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Utopía en Marcha
La invocacion del sueño utópico ha ido quedando para la literatura mientras que el disfrute de la vida alternativa va pasando por la capacidad de transgresión subjetiva de cada idealista.

Archivo: Agosto 2008

20/08/2008 GMT 1

Blog y Autocensura

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:31

Todo acto de escritura, también todo acto verbal con intención de significado, comporta una dosis de autolimitación. Se dicen los mensajes en condiciones de decibles y legibles. Eso predetermina el caudal de vocabulario. En el texto público del blog como diario de bitácora de lo personal además de revisar el lenguaje para su legibilidad idónea también hay algo de la autocensura en cuanto a informaciones. Desde el momento en que las cosas que se editan en ellos son seguidas por personas que te conocen eso puede generar una cierta autocensura neta, en particular cuando determinadas declaraciones de orden ideológico y sinceridades privadas pueden ser estimadas como problemas potenciales en las relaciones con quienes te siguen con sus lecturas. Si los distintos recursos de expresión siempre tuvieron condicionantes que los limitaron en su libertad total el de los blogs no va a superar eso cuando el temor a la lectura precondiciona los contenidos.
Estoy de acuerdo en que no hay que decirlo todo siempre (eso produciría repeticiones excesivas) ni a cada momento (eso no contemplaría la sensibilidad de la escucha) pero si hay que vehiculizar los mensajes y las verdades de una forma u otra cuando sea y donde sea posible. Es cierto que algunas omisiones son mas espectaculares que una reseña vulgar de la anécdota omitida -Píndaro dijo que muchas veces lo que se calla hace más impresión que lo que se dice- pero fundar una plataforma de confidencialidad con la autocensura por criterio va a dejar mucho que desear.
En la experiencia compartida de un diario de viaje (http://unviajeexistencial,blogspot.com/) en el que tomamos la vida como viaje y no solo en tanto que recorrido geográfico como tal, nos hemos enfrentado Victoria Martínez Alés y yo como coautores al hecho de dar a conocer o no determinadas confidencias íntimas o comunicar el estado de cuenta de nuestros problemas. Mi criterio es el de no poner ninguna restricción en las mutuas aportaciones dejando que cada cual alcance con su palabra los sentimientos y privacías que escoja. Las objeciones de mi colega en esta cita digital, a la sazón mi compañera de viaje y de vida, tienen que ver con un cierto proteccionismo a favor de la lectura para no dar detalles que puedan inducir a preocupación a familiares y amigos. Para no generar el paternalismo en ellos ante la descripción de panoramas complicados se anticipa, entiendo, con un proteccionismo a la adelantada evitándoles no sufrir supuestamente con determinadas lecturas. Una plataforma de crónica personal que quiera comunicar el proceso de un proyecto es antes que nada la transcripción de un proceso que se va dando sin conocer sus resultados. Es escribir antes y después de cada evento y no solo después con una realidad conclusa y una garantía de haber llegado a puerto en lo que sea. La emoción está mas en el antes que en el despues. El cronista de un blog personal escribe desde la conjetura y no tras el balance de resultados. Eso lo hace inquietante, antes que nada para el mismo escritor que no tiene la menor idea de cuando o como va a terminar aquello de lo que está hablando.
Mientras que unos criterios de edición, acotar un campo temático y una técnica de expresion parecen totalmente razonables a la hora de emprender un proyecto creativo de comunicación, definir a priori qué informaciones se pueden decir y qué otras no resulta represivo. Aún más si la restricción se extiende a conceptos non gratos o no tratables. Por otra parte la inercia restrictiva es mayor de lo que se puede estimar. Hay una estética base que desautoriza el uso de discurso lesivo de descalificación y una ética implícita que impide la apología de consignas discriminativas, con las que se trabaja sin consultarla a priori. Hay un montón de conductas que funcionan con la autorestricción permanente. La vida social no seria posible sin ellas. La vida libre cuestiona siempre la clase de represión externa a soportar y la conciencia personal la clase de auto represión generada por uno mismo. En la expresión escrita también hay las dos clases de ella. en un tiempo en que internet permite mas que nunca la libertad y circulación de opiniones, la autocensura como expresión de esa segunda clase de represión, la auto represión, pone en el candelero el tema crucial, el de los limites de la comunicación intencional.
A diferencia de una novela la crónica no puede inventar el desenlace del relato. El relato es que el es a pesar del mismo relator que lo relata. Depende de la sinceridad de cada cual y delo mucho o poco que tenga a perder ejercitándola si lo llevará mas lejos en la transparencia o no tanto.

Entre la aquiescencia y disconformidad

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:29

Entre la aquiescencia y la disconformidad.
Disenso y consenso con los personajes referidos en el texto escrito.

