductas mecánicas han conseguido que aparquen por completo su capacidad de razonamiento. Con una de esas actitudes dimos el otro día en una empleada de self service de comidas, que no admitía cambiar un plato por otro de dos menús diferentes con el mismo precio. Ante su no puedo, me vigilan. Le repuse que todos hemos tenidos jefes y nos ha tocado colocarlos en su lugar y que debía emplear la razón para algo. Creo que la chica no entendió lo que dije. Propuse a mi acompañante de irnos pero no aceptó. Nos quedamos cometiendo el error por mi parte de comerme una comida que ya no me gustó ni en su aspecto. Mientras ingeríamos parte de los productos, (comida plastificada, un ladrillo de lomo rebozado, creo que lo llaman librillos, y un melocotón de textura algodonosa absolutamente desaborizado) decidimos no volver a cometer l atrocidad de elegir aquel sitio para ninguna otra comida. Bien, estaba claro que el establecimiento nos perdía como clientes, cosa que por otra parte ya no lo éramos, pero la cosa no acabó ahí. Por la noche una intensa descomposición me llevó a entronarme en la taza del wc absolutamente ridiculizado ante mi mismo por caer en esas tesituras. Entronizado en la poltrona de los excrementos me juré nuevamente de no volver nunca más a ese establecimiento y lugares parecidos donde la imagen y la velocidad de la comida la priorizan a la misma comida. Por supuesto extendí mi odio de la firma a la empleada que me atendió, alguien que para conservar un puesto de trabajo y un salario miserables, representando a la inmensa mayoría de la clase trabajadora sea dicho de paso, no fue capaz de hacer una excepción a la norma, con lo cual posiblemente me habría evitado la indisposición intestinal. Quien no sabe adaptarse a las situaciones, traducir las normas cuando las circunstancias varían, y por ende, no sabe colocar al jefe en el lugar al que le corresponde, sabiéndolo burlar; deja mucho que desear como trabajador honesto.

La ciudad ojeada

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 10:50

Hablar de ciudad es hablar de todo: de calles, de viandantes, de respeto, de bares (¿es cierto que hay tres cientos en Cerdanyola? Esto tocaría a una media de 130 parroquianos por cada uno ),de contaminación, de graffittis, de fiestas, de colectivos y entidades, de reivindicaciones, de conquistas, de fracasos, de administradores, de administrados (o desadministrados), de deporte,de industria y trabajo, de imagen, de contaminación, de política, de cultura, de presupuestos.En resumen es hablar de convivencia y cociundadanía. Es hablar también de lo que viene de afuera: de virus informáticos, de pactos de gobiernos, de legislaciones, de proyectos en archivo, de propuestas lanzadas, de grupos, re-grupos y dis-grupos. Es hablar, un poco de aquí y un poco de allá. Ojear -más que hojear- las noticias publicadas y las cosas que nunca serán noticia.Es estar al corriente de los que unos dicen y no hacen, y de lo que otros hacen y no publicitan. La ciudad es el millón de variantes que contiene, que van desde la farándula y el folclor a las acciones cotidianas, las de orden individual y las grupales dimanadas de entidades y colectivos. En conjunto, es el teatro de operaciones donde vivir y convivir: una verdadera hazaña de la posmodernidad dados intereses e ideas tan distintas. La ciudad es esa realidad compleja y polimorfa, tan integrada por los que tienen más voz en los medios y en los púlpitos,como por quiénes nunca serán(seremos) invitados a hacer escuchar la suya.(la nuestra).Es ese conglomerado de pasiones y supervivencias,de conflictos en estado latente, de resabios no resueltos y lugar compartido de deseos para vivir una mejor calidad de existencia y un mayor ejercicio en el respeto mutuo. Casi podríamos resumir que el sentido de toda política social es la de construir una convivencia fructífera en paz. No obstante cada sector presenta sus quejas y cabe hacerse eco de ellas: los urbanitas exigiendo una política urbanística ideal, los jóvenes pidiendo un futuro de brillos, la gente mayor pidiendo más equipamientos de relación, los estudiantes queriendo mejoras en la enseñanza, los paganos pidiendo reducción de impuestos, los comerciantes protestando porqué no venden tanto, los solidarios pidiendo más implicación institucional en las ayudas y los residentes en general pactando el acuerdo tácito de que la vida social y colectiva podría ser mejor de lo que está siendo. Cada loco con su tema,cada sindicato y partido y peña reivindicante con su parte de mundo qué cambiar. Las gentes descomunicadas se quejan de que no hay sitios donde hablar el tú-a-tú humano, tan en bancarrota Y las gentes comunicantes se quejan de no llegar con sus discursos a los cansinos de palabras o de artículos largos y densos.
La ciudad es un parchís multicolor con tantos jugadores como habitantes.El producto final (y esa es la palabra,¿acaso gestionar una ciudad no es aplicar los criterios también de gestión de calidad según los métodos en boga en cualquier empresa que se autoprecie?)es un poti-poti de varianzas,ante el que cada ciudadano decide su positura particular: “estoy bien, estoy mal, me compensa vivir aquí,”no me compensa, esto podría ser el paraíso y nos lo destrozan, los presupuestos para cultura está repartidos con discriminación, las mejoras se hacen esperar,...” Desde esta ventana miramos lo incompleto y seguramente nos haremos molestos por eso, molestos para unos (los de arriba)y para otros (los de abajo) que tampoco constituyen aquello de la razón histórica que antes se decía. Como buenos tomasianos (lo de marxistas, populistas, nacionalistas y otros mix-istas ya hace lustros que dejó de estar de moda).somos exploradores de llagas, y si el propio hijo crístico de dios reprendió al Tomás-santo por poner en duda a su palabra, cómo no vamos a generar comentarios adversos a nuestra pequeña odisea desde la letra pequeña.en la ciudad ojeada hay mucho por lo que pelear y en los descansos algunos aplausos de interludio a los méritos.aviso para incrédulos: El séptimo de caballería viene en nuestra ayuda con Miguel Bosé y su troupe de trompeteros.