De acuerdo con la tesis de que todo es literaturizable nada escapa a la mirada observacional de autor y cualquier encuentro o desencuentro con la realidad se traduce en páginas descriptivas o analíticas. La producción escrita resultante no es ajena a la mentalidad e ideología de quien la crea, tampoco al más o menos elaborado método de expresión que emplee. El trabajo escrito es el soporte contingente de una transcripción que sucede en el mundo de los eventos pero no remite a un traslado mecánico. Salvo el diarismo más estricto el cronista no cuenta exactamente las cosas tal como están sino tal como le vienen dadas e incluso en esa ordenación aleatoria, que como sujeto recibe, puede manipular la forma con que las trate. Escribir es trasladar de registro expresivo los sucesos por lo general de una forma demorada al momento en que ocurren. Los sucesos no solo abarcan los actos materiales y escénicos sino también los eventos mentales y sensaciones interno-organísmicas. El observador sensible jamás carece de material de observación. Aunque estuviera encerrado entre suelo-techo y paredes de una celda su imaginación podria hacer el prodigio de estar contando cosas sin parar. Lo más habitual es que mantenga una cuota de interactividad con el mundo exterior dejándose penetrar por sus escenarios e influencias. Desde el momento en que vive la vida instalado en la posición escritora todo lo que encuentre, pase por delante de su aparato sensorial, sea tema de conversación o forme parte de la experiencia cotidiana será susceptible de ser trasladado al soporte de lo escrito. Así como la percepción de un fotógrafo le lleva a ver la realidad en términos de planos y luces, la de un pintor en términos de colores e impactos o la de un humorista en términos de gags potenciales en cada gesto existencial; la de un escritor vera los productos verbales y las situaciones con las que se encuentra como materiales reutilizables para sus relatos o elaboraciones.
Hay un tipo de literatura que se presta más a eso que otra. El poema no necesitará describir un evento y tan solo destilará el sentimiento vivido en él. Raramente el lector no implicado en la escena conectara la interpretación sentimental con lo sucedido, a veces ni siquiera lo hará el lector implicado en ella. Por el contrario en la crónica quedará perfectamente retratado cada quien que salga en ella, no solo porque lo cite por su nombre real sino porque describa las características personales de su figura o de su momento, A fuerza de escribir y trasladar en términos escritos las cosas que ve, las palabras que oye el escritor se convierte en alguien potencialmente peligroso que puede documentar hechos a cuyos autores no les interesa conectar con su paternidad.
En la condición escritora, profesional o no, quien escribe poco o mucho recibe a lo largo de su vida amonestaciones de distintas maneras y tonos para que no escriba de una determinada manera o para que no lo haga contra una determinada gente. Probablemente todo tipo de iniciativa creativa recibe objeciones de corte parecido. Hay pinturas que han sido saboteadas por lo que representaban o trataban de decir, lo mismo se puede decir de películas boicoteadas o de obras teatrales castigadas. Hay reportajes periodísticos que no llegan a ver la luz por los impedimentos que reciben y resultados dentro del campo de la investigación científica que son paralizados porque va en contra de poderosos intereses económicos. Se puede afirmar que la verdad no suele ser al gusto de todos y quien tiene fuerza para impedirla si es que le desfavorece la puede emplear.
En el trabajo escrito el autor gestiona una determinada cantidad de personajes. El personaje no solo es la figura completamente inventada desde una novelación imaginaria sino cualquier mención, descripción, análisis o transcripción de otra persona física real con la que se encuentra. El autor de ensayo está habituado a citar otros autores, cuya mayor parte no conoce ni conocerá, para valerse de sus ideas o citas entrecomilladas concretas. Unas veces será para acudir a su magisterio con el que cubrirse y otras para discutir su afirmación. Por lo general este tipo de recursos es difícil que generen polémicas o desacuerdos en la mayoría delos casos, entre otras razones porque los citados no se enteran de que lo son y quienes los citan lo hacen en contextos no fundamentales. Por lo que hace a la referencia a alguien vivo con quien se ha tenido la suerte o la disuerte de encontrarse o coincidir básicamente al referirlo lo que se hace es citarlo de tal manera que no tiene porque agradar al citado si la cosa dicha lo pone en evidencia en algo que no desea que sea conocido. Desde el punto de vista del escritor con la gente que trata debería ser suficiente informar que esta escribiendo una crónica de lo personal para que quien escucha la palabra clave se de por aludido de que puede aparecer en ella. En la actualidad todavía hay mucha resistencia a eso y las crónicas o reportajes se hacen a pesar de las personas que son citadas en ellos y que tal vez no querían aparecer. Hay muchas razones que apoyan esa resistencia: desde mantener el anonimato de haber estado en una determinada ubicación o de haber expresado unas ideas a una especie de vergüenza innata a ser tratado en público. Inevitablemente, lo quiera o no, toda persona puede ser –y de hecho es- personaje para la mirada observacional. No solo eso, puede ser tan solo un personaje de tercera que no tiene más valor que el de unas líneas que de pasada lo mencionan.
Ese solo formato puede ser ya injusto porque nadie queda nunca totalmente expresado en una referencia corta, tampoco un autor de renombre que se le cita en una de sus célebres frases. Escribir sobre alguien no puede evitar cometer una cierta injusticia al no explicarlo en su totalidad sino solo muy fragmentaria y es posible que, incorrectamente.
La inmensa mayoría de gente que recoge una crónica son personajes secundarios. Muchos y distintos de ellos sin que tengan nada que ver los unos con los otros pueden coincidir en un mismo capítulo por no decir en una misma página. La porción de texto que los refiere puede hacer mas o menos diana en su verdad pero además de esa puede explicar mas o menos la empatía o disintonía que se haya experimentado con el autor que lo describe.
Todos los eventos sociales sin excepción son divisibles entre los aquiescentes y los que pasan por la disconformidad. Nada de lo que sucede nos deja al margen aunque las posturas de la indiferencia simulen a la perfección un alto grado de desinterés. El sujeto más negado para su entorno, más reconcentrado en sí mismo, menos interactivo o más autista no deja de ser material literario con el que permitir el gozo del observador atento a los detalles. Al hacerlo hay algo de la actividad que resuena a espionaje. Cualquier actividad tiene algo de eso: el científico es un detective; el poeta, un escrutador de almas; el artista, un calibrador de colores; el cineasta, un gran ojo preocupado por los encuadres y las imágenes que capten a sus interpretes. En la interacción mundana todos devenimos en observadores de todos. Nadie escapa del campo de observación y todo el mundo puede ser objeto de comentario en unos términos porque gustarle. Puesto que la mayor parte de decires se hacen a las espaldas de los objetos referidos, estos no tienen porque enterarse ni tienen porque verse afectados. Lo mas probable es que cuando se enteren de lo que se comenta de ellos se sientan dolidos por lo que se dice de su persona. El espejo también duele cuando la imagen propia reflejada en él no se corresponde con la autoimago que se cree que impera aunque no sea cierta. No es que todos los comentarios ajenos sean justos, más bien puede ser al revés, la mayoría de ellos pueden ser injustos e incluso caprichosamente lesivos pero nadie puede evitar ser objeto temático de los demás. La frase más absurdo que he oído nunca ha sido la de una amiga de una amiga que me dijo algo así como: te prohíbo que hables de mi a nuestra amiga común. Demencial. Es tanto como decir te prohíbo que sepas lo que sabes y en todo caso lo silencies. En principio un portador de un saber o de una información tarde o temprano la revela, sea en la categoría de fuente de primer orden como aportación de un dato trascendental o sea como simple anécdota, sea espontáneamente o con total deliberación. Es sabido que una misma clase de información que en su contexto inicial es sumamente hipervalorado un tiempo despues es tan relativizada que incluso llega a ser olvidada.
En el arte escrito el autor tiene la potestad de dedicar más o menos rato a los personajes de la vida con los que se va encontrando. Incluso los absolutamente imaginarios o que así son presentados no están tan desligados de los personajes de la vida real con que se ha encontrado y que los han elevado a la función de personajes literarios, algunos de ellos han sobrevivido a la muerte de las figuras reales que en vida permitieron su representación.
El autor mantiene un conflicto latente con su/s personaje/s. Eso ya podía ser teorizado por lo que hace al personaje imaginario en tanto que este cobra una autonomía frente a aquel al que obliga a seguirlo recreando con una lógica de acuerdo con las pautas iniciales de su cuna, pero este no deja de ser un personaje de papel que no va a acudir a los tribunales en contra de lo que diga de el autor o enfrentarlo cuando se encuentre en un espacio público, mientras que el personaje transportado del encuentro físico y/o verbal real al texto puede no estar de acuerdo con la imagen que se da de el y rebelarse reactivamente, independientemente de si es cierta o no esa imagen. Estrictamente hablando el episodio o imagen puntual de una persona reconvertida en personaje literario de un momento dado o de una pequeña suma de momentos no tiene porque corresponderse a la misma persona de un tiempo después o un tiempo antes. El autor que lo trascribe no puede garantizarle la justicia total, ¿cómo hacerlo si tal vez el espacio que ocupa es mínimo en su referencialidad? Filosóficamente hay que decir que una persona no es la misma a la que era en un momento anterior ni será la misma de un momento posterior. Pero la vida cotidiana no funciona con este criterio o ese criterio no sirve para establecer impresiones estables de los demás. Tagore también se apunto a la idea de no poderse bañar dos veces en el mismo rio al compararlo con la vida. Algo semejante ocurre en no poder entrar dos veces en la misma persona cada vez que te la encuentras. Esa verdad de tipo molecular no impide que nos hagamos representaciones estables de los demás tal como los vimos, los interpretamos o los vivimos en un momento dado sea por sus trastadas, sus autismos, sus ignorancias o también por sus elegancias, sus deferencias o sus contribuciones.
En una pulsión divisoria de todo lo que nos acontece entre un sí y un no podemos dividir las situaciones entre aquellas que con las que podemos guardar una aquiescencia y aquellas otras con las que se da una disconformidad. Tan pronto la galería de personajes que el autor cita predominan de una clase o de otra se inferirá donde está la indisposición si en los sujetos retratados o en el sujeto que los retrata. Bastará una simple técnica previsora basada en un cálculo de reparto para que el autor de la imagen de una ecuanimidad entre unas y otras. Sin embargo la técnica narrativa que articule criterios a priori en este sentido doblegará la narración a su falta de honestidad. En la novela de ficción sí es posible sin atentar a ninguna ética dividir los malos y los buenos según la trama pensada, en la crónica real los personajes vienen dados y numéricamente repartidos a partes desiguales según los va arrojando la realidad misma. El autor finalmente solo es el observador neutro que puede poner más o menos tinta en cada uno de ellos según el impacto ocasionado. Posiblemente el personaje adverso genera más necesidad descriptiva y discursiva, para, de alguna manera, desembarazarse del regusto de él, que el personaje aquiescente. Podríamos decir que la mala suerte de tropezar con un malvado o un tipo no ético, o un violento, o un despótico necesita de la compensación de tratar con otras diez personas que nos devuelvan a un referente de normalidad tranquila y apacible para sacarnos de encima el tropiezo tenido con aquel. El personaje adverso tal vez genere más cantidad literaria que el coincidente. De alguna manera el autor lo castiga dedicándosela a la vez que denuncia comportamientos que todavía existen. Cuando llegas por primera vez a un país casi la primera representación que tienes de él son sus funcionarios de frontera y de aduana. Sin duda dan una visión sesgada de la cultura de aquel país pero son desde luego parte de esa cultura que, en el caso de que sea chusma malcarada, prepotente y desagradable, esperas que no se reproduzca en el interior del mismo. En efecto necesitas unas cuantas horas y unos pocos días para contrarrestar su efecto deplorable con el de nuevas personalidades amables y comunicativas con las que te encuentras, pero la cosa no va de 1 a 1, tal vez la ratio sea de 1 a 10 por decir algo. Por cada personaje grotesco psicológicamente el viajero, o el explorador, necesitan encontrar otros 10 que le quiten la pesadilla del anterior. La elaboración no puede ajustarse a un criterio numérico de este tipo y bien puede suceder que en la crónica de lso eventos tal como se van dando la ratio sea fifty-fifty. Muchos contactos humanos son puntualísimos, se quedan en ellos y no van a más. No, no es exactamente correcto. Hay que decir que la inmensa mayoría de contactos humanos forman parte del paisaje, dejan una impronta leve en la memoria a corto plazo o ninguna. Tan solo una minoría pasan a coincidencias posteriores y a una relación. Eso hace que la mayoría de impresiones de los demás, de la realidad en su conjunto, se deban a encuentros superficiales pero suficientes como para no desear desarrollarlos más. El traspaso del personaje esporádico al texto escrito tiende o tendrá en correspondencia el espacio físico en número de caracteres correspondiente al evento que ha encarnado. No necesariamente el personaje terciario queda ventilado con un par de líneas. Un desconocido avisado en una sala de espera o cruzando un semáforo puede, tal vez, dar más para escribir, dependiendo de sus características personales y gestualística, que el vecino con el que se coincide cada día en el ascensor. La literaturidad de cada tipo depende no solo de su perfil o gesto sino de su intérprete y lo que le hace desencadenar a nivel de imaginario o de potencial creativo. La literatura es esto: una re-creación en un espacio y soporte distintos de aquello que se ha percibido. Al hacer este salto necesariamente se comete una traición. No es solo la sensación del autor de sentirse traidor sino la real evaluable de serlo, al no respetar a la figura retratada en si misma, es decir en su superficialidad, sino en buscarla en todos los escondrijos que encierre. Si traducir un texto de un idioma a otro comporta la traición (tradutore, traditore) ¿cómo no va a serlo pasar algo del paisaje real al paisaje recreado literariamente? No es que haya una intencionalidad perversa en ese sentido (que tampoco se puede descartar en escritores no honestos como Pernau tratando a Jane Fonda de puta por citar una notaprem que ahora recuerdo) sino que hay una imposibilidad de una objetividad inmaculada.
En el análisis de personajes el autor menos severo puede encontrar defectos de todo tipo ante los que puede optar por poner en primer plano o no. La diferencia entre el espejo y el microscopio electrónico es que son distintas miradas de acercamiento al objeto observado. El escritor también tiene distintos grados de aproximación a su objeto. Puede entretenerse o no en cada uno de sus personajes en función del contexto en los que lo inserta. Una crónica de viaje puede citar muchos nombres de lugares y personas y no profundizar en ninguna y en cambio un diario personal mencionar a muy pocas y desarrollar visiones con una intención de máxima profundidad. En ese proceso cronicial el autor también deviene objeto literario y personaje de si mismo con lo cual, dependiendo de su transparencia y honestidad objetiva, se pondrá al descubierto en lo que es y no en lo que le gustaría ser. No hay nadie sin defectos sin embargo hay estrategias vivenciales y convivenciales para disimularlos o al menos disculparlos. Nicholas Boilaeau –Despreàux dijo que procuraba ser siempre muy puntual porque los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien le toca esperarla.
A groso modo en el texto reportaje que refiere gente escribirlo al gusto de todos los citados va en contra del reportaje mismo. Si es de una verdad de la que quiere tratar los mismos personajes que se colocan del lado de ocultarla van a ser automáticamente adversarios. Le pasa también al fotógrafo que capta una instantánea de judíos ortodoxos que justo en el momento de hacerla todos ocultan su cara de alguna manera. Basta un pie de foto simple señalándolo para incrementar en un puñado la lista de enemigos.
El escritor que quiere enfrentar una crónica objetiva al gusto de todo el mundo será otra cosa pero no un escritor. El escriba histórico que acompañaba al emperador en sus marchas de conquistas o grandes hazañas era el encargado de levantar acta objetiva de los hechos pero no siempre los hechos favorecían a su amo. Es posible que entre el uno y el otro ya surgieran discrepancias aunque no pueda citar ningún antecedente de ello. Tan pronto el escritor además de inventariar listas de hechos o de especies se pone a pensar o decir lo que piensa se convierte en un peligro potencial para todos si no obedece a más amo que a su propia conciencia.
Detrás de un dictado formal de cómo escribir y de qué manera hay que tratar a los personajes referidos, por tanto micro biografiados, suele haber un tipo de censura moral encubierta. Samuel Beckett ya dejó dicho que los moralistas con personas que se rascan ahí donde a otros les pica. La literatura es el arte que más problemas tiene al tratar con la verdad en particular cuando la personaliza en personajes concretos a los que cita por sus nombres. Todas las demás artes a excepción del videdocumento, pueden tratarla con una cierta nebulosidad que deje la interpretación a la inferencia. Nadie queda a salvo de convertirse en un personaje citado desde el momento que existe y pasa por el campo de observación de otro que lo describe tan solo viéndolo o además tratándolo. Es difícil que puesto en el ojo de mira ajeno un sujeto se sienta absolutamente complacido si el que mira ha tenido la total libertad para expresar lo que ve y sabe. Sea lo que sea lo que se haya escrito sobre alguien o algo es el tiempo el que permite en triunfo de la verdad ratificando o desmintiendo lo dicho. Baltasar Gracián recordó que el tiempo es el gran médico por viejo y experimentado. Todo lo que podemos decir de los personajes es que están ahí, ocupan un instante de la crónica, se concatenan los unos a los otros aunque no se conozcan entre si, y configuran la parte humana de una situación descrita. Van de paso por sus vidas y mucho más por la o las crónicas que los refieren. Los que están acostumbrados a ser tratados en letras impresas terminan por aprender que no pueden condicionar sus vidas por lo que se diga de ellos, pero esa es una conclusión a la que también se llega antes de ser un objeto literario en manos de alguien que escriba sobre uno. Oscar Wilde dijo que lo único que se sabe de la naturaleza humana es que cambia. También sabemos las maneras y las razones por las que cambia, pero sin duda hay un enorme contingente de personajes con los que un autor se encuentra sobre los que no puede describir sus misterios y limitarse a constatar su escena también cuando no favorece al personaje citado y al hacerlo se arriesgue a perder la relación posterior con ese sujeto. No en vano varios de los personajes de la vida cotidiana con los que hay tropiezos y chispas al pedirles su nombre niegan darlo para no ser publicados en sus arrebatos. La experiencia de escribir una crónica crea tanta mas conflictividad potencial cuanto mas cuota de participación pública se de. Es completamente distinta la experiencia de un diario personal privado que no se publica a una crónica que regularmente queda instalada en un blog en forma de confidencialidad compartida . Siempre se puede optar por no escribir crónica y limitarse a personajes enteramente de ficción, algo de lo que no dudo muchos novelistas optan por no enfrentar directamente situaciones de la vida presencial con las que están envueltos.

El grafitti tachado

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:26

No en vano las galerías y museos se hallan protegidos bajo siete llaves. Aun así no siempre las obras quedan a salvo de los ultrajes de quienes no las consienten, como en aquella ocasión que alguien rompió los genitales del David de MichelAngelo y tantas otras veces que gentes de pocas seseras han atacado con sus sabotajes a cuadros que no eran de su agrado. En otras ocasiones ordinarias alguien decide que no le gusta el graffiti de alguna parte y saltándose el código de los mismos pintores que se respetan mutuamente los espacios empleados para sus pinturas decide sabotearlo, como el de la ralla blanca continua de franja ancha que tacha varios graffitis consecutivos en la valla que da a la calle del riu Sec de Cerdanyola cerca de la avenida Catalunya. Desconocemos si la mano o manos autoras de la tal ralla tiene que ver con la propiedad del recinto o con alguna parte de vecindario que no ha podido soportar tal fiesta de colores, lo que sí constatamos es el hecho del arte saboteado. Atención especial merece uno de los graffiteros tratando de restaurar el desaguisado repintando la parte anulada. Queremos creer que ante un mundo de gamas de grises, el color se abre paso de manos vírgenes que todavía creen en la pasión de los sentidos.

Tratamiento del personaje público

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:24

Tratamiento periodístico del Personaje público.
Se ha dicho que el peso de la fama no resulta tan fácilmente llevadero. Ser conocido, admirado, buscado, perseguido, llamado, cotizado e idolatrado tiene una traducción importante en el caché artístico del/de la solicitada, pero eso no significa que incremente las defensas personales ante el medio.La popularidad es una arma de doble filo. Cuando se nos cita y fotografía a la escultural Naomi Campbell y deparamos en sus labios carnosos,entreabiertos que parecen a punto de besarnos, las líneas a pie de página nos recuerdan la colección de adjetivos mecánicos sacados de su expediente digitalizado,de otros reportajes: caprichosa, rica, relacionada con Nelson Mandela y admiradora de Fidel Castro. ¿qué significas todo esto además de palabrería para ocupar espacio impreso? La supermodelo debe ser la primera antes que ningun lector en sentirse clasificada y cosificada al leerse en las páginas de mayor circulación.

El insulto periodístico.

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:21

El titular que trata a Jane Fonda de puta.
Todavía a estas alturas hay quien necesita darnos educación sexual y tildarnos a los demás con vocablos de baja estofa por practicar un tipo de actividad sexual que no sea de su complacencia. No puedo por menos que solidarizarme con Jane Fonda a la vez que apunto en mi agenda personal tirarle un huevo podrido al rostro de Josep Pernau, si hay ocasión de encontrármelo en alguna parte, por su artículo "Las memorias de la golfa Jane Fonda" . Indistintamente de los pecados de juventud que cometiera la actriz, y que pueda reconocer en su reciente libro de memorias, ha vivido una época histórica en la que se destacó por compromisos sociales en una cuota bastante mayor que la de no pocos periodistas y tertulianos de los medios, que vienen a arreglarnos el mundo y a decirnos cómo hemos de ser, sin que se impliquen socialmente en lo más mínimo. Lamento que Pernau se deje contaminar por un tipo de argot sensacionalista para atrapar la mirada potencial de lectores en lugar de promocionar una literatura de calidad o cuando menos noticias desembarazadas de calificativos lesivos. Tiene la suerte de que la Fonda no se detendrá para pisar un neo-mosquito como él por su comentario y no lo llevará de las orejas ante un tribunal para que le sancione por su improperio. Los goces de la actriz y su modo de describirse como plurisexual no autorizan a que periodistas que no tienen mejores temas de los que hablar metan en un titular una palabra que para muchos sigue siendo un insulto.
A falta de temas el dominicial de El Periódico pone al final de los artículos de opinión la pregunta junto a un email “¿de qué quieres qué escriba el autor tal?” Propuesta para Pernau ¿Por qué no escribes de los abusos de autor: abusos de poder por gozar de un espacio público al que no se puede rebatir o acceder, abusos estilísticos, abusos personalistas por hablar de temas privados que retroalimentan el morbo? Quizás este tema sirva para desatascar la falta de iniciativa y para recolocar al periodismo en una función que no sea la del espía por el ojo de la cerradura de las puertas de los demás. Ah, una última cosa: para hablar de alguien hay que documentarse algo más y no solo hacerse eco de la edición de unas memorias. Para hablar de alguien hay que armarse de una mínima dosis de respeto.

El autógrafo de Joaquín Sabina

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:17

El autógrafo de Joaquín Sabina. 07oct2005
Triangle. Lugar ideal de citas por sus coordenadas neurálgicas en el centro de Barcelona. Fnac. En la puerta exterior una cola que se pierde por la calle Bergara está esperando. Cada esperante está provisto de un cd. En el interior me entero que la gente que quiera un autógrafo de Joaquín Sabina deberá esperar fuera. Sabina es una de las voces que distingo en música y cuya poesía me cautiva. En ese momento me viene la idea que tenga nada que ver lo que dice cantando y expresando con un rol de firmador a destajo. Lo disculpo. Gajes del oficio. Por razones de contrato comercial o por sus negocios con su discográfica debe aceptar hacer de oficinista algunos ratos de su vida. Lo que no comprendo son dos cosas: una, que la gente priorice la consecución de ese pequeño fetiche, su firma, en lugar de convertir el acto en un espacio de palabra comentada y dos, que el propio divo no marque las pautas exigiendo condiciones para lo que le lleva allí hablando de sus discos, sus giras o sus temas en lugar de hacer de papanatas complaciendo el histerismo coleccionista del personal. Por nuestra parte, mis acompañantes y yo, nos quedamos en la cafetería más próxima del edificio sin ir a estirar el cuello para espiar una minúscula porción del cantante de la voz rasgada. Nos perdemos la oportunidad de una conferencia dada por un artista del canto, nada comparado a lo que el pierde recoger opiniones espontáneas de lo que la gente ve o siente o entiende en sus canciones. Claro que, eso ya debe venirlo recogiendo durante toda su vida. Resulta extraño que alguien que habla de perdedores y de amores marginales admita jugar el papel ordinario de cualquier consumible en boga.