Escena de Multas

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 10:48

Hay maneras de poner multas.Hay multas y multas.Ver a dos munipas en tarde de domingo (hora de asueto con los vecinos haciendo la siesta tranquilamente después de una dura semana de explotados)poniendo multas a diestro y siniestro a los coches aparcados encima de una acera ancha de chaflán (barrio CanSerra 2000), da que pensar.Tanto, que se puede hacer una tesis doctoral. Tema: el zarpazo legal a traición. Sí,sí, la sanción es necesaria cuando lo es. Lo que resulta paradójico es que por un críptico criterio discriminador, los agentes (que siempre obedecen ordenes,no cal dir-ho, y por lo tanto quedan exculpados,es decir evidenciados como unos mandaos) ponen multas a unos coches en pleno estacionamiento infraccionario y no lo ponen a otros bajo el disco de prohibido detenerse.!Quien entienda a la poli municipal que nos lo cuente!¿ tal vez quien da las órdenes? Es extraño que se multe a quien no molesta sin preavisos y en cambio ni siquiera amonesten otros comportamientos incívicos socialmente inaceptables. Volviendo a la sanción a la máquina ¿no saben vds.que puestos a sancionar deberían ser más coherentes y sancionar otras transgresiones más flagrantes? ¿qué nos dicen de la plaza reservada de minus en avda.Primavera junto a Unicentro,permanentemente ocupada por coches sin el distintivo de minusvalía? ¿qué nos dicen de las aceras estrechas copadas por coches, que todavía no se han colocado los pivotes de hierro? ¿qué nos dicen de los locos al volante que exceden la velocidad y crean inseguridad peatonal? Más preguntas para la próxima nota al respecto.Seguiremos hablando.