Culto a la estridencia

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:15

Aun a costa de no poder formar parte de los comentarios elogiosos del folleto de mano, la música de Marcelo D2 nos ha resultado un canto a la estridencia, de un mal gusto musical rotundo y de una capacidad de mensaje cero. Despues de unas piezas, nuestra sensibilidad no pudo resistir más tanto griterío y lo atenuó marchando a otro lugar del parque más sosegado hasta donde llegaban los tumba-tumba El hip hop combinado con salsa parecía prometer, sin embargo el producto abortivo de ambos estilos nos mantuvo patidifusos en los asientos de plástico durante un cuarto de hora antes de poner los pies en polvorosa. Por supuesto, lo mejor del año, dijimos a modo irónico a los guardeses y encargados de puertas al salir. Pero no perdimos el tiempo. Mezclarnos con la marabunta de los juveniles, levantados desde la primera pieza como expertos en ruido y moviendo el cuerpo al ritmo (¿qué ritmo?)de los del escenario, fue una experiencia de exorcismo. Se podía utilizar el espacio para mover culo, caderas y lo que se terciara y poner cara de intergaláctico ido mientras las fragancias de la marihuana te trasladaban a otros tiempos. El lugar haría las delicias de un sociólogo armando su tesis doctoral a base de preguntas a unos y a otros lo que entendían y lo que hacían allí, para demostrar que todo mensaje verbal sería imposible en ese contexto y que la gente va a los lugares por manipulación y se conduce por mimetismo. Aparentemente los cuerpos y las manos con toda su gestualidad podrían parecer radicales, los vestuarios desenfadados, las caballeras rebeldes, las gentes liberales, las personas críticas. Nada de eso. La sociedad se lo ha sabido montar para dar a cada gremio su caramelo y doparlo con los ruidos que necesita. Si el Rap ha venido siendo una declaración de principios y la nueva manera de predicar el evangelio social del inconformismo, el hipo hop en el Marcelo D2 team es un insulto a la sensibilidad acústica, pero puesto que contra los gustos de la insensibilidad no podemos objetar nada, adelante, que se siga con las veneración a los ruidos.

políticos y payasadas

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:14

Para el pueblo llano la farándula de la política es un lugar de pretextos para mantener los hechos en la diletancia. O dicho en castellano estandarizado: mucho decir y poco hacer. Hay tipos gubernamentales que son tan canallas en sus poses y decires que no tienen otro calificativo que el de payasos. Todos nos reiríamos con ellos si no fuera porque sus gags nos cuestan una parte considerable de nuestros ingresos. Algunos de ellos, generalmente los que coinciden con la derecha dura y pura, son tan terribles, tan insensatos, inconcebibles y descolocados de los tiempos históricos que corren, que el insecto más ruín tiene más valor ecológico y práctico que ellos. Alguien ha dicho que si Kafka volviera a escribir su Metamorfosis en lugar de reencarnarse Samsa, su protagonista, en un bicho; lo haría en Rajoy. Que tomen nota los reencarnacionistas: si se corre el riesgo de elegir personalidades como la de este tipo u otros que la galería política ha tenido la desgracia de conocer, es mejor no volver a la tierra bajo ningún concepto. Pero puesto que los de derechas van siempre a misa y dejar caer unos céntimos en los cepillos, tienen los cielos garantizados, lugares donde, si por un desajuste cósmico de nuestras células llegáramos a aterrizar nos los encontraríamos a cada rato durante la eternidad pasando por buenos y lustrándole las uñas al pope del reino celeste. No tenemos escapatoria posible de la vulgaridad. Puesto que son cuatro y el gato cada vez que aparecen en pantalla por obra del záping los eliminamos sin más. No hace falta decir que el záping de ahora substituye al vudú de otros tiempos. Claro que con el vudú se podía perforar la yugular del majadero con un alfiler y con el záping nos contentamos con perderlo de vista.
Que me perdonen los payasos. Un político malo es antes que nada malo y todo y también en hacer chistes. Cuando su presencia mueve a risotada es por no tomarlo en serio. Contrariamente ante el payaso que nos hace reír y al que apreciamos mucho por eso.

En la lonja de las imágenes

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 13:10

En el ambiente de los paparazzi y de la prensa rosa en general está extendida la idea que en la galería de los famosos los hay que se prestan a hacer el rol de monos de ferias para que sus caras y sus cuerpos (que no sus ideas o sus trabajos) salgan a menudo en los medios. Hay un tipo de gente con caras conocidas que pagan su famoseo utilizando la provocación o vendiendo sus imágenes; otra, que sabe mantenerse a distancia de los moscones de esa clase de periodismo lo cortan adecuadamente para que no les persiga acribillándola a fotos o con la pera de los micros metida en sus bocas. Victoria Vera lo expresa claramente al afirmar que se sale menos en prensa cuanta más exigencia digna se pide al rol de los profesionales de ese sector del periodismo.
Pongámonos por un minuto en la piel de estos perseguidores de imágenes, auténticos ladrones de caras, gestos y cuerpos que autojustifican sus trabajos, siempre de sabuesos, esperando horas y más horas en las calles, bajo el sol, en el absoluto anonimato, hablando de tonterías entre ellos si tienen la suerte de ser dos lo que están a la espera, matándose a pajas si estás solos, hasta que un artista o una farandulera sale de su casa, para perseguirlo/la allá donde vaya. Tratemos de entender a estas lacras del periodismo que se han hecho expertos en capturar con sus objetivos lo más íntimo de gente de renombre para venderlo al mejor postor. Con Jacqueline Onassis se abrió la veda de los desnudos espiados. Pongámonos en el lugar del pobre desgraciado que se pasó horas y horas subido de un árbol hasta dar con el inesperado desnudo integral de ella (pobrecito) e imaginemos las distintas revistas a las que les son ofrecidas fotos de famosos y negocian con ellas en una especie de lonja o mercadeo para comprar lo mejor, publicar y saciar el morbo del personal de a pie que desea saber intimidades de los personajes públicos y entre unos y otra se venden y roban imágenes en una crisis rotunda de textos y de significados mejores.
Hipotéticamente en una sociedad adulta, libre del imperio de la represión sexual, no se iría tan de culo por ver las tetas o no se qué de la diva o divo de turno. Si la gente pide esa clase de circo y toda una industria de papeleo ilustrado (por la tinta a color no por la Ilustración francesa) lo favorece y una fauna del zoo humano presta su imagen para ganar su sueldo así, al resto de la sociedad (ya no diré que sea la mayoría) no le queda (no nos queda) otro remedio que aguantar, hacer de tripas corazón y tratar de compartir el mundo en paz sin que se mezclen los espacios de tanta chorrada con los nuestros. El paparazzi no es un mandado. Puede evolucionar y hacer un trabajo de verdad para vivir. Es un espía con una estructura psicológica muy definida. No es una profesión digna aunque sus freelance (pobrecitos bis) no tengan otros recursos profesionales mejores. Es un segmento de gente que resulta desagradable y molesta, que no pide permiso. Lo más parecido con ellos es aquel otro segmento que vía satélite o micro instalado espía conversaciones ajenas o explota los secretos y las confidencias de los demás cuando se enteran. Todos hemos conocido a la gente que no saben guardar un secreto u ocupan su tiempo en hablar de tu vida a terceros que no tiene porque conocer. Ya sabemos lo despreciables que son. Pero por si fuera poco el paparazzi es capaz de perseguir, interrumpir, sabotear. En el fallecimiento de Lady Di se lucieron. A nadie le gusta que tipos desconocidos te vayan detrás a cada dos por tres haciéndote fotos a cada rato, a nadie salvo quienes hacen de su narcisismo la única razón de ser. Por eso cuando de tarde en tarde uno de ellos termina la jornada con el careto arañado o echado a empellones por el famoso que no les aguanta parece que es lo menos que le puede suceder.
El paparazzi no tiene nada a ver con el fotoperiodismo que consiguen escenas de primera mano de noticias políticas, sociales o bélicas de primer orden que interesan mayoritariamente a la sociedad.