El policía mensajero

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 10:46

Una parte de las citaciones judiciales están siendo enviadas por un mensajero uniformado: a saber un número de las Policías Locales. Al parecer el método anterior del correo certificado no daba suficiente seguridad de ser recibido o retirado a tiempo por la persona citada. De esa manera un juzgado quiere remontar las montañas de sus papeleos avanzando en celeridad, ordenando ocupar parte del tiempo horario de la policía municipal, haciendo funciones ordinarias de mensajería. Posiblemente cabrían otras opciones, como recurrir a las empresas privadas de mensajería, pero no siempre queda la posibilidad de reutilizar el tiempo de servicio (con bastantes contenidos ociosos hay que recordar)del municipal para hacer de cartero. Esto induce a varias objeciones de entrada. ¿Porqué asumir funciones que pertenecen a la profesión clásica de correos? ¿A que reponde sino a una coacción presencial el envío de un policía en lugar del texto simplemente? Sí este, las cédulas de citación., ya de por sí están redactadas con un género semántico propio del chantaje, la presencia del uniformado(=el obediente de órdenes)las refuerza como citaciones prepotentes y de presión. Probablemente la industria administrativa de lo que unos han atribuido en llamar justicia, se ve abocada en un sumidero de papelajos y de temas, de cuyas cuerdas tiradas, dan gruesos dossieres y sumarios. Una manera de ventilar los despachos es asegurando la presencia de los citados en los días y horas indicados, como si todo el mundo debiera dar con el espinazo en los suelos ante los dictados de las magistraturas. Pero los funcionarios de los juzgados olvidan lo básico y es que cada persona a tiene su propio calendario y agenda, y no está dispuesto a variar sus programas con preavisos de 24 horas o del mismo día para comparecer ante un exhorto-penal o una tramitación que un juzgado hace de otro. La sutilidad de la cuestión roza la chifladura cuando el concepto del aviso es una referencia numérica, una cifra barra año, de la que no se tiene noticia o sospecha, es decir, que puede suceder que el citado antes de saber lo que está ocurriendo ya sea tratado como un sospechoso de algo, tanto por la presencia de ese avisador municipal, como por su lenguaracidad, que al no encontrarlo da informaciones al vecindario acerca del contenido del mensaje que solo competía a su destinatario. ¿Si esto no son ejercicios de anticonstitucionalidad, que es entonces lo anticonstitucional?
La administración de justicia tiene suficientes motivos para estar desacreditada ante la sociedad. En última instancia un juez deviene un ser mecánico que hace una lectura lineal de los códigos para aplicar las correspondientes sanciones a partir de las solicitudes fiscales. Si tradicionalmente el pueblo siempre ha visto en las leyes “cosas de los poderosos”, ahora no tiene menos razones para dejar de hacerlo. Se quiere cumplir funciones de equidad y justicia recurriendo a instrumentaciones coactivas, tanto en la semántica como en la vía del mensaje sin atender el vacío ampliado entre esa parte del estado y una mayoría social.

El mensaje y el videoclip

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 05:43

El mensaje oral en la época del videoclip.
El videoclip ha ido evolucionando hasta convertirse en un interesante indicativo de uno de los hedonismos sensoriales dominantes. Inicialmente era el formato visual para una propuesta audio-musical. Gradualmente se fue convirtiendo en un pretexto para la exhibición y consumo de imágenes que se auto justificaran a sí mismas con la voz musical de la que se acompañan. Innumerables videoclips son un pretexto para el narcisismo de la actuación que a costa de copiarse los unos a los otros pierden la motivación como objetos de comparación para un balance de creatividad. Originariamente el videoclip publicitaba una canción y un actor, era algo que tenia que suceder desde el momento en que concurría la tecnología para ello. Antiguamente se accedía tardíamente a las imágenes documentales de artistas de la canción mucho después de haberlas escuchado en singles o por radio. De algunos de ellos solo conservo en memoria su voz porque ni siquiera retuve las imágenes fijas de sus álbumes `por no decir que nunca accedí a ningunas otras sea porque no las hay o porque me las perdí. Actualmente en una abundante cantidad de ofertas se accede a la imagen y a la voz simultáneamente. Es el éxtasis de la tecnología puesta al servicio de la rapidez. Hay canales exclusivamente musicales, como el NTV, camerounés, en los que tras unas horas de seguirlos como espectador puedes hacer una primera estimación de daños en tu agenda personal por estar perdiendo el tiempo miserablemente. Claro que una misma plataforma de difusión puede pasar un videoclip excelente entre dos nefastos más que al revés. Sea como fuere la impresionante cantidad de imágenes musicadas con personalidades exuberantes no deja de ser una estimulación para los sentidos.
Por su misma estructura publicitaria el videoclip pretende contar una historia que tenga que ver con el texto de la canción. A menudo se queda con una exhibición de anatomías excitantemente curveadas en movimiento, exposición de dentaduras perfectas, voces sensuales, movimientos intercorporales excitantes, bailes y acrobacias, todo ello motivo de admiración, sonrojo y envidia para quienes no estamos a la altura de esos prodigios. En ellos, la anatomía es el primer material de consum

Creación y Espectáculo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 05:39

Arte y Espectáculo son dos palabras fijadas a una frase hecha. Lo uno no se desarrolla sin lo otro. Es cierto que el arte pasa por la instancia vocacional pero si ésta no es remunerada es difícil que sobreviva. Tal remuneración se concretaría en su proyección escénica o al menos sería la plataforma para que así fuera. De hecho el gran público se entera del fenómeno creativo a partir de sus soportes de divulgación. Su condición de espectáculo está tan hipervalorada que todo lo que no pase por él es como si no existiera por la baja consideración que merece. Lo que ha salido por la tele, lo que pasa por la pantalla cinematográfica o la tarima teatral significa el éxito, siempre y cuando la afluencia de público lo confirme así. Lo que no sale del cajón de sastre del escritor ni siquiera llega a conocimiento del vecino de que está ahí, guardando tal vez la obra maestra del siglo.
Manejando esos tres conceptos cruciales. Lo creativo, lo artístico y su espectacularidad, podemos tratar de comprender el proceso del salto de cada nivel. No está muy claro en que momento lo creativo se convierte en arte ni tampoco el agente valorativo que pueda fallarlo así. Los estilos artísticos se prodigan y copian. Hay formas artísticos-expresivas típicas de épocas, escuelas, países. Los artistas no tienen reparo en plagiarse los unos a los otros si el material ofrecido es vendible. Eso ya nos pone en un primer aprieto sobre la originalidad en cuanto atributo indispensable o prescindible para lo artístico. Un poster que multirreprografia una pintura original puede tener un valor distinto a esta pero no deja de ser arte. O al menos con esa definición laxa nos entra dentro de su campo todo lo que es original y sugiere unas reinvenciones de la realidad y la explotación de unos placeres sensoriales con el goce de sus formas y/o mensajes.
Más estrictamente entiendo que la dimensión creativa es un universo que no queda exclusivizado por el arte. Lo supera en extensión y alcanza todos los campos de iniciativa e inventiva para modificar las circunstancias y el confort de sujeto en su relación con la naturaleza. Toda propuesta original y toda innovación que vengan a colocar modificaciones y novedades en una situación dada forman parte de las proposiciones creativas. Es así que el potencial de creatividad es prácticamente infinito. Quien tiene espíritu creativo imprime su originalidad a todo lo que haga, inevitablemente tiende a escaparse de los estándares e inventa formas que lo identifiquen. Esta premisa puede tener la gracia popular del consenso general. Otra cuestión es la categoría de arte. ¿Por qué un cuadro pintado al oleo tiene mas disposición a ser incluida en ella que un filtro de gasoil de un motor diesel? ¿Por qué una pintura que transpola un paisaje es calificada de artística y ese mismo paisaje in situ, viéndolo se dirá que es bonito pero se reservará la palabra arte para lo otro? No es tan seguro que las formas empleadas para hablar no sean injustas en primer lugar para las cosas que refieren. Sin darnos cuenta se descalifican los objetos al privarles su opción a ser artísticos. Por otra parte cuando alguien tiene la categoría de arte, aparecen escuelas y técnicas de reproducción de unas determinadas maneras de practicarlo, con lo que el arte original pasa, por obra y gracia de su copia, plagio y reproductibilidad a un producto seriado. La obra gráfica numerada es ya eso de la factoría de una sola autoría. Por otra parte hacer un trabajo original y donarlo, regalarlo o venderlo perdiendo todo control y propiedad sobre el mismo bastando el padrinazgo de la firma exige una gran capacidad de desprendimiento. Claro que una obra afamada lo que más la protege es la póliza de seguro que se paga por ella cuando se trata de un titulo famoso y caro, independientemente de quien sea su poseedor. Pero el valor dinerario de un producto excelente no lo hace más artístico por más caro que sea. Es tópica la observación