19/08/2008 GMT 1

El compost doméstico

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 04:03

Constatamos que la sensibildad ecologista se ha extendido en los últimos años. Es reconocido sociológicamente y motivo de felicitación pública, que no regateamos a pesar de la mucha gente que todavía no se ha apuntado a separar las basuras selectivas o todavía se resiste a evolucionar en este sentido, no aprendiendo a hacerlo. Una mayor conciencia se está traduciendo en cambios actitudinales que pasan por tener una relación diferente con los objetos que usamos y más respetuosa con el medio ambiente. Antes de desprendernos de cualquier cosa conviene conocer su potencial de reciclaje, al comprarla es recomendable elegirla en función de un criterio de pre-ciclaje. Esa visión se extiende a los desperdicios más inmediatos, los que producimos a diario.
Un ser humano por el hecho de seguir con vida es una fuente de detritus, bueno, como cadáver también lo sería, pero dejemos ese punto de lado para el tema de ahora. Por si no lo sabía, sus materiales de deshecho, tanto los que pasan por su tubo digestivo como por los que se quedan en el plato o se pudren en la fresquera antes de ser consumidos, son energía potencial. Lo que es expulsado por el ano o lo que no le sirve para su boca, puede servir para otro registro biológico. Esos deshechos contienen nutrientes que debidamente tratados se convierten en adobe y fertilizantes para el suelo. De la primer tipo de los detritus no vamos a hablar porque los domicilios modernos no están preparados para el reciclaje de los excrementos y éstos son enviados al alcantarillado público donde son irremediablemente malogrados al ser mezclados con otros desechos químicos o industriales no biodegradables. La domótica del futuro contemplará otra clase de wcs y formas de higiene corporal que los recicle y lleve a una unidad de compost o a un pulmón para la producción de biogás. Para entonces ya se adelantarán soluciones para hacer compost útil o híbridos de compost entre evacuaciones humanas y otros deshechos. Por el momento esto parece ser producto de la imaginación más vivamente escatológica y no seguiremos por esta vía expositiva antes de que la lectura produzca horcajadas.
Ahora nos centraremos en el compost elaborado a partir de restos orgánicos producidos en una unidad doméstica por deshechos de comida y otros vegetales.
Conviene redefinir el compost o compostaje. El compost es material orgánico que sea desmenuzado y homogenizado e ido desarrollado como nutricio para las plantas sea cual sea su extensión, desde jardines babilónicos a pequeñas jardineras en la terraza. El compost se puede hacer sin tener un suelo de tierra en el patio o sin ni siquiera tener patio, basta tener unos cuantos tiestos, o ni siquiera, esto, basta tener un balcón, no es indispensable una terraza. No es que el contacto con el exterior sea una condición inevitable para hacerlo ya que su fermentación se produce dentro de un espacio estanco para el tipo de bidón que proponemos, y que venimos experimentando desde hace 10 años
. Este desprende continuamente liquido que, se drena por su parte más baja y que en si mismo es ya un nutriente de jardinería y que debe ser reconducido convenientemente a las plantas. Hacer eso desde la cocina, dadas las dimensiones de la cocinas sería algo complicado. Lo ideal es que la base de sostén del bidón sea ya una jardinera o directamente el suelo de tierra si se dispone de ello. Hablamos de un bidón de plástico duro, de tapa ancha. El ideal es el típico de 200 litros usado en la industria química muy fácil de identificar por su color azul, ovoide y de tapa negra de unos 30 cms de diámetro con brida zincada. La parte mas ancha del bidón en el centro debe estar entre los 50 y 60 cms. Conviene decir que el interés de este bidón es tal que se ha llegado a fabricar porque tiene un valor por si mismo para transporte de lo que sea, aunque originariamente fuera usado exclusivamente para usar productos químicos tóxicos, algo para que lo que se sigue haciendo. Es un bidón que está por todas partes aunque comprarlo no es tan sencillo. En los polígonos industriales de Catalunya, a pesar de la famosa racanería catalana, los tiran a containers o los desprecian una vez usados. Todos los hortelanos periurbanos que se precien se han hecho con una dotación de ellos que usan como cisternas de agua que recogen de la lluvia o del rio más cercano, para sus riegos. Lamentablemente, no todos los hortelanos conocen la técnica del compost y usan o bien fertilizantes químicos o no usan nada. Un inciso con respecto a los agricultores. Todavía hoy en dia se puede ver como se utiliza la técnica en los márgenes de los campos de cultivo para quemar malas hierbas y rastrojos para recuperar tierra a favor de las plantas que quieran cultivarse o para que éstas no vean su terreno invadido por aquellas. Los elementos constitutivos de las plantas se pierdan a pesar de que sus cenizas son buenas para la tierra. Todo tipo de hierbajo, matorral, tronco, puede ser enviado a procesos de compost, aunque para acelerarlo se necesite desmenuzarlo al máximo posible. Hay máquinas trituradoras para eso. En términos domésticos, una simple tijera de poda o como mucho un serrucho, puede trocear la planta que sobra y embutirla convenientemente dentro del bidón.
Ese bidón hay que tomarlo como un auténtico estómago lleno de vida en su interior. En el principio de su llenaje no hay que ir con mucho cuidado, basta tirar el basurero de lo orgánico de su cocina en su interior, tal cual. El recipiente no, bestia, el contenido. No es necesario poner una bolsa de plástico para recogerla aunque las haya biodegradables (un gasto y un inconveniente menos) sino ir llenando el tacho de la basura y vaciarlo cuando toca. Una observación con respecto a la basura en ese estadio, generalmente aguardando su destino bajo el fregadero: no huele mal si se cumplen tres condiciones: mantener la tapa cerrada, no removerla y no permitir que se meta agua en su interior. El momento aciago es el del traslado de ésta al bidón, puesto que tanto la de la cocina como la del reservorio que le esperan van a oler mal, especialmente en verano. El gas metano está para eso para gasear finas sensibilidades y justificar decir una opinión en voz alta como que el mundo es una mierda, mientras se hace el trasvase. Nadie podrá decirte que utilizas tacos o eres un mal hablado. Con respecto al pequeño cubo de basura de la cocina toca lavarlo con agua a presión la cual ya se puede aprovechar para regar las plantas o bien meterla dentro del mismo bidón-digestor. Cuanta más humedad haya en su interior antes se acelerará el proceso. Dentro de él se mantendrán en congreso faunístico permanente bastantes especies de insectos que trabajaran gratis y encantadas para ir transformando un montón de materiales que son a simple vista un asco en un compost oscuro, casi negro, y suculento de primerísima calidad al cabo de un tiempo.
Los modernos ayuntamientos, que vienen trabajando a favor del medio ambiente, vienen articulando alternativas de recogida de materiales orgánicos para llevarlos a las nuevas plantas de compostaje que ,a escala industrial, se vienen instalando a unos cuantos quilómetros dela zona de residencia. Todas las estimaciones sobre las pérdidas de cualquier ciudad, en su ignorancia en no reciclar sus detritus, demuestran que son millones de toneladas de materiales reciclables en todo el planeta que puede muy bien suponer la recuperación de una tercera parte de las energia iniciales gastadas para la producción de todos aquellos materiales. Es perfectamente lógico que instrumente estas recogidas y reeduque a la ciudadanía en distinguir a que container va cada una de sus objetos de deshecho, No comentaremos los otros (cristales, papales o baterías) pero por lo que hace a lo orgánico, el viaje que hace la basura orgánica de una casa urbana al container especial para recogerla, generalmente de color marrón y de tamaño considerablemente mas pequeño que los otros para latas, plásticos, tetrabrik y papeles. De este a la planta de compost y de ésta a su ensacado para que luego los habitantes de esa misma casa vayan a comprarlo para nutrir su jardín tiene algo de absurdo. Es un viaje de ida y vuelta de un material que se puede confeccionar in situ sin perder tiempo personal del ciudadano en toda la gestión de traslado y sin hacérselo perder a la comunidad. En realidad la planta de compostaje a nivel municipal o zonal sí es necesaria porque hay los propios deshechos que genera la ciudad provenientes por ejemplo de la poda de árboles, también la recogida de excrementos de caballos en las que todavía hay lugares que tiran de ellos (los taxis de caballos en Senegal por ejemplo). La noción del compost es la misma, varía la escala con que se confecciona.
Volvamos al de tipo doméstico. El bidón se va llenando proporcionando la primera ventaja de todas, no tener que cargar con la bolsa de basura de lo orgánico cada equis días para llevarla al contenedor de la calle, esto en el supuesto de que en la calle haya uno. Ese solo hecho ya significa ganar tiempo, ideal para personas de agendas activas. En segundo lugar el compost de bidón permite dejarlo a su libre suerte. No hay que hacer nada, salvo no olvidarse de taparlo con la tapa para que no desprenda el mal olor. En la medida que se va llenando habrá que empujarlo hacia abajo con un palo de madera o mejor un tubo de plástico duro (uno de pvc de tubería se puede reciclar para eso). Tras unos cuantos meses, eso depende de la cantidad de restos producidos por la unidad domestica, el bidón estará lleno y en principio no se podrá meter ya nada más pero el compost no estará hecho porque habrá una diferencia considerable en lo que empezó a descomponerse en los primeros meses con lo de los últimos. Habrá que tener un segundo bidón en el que repetir el proceso del primero dejando este que siga trabajando solo como si de un escocés en una barrica de roble se tratara convirtiéndolo en un buen escocés, no el ciudadano sino el wiski. El caso es que el compost en proceso del bidón se irá asentando y dejando espacio libre en la parte superior, a la que opcionalmente se podrá añadir más basura. En un momento dado el bidón número uno estará listo para ver como ha quedado el niño. Ese es el momento estelar. Todos los anhelos de tanto tiempo, se verán compensados y para los incrédulos iniciales, ahí donde habían cáscaras de huevo, colillas de cigarrillos (sin el filtro, ¡por favor!), espinas de pescado, patas de gallina (si los comensales no son vegetarianos), huesos de todas clases, los de roer y los roídos, bichos muertos (la culebra que te desliza el vecino solo para molestar, algún ratoncito veraniego, la rata de cloaca que en duelo impostergable venciste, o ella o tú, el polvo que recoges del suelo…). En realidad tu bidón esta diseñado para aguantarlo todo y hacer el compost menos ortodoxo de los conocidos y recomendados pero cuyo resultado final es tan homogéneo como el que más. Leemos que el polvo del suelo o las cáscaras de huevo no son recomendables, tampoco los huesos mondados de la carne, bueno todo esto debería llevarse donde, con los platicos o las pilas eléctricas en el container de la calle, no. Todo al bote. También papel de envoltorio, no el impreso (la tinta es tóxica por tinta, a veces también por lo que dice en algunos medios periodísticos y literatura política) sino el de color papel, también cartón, hueveras de cartón que no viene a cuenta llevarlos hasta la papelera del despacho, todo cabe y entra, le da esponjosidad y permite una intrincada red de laberintos para la micro fauna de distintas categorías que se junte ahí para sus orgías o proyectos para un universo mejor. Atención con esos animaluchos de alguna clase, en las que por cierto no faltaran gusanos serpenteantes pero que habrán venido a casa, nadie sabrá como, sin pasar por la tienda de productos biológicos para comprarlos. Toda la fauna, miles de bichos y bichitos son tus aliados, pero tampoco es cuestión de llevártelos a la cama por mucho que los quieras ni de dejarles entrar en casa. Es así que el momento en que se abra la tapa del bidón ha de ser de noche y con la puerta del domicilio cerrada. Si cometes el error, imperdonable de abrir la tapa, cientos de mosquitas vinateras se van a escampar por el patio y ya no van a volver a entrar dentro dl bidón., No puedes decirles, titas, titas, volved a casa que cierro la puerta. Puedes intentarlo pero no te harán caso. La inmensa mayoría habrán nacido en el interior y querrán explorar el mundo de afuera, tienen su derecho te harán puñetero caso. Por la noche la fauna estará parada. Hay que ponerse del lado de su punto de vista, dentro del bidón todo es oscuro y denso, en una situación pre-anaeróbica, al levantar la tapa durante la luz diurna significa una agresión fotónica a toda la comunicad de voladores y microorganismos. La renovación de la teca les alegrará. Otro dato a favor de hacerlo por la noche es que lso vecinos con telescopio dedicados a espiar a los raros del vecindario (quien haga compost doméstico por definición es raro) no podrán presentar ninguna queja, porque en el más exagerado de los casos en que el efluvio -de los escasos segundos de la operación de realimentado de basura- que llegue a las ventanas abiertas de verano en sus dormitorios podrán confundirlo con otras ventosidades más cercanas.
Tras el compost definitivamente terminado, previa comprobación de que es así, tapa levantada, desaparición de la fauna voladora, forma compacta, esponjosidad y contextura general parecida a la tierra más gustosa para plantas y bacterias toca vaciarlo. Aquí te quiero ver mariposa. Los bidones para compost que comercializan tienen una forma de apertura por la panza, de tal manera que no hay que mover todo su volumen para sacar sus interioridades hechas virtud. El sentido de la estética de quien los hizo es tal que espanta. En el caso de nuestro diseño no hay otro remedio que bascular el bidón entero y vaciarlo en el suelo, sobre un plástico o algo que proteja el enlosado si es una terraza, con sumo cuidado, de tirarlo o dejarlo caer nada. Una vez vaciado se reparte el contenido equitativamente entre la vegetación, que ninguna planta se quede sin su ración. Las plantas no tienen celos como los humanos pero sí se enteran si reciben su parte merecida de alimento o no. Para bascular el bidón, a pesar de que pesa 200 kilos o mas no tiene ningún problema si estaba sobre un podio de sostén, el suelo o un arriate. Es más complicado si está embutido dentro de un arriate, para sacarlo se necesitará una grúa o un competidor de sumo. Repartido el alimento nutricio entre las plantas vuelta a empezar, el bidón no hay que limpiarlo y puede seguir produciendo más compost. En cuanto al compost terminado ningún remilgo, podria servir como lecho nupcial para novios en su luna de miel o como barro terapéutico para personas con psoriasis y dermatitis inexplicables. En cuanto al olor ninguno. El milagro de la naturaleza se ha producido.
¿Y si no tengo macetas o plantas qué hago? Pues antes que nada corregir éste déficit, no hay algo mas huraño que una persona sin una sola maceta o macetita en su alfeizar de la cocina o en su mesa de despacho, ¿Qué menos que un albahaca? ¿Un cactus mexicano o un bonsái? Evidentemente estas tres macetitas no van a ingerir dos kilos de compost, ni siquiera en lo que queda de siglo pero pueden reiniciarte en la noción del hortelano en lista de espera para alcanzar el cum laude en el tema. Entretanto e bidón digestivo puede funcionar y a final de año en lugar de regalar chorradas a tus amigos y visitantes puedes regalarles compost como mínimo para adornar sus pesebres dándoles el máximo de realismo. Un futurista puede almacenar el compost resultante en sacos de 50 kilos perfectamente cerrados y meterlos en el desván o donde sea para la próxima casa con jardín que quiera pagarse. Regalar compost es una buena idea, especialmente si en lugar de comprar un pino truncado por la mitad para navidades se regalan arboles de jardinería a los amigos para que los planten en sus casas y cuiden. No solo me ha regalado un limonero sino que me ha traído un par de sacos de compost hechos por el/ella mismo/a. se puede decir algo más bonito de un agasajador que esto.