de que obras que no se valoraron en su momento pasaron a ser altamente millonarias décadas después de la muerte de su artista. El artista espera ser reconocido en su trabajo y aunque pase por el ostracismo de toda una vida, trabajando en solitario, no abandona nunca del todo la esperanza de que algún dia su trabajo sea admitido en sociedad. Eso es tanto como el salto de pértiga del arte en el silencio a su conversión en plataforma de espectáculo. La espectacularidad es variable, espectáculo es todo lo que pasa por un consumo sensorial e intelectual de un público que acepta dar su tiempo y/o su dinero para congratularse con una representación. Si bien es cierto que todo lo que es espectáculo no es necesariamente arte (un accidente de tráfico es expectación y no es artístico) todo arte aspira a ser vehiculado por la performance, por la exhibición en público. Exhibition en inglés es la palabra más apropiada que viene a confirma el deseo narcisista inherente a la creación en general y artística en particular.
La cuestión artística no queda zanjada hasta el último eslabón del proceso, el del consumidor esteta que es quien pone la ultima palabra sobre si aquello que adquiere lo puede considerar arte o no. El salto de su anonimato (el cajón o el taller en el que esté guardado) a un espacio de contemplación, aunque sea privado, es el puente que va de una propuesta privada a su reconocimiento por alguien ajeno. Desde luego lo que convierte a un artista en tal no es que tenga un comprador de sus obras de arte sino que sea eso lo que crea, pero ciertamente tenerlo lo confirma en su continuidad como tal. El solo hecho de la posesión por alguien ajeno de algo que ha creado otro en privado es ya el salto de lo artístico al espectáculo. La tela plegada o el texto guardado en el cajón pasan a ser espectáculo tan pronto la una sube a una pared y el otro pasa a una lectura o a una sesión de escucha. Mucho mas si el cuadro pasa a un museo y es diariamente visitado y la lectura es circulante y es diariamente mantenido por pocos o muchos lectores/as.
Los distintos campos escénicos se diferencian y desmarcan los unos de los otros. Es así que el ballet no considerará arte a otra clase de bailes o la música clásica despreciará la pop o al revés, según puntos de vista. El mismo compositor de una partitura podrá sentirse traicionada sino es interpretada exactamente tal como la ha concebido y el autor de un relato o novela se considerará mal expresado en una proyección que no recoge lo esencial de su literatura. No siempre, pues, el paso a lo espectacular significa una mejora de la dimensión artística.
Por otro lado, el acceso a la escena (a la de taquilla me estoy refiriendo ya que lo escénico es todo lo concerniente a la vida relacional) no es aun tan masificada. Suele haber muchos años de trabajo y de conservatorio antes de que una intérprete tenga suficiente dominio y seguridad para salir con el celo en un escenario y deslumbrar a mamás y papás y resto del auditorio.
Espectáculo también es algo más fácil de enmarcar y definir que Arte. Espectáculo es todo lo que genera expectación y forma parte del ofertorio cultural o de los placeres estimulativos. El mundo del espectáculo incluye una impresionante gama de variedades: cualquier haciendo piruetas y mostrando un envidiable autodominio de su cuerpo o de sus contorsiones forma parte del espectáculo. El deporte competitivo también es espectáculo. Lo espectacular es un arco que abarca propuestas escénicas absolutamente dispares y distantes. La discusión de lo que es de calidad de lo que no lo es ya es otro asunto. Una forma de desautorizar un tipo de espectáculos es calificándolos de no artísticos. Vi a un tipo famoso, con una impresionante serradora circular de metal, de las que se usan para cortar grandes troncos, instalada en una plataforma de metal sobre ruedas en la que puso una modelo para ser cortada por la mitad. Lo hizo a la vista de todo el mundo, con testigos presenciales al lado de la víctima y con pruebas de corte real. No sé como se lo hizo, la chica salió entera pero la madera que estaba debajo de su vientre fue partida en dos, también el cinturón de su vestido. No calificaré eso de arte pero sí de extraordinariamente espectacular. En el mismo programa una contorsionista mostró los movimientos flexibles de su impecable anatomía moviendo varios aros a la vez creando una artística escena visual . Estoy completamente seguro de hacer tal calificación artística para una escena y no calificarla así para la otra. Es más complicado hacer una definición marco de lo que es arte que asegurar la actuación que sí lo es cuando lo es, en cambio definir espectáculo y creatividad no tiene tanta complicación.
Hemos reunido hasta ahora un pequeño grupo de premisas:
-No todo lo que se crea tiene una intencionalidad de ser convertido en espectáculo.
-La condición de su potencial o evento de espectacularidad no es lo que define la categoría artística.
-El arte tiende –o espera- ser conocido por la vía del espectáculo pero no siempre lo alcanza.
-El Espectáculo es una forma de difusión, expansión y propagandismo.
-No todo lo espectaculable tiene calidad artística.
La nueva sociedad hedonista hace de cada habitante, con o sin talento, alguien con una posible proyección artística. No en vano, los recursos personales o dotes subjetivas para la creación artística son activados desde tiernas edades. Los padres quieren Mozarts en sus hijos y los llevan a conservatorios terminando por imponerles disciplinas musicales con las que no siempre están de acuerdo sus vástagos.
La condición artística personal está conectada con la voluntad creativa, Si no hay decisión para activarla los más sofisticados de los medios fracasaran. Quien siente la llamada del arte puede practicarlo incluso sin nada, con su solo cuerpo y limitado considerablemente por un espacio físico.
Llevar la iniciativa creativa al espectáculo (el cuento escrito a su escenificación, una historia al formato de teatro, un poema al de canción musicada o a la declamación, la estética corporal al hito de sus piruetas y contorsiones,…) es también someterla a prueba ante un público justiciero en las sombras que puede gustarle efectivamente o no gustarle para nada, más allá del protocolo formal de los aplausos o ponerse de pie como gesto deferencial.
Hay nombres cuya mención es vinculada a lo artístico. Es la sonoridad que me evocan Carlos Barral , Ricardo Bofill , Luz Casal , para citar arbitrariamente tres campos diferentes de la vastedad artística: el soporte literario, el edificio arquitectural, la canción. La gente no se pone de acuerdo con las modas del momento para hacer su intervención. No son tampoco los otros artistas los que dicen al recién llegado si tiene derecho a reclamar su condición artística. Artista es quien se dedica al arte, es quien lo siente. A quien se dedica al espectáculo, al entretenimiento, al cabaret, se le puede aceptar como agente del ocio dentro de una importante industria erigida para contrabalancear las tensiones mundanas, pero su consideracion artística es cuando menos controvertida.
Para vivir del arte se cae en las garras del espectáculo no siendo siempre ese objetivo de llegada el que más asegura la candidez original y una estética inicial de partida aunque ratifique el éxito y los beneficios a raudales. Pero no hay otra posibilidad. Trabajar toda la vida de puertas hacia adentro sin dar a conocer los propios trabajos tampoco es sostenible. Por otro lado enfrentar su entrega a la indiferencia general por falta de padrinazgos que le den soporte es algo más bien triste. ¿Cuántos CDs auto editados están en la calle sin circular y que no han servido de plataformas de difusión a sus compositores? ¿Cuántos libros escritos que nunca serán conocidos? El que siente el arte estos detalles tan solo son anécdotas, quien lo ha utilizado para probar suerte, serán sus grandes razones para retirarse de ese mundo y buscarse la vida en formas menos creativas pero más seguras de subsistencia.

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