La unidad domestica que proponemos no es para hacer compost fino con gusanos rojos. Los gusanos son muy señoritos y en tanto que seres vivos acostumbrados a la buena vida piden materiales frescos a diario que puedan zamparse. Las evacuaciones de estos dan un compost de la mejor calidad calidad. Un kilo de ellos, unos 3mil, se pueden adquirir en granjas especializadas que los tienen reproduciéndose en su permanente actividad come-restos. Este tipo de compost es posible hacerlo en casas-granjas o con un bagaje de restos considerable. La del bidón estanco es para quien no se puede ocupar a diario de su unidad de combustión y no puede hacer diferencias entre unos restos recomendables y otros que no lo son tanto.
Para acelerar un proceso de compostaje se recomienda que cuanto más desmenuzada esté la materia y mas se preseleccione mejor. En el bidón, en cambio, cabe todo lo que sea desintegrable, todo por tanto, salvo plásticos, lingotes de oro, piedras preciosas o no preciosas, aceros inoxidables. Se puede mezclar perfectamente huesos del plato, con la poda de la buganvilla o el tronco de la yuca fallecida, y las cacas del gato o del perro incluidas a pesar de ser alimentados con piensos industriales no siempre fiables, por supuesto los restos de la comida, las pelas de los cítricos, los huesos de las frutas, la hojarasca de otoño, las cáscaras de pipas y cacahuetes, las pantas que se han muerto por exceso de sol o exceso de agua. Todo. También puede ser el féretro de nuestra mascota cuando llegue su hora si sentimentalmente se puede integrar a esta idea del recicladero. El bidón de compost es un gran digestor de fermentación que lo quema y disuelve todo, si se le da tiempo para eso. Todo, repetimos que sea descomponible. El estravío de una cucharilla o el envoltorio de una bolsa de patatas fritas, al cabo de un año, cuando el compost esté hecho, reaparecerán delatando al infractor. Fíjate, han aparecido aquel par de cucharitas del ajuar de tu madre que desaparecieron durante la cena en la que vinieron tal y cual, y ¡nosotros que creíamos que se las habían llevado de recuerdo por lo muy bien que nos pasamos aquella velada! Cuando tienes invitados en casa si no les instruyes adecuadamente te mezclan las basuras porque algunos piensan que hacer la separación es de pijos esnobistas y antes de preguntar echan al primer cubo que ven los restos del plato.
Para una familia nuclear que no sea de obesos y no coma lo razonable multiplicado por cuatro, un bidón de este volumen puede llegar a tardar incluso un año en ser llenado, dependiendo de sus periodos de vacaciones y sus itinerarios de restaurantes. En realidad pasan los años sin ser llenado si se hace mucha vida callejera o se come a menudo fuera. Entiéndase sin ser llenado de compost. Los materiales verdes, enseguida pueden ocupar su volumen pero dia a dia se van reduciendo por su propio peso y su deshidratación. El mecanismo y material es algo tan sencillo como ese bidón con la base perforada un agujero de un par de cms en el centro, como el de una maceta es suficiente, para mayor seguridad puede haber un segundo, no hace falta hacer una parrilla de agujeros en la base. Opcionalmente se puede hacer uno o dos a unos tres centímetros de la base en los laterales para que haya permanentemente una base liquida. Conviene la deshidratación pero no tanto. Una humedad permanente acelera el proceso de fermentación.
El reciclador nato cuando viaja sigue teniendo la costumbre de separar sus basuras incluso en aquellos países y establecimientos que no comprenden el intríngulis de todo esto. No puede llevarse un bidón miniatura en su maleta de viaje pero si puede separar las basuras y enterrar directamente las orgánicas en el suelo si tiene suelo a mano para hacerlo.

Y fin. Este articulo-relato llega a su final, tú estás al principio: tienes un reto por delante y demostrarte que hacer compost es algo tan sencillo como lo explicado. Necesitas, dos puntos, (va un párrafo de resumiendo):
1- uno o mejor dos contenedores de plástico estanqueizados de 200 litros (opción a usar de 100 pero no es lo recomendable, también puedes jugar con uno de 200 y otro de 100)
2- un tubo para apretar el contenido
3-un tacho de basura de unos 8 litros (más pequeño que los habituales) para los restos orgánicos en la cocina
4-unas tijeras de podar para desmenuzar las plantas con tronco duro de tu patio
Y entrando en las condiciones psicoideológicas 5- voluntad y sistemática para hacerlo
6- meter esto dentro de una idea de autosuficiencia
7 librarte de prejuicios escrupulosos que esto es caca no lo toques, slogan que hizo furor responsable del fracaso escolar de varias generaciones seguidas.

Supera nuestra experiencia y cuenta la tuya.

18/08/2008 GMT 1

El residente del tras-mundo

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 10:54

El visitante de lo alternativo y el residente del tras-mundo.
Lo alternativo estrictamente no es o no sería más que otra cosa a alternar con las demás. Lo alternativo ya no es la alternativa de otros tiempos: noción casi equivalente a la de utopía y solución magna a los avatares de la servidumbre social. Lo alternativo, en sus distintas formas prácticas, es otros tantos modos de vivir perfectamente integrados a las pautas del mercado y a los márgenes de desarrollo que permiten los códigos de libertad vigentes.
Aún asi, es perfectamente distinguible quien es y quien no es alternativo. Sus formas de vestir, sus viajes a la India, sus lecturas de literatura de autoayuda, sus elecciones musicales, sus mantras, sus creencias en los deseos, su abrazo por la dieta naturista, su elección del nudismo, su vida en el campo, sus estages de meditación, sus consumos de ging seng o aloe vera forman parte de esta heterogénea amalgama de alternatividad que no para de crecer.
Es un fenómeno sociológico indiscutible más que un movimiento unitario que pretende o va tras una definición única de nirvana.
Cuando alguien da el paso de hacer una vida distinta a la marcada por las pautas urbanas, por compartir calles, coches, ruidos, humos, cohetes los días que gana un equipo, cartelismo indeseado y una organización social mas que cuestionable y se va a vivir al campo, lejos del mundanal desastre para crear unas condiciones de vida lo más próximas a sus principios, se encontrará inevitablemente con un hecho curioso, sus visitantes, sus amigos, sus clientes, gente curiosa que se acerque y que tras elogiar el acto de heroicidad por haber dado tal paso, se pondrán a decir como debes vivir, qué hacer, cómo organizar las cosas. El aventurero de la alternativa es posible que se angustie ante tantas buenas intenciones y se haga refractario de tanto bienintencionalismo.
Para hacer una discusión rigurosa sobre lo alternativo hay que tener en cuenta una previa: la gente sigue pudiéndose distinguir por la manera con que se relaciona con la posesión y en particular con el dinero que es el instrumento posesivo principal. Con el dinero pasa un poco con el tiempo. A fuerza de contarlo y controlarlo el sujeto estresado termina por no gozarlo nunca. El dinero del usurero también lo sometía a su servidumbre: mas ocupado en cuantificarlo que en usarlo como instrumento intermediario con su circulación para obtener bienes.
Actualmente hay muchos lugares donde se podría vivir mejor de lo que sus poblaciones hacen pero la especulación económica por un lado, la represión ideológica por otro, hace de muchos sitios espacios carcelarios de formato abierto. No es extraño que en los países más ricos, con generaciones mas criticas desde mas tempranas edades, se hayan inventado nuevos cobijos, formas de relación personal y otras formas de vida que suponga pasar por lo típico: la fábrica o la universidad. Es así que muchas personas colegian sus maneras de vida, venden sus productos y artesanías y tratan de acercarse más a la naturaleza. Aparentemente un nuevo movimiento de amor y paz está en marcha. Otro asunto es verlo en plena efervescencia durante sus hitos y concentraciones. Lo que en un principio eran puestos artesanales de trabajos originales se convierten en puestos mercantiles y punto, lo que antes era todo desinterés pasa a tener precios de etiqueta no precisamente asumibles por todo el mundo. Lo que antes eran proyectos de comunas rurales o squatts compartidos pasan a ser nuevas viviendas privadas. Lo que en un principio tenía un enfoque de vida campesina naturista pasa a ser un club privado de nudistas.
El visitante de lo alternativo se puede llevar la sorpresa de encontrar enormes parecidos de comportamientos y valores a lo no alternativo. Desde el momento en que todo pasa por lso precios no exentos de una dosis de especulación ¿cómo medir las diferencias? En el momento de valorar una situación, una persona, un lugar, un hecho o un proyecto en marcha la interpretación del intérprete de turno no está exenta de sesgos. Por lo que hace a la valoración de lo alternativo es posible que despues de hacer apología durante décadas de ese concepto se sea más crítico de los resultados conseguidos que no de quien no la ha hecho y se encuentra con un nuevo abigarrado campo de colores, texturas o productos. Al fin y al cabo, las ferias de biocultura, las de artesanía por una multitud de localidades, incluidas las de alimentación artesanal no dejan de ser prolongaciones de otros stands más clásicos: desde carromatos que traen sus chorizos del pueblo o sus frutas almibaradas a las churrerías de toda la vida. No puedo por menos que encontrar conexiones entre ambos tipos de tiendas pero puedo ser victima de mi inconsciente que en el fondo no perdona que el movimiento alternativo haya fracasado en su filosofía de fondo quedándose en una ampliación del mercado. H.von Helmholtz .Defendió la existencia de inferencias inconscientes en los procesos perceptivos. Esas determinantes inconscientes van mas allá de lo que captan los sentidos para incidir en la forma de razonamiento. El de un residente del tras-mundo como yo puede ser demasiado critico al topar con formas demasiado conexas entre el viejo mundo y el que suponía que iba a ser formas de vida alternativas emergentes del nuevo.

La protesta digital

utopiaenmarxa@hotmail.com @ 10:51

La protesta digital: Entre la autocensura y la nueva clandestinidad.
Una estadística de seguimiento de bloggers en bitácoras.com con detenidos reales en los últimos años hace figurar no solo a países instalados en regímenes represivos sino también otros que ostentan las enseñas democráticas. Pensar es un delito que se castiga severamente. Puesto que esto no puede ser dicho así el castigo es por la forma de expresarse en libertad con declaraciones que no convienen a los intereses a favor de una clase de mentira u otra. Los códigos tienen mil y un vericuetos y contemplan transgresiones posibles para atacar la libertad de opinión aunque la constitución magna diga defenderla.
El solo hecho de ser convocado a un tribunal por haber hablado en público es ya una adversidad para el reo y para ese mismo tribunal enmarañado como figura instrumental del código que dice que va a aplicar. Los magistrados se saben poco menos que apéndices de sus códigos sirviéndoles de muy poco sus carreras universitarias y las capacidades intelectuales que deben de suponérseles. Quejas.com ha dejado un anuncio en su portada advirtiendo su auto cierre después de haber recibido varias amenazas de sus enemigos con recurrir a tribunales por publicar contenidos críticos a empresas. El caso es que un instrumento creado por una o dos personas y con escasos medios pero con mucha originalidad y capacidad de combate puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza para toda una industrial social plagada de mentiras.
El mundo de los servicios y de la empresa privada no esta dispuesto a que sus clientes mal tratados y resentidos encuentren vías de expresión donde presentar sus quejas. ¿Para qué entretenerse pidiéndoles las hojas de reclamaciones, o llevando solicitudes a registro a ayuntamientos, con todo el incordio y mal gasto de tiempo que esto supone, con resultados de inutilidad porque a menudo no son contestados, si internet ofrece plataformas para la divulgación de hechos denunciables concretos y por supuesto de personas específicas? Internet es el mayor potencial en estos momentos en el que aprenderlo todo y decirlo todo. Internet es la asamblea digital de democracia directa y permanente. Eso es posible porque ahí todos aprendemos de todos como la gran aula pública. En sus pasos agigantados como universidad practica e inmediata se está granjeando gente que no entiende ese fenómeno y lo ve como enemigo. Las quemas de libros públicos es un triste recuerdo de las hordas nazis, obligar a que la gente cierre sus bitácoras porque dice inconveniencias, es o va a ser la nueva versión del peso de los involucionistas. A falta de bibliotecas que quemar querrán abortar plataformas de verdad. La protesta digital sin embargo sigue y seguirá. Pasar del pensamiento al habla sincera es ya un acto de protesta. Eso suele consentido si no sale de la tertulia doméstica y totalmente imputables si utiliza plataformas públicas de difusión especialmente de tráfico alto de visitantes.

Mientras las inserciones de trabajos se mantienen dentro de las jaulas de grillos de la discusión política (los políticos ya están para recibir valoraciones descalificadoras en cierta manera y las pre asumen como característica asociada de sus carreras en las que cobran no poco) o en las coordenadas artísticas o en las abstracciones filosóficas, no pasa nada; tan pronto un texto crítico personaliza y comunica al público lo que le ha pasado en tal o cual lugar con tal o cual establecimiento, y eso además se repite, y ese establecimiento sale varias veces a colación por varias fuentes testimoniales, entonces la cosa se complica. Los vamos a empapelar porque en su blog nos dicen que somos unos mentirosos o que no ofrecemos los productos que prometemos o que no cumplimos con los contratos, –dirán las empresas puestas en evidencia- ¡Vale, eso es grave! Pero ¿es cierto o no, lo que se dice? El problema de fondo es establecer si es cierta la información circulante contra alguien. Si este alguien se siente injustamente objetado puede debatir el tema en el mismo medio. ¿Por qué se teme tanto al debate?
Alguien me contó que una vez fue empapelado y juzgado por decir a su denunciante que era mentiroso. En la vista afirmó que efectivamente lo había dicho y se reafirmaba en la palabra puesto que se trataba de una persona mentirosa. Eso era punible, no la mentira sino decírselo a alguien que lo fuera. Lo de menos para la mecánica judicial era/es la verdad de tal palabra ajustada a la situación. Si un tipo es mentiroso, ¿que vamos a hacer? ¿condecorarle con la medalla de la sinceridad? Nada de eso, aunque el mentiroso quiera rescatar su imagen contraria de que no lo es. Las artimañas legales para ponerlas al servicio de los malos son continuas. Basta invertir en un despacho de abogados. En los USA ganan los juicios quienes más dinero tienen para costearse “buenos” bogados.
El fenómeno de la blogosfera es tal, que tanto los estados como las empresas particulares empiezan a saber que es una fuerza en bruto de tamaño considerable. Potencialmente es un instrumento de sensibilización proverbial, Es el boca a boca, ojos a ojos, moderno. Antes de ir a comprar o acudir a un servicio las personas empiezan a consultar en la red como les ha ido a otras. Cabe descartar que la intoxicación informativa sea un plan orquestado para acaba con empresas. El análisis de razonamientos y la coherencia expositiva de los comentarios e informes de millones de personas en todo el mundo da la medida de fiabilidad de las verdades. El miedo a las múltiples ventanas indiscretas que se están abriendo pone a las empresas menos honestas ante la tesitura de cualificarse o ver reducidos sus beneficios. No es extraño que muchas se enfrenten a las quejas recibidas por no estar dispuestas a lo primero constatando que es posible lo segundo y acudiendo a las amenazas legales. Si no impedís que se siga hablando mal de nuestra empresa os demandaremos. Curioso esa forma de utilizar el sistema jurídico como arma arrojadiza en lugar de esmerarse en mejorar.
Para innumerables situaciones de la vida diaria, los desajustes continuos con la realidad comercial y las zonas de conflicto en coincidencias con el otro, no dejan otra posibilidad que el texto escrito como única compensación posible: al menos que quede el testimonio de lo sucedido ya que no hay otra forma de reclamación o de indemnización. De hecho hay que hacer dos cosas, si se tiene tiempo para ello: reclamar directamente en cada lugar donde haya un motivo de conflicto por desatención, fraude del producto o lesión verba y hacerse eco de eso en las plataformas internáuticas a forma de protesta digital. Si no se tiene tiempo para lo primero o no es posible hacerlo. Las próximas veces que Renfe, Telefónica u otras grandes empresas me de motivos para quejas, no iré a sus oficinas del cliente como hice en el pasado y que no me sirvieron absolutamente para nada, sino que acudiré directamente a un blog u otro de internet.
La hipótesis de que los clientes insatisfechos o las personas perjudicadas por las causas que sean son en realidad impostores camuflados que se quejan por quejarse no es factible. Cuando, desde distintas fuentes de opinión e información se mencionan de los sesgos de determinadas empresas de servicios, o los fraudes de determinados productos, como mínimo el cliente potencial se lo pensará dos veces antes de acogerse a algo que a otros les ha ido mal. Eso se puede aplicar a todo y no solo a productos tangibles que venden las tiendas, también a diagnósticos médicos que se prodigan casi como sentencias biológicas o recursos viajeros o de vuelos o a trampas burocráticas de las administraciones.
Posiblemente en las formas de escribir hay palabras que puedan ser consideradas inconvenientes. No todo el mundo tiene la fina gramática para decir las cosas bien sin dejarlas de decir y hay quien pasa del malestar al taco sin mediación argumental. La blogosfera también es una gran escuela de ejercicio estilístico y de depuración de las formas. Quien se auto aprecie y quiera llegar más lejos en su intervención informativa más seriedad empleará en sus argumentaciones documentadas.
El fenómeno de la comunicación digital viene unido a otro, el de nuevos léxicos expresivos, tanto por lo que hace a las referencias tecnológicas y a todo el arsenal de nuevo vocabulario a técnico como por lo que hace al lenguaje abreviado sms trasladado a chats y foros. Esto unido a la profusión de nicks crea la sensación de una manifestación de mil formas y griteríos sin nombres de localización claros. Aunque soy partidaria de apoyar las cosas que se digan con el propio nombre no ignoro que un nick o un nombre supuesto es una medida auto protectora habida cuenta de tanta gente esperando la palabra punible para cargarse el resto de un argumento no punible y esencialmente correcto.
Los nuevos recursos tecnológicos de comunicación humana, lejos de catapultar la transparencia total de las identidades autoras a la luz de las circunstancias tienden a consolidar los criterios de la discreción. En las fichas de inscripción a los sites se miente tanto (en realidad se disimula tanto) que el email pedido se recuerda que sea autentico porque se va a enviar una clave indispensable para la confirmación de un alta. No se puede descartar una nueva vuelta a la clandestinidad cuando poner el nombre real y la foto junto al artículo pueda ocasionar una considerable pérdida de tiempo porque alguien te denuncia porque no le gusta lo que has dicho, no porque no sea cierto. Asumir la paternidad de un blog con nombre y apellidos reales, y con un curriculum espectacular que cite un montón de países en los que se ha vivido, empresas de categorías para las que se ha trabajado o flamantes universidades para las que se ha atrabajado además de los muchos idiomas que se hablan, no deja de ser una bravata, (mira mamá todo lo que he hecho) para impresionar, claro que no hacerlo puede indicar que no hay un gran curriculum detrás que mostrar sin grandes tesis doctorales defendidas o sin libros de ventas millonarias publicados. Piénsese, si se desea, que ocultar el currículum y las señas de identificación es propio de los que no tienen ninguno no exento de un cierto resentimiento, y en cuanto a las señas ocultarlas por temor. (En esta compleja sociedad de riesgos y patologías estructurales lo menos que se puede tener es temor por no decir terror). Sea como fuere publicar los datos personales vinculados a una web tarde o temprano te puede hacer una mañana esperando a un juez que no llega a la hora de la citación judicial para preguntarte porque escribiste lo que escribiste denunciando tal o cual situación y sus personajes.
A estas alturas hay departamentos de informática de las policías de todo el mundo escudriñando la red. El concepto de delito informatico ya es antiguo y, ciertamente, todo documento en circulación que base su contenido en falsedades o en difamaciones lo es o debería serlo. Otro asunto es perseguir a lso que se expresan libremente en la red porque sus opiniones no convienen a intereses comerciales fraudulentos o a estados represores. Todavía son muchos los países del mundo que tienen gente encarcelada por decir cosas que sus gobiernos no están dispuestos a tolerar. De todas las revoluciones la de la verdad es la más radical y atacada.
No encontramos en un momento histórico de la sociedad de la información, que así se ha llamado, que los instrumentos de divulgación de la noticia tradicionales están pasando a ser recursos públicos de una forma muy acelerada. Ya no necesitamos al periodista enviado por su medio a un hod point para que nos informe (o a su hotel más cercano de acuartelamiento de reporteros) sino que cualquiera puede constituirse en informador en su zona para decirle al mundo lo que está sucediendo. No importa tanto el anónimo, la no identidad, el pseudónimo o el heterónimo de esa fuente informativa como el valor en si mismo dela noticia, cuya verificación puede ser automática dependiendo de los recursos que utilice. Lo mismo se puede decir de los textos de opinión: son tanto más útiles cuanto más coherentizados estén en su presentación, La idea y la noticia es lo prioritario el quien la dice no lo es, aunque sin duda los nombres ligados a la verosimilitud, la corrección, la elegancia y la manera de transmitir verdades puedan ser mas referenciales que otros que presenten textos inconexos o plagados de errores.
A fuerza de perseguir o presionar a bloggers que se han constituido en fuentes de información veraz y critica, se produce el fenómeno de la autocensura por un lado, cierres voluntarios de blogs de alto tráfico, y el de la clandestinización por otro. Lo que no va a suceder para espanto de los malos es que la gente deje de callar ante sus atrocidades, burlas. Se puede hablar de muchas maneras y la ironía es una de ellas.
Quilón propone la cortesía para el hombre valeroso y el hacerse respetar más que temer. La crítica veraz no quita la forma elegante de hacerla. En la caja de pandora existencial los atropellos continuos en el área del comercio, de la política, de la administración y del mundo laboral son constantes diarias. Dejar de objetarlos es pasar formar parte del problema. Examinarlos, criticarlos y personalizar el análisis en comportamientos erróneos y en las responsabilidades de protagonistas específicos es lo menos que se puede hacer. Esto desde luego nos convierte a todos en victimas potenciales de ser criticados por otros que no les gusten nuestros ofrecimientos y nos enfrenta a un parámetro de auto vigilancia mutua. Bien, es cuestión de repasar el comportamiento propio para enfrentar esta tesitura. Hasta ahora, el mundo ha funcionado suficientemente mal sumido en sus hipocresías gigantescas, una higienización en sus formas de verdad no le vendrá mal del todo. Impedir que el blogger o el internauta hable y se exprese libremente en la red, habida cuenta que los soportes de periódicos le han sido vetados no pocas veces, es seguir con las políticas del temor y del terror. Hay sitios en los que se sigue encarcelando a la gente por críticas muy documentadas y fundamentadas a sus gobiernos aterrorizantes y otros, con estandartes democráticos, que se prestan a perseguir a los inocentes por complejos sistemas jurídicos que admiten a trámite a los resentidos con alegatos instrumentales de que sus imágenes han sido dañadas. La cuestión es mucho más sencillo: hay un mundo por cambiar y esto pasa por pedirle la rectificación de prácticas sociales a millones de personas que consolidan el viejo mundo en sus atropellos. Denunciarlas es inevitable, No basta con mantener el discurso en el umbral metodológico como estoy haciendo con este sino que hay que comprometerse con la gramática de los hechos, si eso pasa por el del autor lo mismo que el testigo protegido para que no sea acribillado por el revanchismo, pues adelante. Lo primero la circulación de las verdades, lo segundo su autoría.

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